Imágenes XXX en las Películas de Disney


Lo primero que nos viene a la mente al pensar en Disney, es que ésta es la industria artífice de cientos y cientos de productos cinematográficos y televisivos, en su mayoría animados, cuyo propósito es entretener y educar a los niños. Pero si los padres creen que sus hijos se entretienen inocentemente con las películas de esta casa productora, algunos entienden que ellos podrían estar en un error.

Todos saben que los cuentos de hadas siempre terminan con un “Final Feliz”; la princesa sobrevive a todos los males y la historia concluye al ser rescatada por su “Príncipe Azul” con quien vivirá feliz por el resto de sus días… Mientras que las brujas y las hechiceras, son vencidas por el bien… o al menos esto es lo que nos ha mostrado la gran cantidad de películas y cuentos infantiles. No en tanto, sabemos que el destino de Blancanieves, La sirenita y Alicia, no sería el mismo si vivieran en nuestra realidad de hogaño…

Es consabido que durante años, los protagonistas de estas historias nos han dado ejemplos de valores como la amistad, la valentía, la lealtad, el amor, el respeto, entre otros, que prácticamente nos suena imposible que algunas de sus cintas escondan ciertos mensajes de índole sexual. Sin embargo, durante ese mismo periodo, se ha discutido si en realidad Disney lanza mensajes subliminales explícitos sexuales.

Entonces cabe preguntarnos: ¿lo harán con la intención de captar el público adulto, o simplemente por diversión y ver cómo reacciona la gente? Hasta ahora, la compañía no ha reconocido como tal esta acusación. Pero los sitios “abc.es” y “tintadigital.org”, recopilaron 10 películas de Disney que supuestamente contienen alguno de estos mensajes.

En la película “Bernardo y Bianca de 1977 se cuentan las aventuras de dos ratones que forman parte de la Sociedad Internacional de Rescate y que intentan ayudar a una pequeña niña huérfana que ha sido secuestrada. Aunque parece ser una película para niños, como indica “videosubliminal.blogspot.com”, a los 28 minutos se observa que los roedores viajan en el lomo de un albatros y pasan entre edificios. Pero a velocidad normal, es imposible percatarnos de ciertos detalles como el de la foto de una mujer desnuda que está puesto sobre una ventana.

Una de las escenas más comentadas de Disney, por su contenido sexual, es cuando en “El Rey León, Simba, ya mayor, quiere hablar con su padre muerto. Al no poder hacerlo, el felino azota su pata en el piso y por ello se forma una nube de polvo que se levanta sobre el aire y que claramente forma la palabra sex (sexo en inglés). Además, fanáticos de esta historia se dedicaron a traducir del “swahili” al español los nombres de los protagonistas de la película y descubrieron que Pumba tiene tres acepciones y una de ellas precisamente es “semen”.

“¿Quién engañó a Roger Rabbit?” es una película de 1988, que fue producida por Disney, junto con Touchstone y Amblin Entertainment. En su momento causó mucha expectación pues era curioso ver cómo dibujos animados convivían en la misma cinta con humanos. Como buen homenaje al “Cine Negro” está el personaje de la Femme Fatale, Jessica Rabbit, una mujer seductora y atractiva que vuelve locos a los hombres. Es ella quien protagoniza una escena sexual cuando sufre un accidente de auto, ella sale disparada y si se ve pausadamente la escena, notarás como el dibujo va abriendo las piernas y llega distinguirse que no trae ropa interior.

A “La Sirenita se le atribuyen varios mensajes sexuales subliminales. Hay quienes encontraron que en el póster promocional y carátula de la película, y que la estructura del castillo del rey Tritón se asemeja a miembros viriles. También hay una escena, de cuando el príncipe Eric se casará con la malvada Úrsula, la cual se ha convertido en una atractiva dama, donde al padre que celebrará la ceremonia, en una primera toma, pareciera tener una erección, aunque imágenes posteriores demuestran que pudieran ser sus rodillas.

En “Aladino existe una controversia que hasta ahora no ha quedado demasiado claro. En la escena en donde el muchacho, ya convertido en todo un príncipe, se encuentra en el balcón para hablar con Jazmín e invitarle a dar un paseo en la alfombra voladora, el tigre mascota de la princesa sale para que deje de molestar a su ama. Aladdin quiere calmar al felino diciéndole: “good kitty, down boy (gatito bueno, tranquilo), aunque hay quienes aseguran que claramente se entiende “good teenagers take off your clothes (buenos adolescentes, quítense la ropa).

No sabemos si en la versión en inglés se encontrará lo mismo, lo que sí es que en “Hércules”, versión española, hay una chica rubia que cae rendida ante los encantos del héroe y ella se lo expresa de una manera muy sexual.

Hay algunas personas que se han detenido a analizar la última entrega de la saga “Toy Story y han hallado ciertas tomas que podrían aludir a un contenido sexual. Y cuando Woody está en el baño, si miras detenidamente el ambiente podrías llegar a la misma conclusión. O en otra parte en donde el vaquero intenta escapar y al voltear hacia la puerta, en la mochila puede apreciarse a una muñeca que se encuentra en una posición sugerente.

En “La Bella y la Bestia”, además de la protagonista, habitan muchas otras chicas en la aldea. Todas ellas lucen una cabellera rubia y vestidos escotados. En el video, se ve como el hombre que vende no puede quitarle la mirada de encima a la mujer que va a su puesto, y durante los primeros dos minutos, descubrirás como este filme animado hace referencia en varias ocasiones a la palabra sexo, además de que encontrarás otro tipo de contenido subliminal que se manejan en la cinta.

El jorobado de Notre Dame”, la historia de Cuasimodo, un hombre que vive en el campanario de la catedral de Notre Dame, en París, alejado del mundo, debido a su aspecto físico. Este hombre conoce el amor luego de conocer a Esmeralda, una mujer bella que cautiva a cualquiera. De esta novela del famoso escrito Víctor Hugo, Disney decidió hacer una versión en dibujos animados en 1996, y tampoco se salva de aquellos que le han encontrado altas dosis de contenido sexual, principalmente en la protagonista.

Art Attack” fue un programa producido y transmitido por la cadena de televisión Disney Channel, en donde se les enseñaba a los más pequeños de la casa a hacer manualidades sencillas y a la vez muy impresionantes e ingeniosas, con materiales de casa que están a la mano de todos. En dicho programa existía un personaje que era una marioneta de un busto tipo clásico, de esos que encontramos en cualquier museo. Alguien lo vio detenidamente y lo encontró también en su cabello…

Todavía, siempre atento en querer descubrir las papilas babeadas surgidas a causa de las imágenes exhibidas en las “Mil y una noches”, y delante de toda esta prueba de un sofisma de prestidigitación geométrica hollywoodiana que pretende querer vender pantalones jeans que empinan nalgas, le aseguro al estimado lector que aquí sólo se ofrecen tesoros que empinan mentes… ¡Espectacular!

Continuamos Sedados en un Laboratorio


En la historia de la humanidad hay innumerables sucesos que sacudieron los cimientos de la sociedad echando por tierra creencias, supercherías, mitos, e ignorancias varias. La pólvora, la América, la penicilina, la aviación, la luna, el cinematógrafo, la computadora, las vacunas y antídotos para enfermedades consideradas incurables, son algunos de los inventos que el hombre ha producido a lo largo de las edades y épocas en su eterna lucha por vencer los obstáculos que no dejaban avanzar al género humano hacia una vida mejor.

Pero claro que los descubrimientos vernáculos que por aquí vemos tienen más que ver con la hipocresía y la estupidez, ambas mezcladas en sabias proporciones con el agregado de una pizca de ignorancia y espolvoreado con un poco de “crema de mala leche”.

En todo caso, podría decir que “No me gusta mezclar temas personales con asuntos gubernamentales”. Pero eso más bien suena a algo como: “No me gusta mezclar el amor con el trabajo”. Bueno, en los dos casos, resulta que al final de cuentas todo termina en una sustancia muy consonante, de la cual nos es imposible diferenciar “qué es qué”.

Pero a Mengano se le escucha decir en cada sabatina, cuánto le molesta incluir, en su discurso de funcionario público, sus batallas legales de jugosas sumas. Debe ser algo muy molesto y ser peor cuando a cada reunión dedica decenas de minutos a ese tema.

Qué agobio, qué horror, qué sacrificio, qué dolor le debe causar tener que aprovechar sus reuniones oficiales, sostenidas con el dinero de todos, para defender un tema esencialmente personal.

¡Sí! Qué espeluznante debe resultar que los medios públicos y gubernamentales tengan que dedicar toda su maquinaria para replicar el discurso de un ciudadano litigante. No obstante, comprendo que afrontar un juicio y tener a su disposición toda la maquinaria del Estado como respaldo, debe ser una de las torturas más espantosas… ¡Don Mengano, lo acompaño en su dolor!

Pues bien, volvamos entonces por algunos segundos al mundo real. Crucemos el umbral de la fantasía y busquemos en el fondo de la ciudadanía por algún vestigio de cordura… Tal vez, aún quede un poco de ella.

No es que nos importe lo que digan los demás, pero parece que el mundo ve a nuestro continente como un laboratorio donde se puede estudiar la resistencia de la democracia. En ese caso, algunos adustos de mente ida me dirán que estamos dando un ejemplo al mundo. Es verdad: aún no nos comemos entre todos, aunque parece que alguien ya puso la mesa.

Pero en ese laboratorio que nos encontramos metidos, se puede ver que estamos sometidos a procesos virales de efectos totalitarios; empero, por suerte aún las convulsiones no provocan inconciencia. También se podría apuntar que las especies que habitan estos países no reaccionan ante señales de advertencia, por lo que se hace notorio un estado de sedación.

Cuando se aplican descargas eléctricas de propaganda e insultos desmesurados, los objetos de estudio parecen aceptarlo. Sin embargo, entre los efectos secundarios detectados, se ha podido registrar la presencia de un sarpullido judicial, laceraciones electorales, hematomas ideológicos, pérdida de esperanza, etc., etc.

El antídoto para curarnos de vez: fuertes dosis de democracia, tolerancia, cordura, patriotismo y amistad. Pero creo que esas cosas no las venden en las farmacias… Se han convertido en artículos muy escasos… ¿Concuerda conmigo?

Los Mitos del Orgasmo


Día a día la información sobre diversos temas de sexualidad fluye cada vez más abiertamente. Sin embargo, todo indica que aún existen varios tópicos que, por atraso de conocimiento o tabú, los terráqueos los manejan de manera equivocada. Por ejemplo, el momento del clímax es uno de los temas que más invenciones guarda.

De igual forma, alrededor de la sexualidad existen cientos de mitos, así como curiosidades que podrían parecer increíbles y hasta pasar como falsas, pero resulta que algunos de ellos son datos comprobados científicamente por versados sexólogos.

Precisamente sobre el orgasmo, “el momento culminante del placer sexual”, no deja de ser un tema de discusión que siempre se encuentra en el ojo del huracán por las verdades y mentiras que se generan alrededor de él.

Sobre ese respecto, debido a la curiosidad intelectual de los leyentes, y apoyado en la información divulgada en el sitio “quo.es”, a continuación expongo, para resguardo y protección de las vírgenes prudentes, algunos reflexivos datos sobre ese convulsionado espasmo final, comúnmente llamado de orgasmo.

El placer no está en los genitales. A diferencia de lo que se cree, el placer se encuentra en el cerebro. Sí, porque de acuerdo con el sexólogo Francisco Cabello, se determinó que el “orgasmo mental”, da la misma satisfacción que el genital. Situación que se ha comprobado, ya que personas aseguran sentir el mismo placer realizando actividades diferentes al coito, algunas tan comunes como lavarse los dientes… ¡Me parece fantástico! Ahora nada de usar los dedos, es sólo obtener la debida concentración cerebral, y pronto… ¡Huyyyyyy!

Tener multiorgasmos no siempre es lo máximo. Seguramente alguna vez ya han escuchado hablar sobre los orgasmos múltiples; bueno, se dice que es un deleite para quien los logra, pero no es siempre así. Existe un síndrome de excitación permanente que puede producir, sin estímulo alguno, hasta 250 orgasmos diarios… Sí, 250 diarios. El problema no tiene cura y puede convertirse en una pesadilla para las mujeres que lo padecen… O no, vaya uno a saber.

Se nota, cuando caminas, qué tipo de orgasmo tienes. Aunque suene completamente de ficción, un estudio de Stuart Brode, de la “Universidad West Scotland”, indica que la suma de datos de la longitud de la zancada y el grado de la rotación de la columna vertebral puede dar como resultado el tipo de orgasmo que mayormente tiene una persona. Por ejemplo clitoridianos… Pero, ¿y las que sufren de enanismo, como se las rebuscan?

¿Cuánto debe durar el coito? Según la Sociedad Internacional de Medicina Sexual, se asegura que entre la penetración y la eyaculación debe haber por lo menos un minuto. No en tanto, en el “Journal of Sexual Medicine”, dice que la mejor marca está entre 7 y 13 minutos… Pero sobre ello hay controversias, pues puede que el sujeto investigado estuviese cansado.

Los fetos se masturban. Como un acto inconsciente y reflejo, se han observado fetos, de ambos sexos, masturbándose en el seno materno. El radiólogo Israel Meisner, publicó ecografías en “Journal of Ultrasound in Medicine que lo demuestran… Pero no dijo si en la hora, la madre estaba leyendo alguna publicación XXX.

Las mujeres se divierten más con las mujeres. Dicen que entre las mujeres se entienden más y al parecer es correcto. Un estudio en Australia reveló que sólo el 69 por ciento de las mujeres heterosexuales llegan al orgasmo durante el coito con un hombre, mientras que el 76 por ciento de ellas aseguraron llegar al orgasmo en relaciones lésbicas… Lo que también se deduce, que el 69% de los australianos son unos menguados en el tema.

Dolor de cabeza por sexo existe. Tener un orgasmo puede provocar dolor de cabeza. De acuerdo con la sección de Neurología del Hospital Reina Sofía, de Tudela, cuando se realiza un esfuerzo físico intenso, como tener un orgasmo, se puede provocar una ruptura del aneurisma intracraneal y generar una hemorragia subaracnoidea. Lo que da como resultado dolor… Pero del mismo modo, aseguran que el dolor de cabeza es el sufrimiento de las vírgenes incautas…, aunque después pasa.

¿Dinero o placer? Si te dieran a elegir, ¿qué preferirías? Resulta que un estudio realizado a 16 mil personas arrojó que prefieren el placer. Le dieron mucho más crédito al orgasmo que al dinero, asegurando que un orgasmo da cuatro veces más felicidad que el dinero… Sin embargo, el gremio de las meretrices anónimas ha puesto el grito en el cielo, y discuerda vehementemente con este punto.

El semen da mal aliento. Theodore van de Velde describió que el aroma que desprende el semen de un hombre joven es fresco, mientras que el de un hombre maduro huele como a castañas. Ese tipo de olores, sostuvo, se podían detectar en el aliento de una mujer una hora después de haber tenido sexo… ¿Y si ella masticó un Halls, qué?

Gozar después de la muerte. “Si en un cadáver se produce el reflejo de Lázaro, es decir, se incorpora de cintura para arriba y cruza los brazos, ¿por qué no el reflejo del orgasmo?”, dice Mary Roach, autora del libro “The curious life of human cadavers”. Stephanie Mann, especialista en muerte cerebral, asevera que es técnicamente posible… ¡Ups! Ya me imagino Frankenstein.

Sé que los intransigentes de siempre dirán que he exagerado un poco con mi entusiasmo aparente, pero basta con realizar algunos acuerdos políticos, y pronto… Alca, Mercosur, Nafta, Comunidad Europea…, todos decidirán por equilibrar sus déficits emocionales y adherir a la globalización hemorroidal de los placeres, y así, se darán las manos para construir ufanamente un mundo mejor… ¡Espectacular!

Cuando se Exagera la Libertad


Cuando uno a veces piensa que todo lugar tiene nombre y realidad, lo duda, aunque el pensamiento nos lo diga, como podría decirnos, distraídamente, cualquier otra cosa, como lo es un ejemplo absurdo, que el sol nace en occidente, pero que por más que en esa dirección miremos nunca vamos ver nacer el sol allí, pero si morir. Bueno, esto es igual.

A todos les gusta afirmar que el vínculo “soberanía y derechos humanos” es un tema de permanente discusión. En todo caso, podríamos preguntarnos: ¿Se puede considerar que se ha vulnerado la soberanía cuando un miembro de la comunidad internacional expresa su preocupación por los derechos humanos en otro Estado?

En la mayoría de los países, la Constitución contiene varias reglas que regulan las relaciones internacionales de esa nación con la comunidad internacional. Donde se proclama –entre otras cosas- la independencia y la autodeterminación, y se condena la injerencia en asuntos internos de otros Estados y se exige “el respeto de los derechos humanos, en particular de los derechos de las personas migrantes, y propicia su pleno ejercicio mediante el cumplimiento de las obligaciones asumidas con la suscripción de instrumentos internacionales de derechos humanos”.

Claro que podríamos expresar nuestra preocupación por el irrespeto de un Estado a sus obligaciones internacionales al ver incumplir ese mandato constitucional. En base al principio de reciprocidad, es que otros miembros de la comunidad internacional también podrían formular sus inquietudes por la forma en que el Ecuador cumple sus obligaciones en esta materia.

Pero como cita Farith Simón, parecería que Catherine Ashton, responsable de los temas diplomáticos de la Unión Europea, expresó su preocupación por la libertad de expresión en aquel país a propósito del rumoroso caso del periódico “El Universo”, cuya sentencia fue revalidada días atrás.

Este digno periodista cuenta que el canciller Patiño reaccionó con indignación, al considerar que esas declaraciones eran una interferencia en la soberanía ecuatoriana, exponiendo: “Nosotros promovemos los derechos como ningún gobierno lo ha hecho, ahora sí hay libertad de expresión, es exagerada y abusan de ella”.

Claro que como lo afirma Simón, es bastante difícil suscribir esta declaración, principalmente en un país en que sí hay leyes que castigan el desacato, una persona es condenada a prisión por afirmar que hay “nuevos ricos”, y se le otorga la condena de tener que realizar el pago de una indemnización de 40 millones de dólares y tres años de cárcel por un editorial considerado injurioso por parte de jueces de entereza dudosa e imparcial, y de igual modo cuando se procesan a líderes comunitarios por terrorismo, cuando bien podrían ser juzgados por delitos comunes.

Entonces, volviendo a lo que dije al inicio, todo indica que la soberanía no es un límite insalvable cuando se trata de los derechos humanos… ¡Sorprendente!

El Voto de la Democracia


Cualquiera sabe que hay muchas preguntas sin respuesta que carcomen el cerebro del votante cuando, al entrar en el soberano cuarto oscuro, él tiene que elegir la boleta que irá a parar en esas bocas de opinión que son las urnas; aunque ahora se cuente en algunos países con un sistema un poco más moderno y seguro por causa de la tecnología. Pero como fuere el sistema, al fin y al cabo su fin es el mismo.

Pero para muchos, mismo cumpliendo con su papel patriótico, también les queda algo directamente relacionado con ese tema, y que le sigue martillando la cabeza por querer entender el comportamiento de algunos patéticos ejemplares de la clase dirigente que, dos por tres, aparecen en los programas de noticias por verse envueltos con corrupción, coimas, valijas misteriosas, dinero en los calzoncillos, aeropuertos fantasmas, corralitos, censura, persecución, catástrofes evitables, o, al tener que realizar un trámite, estos patrios ciudadanos descubren a los mediocres funcionarios ninguneando por todas las reparticiones, etc., etc., etc.

Pero eso es vivir bajo la “Democracia”. Una doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno político de un Estado. Es el derecho que los ciudadanos tienen de ejercer de modo directo o indirecto, eligiendo, generalmente, por sufragio universal, representantes, en quienes delegan su soberanía para el ejercicio de funciones legislativas. Entonces, lo que resultó de aquellos papelitos colocados en la urna, es lo que después tendremos por laya dirigente.

Y en el supuesto de que vivimos “en” democracia, es pertinente meditar si vivimos “la” democracia. Pues vivir la democracia nos exige una acción volitiva cotidiana. Por lo tanto, es común exigir a la sociedad jurídicamente constituida, que proceda democráticamente. Pero, como colectivo e individuos, somos responsables de dar vida a la democracia. Ello requiere de audacia.

Empero, se oye decir que los héroes de la modernidad son los audaces. Los que, con más o menos capacidad y reflexión, hacen lo que otros no se atreven. Son de una época en la que hacer, es más que ser.

Pero claro, mal entendiendo el significado de las palabras, están los que “hacen” fortuna al calor de la oportunidad, sin el menor sonrojo por el modo inmoral de lograrlo. O los que, al ritmo de su palabra fácil, se apropian de la voluntad de los ingenuos que creen en sus falacias. Incluso los hay que crean miedo para consolidar sus posiciones de poder… Todos “hacen” lo inaudito. Son los admirables audaces del “hacer”.

En todo caso, también sabemos que hay otra versión de audacia, la de “decir”. La palabra permite afirmar lo que se le antoje al audaz. La tecnología puede registrar lo dicho, pero con su audacia la desmiente, argumentando que lo dicho ha sido mal transcrito o “sacado de contexto”.

Por consiguiente, vivir “la” democracia exige a todos, mandantes y mandatarios, la audacia de “ser” que ha desaparecido. No es común quien se precie de ser, porque es un esfuerzo doloroso que exige mirarse con sinceridad, sin el embellecimiento del ego y el adulo.

Es un riesgo que requiere rectitud moral. Hay quienes viven bajo las etiquetas que les pegó la vida en la frente desde su infancia. Se disfrazan de audacia para no ser ellos mismos, no saben que nadie resulta un fraude si es quien es, sin pretender ser lo que no.

Por eso pienso que es inaplazable recuperar la audacia de “ser” para poder vivir “la” democracia con entereza moral, sin resquebrajaduras, sin maquillajes. Solo así podremos entender la democracia como una profesión de vida.

Por otro lado, todo individuo debe concientizarse que aprender a votar; eso también ayuda mucho… ¡Si es que me entienden!

Estamos Matando lo Esencial


En un mundo intercomunicado y globalizado donde, paradójicamente, nadie parece estar comunicándose en profundidad, no es extraña esa proliferación de sumidades construida por los que rechazan el “no” por respuesta y atropellan sin miedo nuestra voluntad. Pero esta es una forma más de autoritarismo y violencia, violencia disimulada bajo la torpe careta de “propuesta tentadora”…

¿Para quién?, pues para el que la enuncia y casi nunca para el que tiene la obligación de escucharla una y mil veces. Y entonces te vienen con aquel sonsonete mentiroso que repiten hasta el cansancio, ese: “Dame cinco minutos”.

Los cinco minutos se consumen en preámbulos y vaguedades y cuando nuestra paciencia les grita: “Abreviando, querido, que estoy muy ocupado”, ellos nos lanzan un: “¿Qué tenés que hacer que sea tan importante como para no querer escucharme?

Entonces, miles de respuestas se agolpan en nuestra mente, pero sucede en estos tiempos que cuando uno escucha un tema que le puede parecer interesante, luego lo quiere “googlear” al instante; es decir, somete la palabra a una indagación en Internet. A los programas que localizan información de entre las millones de páginas de la red y que se los llama de “buscadores”.

Pero resulta que tal nombre ha devenido, paradójicamente, en una erosión de la curiosidad humana, en la celebración del hastío ante la súper abundancia informativa.

Hace unos días, un profesor conversaba con un grupo de veinteañeros y les planteaba si tenían una pregunta que les atormentara, algo que ellos desconocían y que les motivaría a investigar.

Demás está decir que la respuesta fueron rostros apáticos, hombros que se alzaron y ojos que, siguiendo la inercia contemporánea, se enfocaron en la pantalla de un móvil.

La presteza con la que un buscador de Internet localiza algo, a menudo en fracciones de segundo, hace que la gente asuma que “saber algo”, es un estado permanente del intelecto, una sensación de bienestar y seguridad ante las incertidumbres cotidianas que nos acechan.

Entonces, ¿para qué angustiarse por períodos extendidos de tiempo con el fin de dar con la respuesta a un enigma, si ahora se cuenta con una sabiduría instantánea?

Todo indica que el conflicto radica en que los buscadores digitales están adormeciendo el deseo y la pasión que, durante siglos, han movido a que la humanidad le quiera hallar una respuesta a algo.

En la jerga científica, un “problema de investigación” es una pregunta. Incluso a un nivel doméstico, cualquier situación que nos obstaculiza y molesta se plantea como una pregunta: ¿por qué la incomunicación entre padres e hijos?; ¿qué razón explica que mi pareja me haya dejado?

Las mentes que están entrenadas para buscar, son aquellas que lidian con fracasos consecutivos, los que a veces duran años, y la necesidad de mirar las cosas desde otros ángulos. En ese trayecto se consolidan destrezas y se disciplina la capacidad de observar y sacar conclusiones.

Por lo tanto, los verdaderos buscadores son los que disfrutan el transcurso de un proceso para saber algo, y se aburren cuando se quedan demasiado tiempo en el punto de llegada, en el área de las soluciones.

Pero cuidado, no nos consolemos con tonterías y lugares comunes como “ahora soy más sabio”, o “ahora he madurado”. Creo que no sirve comparar, pero si recordar con cariño, con ternura, llorar si hace falta por lo que uno perdió y pensar que, aunque sea menor en años, el futuro sigue siendo nuestro. La vida es una fiesta inacabable y aún nos quedan muchas fotos por tirar… Digitales, claro.

Lo Qué Odian que el Hombre Haga Durante el Sexo


No es fácil reconocerlo, pero concluir el acto sexual demasiado pronto o intentar darle indicaciones a tu pareja y querer convencerla para que practique sexo oral, son algunas de las conductas masculinas que más molestan a las mujeres.

Pero desagrade o no, eso hay que decirlo, porque la “Asociación de Mujeres contra los Errores Masculinos” (AMEN) -nombre muy sugestivo-, pretende poner su voz en alto para señalar y decirle a ellos lo qué para ellas, -y créanme, ninguno de estos puntos es un secreto-, son las principales faltas y traspiés de los hombres.

Entonces, cabe preguntarse: ¿Cuáles son los principales y, sobre todo, por qué a ellas les desagradan tanto? La respuesta está en una lista que he considerado trascendental, claro, luego de haberlos seleccionado de otro conteo gigantesco. En todo caso, el lector luego verá que cualquier parecido con la realidad… no es coincidencia.

Ser demasiado rudo cuando tocas sus zonas erógenas: A los hombres les gusta jugar fuerte, todos lo saben. Pero a ellas no tanto, y ese tipo de caricias en lugar de placer, pueden producir dolor. Por lo tanto, ten cuidado de presionar demasiado el clítoris y otras áreas femeninas sensibles, tales como los pezones, por ejemplo. Si vas a tocarlos, de preferencia que ellos estén lubricados al extremo. Prueba qué grado de intensidad le gusta a tu chica y solo así aviéntate al ruedo… Si no podes, entonces juga con plasticina.

Tirar el condón al suelo: Sabemos que en el éxtasis del placer todo puede salir volando: las pantaletas, tus bóxers, el zapato, la peineta, el condón… Cuidado con éste último que, regularmente, viene a recoger ella (si están en su casa). O por ahí aparecerá tras un mueble cuando ella haga una mudanza… Mejor tirarlo amarrado, como buen hombre… No vaya a ser que después tengas que pintar la pared.

Eyacular demasiado pronto: Ellas pueden ser muy comprensivas, pero en ocasiones esto las desespera, sobre todo cuando saben que están a punto de alcanzar su orgasmo, pero antes hay un “ohhhhh” tuyo… ¿Ya has probado el Tantra?

Convencerla para que te haga sexo oral: Si a ella le nace, lo hará. Si no le nace y no lo hace es porque… ¡sorpresa! Ella no quiere hacerlo en ese momento. ¿Es tan difícil de entender? Ella no te obliga a ti a que le practiques un “cunnilingus”, entonces haz lo tuyo y sólo realícenlo cuando se sientan atraídos por esta práctica… Y hay tantas, que para qué insistir.

Forzar su cabeza para que absorba todo tu pene durante el sexo oral: No toques ni muevas su cabeza para dirigirla hacia uno u otro lado. Mucho menos intentes que coma todo lo que Dios te dio para tu beneficio y placer. Lo único que lograrás es que ella vomite encima de ti o se ahogue. Únicamente, si acaso, sujeta un poco su cabello y disfruta del espectáculo… Salvo que tu susodicho sea de origen y dimensiones niponas, claro.

No mantener el romance: Es muy importante, incluso en las parejas de mucho tiempo. A ellas, que seas romántico las prenderá mucho más que el “sexo per se”. Eso no quiere decir que le hagas el amor entre poesías, o leyéndole inspiraciones idílicas, pero la sensualidad y el erotismo nunca debes de perderlos… O la perderás a ella.

Intentar sexo anal sin permiso. Nunca va a estar bien que intentes penetrar a una chica por el ano “sin querer”, es decir, sin preguntárselo antes. Al verse involucrados en una relación sexual genital, ambos deberán estar seguros de conocer sus preferencias. Pero si ella te da luz verde, no olvides tomar precauciones y usar lubricante… Y de lavarte.

No tenerla entre tus brazos después del sexo: Incluso a las mujeres más rudas y menos románticas les encanta ser abrazadas luego de un momento de pasión. Ambos deberían sentirse más cerca en ese instante. Quedarse dormido, ponerse a fumar, o darse la vuelta, es todavía peor que no abrazarla…  Después no te quejes,

Ir directamente al sexo: Claro que sabemos que es lo que quieres en ese momento, pero ¿será que puedes disimularlo un poquito? Pues entonces comienza con el preámbulo y luego toma tu tiempo. Tarde o temprano llegará, así que ¿por qué no disfrutarlo y evitar hacerle ver que “eso” es lo único que quieres?… ¿O acaso sos un obcecado?

Darle indicaciones: Ni ellas son actrices ni tú director. Así que evita, en la medida de lo posible, palabras como “haz esto”, “muévete así”, “ponte esto”, “quítate lo otro”, etc…. Claro, eso es divertido y sexy cuando se hace como parte del juego, de manera consensuada. Si no, a ella le resultará molesto y chocante…

En todo caso, sé que muchas palabras aquí escritas son inútiles, y eso es aún lo mejor que podemos decir de ellas, casi todas, realmente, hipócritas. Razón tenía aquel francés que dijo que la palabra le fue dada al hombre para disfrazar el pensamiento, y tenía razón, pues son cuestiones sobre las que no debemos hacer juicios perentorios, pues lo más seguro es lo mejor que se puede encontrar, la tentativa siempre frustrada para expresar eso a lo que, por medio de la palabra, llamamos pensamiento… ¿Impresionante, no?

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