Sincronice el Clímax y Deje el Oído de Lado


Ya es hora de que los hombres sepan de una vez por todas, que no deben dejarse llevar por el entusiasmo de su oído, principalmente porque los gemidos de su pareja durante el sexo no significan necesariamente que ella ha alcanzado el orgasmo. Así lo demuestra un reciente estudio realizado por dos extasiados investigadores de las Universidades de “Central Lancashire” y “Leeds”, en Inglaterra. Puesto que según dicho estudio, los ruidos y los gemidos emitidos por la mayoría de las mujeres cuando tienen relaciones sexuales, son intencionales y tienen objetivos muy concretos.

Gayle Brewer, un investigador de la Universidad de Central Lancashire declaró al diario español “El Mundo”, que: “Los resultados muestran que el momento del orgasmo y los suspiros están divorciados entre sí, y las mujeres reconocen que, con sus gimoteos, buscan, entre otras cosas, acelerar el clímax de la pareja y aumentar su autoestima”.

Otro autor del estudio, es Colin Hendrie, de la Universidad de Leed. En el trabajo, grabado por ambos en el último número de “Archives of Sexual Behavior”, publicación oficial de la “Academia Internacional de Investigación Sexual”, -entidad esta que reúne los estudiosos de temas en lo erótico-amatorio-sexual-, los dos sicalípticos científicos dijeron que las llamadas de “vocalizaciones de copulación” -definición técnica de los gemidos y gritos emitidos durante las relaciones sexuales-, tienen “efectos múltiples” que incluye la sincronización del orgasmo femenino y el masculino, o el fortalecimiento de la pareja. Sin embargo, las causas de ellos son una sorpresa para los menos leídos.

En la investigación, los científicos presentaron una serie de cuestionarios para 71 mujeres sexualmente activas y heterosexuales entre 18 y 48 años, donde por causas recontra sabidas, no se incluyeron en él a las vírgenes prudentes, ni a las abuelas precipitadas… ¡Asombroso!

En tal indagación, ellas necesitaron contestar preguntas acerca de la frecuencia de sus orgasmos en las etapas del encuentro sexual, como estos se produjeron, la historia de la pareja, y la cantidad y la intensidad de sus gemidos y gritos durante el trance. También se les preguntó si ellos (los incautos varones), se quejaron de las cuestiones “tácticas” y las consecuencias que tenían sus vocalizaciones.

Al final, los datos mostraron que existía “una sincronía entre la vocalización de las relaciones sexuales y el orgasmo”, concluye dicho estudio, agregando un hecho que fue apoyado por las respuestas a la pregunta: “¿Qué porcentaje de tiempo usted emite el ruido durante el sexo, incluso cuando va a tener un orgasmo?”. Alrededor del 25% de las mujeres reportaron que más del 90% del tiempo, y que se quejó cuando hubieron llegado al orgasmo”… El otro 75%, pienso que deben ser frías como loza de túmulo.

Ahora viene la pregunta del millón: ¿Cuál sería entonces la importancia de las vocalizaciones de copulación?

Entiendo cuán anhelante debe estar el lector por saber el resultado, pero la investigación pone de relieve que el 66% de las encuestadas dijeron que habían utilizado esta característica para acelerar la eyaculación de su pareja con el fin de evitar la incomodidad, el aburrimiento o la fatiga… O sea, que la mayoría de los que llegaron a este punto del relato, ya se enteraron que no son suficiente hombres para ellas.

Así mismo, insisto en agregar otro dato para los inaptos: “Es importante destacar que, el 92% de las participantes la tenía muy clara de que estas vocalizaciones fomentaban la autoestima de su pareja, y el 87% de ellas reconoce que eran emitidas para este propósito”… ¡Qué decepción!

Pero aun hay más: las mujeres descubrieron que ante la inhabilidad varonil de su pareja, ellas lograban orgasmos más frecuentes durante la automasturbación del clítoris, las caricias de su pareja y durante el sexo oral, de que durante la penetración vaginal del caprichoso birgulino en la sudada chichula… ¡Sorprendente!

También, de acuerdo con lo revelado por Brewer y Hendrie, varios estudios anteriores han examinado los efectos fisiológicos y psicológicos del orgasmo femenino, pero muy pocos se han centrado en las vocalizaciones de copulación… “Los datos muestran que todas (las encuestadas) se quejaban y al menos algunas de ellas lo hicieron a sabiendas”, y agregan en el documento: “El cien por ciento había experimentado el orgasmo. Sin duda, los gimoteos se produjeron con frecuencia en otros momentos de la relación, y no con la penetración vaginal, lo que indica que la estimulación del clítoris es de suma importancia en este contexto”… ¿Vio, vio? ¡Tarambana!

Los investigadores concluyen indicando que la investigación muestra claramente que “en las mujeres, las vocalizaciones del orgasmo y el apareamiento se disocian en las relaciones sexuales, lo que indica que cuando la cuestión aprieta, al menos algunas de ellas son más conscientes al actuar bajo el control del inconsciente”. Así, las mujeres “probablemente los utilizan para manipular el comportamiento de su pareja, en particular para influir en el momento del clímax”.

Qué más agregar ante tan loable estudio, si en verdad, sólo pienso que en el tiempo de Gandhi se alegaba que la fornicación era un medio de protestar contra el imperialismo y, “Java”, el alma individual, solamente alcanzaría la conciencia de su verdad cuando los ingleses se marchasen de una vez de la India y por fin la madre Tierra pudiese disponer de sus ubres para alimentar los famélicos de la patria bajo las cretinas veleidades de la autodeterminación… ¡Todo un clímax!

Anuncios

Al Idiota aun no le Llegó su Hora


No hay caso, para algunos esto puede parecer el asunto de una bizantina inconsecuencia del momento; sin embargo, tímido que soy, sé que hay gente que le gusta, como a los psicoanalistas bretones Frank Philip y Wilfrd Bion, que se pasaban tardes enteras a preguntar cosas que, en verdad, ya se sabían desde la infancia. Mismo así, constreñido, se hace inevitable tener que decirlas, sobre todo cuando notada la sandez ajena, me veo obligado a vestir mi uniforme de contestador para probar que mi reputación permanece tan sólida cuanto la del cardenal Sean Brady de Irlanda… ¡Estupendo!

Pues bien, recién me enteré que apoyado por un prometedor video promocional y contando tan sólo con un diseño atractivo, es lo que ha bastado para que “Pebble” se convierta en el reloj inteligente de moda, mismo que ese tan sugestivo dispositivo que aún no existe, haya vendido 85.000 unidades en todo el mundo.

Aviso que Pebble está pensado para ser un periférico del iPhone y los “Smartphone” de Google Android, y hacer las veces de mando a distancia del teléfono para controlar la música, leer mensajes o usar en actividades deportivas a modo de pulsómetro o cuentakilómetros, entre otras funciones de su primitiva versión. Por supuesto, que al ser un reloj, también dará la hora.

La fama le llegó siendo un prototipo cuyos creadores, unos veinteañeros de Silicon Valley, no lograban desarrollarlo por falta de inversión.

Los jóvenes pusieron los ojos en el “crowdfunding” y presentaron su proyecto a los internautas a través del portal de financiación popular “Kickstarter” donde pidieron 100.000 dólares para poder lanzar su negocio y ofrecieron a cambio unidades de su futurible reloj a quienes contribuyeran a la causa con al menos 99 dólares.

¡Extraordinario! La respuesta que recibieron superó cualquier expectativa. Dos horas después de anunciarse en la web el 11 de abril, ya habían cumplido con su objetivo, y en las 24 horas siguientes ya habían superado el millón de dólares.

A las 7 de la tarde del viernes 18 de mayo (3.00 GMT del sábado), fecha en la que se encerraba el plazo para enviar aportaciones al proyecto, se estimaba que sus ingresos rebasaban con creces los 10 millones de dólares, una cifra récord para este sistema de financiación… ¡mágica e ilusoria!

Se dice que hasta el presente momento, la campaña de “crowdfunding” más exitosa había sido la del videojuego “Double Fine Adventure” la cual había recibido aportes por 3,3 millones de dólares.

El jefe de operaciones de “Pebble Techonolgy”, Rahul Bhagat, aseguró en entrevista a los reporteros de la agencia Efe: “Estamos muy entusiasmados por el hecho de que haya tanta gente -(idiota)- que comparta nuestra visión futura de tener un dispositivo que se pueda llevar puesto y se conecte a un Smartphone”.

En todo caso, la inesperada demanda llevó a esta incipiente compañía con sede en San José, en el norte de California, a cambiar rápidamente su estrategia y buscar ayuda.

En las últimas semanas han pasado de ser una plantilla de tres empleados a ocho, y han contratado los servicios de asesores externos para guiarles en su toma de decisiones sobre distribución y planificación. Y lo que en un principio iría a ser una producción de un millar de unidades fabricadas en una planta de California, pronto pasó a ser de 85.000 unidades y su ensamblaje se trasladó a China… ¡Adiós a los nuevos empleos!

Bhagat también comentó que la empresa había dejado de aceptar pedidos para centrarse en atender la demanda inicial llegada de diferentes rincones del planeta, peticiones que deberán cumplir entre finales de agosto y finales de octubre.

Como si fuese poco, la empresa ya tiene previsto poner en marcha una nueva página web y habilitar un espacio para que los clientes potenciales (ya que hay idiotas en demasía) puedan mostrar su interés de cara a una nueva remesa de dispositivos que, en cualquier caso, no estarán disponibles hasta 2013.

Asimismo, Bhagat aseguró que todo el dinero logrado en Kickstarter se reinvertirá en el desarrollo de Pebble y que no les preocupa el beneficio a corto plazo… “Pensamos que el potencial del producto es mucho mayor de lo que vemos ahora mismo”, indicó Bhagat que atestó que el reloj no es lo único ítem que tienen en mente para el futuro.

“En 5 años, nuestro objetivo es que la compañía crezca de forma orgánica y lograr tener un par de líneas de producto, y quizá ya una segunda o tercera generación de Pebble para entonces”, expresó el mismo Bhagat, quien apuntó que la idea de la empresa es fabricar tecnología para vestir que se integre con el teléfono inteligente.

Detallan que Pebble cuenta con una pantalla de tinta digital no táctil, al estilo de la que emplea el lector Kindle de Amazon para uso óptimo en situaciones de claridad, es resistente al agua, está equipado con bluetooth 4.0, su carga de batería sirve para una semana y, por su apariencia, bien podría parecer que fue hecho por Apple.

No en tanto, actualmente hay otros modelos de “smartwatch” en el mercado, como el que comercializa Sony por 150 dólares, precio final que se estima que tendrá Pebble cuando finalmente un día llegue al mercado.

“Hay muchas miradas puestas en nosotros y las grandes compañías están pendientes para ver qué tal nos irá una vez que el producto salga”, añadió Bhagat, que admitió que aún tienen que tomar muchas decisiones, entre ellas la distribución en tiendas… “Vamos paso a paso”, exteriorizó Bhagat… Claro, para qué apurarse, si ya sabemos que los idiotas abundan y se multiplican como moscas… ¿O estoy muy equivocado?

El Perfil del Tonto Contemporáneo


Ya está más que manyado eso de que los tiempos cambian, pero no hay dudas que los tontos aun permanecen habitando en nuestro espacio sideral. Pero para que uno no lo venga a pisotear si se tropieza accidentalmente con él, se hace necesario detallar cuales son las versátiles características del tonto contemporáneo.

En primer lugar, cabe decir que éste no es un delincuente que descarga -roba- películas de la red. Pero sí paga 5 dólares para ir a un cine incómodo y frío, lugar donde se reúnen a hablar las personas que no saben ver la televisión en silencio. Su tontería llega al extremo de sufragar el vicio ajeno. Avergüenza confesarlo, pero éste triste mamífero bípede tampoco obtiene la música ilegalmente de internet. Compra los CDs, y hasta es plausible advertir que el animalejo en cuestión exhibe un comportamiento pornográfico.

El tonto contemporáneo se dirige al quiosco para satisfacer su sed de información. Allí adquiere periódicos y revistas, porque no considera abusivo pagar una cantidad módica a cambio de escuchar el rumor del planeta. Es tan tonto que no posee ni casa, porque no quería endeudarse o porque no se la podía permitir. Ni siquiera los persuasivos mafiosos, que disfrazados de ejecutivos de instituciones financieras, lo convencieron con la vana promesa de que ellos avalarían la operación.

Simultáneamente, el estúpido paga las desgravaciones tramposas por la compra de vivienda -delincuencia de Estado, denunciada por la UE y la OCDE- que han llegado a sumar varios por ciento del PIB. Por si esto fuera poco, el muy tonto da hoy su dinero a los bancos que concedieron hipotecas irresponsables a quienes se las podían permitir todavía menos que él.

El tonto contemporáneo es religiosamente pagano, paga por todo. Deposita sus ahorros en una caja de seguridad de una imprudente Institución insolvente, la que después termina por amenazar al tonto con guillotinarlo si éste entra en números rojos. Y como si fuera poco, también vota al partido que mantiene en sus cargos a los mismos autores del atropello anterior.

Igualmente paga el precio real de billetes aéreos y habitaciones de hotel, sin salirse del presupuesto -los amigos de las gangas dicen que el tonto se equilibra pero siempre tiene el agua al cuello-. El muy imbécil también siente la obligación moral de restituir una deuda, así que empieza por no endeudarse. Algunos aun no se dieron cuenta, pero al tonto contemporáneo, antes se le llamaba de ciudadano.

Sin embargo, también los hay de otros mentecatos arquetipos, como por ejemplo, éste individuo, que para saber “qué se sentía”, le pidió a un amigo que lo baleara. Ahora, el timorato -o súper retonto-, está internado y su compañero preso.

Cuentan que el hecho ocurrió hace un par de domingos en el pequeño paraje de Stockholm, en Wisconsin, EEUU, una intrascendente localidad perdida en el mapa, ya que cuenta con una población de sólo 75 personas.

Quizá, aburrido por la rutinaria vida pueblerina y fútil, el joven dio en procurar para sí experiencias nuevas. Y no tuvo mejor idea que pedirle a un amigo que le pegara un tiro para “ver qué se siente” después del estampido.

Según consigna la agencia noticiosa AP, el amigo en cuestión -Shaw Mossow, de 25 de edad- acabó por ceder al absurdo pedido de su compañero, y le disparó en una pierna con un rifle calibre 22. La policía local no reveló el nombre del herido, pero indicó que los informes médicos son favorables y que el joven se recuperará pronto. Mientras tanto, su amigo Shawn pagó caro su acto de buena voluntad: fue puesto tras las rejas y se le fijó una fianza de 10.000 dólares.

En todo caso, juzgo que a estos dos tontos les debe de haber faltado un “poka-yoke”, palabra que literalmente se traduce del japonés como “a prueba de errores”, y es un dispositivo que los nipones han creado, generalmente destinado a evitar cagadas.

Sin embargo, algunos autores manejan el “poka-yoke” como un “sistema anti-tonto”, el cual garantiza la seguridad de la maquinaria ante los usuarios, proceso o procedimiento, con en el cual los idiotas se encuentren relacionados, y de esta manera, ellos no vengan a provocar accidentes de cualquier tipo.

Se apunta que originalmente en Japón las piezas mal fabricadas seguían en proceso con el consiguiente costo que ello ocasionaba. Entonces, con estos dispositivos que fueron introducidos en Toyota en la década de los 60 por el ingeniero Shigeo Shingo, casi de inmediato pasó a lo que se conoce como Sistema de Producción Toyota.

Aunque con anterioridad ya existían tontos-idiotas y poka-yokes, no fue hasta su introducción en Toyota que ellos se convirtieron en una técnica, hoy común, de calidad.

Sí, ya se. Todo esto puede parecer un poco ambiguo para los neófitos, no obstante, en un mundo tan absolutamente cuadrado, como hurtarme de la satisfacción de lograr exhibir otras formas que, por su propia y mágica sinuosidad, no se contrapongan a los cuadriláteros síntomas de la estupidez actual… ¿Alguien es capaz de explicarlo mejor?

El Azúcar te deja Tonto e Impotente


Cualquiera puede deducir lo que exactamente estará pensando más de uno que se deje guiar por los prejuicios o sentimientos, como será tal vez el caso de quien se recrimine amargamente por haber cedido a una debilidad estúpida. Pero así son los laberintos, tienen calles, travesías y callejones sin salida, y hay quien afirma que la manera más segura de salir de ellos es ir andando y girando siempre hacia el mismo lado, pero eso, como tenemos la obligación de saber, es contrario a la naturaleza humana.

En todo caso, según un reciente estudio estadounidense que fue publicado la pasada semana en el “Journal of Physiology”, se afirma que consumir demasiado azúcar puede llegar a arruinarnos la capacidad intelectual y la memoria, y hasta puede echar a perder la capacidad erudita de las personas. Es un estudio que muestra cómo una dieta rica en almíbar de maíz rico en fructosa mermó los recuerdos de las ratas de laboratorio.

Pues bien, sin más preámbulos y yendo de inmediato al detalle, parece que unos amargados investigadores de la “Universidad de California” de Los Ángeles (UCLA), alcanzaron tan sublime arbitraje después que alimentaron a dos grupos de ratas con una solución líquida de almíbar de maíz rico en fructosa -un ingrediente común en las comidas procesadas- y agua corriente durante seis semanas.

Según ellos, a un grupo de ratas se le dio como suplemento, además, ácidos ricos en grasas omega 3, que estimulan el cerebro, en forma de ácido docosahexanoico (DHA) y aceite de linaza, y al otro grupo de ratas no.

Antes de que comenzase la dieta rica en bebidas azucaradas, las ratas habían sido sometidas a una sesión de entrenamiento de cinco días en un complejo laberinto. Y se les volvió a plantear el mismo desafío después de haber sido alimentadas con la solución azucarada para ver cómo les iba.

Fernando Gómez-Pinilla, profesor de neurocirugía de la Escuela de Medicina de UCLA, afirma: “Los animales que no recibieron DHA eran más lentos y sus cerebros mostraron un descenso en la actividad sináptica”… “Sus células cerebrales tenían problemas enviándose señales, lo que alteró la capacidad de las ratas para pensar claramente y recordar la ruta que habían aprendido seis semanas antes”.

Sin embargo, una observación más profunda de los cerebros de las ratas reveló que aquellos que no recibieron los suplementos de DHA también dieron signos de desarrollar resistencia a la insulina, una hormona que controla el azúcar en la sangre y regula funciones cerebrales… “Debido a que la insulina puede penetrar la barrera sanguínea del cerebro, la hormona puede dar señales a las neuronas para provocar reacciones, que alteran el aprendizaje y pueden causar pérdida de la memoria”, explicó Gómez-Pinilla.

En otras palabras, tomar demasiada fructosa podría interferir la capacidad de la insulina para regular cómo las células usan y acumulan azúcar, lo que es necesario para procesar los pensamientos y las emociones… “La insulina es importante en el cuerpo para el control del azúcar en sangre, pero puede adoptar un papel diferente en el cerebro, en el que la insulina parece interrumpir la memoria y el aprendizaje”, afirmó el azucarado profesor. “Nuestro estudio muestra que las dietas ricas en fructosa dañan tanto el cerebro como el cuerpo. Esto es algo nuevo”.

En todo caso, vale alertar que el almíbar de maíz rico en fructosa se encuentra de manera común en los refrescos, condimentos, comida para niños, salsa de manzana y otros aperitivos procesados. El ciudadano estadounidense medio consume 18 kilogramos de almíbar de maíz rico en fructosa por año, según los datos del departamento de Agricultura de Estados Unidos.

“Nuestras conclusiones ilustran que lo que comes afecta cómo piensas y lo que haces”, dice Gómez-Pinilla. “Seguir una dieta rica en fructosa a largo plazo altera la capacidad del cerebro para aprender y recordar información. Pero añadir ácidos ricos en omega 3 a tus comidas puede ayudar a minimizar el daño”.

Dicho esto, lo que por otro lado pude ser un excelente saber, con benedictina sabiduría les diré que no hay nada como poder reciclar el desguace social que nos rodea y, con algo de magia, transformarlo en el calostro filosófico con que me nutriré en este invierno mientras la voz de dioses insomnes llegan a me bocinar en mis oídos los instantáneos de insensatez… ¡Espectacular!

Las Redes Sociales Producen Dopamina Sexual


No me extraña que algunos notorios exotéricos duden del beneplácito discernimiento de otros, pero según lo informa la fuente AFP,  un estudio divulgado recientemente señala que el placer que genera interactuar en las redes sociales, es comparable al sexo o la comida. Para alcanzar tan primorosa afirmación, el referido estudio se centró en la respuesta dada por el cerebro de las personas -que lo tienen-, a “la oportunidad de comunicar sus pensamientos y sentimientos a los demás”, y se comprobó que tal acto segrega más dopamina.

Por conclusión, se llegó a la determinante que publicar puntos de vista sobre distintos temas en las redes sociales, gratificaría gratuitamente al cerebro de la misma manera que la comida y el sexo, remata dicho estudio.

El palmario estudio que fue realizado por dos neurólogos y publicado en la edición del día 7 de mayo de las Actas la “Academia Nacional de Ciencia de Estados Unidos” (PNAS, por sus siglas en inglés), advierte que hablar de uno mismo, es lo que genera una secreción de dopamina, un químico vinculado a los sentimientos de placer o la anticipación de una recompensa… Que no es lo mismo que sienten las chismosas de mi barrio cuando hablan de los otros.

Pero en fin, los excitados investigadores llegaron a comentar que la mayoría de la gente dedica de 30% a 40% de su discurso a “informar a otros de sus propias experiencias subjetivas”, pero en los medios sociales este porcentaje llega a la fantástica cifra de 80%.

Dichos investigadores explicaron que: “La gente hace confidencias de una forma casi voluntaria, porque hablar de uno mismo es en sí mismo un acto con un determinado valor, como lo son las actividades que generan una recompensa inmediata, como comer o hacer el amor”… No lo dudo, mismo sabiendo que para ciertos sujetos, hacer el amor, algunas veces es más por obligación que por placer.

El estudio, que no citó específicamente a Facebook, se centró en la respuesta del cerebro de las personas sobre “la oportunidad de comunicar sus pensamientos y sentimientos a los demás”.

“En la medida en que los seres humanos están motivados para revelar lo que piensan, la oportunidad de dar a conocer lo que se piensa se vive como una potente forma de recompensa subjetiva”, escribieron Diana Tamir y Jason Mitchell, laboriosos docentes del laboratorio de neurociencia de la Universidad de Harvard, Massachusetts.

Según estos investigadores, el estudio sustenta la idea de que los seres humanos, al igual que algunos otros primates (o léase individuos que todavía no evolucionaron mentalmente) en cierto momento dejarán de lado algunas recompensas por obtener una fuerte respuesta cerebral.

Entre las primorosas explicaciones científicas, fue destacado que el estudio dio a los participantes una recompensa en efectivo por ellos responder algunas cuestiones factuales sobre cosas que observaban, y una recompensa menor por estos ofrecer sus propios puntos de vista sobre un tema. En muchos casos, los participantes eligieron una recompensa menor con tal de poder hablar de sí mismos… ¡Manga de indiscretos!

Enfrentados ante tan inusitada situación, los científicos no tuvieron dudas en señalar: “Así como los monos están dispuestos a renunciar a recompensas para ver a sus compañeros de grupo dominantes, y los estudiantes universitarios también están dispuestos a pagar para ver a miembros atractivos del sexo opuesto, nosotros nos dimos cuenta que los participantes en el estudio estaban dispuestos a renunciar al dinero para hablar de sí mismos”… En sí, esto es lo que daría cabida a la negación de aquella antigua teoría: “Por la plata baila el mono”… ¡Estupendo!

Atento y pensando en los resultados que nos fueron expuestos y reprimiendo el lado emotivo-intelectual de la jornada, recuerdo entristecido ciertas obras filosóficas y paso de inmediato a articular planos y rehacer mis cálculos utilizando la regla que perteneció a Georg Frobenius, la cual, como mi estimado lector ya está al corriente, fue con la que se dio inicio a la acomodación general… ¡Así no hay filosofía que resista!

Entre Cuernos, Pitos y Flautas de Nuestro Continente


Resulta que este año, además de los festejos del bicentenario de la Constitución de 1812 en la mayoría de los países de nuestro continente, también se celebra la publicación del primer volumen de cuentos de los Hermanos Grimm.

Debido a mi carácter iluso-caritativo de siempre, para celebrar esta fecha al servicio de la Cultura popular, les recordaré que “El Flautista de Hamelín” es una leyenda publicada entre los años 1812 y 1922, por los hermanos Grimm en una colección de “Cuentos para niños y para el hogar” que recopilaba cuentos de vieja tradición oral… aunque todos sepamos que en los hogares de hoy se insista en contar otras historias de carácter más espeluznante.

Un ratón… dos ratones…tres ratones… cuatro ratones… son muchos ¡demasiados!

Resulta que hay un pacto secreto entre el Señor de los Ratones y el Gobernador de la ciudad de Hamelin: los ratones podrán vivir a su antojo en Hamelin y, a cambio, por cada ratón, el Gobernador recibirá una moneda de oro. Por eso la ciudad está infestada de roedores que devoran todo lo que encuentran a su paso. Los ciudadanos de Hamelin ya no saben que hacer, la situación es insostenible y empieza a cundir el pánico entre ellos.

Al estilo del mejor político, para no delatarse, el Gobernador, astutamente, promete una generosa recompensa a quién consiga acabar con la plaga de roedores. Y así, hasta Hamelin acuden, como si fuese una feria, farsantes, inventores y toda clase de charlatanes, pero sólo con la llegada de un extraño Flautista con su mágica melodía, es que consigue, momentáneamente, expulsar a los ratones.

Será necesario que la hija del Gobernador, acompañada por los niños y niñas, ayude al Flautista a resolver definitivamente el problema e instaurar de nuevo, la esperanza en la ciudad de Hamelin… Bueno, sólo es un cuento y un juego de rimas, música y teatro, pero ciertamente conduce a los pequeños espectadores a una interesante reflexión sobre la importancia de la honestidad de los gobernantes.

Pero los años fueron pasando espasmódicos y, al momento, sólo hizo falta que se hiciera sonar el tradicional cuerno de caza, o que se oyera su retumbar desde la orilla del Rio Grande hasta el estrecho que lleva por nombre Magallanes -su descubridor, y no el del acaudalado financista Cristóbal de Haro que le bancó el viaje-, y desde la costa del levante atlántico hasta la del oriente pacífico.

Fue como si se estuviera obedeciendo a una consigna previamente acordada de aquí y de allá, al más alto nivel y a los niveles intermedios, que los cazadores se han lanzado a caballo y con el auxilio de sus respectivos perros en busca de la mejor presa.

A su paso dejan la impresión de que todos quieren ganar méritos, que se les publiciten sus triunfos, que la posteridad los incluya entre los benefactores de la Patria.

Al mejor estilo de antaño, cuando ciertos líderes partidistas desempolvaban archivos, figuras jurídicas olvidadas y “pruebas” contundentes de supuestos delitos cometidos por sus adversarios, ahora, desde cualquier ángulo del panorama político se percibe que comienzan a llover acusaciones y juicios. Sin embargo, los de antaño empleaban a su Congreso Nacional como una tribuna acusatoria y como si ella fuese la caja de resonancia a su conveniencia.

Empero, es posible ver como los cazadores actuales no sólo cuentan con un enorme poder mediático cimentado sobre los oportunistas chupamedias de siempre, y notar como se sustentan en lo que puedan hacer otros poderes del Estado que se les subordinan o que actúan como si así ocurriera.

Sus movimientos dejan la sensación que con cada nueva cacería por ellos realizada, el vulgo se entretiene y todos nos olvidamos de temas tan “aburridos” como el desempleo creciente, el bajo nivel de la educación y la inseguridad ciudadana, para nombrar sólo algunos. Tal vez es por ello que no nos damos cuenta, por ejemplo, de que hechos más rotundos, lejos de significar una derrota, el Gobierno pronto los transforma en triunfo.

Con escopetas a punto, los cazadores de hoy siguen en su vertiginoso galope en busca de alguna nueva víctima, obviamente, siempre rodeados por sus perros para deleite y solaz de la galería.

Sin embargo, yo y otros muchos tenemos la certeza en que puede llegar el día en que los papeles se inviertan, y ya de nada les servirán los aplausos que ahora los envanecen… Mismo que los espectros de los Hermanos Grimm aparezcan de vez en cuando… ¿No es fabuloso?

Hemos Simplificado los Preceptos


Desde que íbamos a la escuela no solamente a calentar silla, y aquellos exigentes maestros de antaño nos instaban con firmeza que debíamos comernos las hojas de los libros de historia antigua para retirar de allí cánones, pautas y sabios modelos de comportamiento de los albores de la humanidad, aprendimos que en la época del esplendor de Roma, antes de este imperio caer en la decadencia de su propia cultura, que las madres de familia cumplían fervorosamente con la obligación de dar a sus hijos los fundamentos de la educación, o sea: enseñarles la lengua y tres virtudes indispensables.

Para quien no lo recuerda o no lo vivió, le refresco la memoria destacando que para el romano de entonces, la lengua no se reducía a un medio de comunicación básico. Ella se constituía en la forma privilegiada para trasmitir la visión nacional del mundo.

Pues fue en aquellas salas de aula que la mayoría de los individuos aprendimos y asimilamos que las tres virtudes propuestas por la cultura de aquella sociedad, eran:

–          “Grávitas”, el sentido de responsabilidad “que hace que los asuntos más triviales parezcan cosas demasiado importantes para jugar con ellas, siendo, por consiguiente, necesaria, antes de decidirlas, una larga reflexión acerca de sus consecuencias” (Hugh Last).

–          “Píetas”, la actitud de sumisión respetuosa frente a las instituciones, una aceptación de los poderes existentes, tanto divina como humana, comenzando por la obediencia a los padres: “piedad filial”.

–          “Simplícitas”, la cualidad de la persona que ve las cosas tal como son y con claridad. Esto hizo de los romanos un pueblo con los pies firmemente asentados sobre la tierra. Poco a poco los jóvenes aprendían el “domínium”, o sea, nunca perder el control de sí mismos.

Claro está que ya se han pasado dos mil años del auge de aquella fantástica cultura romana, pero mismo así, sus principios pueden todavía ser vistos como los pilares para construir personalidades capaces de enfrentar la vida con madurez y sentido de colaboración.

En ese entonces existía la conciencia de que mal hacía la madre romana cuando disculpaba todas las travesuras del hijo, y le ayudaba a conseguir un bien sin esfuerzo y sin merecerlo, porque con ese comportamiento ella eliminaba a su hijo de las dificultades comunes del diario convivir.

Siendo así, quien exteriorizaba ese tipo de conducta no cumplía con su deber de madre romana y no guiaba a su hijo por el camino de la aceptación de los poderes terrenos y divinos, con las consecuentes obligaciones hacia ellos. Se alejaba del papel esperado, toda la madre romana que permitía al hijo volverse complicado, marrullero, pródigo en argucias.

Pero si la madre romana había formado hombres con voluntad, con una clara percepción de la realidad de la vida y una permanente devoción al deber cumplido, entonces se sentía satisfecha: era una mujer a cabalidad.

Pero claro, ahora vemos sorprendidos que todas aquellas buenas enseñanzas se han perdido por los vericuetos de la simplificación de los preceptos, y un sinfín de gentes alzará la voz para decir que ya no estamos en la Roma antigua… Lo que es muy lamentable, ¿no es verdad?

Anteriores Entradas antiguas

A %d blogueros les gusta esto: