El Vampiro que se Escapó del Rollo


Parece que algo se ha escapado de la saga de “Crepúsculo” y, saltando de película en película, ha llegado hasta la “Entrevista con el Vampiro”. No obstante no se trate exactamente de “Un Vampiro suelto en Brooklyn”, ni de “Rise. Cazadora de Sangre”, como tampoco de “La Criatura Perfecta”, ya que el contenido de todos estos celuloides tratan del mismo tema.

Pensando mejor, ya que para eso mismo existe la materia dentro del cráneo, quizás el asunto tenga algo que ver con el film “Daybreakers”, donde la trama cuenta que en el año 2019, una plaga ha transformado a la mayor parte de la población mundial en vampiros. La raza humana se acerca a la extinción y los vampiros deben capturar a los que quedan para crear granjas humanas, o encontrar un sustituto de la sangre lo antes posible.

Sin embargo, tal cual se tratase de cualesquiera de los personajes de la películas citadas, auspiciosamente os digo que Georgina Condon, una maquilladora profesional de 38 años que vive en Brisbane, en el rincón sureste de Queensland, Australia, acaba de afirmar con todas la letras -que no son chiquitas-, que tiene por costumbre beber sangre humano desde su época adolescente.

Condon -que obviamente no es elástica ni profiláctica- recitó sin más: “Yo necesito beber sangre más o menos una vez por semana”… “Quedarme sin sangre por más tiempo afecta mi humor”… “Yo tengo dermatitis solar, lo que significa que mi piel se llena de ampollas cuando me expongo a la luz UV fuerte”… “¡Soy literalmente alérgica al sol!”, avisó riendo… No obstante no se haya dado cuenta una baba rojiza se escapaba enigmáticamente de la comisura de sus psicodélicos labios carmesís.

Como sea y fuere, lo que tenemos, incluidos estos esputos bucales, es que Georgina mencionó que normalmente encontraba sus “víctimas” en clubs góticos, lugar donde todos aceptaban “donar” su sangre voluntariamente; si bien que, para su actual novio, si ella lo hiciese hoy día estaría cometiendo una infidelidad caso se le ocurriese beber sangre de otra persona… Exceptuándose el “kétchup”.

“No se trata apenas de sangre, pues esta ocurrencia pode llegar a ser muy sensual”, prescribió esta vampira moderna del país de Paul Hogan, el famoso “Cocodrilo Dundee”. Con todo, por no tener colmillos apropiados -lo que la hace una minusválida sanguijuela-, ella revela que usa una navaja para realizar los cortes en el pescuezo de su novio, cuando advierte: “Es necesario tener mucho cuidado, la lámina puede llegar a cortar profundamente con mucha facilidad”… Cosa que si ocurre ahí ya no hay tu tía.

“Sé que él se sacrifica frecuentemente para darme lo que yo quiero”… “Él acredita en monogamia, entonces esa es también una forma de intimidad”… “Yo lo conocí en un “Bloodlust Ball” en Brisbane, un tipo de baile que es organizado por fans de vampiros, algo así como si fuese nuestra fiesta de Navidad, donde todos van muy bien vestidos y se engalanan con lindas fantasías”… Inclusive las mentales.

“Hay toda una expectativa en torno de ese evento, la misma que cualquiera siente cuando sale en busca de un lugar donde pueda comer un asado bien suculento”… -Aunque la carne debe estar muy mal pasada-, comentó, agregando: “Normalmente encuentro algunas personas en la calle que tienen por costumbre preguntarme si a mí me gusta el ajo. Simplemente me viro y les digo que adoro”.

He dicho lo que he dicho, con la única intención de mostrar a esa platea siempre sedienta de sangre, la trágica e inútil obsolescencia de ciertos fenómenos pregonados como verdades… En fin, cosas profundas que resultan permitidas mismo que uno termine repitiendo los crasos errores de Phillipe Cousteau, quien pasó toda su existencia diciendo luchar por un lugar al sol, todavía, viviendo siempre a la sombra de su padre… ¡Juglar asunto!

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Nuevos Episodios de la Camorra Napolitana


Estoy inclinado a pensar que tal acto, suceso, hecho, episodio o por ventura drama teatral, dependiendo siempre del lado cóncavo o convexo que uno lo quiera mirar, tenga de inicio una fuerte raíz con el pasado del lugar donde ocurrió.

No es de dudar, porque todo el mundo ya sabe que la “Camorra” es una organización criminal mafiosa de la región de Campania y la ciudad italiana de Nápoles. Aunque se diga que en comparación con las mafias vecinas, la “Sacra corona unita y la Ndrangheta”, la Camorra se centra más en la piratería de todo tipo.

Como el origen del término “Camorra” es bastante incierto, esto se presta a bastantes interpretaciones, aunque parecería que la más aceptada es la tesis de que “camorra” viene del antiguo español “gamurri”, ya que éste era el nombre con el que se individualizaba a las bandas de malhechores que abundaban en las montañas de España que a posterior llegaron a la península itálica alrededor del 1300. No obstante también puede que la palabra “ca murra”, esto es: “capo della murra” -jefe de la murra-, surgiera en la Nápoles setecentesca por ser éste el nombre con que se apuntaba el “guappo” -capo, cabecilla, jefe- del barrio- que resolvía las disputas entre los jugadores de la murra, un típico juego callejero de aquel entonces. En todo caso, esta etimología, como todas las otras, también parece remontarse a la del “gamurri” español medieval.

Como sea, por extensión, el término “camorrista” ha pasado a ser sinónimo de matón o de pendenciero, de “quimerista”, y es así que en español “camorra” pasó a significar riña, pendencia, altercado, y los demás etcéteras por el estilo.

Con todo, mismo que ya se hayan escrito incontables obras al respecto y hasta se haya elaborado una infinidad de películas sobre las actividades insalubres de dichas organizaciones, parece que nunca está todo dicho.

Por supuesto que me refiero a lo ocurrido la semana pasada por esas bandas peninsulares, cuando la policía local informara que una mujer napolitana, que descubrió la infidelidad de su marido, terminó arrancando con los dientes un dedo de la amante del susodicho durante una discusión que se originó en la calle.

Más que camorrista, bien podría tratarse de una impulsiva agresora, ya que la descornada esposa de un serio hombre de negocios, que había descubierto recientemente la infidelidad de su marido, un buen día se encontró con la supuesta amante del mismo en cuanto hacía compras en un barrio popular de Nápoles, lo que despertó de inmediato la ira de esta señora con protuberancias craneanas al mejor estilo bovino.

En todo caso, las dos mujeres, que por acaso son parientes, no demoraron en comenzar la pelea, a pesar de los múltiplos esfuerzos realizados por los transeúntes para separarlas.

Mientras ambas se encontraban entretenidas en esas cosas juglares típicas del populacho, sin más ni menos la amante realizó aquel típico gesto mundano de colocar el dedo en ristre para la esposa engañada, por lo que la otra no se quedó atrás y comenzó a morderlo, con tanta fuerza, que se lo arrancó de vez.

Herida, la amante fue rápidamente llevada a un hospital local mientras el dedo era recuperado por la policía a fin de posibilitar una cirugía reconstructiva. Con todo, según un portavoz de la policía que fue contactado por reporteros de la agencia “AFP”, los médicos no consiguieron reconstruir el dedo.

El incognito y a su vez sorprendido portavoz de la policía llegó a comentar: “Estamos acostumbrados a ver escenas de ese tipo en nuestras calles, donde es común que mujeres se peleen con pasión desmedida, pero nunca con tanta violencia”.

Y así, pese al fantasioso cretinismo en el cual procuro encajar ciertos actos de carácter simbólico y filosófico, parece utópico querer decir preciosidades que sólo la experimentada convivencia de la lógica justifica… ¡Sacro asunto mujeril!

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Emociones Deletreadas


Nadie debe perder el resuello al intentar silabear letras sin nexo y sin sexo, pero científicos afirman que algunos representantes del género humano tienen un gene llamado “DRD4”, que en hipótesis alguna debe confundirse con el “CR7”. Esencialmente, porque el primer gene nombrado permite que la persona sea más libre, en cuanto que el segundo lo llevaría a querer patear las pelotas.

Como sea, es común encontrar el gene “DRD4” en individuos que buscan emociones fuertes, que gustan de situaciones nunca vividas, que tienen una posición política liberal y, de acuerdo con un nuevo estudio, no se dan muy bien con la monogamia.

El estudio, que fue realizado por científicos de tres universidades de los Estados Unidos, une ese tal gene a la infidelidad y al sexo sin compromiso. Para llegar a esta conclusión fueron analizadas informaciones del DNA y los históricos de la vida sexual de 181 personas… Y les aclaro que de la mía no, porque me negué a participar.

En fin, la triste conclusión a que llegaron esos letrados, es que quien tiene el “DRD4” en la sangre se siente dos veces más propenso a encarar el sexo sin compromiso como algo normal… Algo que suena confuso, pero opino que mi vecino debe tener ese gene, porque él no consigue entender como sexo casual podría ser un problema. Además, porque mitad del grupo que tiene ese gene en su cuerpo ya asumió haber engañado un día… O muchos, muchos días.

Si es así, es evidente que frente a tal encrucijada surgirán aquellas preguntas que han quedado en abierto en la mente del más fino lector, como por ejemplo:

¿Traición: perdonar o seguir la vida solo/a? – La explicación científica hace referencia a que quien tiene ese gene busca más por la recompensa rápida, y con ello surge la liberación de dopamina. Esa substancia es liberada en mayor cantidad cuando uno alía el acto a un riesgo… Algo así como comer chocolate cuando se está de dieta.

¿Usted está pronta/o para un relacionamiento abierto? – No obstante nada de ello sirva de disculpa para engañar y hallar que está todo bien en el huerto del Señor, el lado bueno es que este gene puede influenciar el interés por otras personas, incluso cuando se está en un relacionamiento. Sin embargo el pecado no es del gene, ya que es uno mismo quien decide si quiere ser una persona decente y honrar el compromiso, o si en verdad quiere arrojar todo en la lama por un poquito de emoción.

¿Cuantas personas uno puede amar al mismo tiempo? – El acto de engañar no es correcto y, aunque sepamos que ello acontece en las mejores familias, no es adecuado y no necesita acontecer. Sin embargo, si se da el caso en que uno no consigue permanecer con apenas una persona, entonces es mejor que busque un relacionamiento abierto y no monogámico.

Por supuesto, no se olvide que todos los tipos de relacionamiento exigen responsabilidad afectiva, al final de cuentas, conforme lo registrara Antoine de Saint-Exupéry un día, uno siempre debe ser responsable por todo aquello que cativa… Una cuestión de elección, nada más.

En todo caso, atormentado por lo que he escrito y sintiéndome perseguido por el clamor intestinal de la hipocresía ajena, me estimo propenso a seguir los mismos pasos que diera Gauguin y mudarme de una vez para Tahití, a donde huiré de los olores sociales con sus optimismos exagerados y sus positivismos excesivos… ¡Cosa de loco!

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Ellas Engañan a Causa del Volumen


Siempre hay lo qué investigar en este mundo enigmático. Tal vez por eso, o por no saber qué mejor hacer durante las cátedras, que un grupo de peritos elaboró un trabajo científico por el que afirma que las mujeres son más propensas a engañar a un sujeto si éste tiene “testículos grandes”… Si, ese mismo que acabó de leer.

Para alcanzar tal conclusión voluminosa-inguinaria, los investigadores de la Universidad de Oslo estudiaron primates -bonobos, específicamente- y llegaron a la deducción de que una hembra es más propensa a tener otros relacionamientos sexuales si su pareja tiene las criadillas aventajadas… No tanto como los huevos del avestruz.

En todo caso, parece que la regla no funciona solamente con monos. Según estos doctos, en una especie de langosta, sus testículos ocupan mitad de su peso corporal… Por lo que imagino deban sufrir de tremendos dolores de espalda.

Como sea, estos eruditos afirman que los testículos son aún mayores en los erizos de mar, por lo que ellos se diseminan directamente en el océano para aumentar la chance de fertilizar el óvulo. En verdad, los erizos no son nada más que grandes testículos con una pequeña concha a su vuelta… Lo que lleva a exhortar no confundir a estos con una gran concha con un pendejo a la vuelta.

En fin, como imagino que el leyente está curioso para saber otros factores bizarros sobre la infidelidad, relacionaré a seguir -con más sudor que sangre- algunas causas de engaños probadas que vale la pena conferir:

Facebook es un caso esperando para que acontezca – Las personas dicen que a través de Facebook se consigue descubrir cuanto tiempo ira durar su relacionamiento… Tal vez porque ellas mismas sean las culpadas. Un estudio publicado por el diario “Cyberpsychology, Behaviour and Social Networking” sugiere que la red social lleva usuarios a reconectarse con antiguos mariposeos, lo que generaría consecuentemente más affaires, términos y divorcios… Lo que crearía una excelente oportunidad para abogados expertos.

Los franceses son quien más traicionan – Dicen que los franceses son los mejores amantes del mundo, pero eso no significa que sea amor verdadero. Un estudio descubrió que la mayoría de los hombres y un tercio de las mujeres de dicho país admiten engañar sus parejas, lo que indica que la infidelidad está en alta en Francia en ambos sexos. La infidelidad viene creciendo en ese país desde los años 1970, cuando apenas cerca del 19% admitía engañar (desde lo principal hasta trocar textos picantes).

Infieles adoran restaurantes de cadenas famosas – ¿Sospecha que su pareja lo está engañando? Pues bien, el primer lugar que uno debería dar una espiada es en las tiendas de grandes cadenas de restaurantes. Según una investigación realizada por “Ashley Madison” con 40 mil infieles confesos, reveló que ellos aman cenar en secreto en restaurantes como Outback, Chili’s, Red Lobster y Taco Bell… Y no en la tasca de la esquina.

Fingir el orgasmo es una gran señal – Si su pareja está fingiendo en la cama… ¡Desconfíe! Eso puede ser un mal señal de que él o ella esté en acción en la cama de otra persona. Un estudio afirma que tanto hombres cuanto mujeres que fingen orgasmos en el momento crucial, son más propensos a la infidelidad.

Hombres con voces profundas engañan más (según ellas) – Barry White puede que tenga una de las voces más sensuales de todos los tiempos, sin embargo, si este estudio está correcto, tal vez él también sea un gran infiel. De acuerdo con un estudio publicado en el diario “Evolutionary Psychology”, ellas temen que hombres con voces más profundas sean más propensos a la traición, una vez que mujeres de voces más agudas son más inclinadas a la infidelidad. Eso, porque cuanto más testosterona un hombre tiene, más grave es su voz, y cuanto más estrógeno una mujer posee, más aguda será su voz… Cuanto a los mudos, no se sabe.

Mujeres rubias son más infieles – Las rubias se divierten más (tipo, mucho más). Una investigación realizada por el sitio “CheaterVille.com” descubrió que el color del cabello puede ser un indicador de probabilidad de ser infiel, y las rubias fueron el destaque. El sitio reveló que el 42% de las infieles tienen cabello rubio. En segundo lugar quedaron la pelirrojas (23%) y luego las morenas (11%)… Ahora resta saber si las coloraciones naturales hacen diferencia o no… Y ni que decir de las que usan pelucas.

En todo caso, a mí, eso me basta para rever el antiguo axioma: “Pennis erectum non habit concientia”, para imaginar que todo lo dicho anteriormente no pasa de verdades convencionales de una civilización avanzada y, sabiamente, concluir porqué en tales estudios hasta las anémonas son anémicas… ¡Delirante!

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Complejo de Clitemnestra por la Mitad


En el tratado teórico del “Síndrome Agudo Cornudo” (S.A.C.) consta que según estudios realizados, el Síndrome, aunque muchos piensen que se desarrolla en la cabeza, comienza en la zona de la espalda. Hipótesis basada en que los demás son los primeros en enterarse, mientras uno permanece ajena/o. El proceso de incubación cornuda, por lo regular, es a largo plazo y es muy difícil que alguien nos alerte sobre ello, simplemente uno pasará a ser el “pobrecito/a”. ¿Traducción?… ¡El cornudo!

Ya hace tanto que lo leí, que no sé si estoy equivocado. Pero si no me engaño, -ya que de engaño aquí se trata-, en la “Ilíada”, Homero relata la historia de la muerte del rey de Micenas, Agamenón, en manos de Egisto, -el amante ilícito de la reina, su mujer Clitemnestra-, cuando este vuelve victorioso de la guerra de Troya. Más bien, se trata de una muerte causada por el corazón resentido de la mujer del rey, que se llenó de odio al ser sacrificada su hija Ifigenia.

De ahí surge el “Complejo de Clitemnestra”, que se define como la propensión a la infidelidad “vengativa” o “lesiva”, que se da en algunas mujeres, dentro del marco de una relación conyugal.

En verdad, se trata de una resentida (o vengativa) compulsión de querer dañar al cónyuge a base de infidelidades reiteradas, por parte de la mujer, que terminan lesionando, seria o fatalmente, a la víctima engañada… El que luego pasa a sufrir la “síndrome del toro”.

Los expertos en esa protuberancias ornamentarías-decorativas mencionan que quien sufre con ello, en la mayoría de casos la víctima muere a una edad temprana, afectada principalmente por alguna somatización inducida por los reiterados “castigos afectivos” de la adultera, que se sirve del apoyo de uno o varios “cornudos” para vencer o subyugar al cónyuge.

Por consiguiente, el complejo de Clitemnestra degenera en un “Síndrome de Infidelidad Compulsiva” (S.I.C) y/o en adicción sexual, cuando se practica en más de una ocasión. Además, las mujeres afectadas por dicho síndrome son fóbicas al amor y recurren a la infidelidad para interrumpir los lazos afectivos que se establecen y crecen dentro de la pareja.

Habitualmente, la fobia a sentir amor se debe a los malos tratos paternos recibidos por parte de la mujer adúltera durante su infancia y juventud. Se han dado casos de mujeres que de niñas fueron violadas o forzadas sexualmente por sus progenitores. El maltrato es, generalmente, la causa del resentimiento y del miedo o fobia al amor.

No en tanto, algunos opinan que si ese es el caso, ciertas veces esos “malos tratos paternos” pueden haber ocurrido por la mitad, lo que podría explicar por qué una mujer española tentó disimular su acto, lo que consiguió por solo nueve meses, ya que cierto día no pudo esconder por más tiempo el secreto de que había engañado a su novio en su despedida de soltera.

Todos dirán, ¿y qué?… Concuerdo con ellos, salvo que en este caso, ella, durante el evento, transó con un “enano stripper” y acabó embarazada.

Tampoco nada demás, obvio, pero el caso aquí es que la obligada confesión de la mujer sobrevino luego después del nacimiento del bebé. El niño nació con nanismo, entregando el gene de su padre. En virtud de ello, la madre no tuvo otra alternativa a no ser confesar que había transado con el enano durante la fiesta.

Tal revelación sorprendió hasta las amigas de la mujer que estaban en la fiesta de despedida. Según ellas, nadie llegó a ver cuándo la novia desapareció con el enano stripper ni donde ocurrió el encuentro en la horizontal.

Por ende, después de la divulgación del “animado complejo” fueron registrados varios nuevos videos en “YouTube” con fiestas de ese tipo, por lo que, al final, cabe preguntarse: ¿lo qué estarán tentando justificar ahora con tantos acrecimos?… ¡Pobre Agamenón!

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La Culpa del Adúltero Viene de los Huevos


No, no es necesario que usted ahora se baje los calzoncillos para ver, o que a su mujer se le antoje revisarlo, pero tenga en cuenta que tener “testículos grandes” puede ser un indicativo de que existe “gran potencial de infidelidad” de su parte. Como ve, me tomo la molestia de avisarlo luego de enterarme de una conclusión a que se llegó en un estudio que fue realizado por científicos de la “Universidad de Oslo”, Noruega.

Por lo menos eso fue lo que le dijo el investigador Petter Bockman al periódico inglés “The Telegraph”, cuando declaró: “Si el macho va a fertilizar a la hembra y no tiene ningún competidor cerca, él necesita apenas de una cantidad suficiente de espermatozoides para alcanzar el óvulo. Empero, cuanto a la compañera que está a su lado, es inteligente de parte de ella que ésta opte por algo que ofrezca una mayor cantidad de semen”… Pienso que de glotona, nomás.

Esta lógica se diseña por cuenta del flujo abundante de semen en testículos mayores, pues de acuerdo con estos investigadores, una mayor cantidad de esperma genera mayor chance de reproducción, lo que llevaría a la procura de nuevas parejas.

Tal raciocinio se debe a que, utilizados en la investigación, los chimpancés Bonobos tienen grandes testículos y su costumbre es aparear en grandes grupos. Por otro lado, los gorilas, con órganos una vez y media menor, se aparejan en dupla… Lo que también puede ser su caso si es que sus ancestrales descienden de ellos.

Pero independiente de tan prodigioso descubrimiento bagual, ya que las mujeres se han quedado con la pulga atrás de la oreja, queda la pregunta del millón: ¿Por qué los hombres son infieles? Pues acredite o no, no es sólo por causa del sexo o el tamaño de los genitales del susodicho. Según un estudio realizado por M. Gary Neuman, psicólogo y autor del bestseller sobre traición en el “New York Times”, parece que cerca de la mitad de los hombres dicen que ya engañaron porque se sintieron desatendidos por sus esposas. Y apenas el 7% lo hicieron por causa del deseo sexual por otra persona.

En todo caso, independiente de lo apunten las encuestas, las mujeres quieren saber ¿cómo hacer para mantener su marido lejos de cometer una traición? Pues bien, ya que siempre ando acompañado de ese espíritu benemérito que me caracteriza desde que nací, les expondré a seguir, con todas las letras, algunas razones apuntadas por Neuman de porqué exactamente los hombres traicionan a sus queridas esposas y, mejor aún, lo qué una abnegada compañera puede hacer para mudar la curva del relacionamiento… El que ya va rumbo al infierno.

El tipo no se siente atrayente (por lo menos no para usted) – No es porque él sea hombre que usted no necesita elogiarlo y decirle cuan atrayente es. Mismo que estén juntos hace varios años, aun así es necesario hacer elogios constantemente, mostrar curiosidad sobre su trabajo, reparar en su cuerpo, su ropa, o lo que sea… Además de criticarlo, obvio. Es que si su mujer no lo hace, de por cierto que el marido encontrará quien lo haga por ella.

El sujeto cree que puede zafarse – Para algunos hombres, basta la falta de consecuencias para practicar la infidelidad. O sea, ser la esposa de alma buena que deja a su marido suelto por ahí, es bien arriesgado. Todo tiene un límite en esta vida. Defina los límites entre ustedes dos y mantenga la rienda corta. Es mejor ser una mujer firme pero sin necesidad de ser celosa al extremo, de que andar de paseo con guampas por ahí.

Su ego está machucado – Ciertas veces, una situación difícil puede hacer que el hombre dude de sí mismo y de su propia capacidad, aún más si la cosa envuelve trabajo. Si ocurrir: ¿adivine lo que hará? Ira procurar una forma de levantar su propio ego, sólo que en la cama de otra mujer. Por eso es tan importante que usted lo elogie y refuerce sus buenas cualidades, manteniendo vivo el eslabón que los une. Es que si él se siente comprendido en un dado momento complicado de su vida, ciertamente irá en su busca para levantar su ego nuevamente, y no una otra mujer.

Los sentimientos de ella nunca son prioridad – Cuando el individuo es un mujeriego y no da la mínima para la traición, generalmente él también no da la mínima para lo que su mujer piensa o quiere. Primero está él y sus voluntades, después vienen las de su mujer. Por tanto, abra el ojo y espere todos los tipos de disculpas de un sujeto así, porque éste no tendrá escrúpulos en la hora de mentir y en su egocentrismo no hay lugar para su pareja querida.

Él no se siente importante para usted – Y seguramente esta vez no la engañará por sexo, y sí para sentirse importante para alguien. Por tanto, mujer, si él percibir que eso hace parte da su “lista de cosas a realizar durante el día”, probablemente también no le dará exclusividad.

Está molesto pero no lo admitirá – Digamos que un marido que guarda para sí en vez de hablar lo que lo está incomodando, es más vulnerable a cometer una traición. El problema de lidiar con personas así, es que muchas veces ellas no le darán ninguna chance de saber porque están fastidiadas con usted. Por eso, deje claro a su marido que cuando algo esté incomodando a cualquiera de los dos, ambos tienen que sentarse y conversar sobre el asunto.

Usted lo acusa constantemente de traición – Así como existen hombres posesivos y controladores, también existen mujeres neuróticas y celosas al extremo. Si por acaso usted es de ese tipo, recuerde preguntarse siempre por qué está sintiéndose insegura en el relacionamiento… ¿Las horas de trabajo y los hábitos de su marido mudaron drásticamente?… ¿O su padre engañó a su madre en su infancia y ahora cree que todo hombre es como su padre? Cuando la duda llamar a su puerta, siente y converse con su marido, pero jamás lo acuse sin pruebas. Si usted permanecer martillando en la misma tecla, eso puede intrigarlo y levarlo a la traición (sólo que de esta vez no será en su cabeza).

El sujeto quiere que usted sepa que él no está feliz – Cuando él muestre esa señal de alerta roja, todo lo que usted tiene que hacer es estar atenta para no dejar los meses pasar sin resolver la situación. Si intentar disfrazar una relación que no existe, él comenzará a envolverse en un mundo que no la incluye. Prestar atención y ser una buena oyente de su pareja puede economizar tiempo, dinero y, posiblemente, salvar su relacionamiento. Un buen casamiento es una sociedad, y por ello ambas partes necesitan trabajar duro por el bien estar de una y otra parte.

Evidente que para muchos y muchas todo esto puede parecer una inconsecuente estupefacción de mi parte, no en tanto, les advierto que hay quien guste, ya que éstos actúan como los psicoanalistas Frank Philips y Wilfred Bion, a quienes les gustaba pasar tardes enteras a preguntar a sus pacientes cosas que, en verdad, estos lo sabían desde su infancia… ¡Puro mimetismo tropical!

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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