Ellas Engañan a Causa del Volumen


Siempre hay lo qué investigar en este mundo enigmático. Tal vez por eso, o por no saber qué mejor hacer durante las cátedras, que un grupo de peritos elaboró un trabajo científico por el que afirma que las mujeres son más propensas a engañar a un sujeto si éste tiene “testículos grandes”… Si, ese mismo que acabó de leer.

Para alcanzar tal conclusión voluminosa-inguinaria, los investigadores de la Universidad de Oslo estudiaron primates -bonobos, específicamente- y llegaron a la deducción de que una hembra es más propensa a tener otros relacionamientos sexuales si su pareja tiene las criadillas aventajadas… No tanto como los huevos del avestruz.

En todo caso, parece que la regla no funciona solamente con monos. Según estos doctos, en una especie de langosta, sus testículos ocupan mitad de su peso corporal… Por lo que imagino deban sufrir de tremendos dolores de espalda.

Como sea, estos eruditos afirman que los testículos son aún mayores en los erizos de mar, por lo que ellos se diseminan directamente en el océano para aumentar la chance de fertilizar el óvulo. En verdad, los erizos no son nada más que grandes testículos con una pequeña concha a su vuelta… Lo que lleva a exhortar no confundir a estos con una gran concha con un pendejo a la vuelta.

En fin, como imagino que el leyente está curioso para saber otros factores bizarros sobre la infidelidad, relacionaré a seguir -con más sudor que sangre- algunas causas de engaños probadas que vale la pena conferir:

Facebook es un caso esperando para que acontezca – Las personas dicen que a través de Facebook se consigue descubrir cuanto tiempo ira durar su relacionamiento… Tal vez porque ellas mismas sean las culpadas. Un estudio publicado por el diario “Cyberpsychology, Behaviour and Social Networking” sugiere que la red social lleva usuarios a reconectarse con antiguos mariposeos, lo que generaría consecuentemente más affaires, términos y divorcios… Lo que crearía una excelente oportunidad para abogados expertos.

Los franceses son quien más traicionan – Dicen que los franceses son los mejores amantes del mundo, pero eso no significa que sea amor verdadero. Un estudio descubrió que la mayoría de los hombres y un tercio de las mujeres de dicho país admiten engañar sus parejas, lo que indica que la infidelidad está en alta en Francia en ambos sexos. La infidelidad viene creciendo en ese país desde los años 1970, cuando apenas cerca del 19% admitía engañar (desde lo principal hasta trocar textos picantes).

Infieles adoran restaurantes de cadenas famosas – ¿Sospecha que su pareja lo está engañando? Pues bien, el primer lugar que uno debería dar una espiada es en las tiendas de grandes cadenas de restaurantes. Según una investigación realizada por “Ashley Madison” con 40 mil infieles confesos, reveló que ellos aman cenar en secreto en restaurantes como Outback, Chili’s, Red Lobster y Taco Bell… Y no en la tasca de la esquina.

Fingir el orgasmo es una gran señal – Si su pareja está fingiendo en la cama… ¡Desconfíe! Eso puede ser un mal señal de que él o ella esté en acción en la cama de otra persona. Un estudio afirma que tanto hombres cuanto mujeres que fingen orgasmos en el momento crucial, son más propensos a la infidelidad.

Hombres con voces profundas engañan más (según ellas) – Barry White puede que tenga una de las voces más sensuales de todos los tiempos, sin embargo, si este estudio está correcto, tal vez él también sea un gran infiel. De acuerdo con un estudio publicado en el diario “Evolutionary Psychology”, ellas temen que hombres con voces más profundas sean más propensos a la traición, una vez que mujeres de voces más agudas son más inclinadas a la infidelidad. Eso, porque cuanto más testosterona un hombre tiene, más grave es su voz, y cuanto más estrógeno una mujer posee, más aguda será su voz… Cuanto a los mudos, no se sabe.

Mujeres rubias son más infieles – Las rubias se divierten más (tipo, mucho más). Una investigación realizada por el sitio “CheaterVille.com” descubrió que el color del cabello puede ser un indicador de probabilidad de ser infiel, y las rubias fueron el destaque. El sitio reveló que el 42% de las infieles tienen cabello rubio. En segundo lugar quedaron la pelirrojas (23%) y luego las morenas (11%)… Ahora resta saber si las coloraciones naturales hacen diferencia o no… Y ni que decir de las que usan pelucas.

En todo caso, a mí, eso me basta para rever el antiguo axioma: “Pennis erectum non habit concientia”, para imaginar que todo lo dicho anteriormente no pasa de verdades convencionales de una civilización avanzada y, sabiamente, concluir porqué en tales estudios hasta las anémonas son anémicas… ¡Delirante!

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El Color de sus Ojos lo Dice Todo


En realidad, por andar un poco escaso de tiempo no me detuve a contarlos, pero dicen que los humanos que tienen ojos azules corresponden al 8% de la población de terráqueos, o sea que son cerca de 600 millones de bípedes pensantes de dos o más piernas… Dependiendo, claro, de cómo éstos utilizan esa masa gris que llevan entre oreja y oreja.

Tal declaración se debe a una investigación que fue realizada por el genetista dinamarqués Hans Eiberg en el DNA mitocondrial, lo que acabó revelando un dato curioso: todas las personas con ojos azules descienden del mismo ser humano. Algo que dejó al memo de mi vecino con la pulga atrás de la oreja, puesto que ni Adán ni Eva tenían ese color en su iris. Entonces se preguntó: ¿ellos serían hijos de quién?

Luego cavilar un poco más junto con muchos de los que conozco, concluyó que estos podrían ser hijos de algún político o taxista de la antigüedad, por ser ellos los verdaderos hijos… para toda la humanidad.

Sin embargo, los que piensan así están rotundamente equivocados ya que de acuerdo con el referido estudio, una única mutación genética transformó el ojo castaño en azul. Lo que por sí ya aclara la duda de mi vecino.

Como sea, el caso es que Eiberg localizó el colorido de esa mutación en la coloración de la iris con exactitud de tiempo y espacio: ese ser humano de ojo mutante vivía en la región del Mar Negro (sur de Europa) y no en África, algo cerca de 7 mil años atrás.

Por tanto, la mutación se fue sucediendo de generación en generación y se mantuvo en las características humanas hasta los días actuales. Lo que sería más o menos como 300 generaciones después, según el cálculo que fue apuntado por el sitio “Mind Unleashed”.

Este descubrimiento puede ser la explicación para la alta concentración de ojos azules en el Viejo Continente, especialmente en el Este europeo. Por ejemplo, en Ucrania, -antes del Sr. Putin mandar atacar-, el 53% de las personas que han logrado sobrevivir a los tiros y las bombas, tienen ojos azules.

En todo caso, tempos después, la mutación se desparramó para América del Norte -sin llegar a tocar la familia del Sr. Barak- y Oceanía. No obstante conforme el propio Eiberg explica: “Una alteración en el gene “OCA2” creó un ‘interruptor’, que literalmente ‘desligó’ el fenotipo de ojos castaños”.

Sobre tal asunto, los genetistas explican que el gene “OCA2” controla la producción de melanina, el pigmento regulador del color de la piel, cabellos -para el que tiene- y ojos. Pero aclaran que la producción de melanina no fue totalmente bloqueada, pues eso causaría albinismo, y el engendro acabó creando humanos con ojos azules.

Y como un dato más para los escépticos en estos asuntos pigmentados, agregan que antes de dicha mutación ocurrir, toda la humanidad tenían los ojos oscuros y no usaban lentes de sol. Lo que de por sí no deja de ser una bella sorpresa de la madre naturaleza que los parió.

Así pues, aunque infelizmente no se pueda decir lo mismo de ésta mera perorata que ha sido escrita, ni se la pueda comparar con los magistrales ejemplos dados por Lautréamont, Joyce y otros tantos, pienso que luego de lo afirmado no ha de sobrar ni el esqueleto del lúdico grafológico-oralizante de aquello que hace cincuenta siglos se pretendió por sumerios, asirios o babilonios para nos describir el gran Nada existencial que asola el planeta… ¡Tornasolado asunto!

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Nos Van a Seguir Hasta la Muerte


Opino que contrario a ello, a un montón les ha de parecer formidable que una especie de incubadora tecnológica de Estocolmo, Suecia, haya encontrado una manera ultra sofisticada de substituir el uso de los viejos emblemas o tarjetitas de identificación: colocar un chip debajo de la piel de las 400 personas que frecuentan su espacio físico. Con el implante, que es un poco mayor que un grano de arroz, las personas que usan el “Epicenter” pueden abrir puertas, habilitar impresoras y hasta cambiar contactos… Mientras estos no sean físicos y alucinantes.

Dicho así, en seco, esto no hace más que aguzar la desconfianza de un montón de caminantes por parecer asustador, algo futurológico. En todo caso eso no les quitará la escama pues, aparentemente, hoy día eso ya es una tendencia en Suecia.

Hannes Sjöblad, fundador en su país de la “BioNyfiken”, una “asociación de biohacker” (que ya existe y no es sin fines lucrativos), dijo que la práctica ya es común en academias y escuelas de Estocolmo, y hasta existe tipos de “fiestas” donde diversas personas hacen estos implantes subcutáneos, según lo informa lo escrito en el reportaje de la “Computerworld”.

Por lo menos los implantes son optativos, e inclusive son pagos por las personas que resuelven hacerlo -cuesta el equivalente a 300 dólares y parece doler “como una vacuna” al ser aplicado. Después el propio cuerpo lo asimila, a pesar de un diminuto carozo ser visible. Los chips tienen una vida útil de por lo menos 10 años, pero pueden ser extraídos y actualizados antes de que eso ocurra.

La tecnología “RFID”, presente en los implantes, sólo se activa cuando entra en contacto con un receptor específico. O sea: es exactamente como si uno cargase con un emblema o tarjeta de identificación durante todo tiempo y lugar; a lo que se agrega que la implementación de lectores de implantes no es tan compleja como, digamos, una máquina para identificar digitales o la iris.

Hasta el momento, la única gran “ventaja” del implante es ayudar personas que no tienen identificación a abrir puertas de todo tipo… Aunque no la de la vecina.

Dicen que es más fácil por no tener que recordar señas y llevar cartones magnéticos, ¿pero será que vale la pena?

Para comenzar, hay cuestiones de seguridad importantes: malhechores oportunistas podrían desparramar falsos lectores de RFID y colectar los datos de identificación de una persona, creando chips clonados, por ejemplo. No olvidemos que las tecnologías que usan el “NFC”, como el Google Wallet e Apple Pay, necesitan de alguna confirmación, como seña o digitales. Por eso que el chip debajo de la piel es más vulnerable.

En todo caso, los entusiastas de la tecnología acreditan que ella puede ser usada, por ejemplo, en las escuelas para saber dónde los alumnos están. Otro uso posible sería en la medicina: cuando un paciente llegase a la emergencia, por ejemplo, el médico podría escanear la mano “chipada” y saber todo su histórico. Parece tentador. Pero creo que existen tecnologías mejores, más seguras y menos intrusivas para eso… Aunque mi vecino me acaba de agregar otra posible utilidad: los maridos celosos y desconfiados podrían implantarla en la… Bueno, pienso que la suya es una pésima idea.

Mismo así, la gente ya troca su privacidad por conveniencia en diversos aplicativos de su Smartphone, como mandar para la Google nuestra localización en troca de un mapa mejor. Pero eso también sería ir un poco lejos demás. O, por el contrario, ese puede ser sólo el primero paso de nuestro futuro de “ciborg”… Mismo que no tengamos los seis millones de dólares… ¡Impresionante!

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Se Prohíbe “Paz y Amor”


La palabra inglesa “hippie” derivó de otra palabra en inglés, “hípster”, que designaba las personas en los EE.UU. que se envolvían con la cultura negra; por ejemplo: Harry “The Hipster” Gibson. Sin embargo, el 6 de septiembre de 1965, por la primera vez, en un periódico de San Francisco, un artículo del periodista Michael Fellon usó la palabra “hippie” para referirse a los jóvenes bohemios al contrario de los viejos bohemios de la llamada generación beat. Pero la gran prensa aún tardó casi dos años para utilizar la nueva palabra. Luego, el 7 de julio de 1967 la revista TIME destacaba en su edición: Los Hippies: La filosofía de una subcultura.

El flujo turístico que acompañó el ampliamente divulgado Verano del Amor de San Francisco (en inglés: San Francisco Summer of Love) no hizo nada para intensificar la contracultura. De hecho, cuando la cultura hippie comenzó a ser invadida por el comercio a mediados de 1967, ser un hippie había perdido su significado original.

Alrededor de 1970, mucho del estilo hippie, pero muy poco de la esencia del movimiento, fue absorbido por la cultura principal. Y aunque la gran prensa perdió interés en su subcultura, muchos hippies mantuvieron una profunda conexión con la misma.

Como los hippies tendieron a evitar la publicidad después del Verano del Amor y de Woodstock, surgió un mito popular de que el movimiento no existía más. De hecho, continuó existiendo en comunidades en diversos países, principalmente el “vale todo” dentro de las universidades. Aún hoy, muchos de ellos siguen el estilo y se encuentran en festivales y encuentros para celebrar la vida y el amor, como en el Festival de la Paz (“Peace Fest”).

En todo caso, hoy día la dirección de la “Universidad de Harvard”, uno de los centros de enseñanza superior de mayor prestigio en los Estados Unidos, se les ha ocurrido prohibir que los profesores mantengan “relaciones sexuales o románticas” con sus alumnos tanto femeninos como masculinos, luego después que un comité interno realizara una verificación en su política sobre asedio.

El referido Comité de la Facultad de Artes y Ciencias fue quien se encargó de explicar que la revisión de la política determinó que el lenguaje actual sobre las relaciones entre las personas de status diferentes no reflejaba explícitamente las expectativas de la “universidad” sobre lo que constituye “una relación apropiada”, y ni todo debe ser “paz y amor”.

Dentro de este contexto, el comité declaró que a partir de ahora están prohibidas las relaciones entre los funcionarios de cualquier nivel y los estudiantes de graduación y pos-graduación… Lo que significa que entre estudiantes o entre profesores no deba continuar el viejo adagios “viva la pepa”.

En realidad, esta mudanza ocurre en un momento en que las principales universidades americanas necesitaron colocarse en la defensiva debido al aumento de denuncias de violencia sexual en los campus… O sea, el amor vale pero la paz no.

Por ejemplo, en mayo de 2014, el “Departamento de Educación” de los Estados Unidos llegó a publicar una lista que contenía el nombre de las 55 universidades que estaban siendo examinadas por el gobierno por supuestamente estar realizando una mala gestión sobre las denuncias de asedio y abuso sexual.

El caso es que localizada en el estado de Massachusetts, Harvard está incluida en la mencionada lista. No obstante ella y su eterna rival, la “Universidad de Yale”, hayan decidido prohibir las relaciones entre estudiantes y profesores en 2010, pero a lo que parece, las reglas no eran bien claras.

En todo caso y sin poder evitar que los egresados de la citada institución obvien a posterior poner sus dedos a disposición de la oxides del dinero y los aplausos burgueses, muchos de los estudiante y profesores no comprenden aun, por qué deben sujetarse a estas sudoríparas mudanzas deprimentes, que les hace cambiar los fríos raciocinios nocturnos por las aburridas tibiezas soleadas… ¿Quién lo puede explicar?

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¿Cuánto Cuesta una Esposa?


Puede que en su pueblo no sea necesario recurrir a ciertos artilugios, pero quien pretende casarse en Nigeria, en Kenia o en África del Sur, ya no necesita regatear el dote que entregará a la familia de su prometida: un aplicativo para celulares permite calcular, con base en parámetros de edad, altura y peso de la mujer, cuál será el número de “vacas” que un supuesto pretendiente deberá entregar a los padres de ella.

El lanzamiento de la llamada “Máquina de calcular de lobolo” (nombre que recibe el dote en el sur del continente africano) ha causado este año bastante furor y polémica en África del Sur, donde el telefónico inventor del aplicativo -que ya tiene más de 20 mil downloads- fue acusado de desvirtuar la tradición y fomentar el machismo.

Kopo Robert Matsaneng, el artífice del invento que resalta la intención recreativa del programa, dijo a la prensa local: “Es el pueblo el que piensa que el aplicativo es sexista, y son estos los que deben preguntarse si el problema es con el aplicativo o con la cultura del lobolo”… “Yo no inventé la tradición, simplemente pensé sobre ella”, se defiende el programador de computación, que recuerda, además, que el aplicativo permite, para ser más “divertido”, calcular también el valor de un hombre, lo que es algo ajeno a la tradición africana.

Consiente de la evolución de la sociedad y de que muchas familias en los tiempos actuales dan sus hijas para casamiento en troca de dinero en vez de vacas, el aplicativo de Matsaneng ofrece también el valor de la dote en rands (la moneda surafricana) y en dólares.

En verdad, la importancia que tiene el aspecto físico en la tasación centró buena parte de las críticas, aunque el aplicativo lleva también en cuenta situación civil, educativa y laboral de la futura esposa… Para que el comprador no se lleve un clavo.

Así, una mujer con estudios universitarios, que no haya sido madre y no se haya casado, será más valiosa para la familia del marido de que otra de menor formación que venga en lote con los hijos y ya tenga pasado por el altar… O por tras de él, que da lo mismo.

“En la parte de educación, acrescente por favor el nivel de calificaciones de pos-graduación… No estoy haciendo todos estos estudios por nada”, hizo cuestión de registrar en la página del aplicativo una joven que realizó el download del programa.

Otra sugestión de mejora fue introducir como criterio de cálculo las dotes físicas de la candidata. Según el calculador, la familia de una joven de 27 años, 1m65 de altura, 58 kilos y talle 38, considerada atrayente, con estudios universitarios y empleo, soltera y sin hijos, podrá recibir como dote nueve vacas o US$ 6.651… Una pichincha.

Pero si la mujer tiene 40 años, mide 1m60, pesa 80 kilos y su talle es 46, tiene apenas bachillerato, no trabaja, ya fue casada y tiene hijos, el cálculo tiene un saldo negativo de dos vacas o US$ 1.339, que presumiblemente ella tendrá que pagar a la familia del marido… O sea, es un verdadero clavo.

Como si fuese poco, el calculador da el valor medio del “lobolo” que es pago en distintas zonas de África del Sur así como en los pequeños reinos de Lesoto y Suazilandia, ayuda también a escoger la zona en la cual uno puede buscar esposa de acuerdo con las posibilidades económicas que tenga.

Otra usuaria, Nini Skosana, escribe: “Este aplicativo es nuestro futuro. Creo que nuestros padres deberían conocerlo y comenzar a usarlo en sus negociaciones (entre familias, en la hora de pedir el dote)”.

Pero ni todo el mundo recibió con tanto entusiasmo la “máquina de calcular”. Entre los críticos hay tanto opositores como partidarios del “lobolo”.

Los primeros consideran que la tradición que este aplicativo actualiza y promueve es un ataque a la dignidad de la mujer, que es comprada como un producto procesado y vendido en la feria de la esquina. Para los segundos, la automatización de un cálculo que normalmente es establecido mediante la negociación entre familias va en contra de uno de los propósitos originales del “lobolo”, que es la de unir las familias de los pretendientes… Mismos que con el tiempo terminen a las patadas.

Aunque ningún lector quede grisáceo de preocupación con estas cosas de exacerbada complejidad telefónica, me pregunto lo qué sería más correcto en estas horas, cuando la ginecología acaba subiendo a la cabeza y genera insidias en un mundo totalmente urológico que simplemente ignora la vulvar precariedad univitelina que envuelve al sistema en su realidad vulgar… ¡Espantoso!

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Viejas Manías de Gatos y Gatas


Desde tiempos inmemoriales, aunque no haya exactitud ni documentación comprobatoria al respecto, a los terráqueos se les ha dado por preguntar por qué razón los perros roen huesos que ya están más pelados que bola de billar; por qué a los vecinos les gusta más la mujer del prójimo que la que tienen en casa; cual es el motivo que hace que una caja realice la felicidad de un gato, y otros cuestionamientos por el estilo y similitud… Cuanto a los gatos, me refería a los de cuatro patas, obvio.

En todo caso, quien convive con un felino doméstico sabe bien lo que significa para ellos entretenerse con una caja. Sin embargo, muchos no consiguen entender por cual motivo ellos gustan tanto de un lugar apretado. A bien verdad, aunque la ciencia aún no sabe lo cierto del asunto, unos biólogos holandeses fueron atrás de la respuesta. Y finalmente arriesgaron a dar un palpite: herencia de la vida predatoria.

Para llegar a esta conclusión, ellos dividieron 19 gatos en dos grupos y los colocaron en dos ambientes diferentes. Un grupo tenía algunas cajas disponibles para poder esconderse y el otro no. Y así, durante 14 días, los investigadores observaron cual era el comportamiento y las señales de estrés de los animales.

Como resultado, los gatos que tuvieron acceso a las cajas quedaron bien menos estresados: ellos se adaptaban más rápido al nuevo ambiente y demostraban más interés en obrar recíprocamente con humanos.

Por supuesto que este tipo de conclusión no aclara mucho la cuestión y una pléyade se estará preguntando lo qué eso quiere decir.

Pues bien, según la investigación, los resultados muestran que las cajas son para los felinos una protección, funcionan como un buen escondite para cazar o huir de otros predadores.

Claudia Vinke, una de las autoras de la investigación, se ha encargado de explicar: “Esconderse es una estrategia comportamental utilizada por la mayoría de las especies para lidiar con las mudanzas en el ambiente y con el estrés”,

Por tanto, mi gatuno leyente, siguiendo estas recomendaciones y aplicando la lección dada por estos maestros del saber gatuno: consiga cuanto antes una caja para su gato. Pues adaptado o no, lo cierto que él se pondrá más feliz y menos estresado cuando vea a alguna de sus vistas a su alrededor… Cuanto al otro gato de dos patas que usted tiene en casa, lo recomendable es que de vez en cuando lo encierre en el ropero durante algunas horas, principalmente si llegan visitas femeninas más jóvenes que usted.

Como sea, si el uso de la caja o el ropero resulta en una solución o no, no hay más remedio que concordar con lo mencionado un día por el alienado de Friedrich Nietzsche, cuando se le ocurrió mencionar que “los animales ven en el hombre un ser igual a ellos que ha perdido de forma extraordinariamente peligrosa el sano intelecto animal, es decir, que ven en él al animal irracional, al animal que ríe, al animal que llora, al animal infeliz…

Ergo, mismo que ésta tan propalada profecía no posea el frescor dinamarqués o la aflictiva dramaturgia shakeseariana, parece inútil querer filosofar al respecto de la Nada mientras corremos por los jardines del Edén… ¡Impresionante!

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Importancia de las Heces en la Economía


En tiempos de vacas flacas, inflación y precios en descontrol, todo dinero suele ser poco para arcar con los gastos que uno tiene. Aún más para todos aquellos que fueron tocados por la maldita varita del desempleo, pues sin duda uno luego verá “la geripoca piar”… Ni que hablar entonces de los pobres jubilados, de los descamisados, de todos aquellos que ven su sueldo mensual evaporarse por arte de magia a los diez días de haberlo recibido.

Evidente que frente a situaciones similares, cualquiera debe buscar alternativas que le permitan de alguna manera zanjar la estrechez y no caer en la miseria. Eso sí, sin necesidad de apropiarse de lo ajeno, que por ser ajeno ya tiene dueño y destino seguro.

Por tanto, haciendo alarde de mí absolutista espíritu benemérito que siempre he demostrado a través de mis escrituras -que no son evangélicas ni sagradas-, y una vez que he vestido mi digno manto de fraile de piedra, trasmitiré a todo carente lector una solución que hoy día parece haber caído de los cielos, antes que el rústico producto se pierda en las cañerías y se disipe su validez. Siendo así, aquí va una pregunta que vale un montón:

¿Usted ya pensó en vender sus heces y conseguir un buen dinero con ello?

Mismo que la propuesta pueda parecer surreal, y si el buen leyente no está con prisión de vientre, le aviso que en los Estados Unidos eso ya es posible.

Sí, porque la “OpenBiome”, una organización sin fines lucrativos, está pagando hasta U$ 19 mil por año para quien done su heces.

¿Para qué?, preguntaran los mismos escépticos de siempre, pero el caso es que esas sólidas masas defecadas por los humanos luego serán utilizadas para tratar de pacientes que sufren con una bacteria rara que es resistente a los antibióticos.

Parece hiperbólico y exagerado decirlo así, en seco y sin tener que recurrir al papel no siempre higiénico, pero el asunto radica en que el tratamiento en cuestión envuelve la administración de las heces saludables para ser procesadas en el estómago del paciente por medio de endoscopía… Que juzgo, será para que le sienta mejor el gusto… Vaya uno a saber.

En todo caso, esta cosa ya tiene su tiempo, pues creada en 2013, la “OpenBiome” ya entregó más de 2 mil tratamientos en 185 hospitales de los Estados Unidos. No obstante, desde ya le dejo claro que para ser un donador, es necesario ser extremamente saludable… Una vez que los de la ONG excluyen de inmediato a todos aquellos que sufren de diarrea mental.

Como sea, si el defecador lector se encuadra dentro de los requisitos y exigencias, la forma de ganar dinero parece ser simple: para cada muestra de heces saludables, son pagos U$ 45 al donador. Pero si la persona comparecer por cinco días seguidos, se lleva un abono de U$ 60. Por tanto, sin necesidad de recurrir de la maquinita para realizar cualquier cálculo matemático, llegamos a una buena cifra -que no es de mierda-, y cualquier bípede caminante puede conseguir alrededor de U$ 375 por semana apenas vendiendo heces para la OpenBiome.

Por consiguiente, eso de contribuir con su materia sólida no requiere saber distinguir diferencias entre el ilusionismo hexaclorofeno de Colón y las extraordinarias joyas de Fabergé, pues lo que más importa en el momento es saber hacer una tortilla sin quebrar los huevos, siempre y cuando estos aún no se encuentren en el culo de la gallina… ¡Cosmético asunto!

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