Efectos de la Turgencia Craneana


Es lógico que un disgusto por más pasajero que sea, como lo puede ser una jaqueca, incluso de las más soportables, sea capaz de trastornar inmediatamente el curso de los astros y perturbar la regularidad de las mareas. Otros dicen que conforme ocurra, hasta pueden retrasar el nacimiento de la luna y, sobre todo, desajustar las corrientes de aire, el sube y baja de las nubes y otras cosas por el estilo… Por supuesto que si el dolor es de guampas, ahí ya no hay tu tía que valga.

Dirán los escépticos, esos que hacen profesión de dudar de todo incluso sin pruebas en contra o a favor, que esta proposición es indemostrable, pero ya verán ellos que no es bien así como lo piensan e intuyen. Quien diga que la naturaleza se muestra indiferente a los dolores y preocupaciones de los hombres es porque no sabe ni de hombres ni de naturaleza… Cuanto más de mujeres.

A causa de esas inmoderaciones, recuerdo que hubo una época en que el propio Harpócrates, el austero dios del silencio en tierras helénicas, ordenara que las criaturas fuesen comedidas al expresarse en el relacionamiento interpersonal para con los que tienen el propósito de imitar la honestidad. Con todo, además de los violadores de sepulturas, que bien sabemos les gusta tocar viola sobre los túmulos de lo Verosímil, estamos rodeados de las estupideces habituales que nos llegan con un ruido ensordecedor de onomatopéyicos discursos que buscan defender códigos recontra ultrapasados.

Que lo diga una mujer que vive en Arabia Saudita, ya que ella ahora corre el riesgo de ser presa por un motivo impetuoso y audaz -a su favor, claro-. Ocurre que cuando ella flagró a su marido besando a la empleada doméstica, no dudó dos veces y filmó el cariñoso momento y lo luego lo postó en internet… Todo por causa de la repentina y fuerte puntada que ella sintió en la frente superior de su cabeza.

Como esos no son malestares que uno los solucione con Mejoral o Aspirina, como resultado de ímpetu, en la grabación, el hombre aparece en la cocina de su casa con la mimosa empleada. Después de una breve conversa, el marido comienza a pasar su mano boba en el cuerpo de la mujer antes de abrazarla y besarla.

De acuerdo con el periódico árabe “Sada”, la acorneada esposa ya sospechaba de la traición y decidió usar una cámara escondida para flagrar el apasionado momento. Con todo, su identidad y la de su marido no fueron reveladas por la prensa local.

“La punición mínima para su marido es escandalizarlo”, exclama la mujer engañada en la descripción del video que fue postado en “Youtube” para el deleite de los internautas.

Sin embargo, mismo delante del flagrante incontestable de la traición, la mujer con espíritu vacuno puede ser condenada a un año de prisión o arcar con una multa de casi U$ 150 mil. Todo, porque según la ley del mencionado país, cualquier persona que usar celulares o cámaras fotográficas con el intuito de difamar a alguien por la razón que sea, deberá cumplir la punición establecida en la legislación.

Luego de dar cuenta de lo ocurrido, los internautas del mundo entero pasaron a criticar la posibilidad de la condenación de la esposa que le salieron guampas. Entre tanto, como ocurre en la vapuleada democracia, otras personas acreditan que la difamación, a pesar de la traición del marido, debe ser castigada.

Por tanto, para apacentar el espíritu y crear un clima de absoluto suspenso, hago caretas “Kabuki” y respondo al amado lector que simplemente saltaré ventanas de la conciencia para penetrar de vez en esa cuestión de la altisonancia innoble que nos rodea… ¡Tremebundo!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

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Sólo Quiero Saber Algunas Cosas…


No me interesa saber cómo te ganas la vida. Quiero saber lo que anhelas, y si te atreves a soñar con lo que tu corazón aspira.

No me interesa tu edad. Quiero saber si te arriesgarías a parecer un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.

No me interesa qué planetas están en cuadratura con tu Luna. Quiero saber si has llegado al centro de tu propia tristeza, si las traiciones de la vida te han abierto o si te has marchitado y cerrado por miedo a nuevos dolores…

Quiero saber si puedes vivir con el dolor, con el mío o el tuyo, sin tratar de disimularlo, de atenuarlo ni de remediarlo.

Quiero saber si puedes experimentar con plenitud la alegría, la mía o la tuya, si puedes bailar con frenesí y dejar que el éxtasis te penetre hasta la punta de los dedos de los pies y las manos sin que tu prudencia nos llame a ser cuidadosos, a ser realistas, a recordar las limitaciones propias de nuestra condición humana.

No me interesa saber si lo que me cuentas es cierto. Quiero saber si puedes decepcionar a otra persona para ser fiel a ti mismo; si podrías soportar la acusación de traición y no traicionar a tu propia alma…

Quiero saber si puedes ver la belleza, aun cuando no sea agradable, cada día, y si puedes hacer que tu propia vida surja de su presencia.

Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo y el mío, y de pie en la orilla del lago gritarle a la plateada forma de la luna llena: “¡Sí!”.

No me interesa saber dónde vives ni cuánto dinero tienes. Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de aflicción y desesperanza, agotado y magullado hasta los huesos, y hacer lo que sea necesario para alimentar a tus hijos.

No me interesa saber a quién conoces ni cómo llegaste hasta aquí. Quiero saber si te quedarás en el centro del fuego conmigo y no lo rehuirás.

No me interesa saber ni dónde ni cómo ni con quién estudiaste. Quiero saber lo que te sostiene, desde el interior, cuando todo lo demás se derrumba.

Quiero saber si puedes estar solo contigo y si en verdad aprecias tu propia compañía en momentos de vacío…

Oriah Mountain Dreamer

 

Puede que el carismático lector necesite tomarse un tiempo para responder a tantos cuestionamientos, o que el artículo requiera de sí varias relecturas para que logre asimilar su contenido antes de confesar sus debilidades que, por ser humano, ciertamente las tendrá… ¡Reflexione!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: http://www.bubok.es/

La Culpa del Adúltero Viene de los Huevos


No, no es necesario que usted ahora se baje los calzoncillos para ver, o que a su mujer se le antoje revisarlo, pero tenga en cuenta que tener “testículos grandes” puede ser un indicativo de que existe “gran potencial de infidelidad” de su parte. Como ve, me tomo la molestia de avisarlo luego de enterarme de una conclusión a que se llegó en un estudio que fue realizado por científicos de la “Universidad de Oslo”, Noruega.

Por lo menos eso fue lo que le dijo el investigador Petter Bockman al periódico inglés “The Telegraph”, cuando declaró: “Si el macho va a fertilizar a la hembra y no tiene ningún competidor cerca, él necesita apenas de una cantidad suficiente de espermatozoides para alcanzar el óvulo. Empero, cuanto a la compañera que está a su lado, es inteligente de parte de ella que ésta opte por algo que ofrezca una mayor cantidad de semen”… Pienso que de glotona, nomás.

Esta lógica se diseña por cuenta del flujo abundante de semen en testículos mayores, pues de acuerdo con estos investigadores, una mayor cantidad de esperma genera mayor chance de reproducción, lo que llevaría a la procura de nuevas parejas.

Tal raciocinio se debe a que, utilizados en la investigación, los chimpancés Bonobos tienen grandes testículos y su costumbre es aparear en grandes grupos. Por otro lado, los gorilas, con órganos una vez y media menor, se aparejan en dupla… Lo que también puede ser su caso si es que sus ancestrales descienden de ellos.

Pero independiente de tan prodigioso descubrimiento bagual, ya que las mujeres se han quedado con la pulga atrás de la oreja, queda la pregunta del millón: ¿Por qué los hombres son infieles? Pues acredite o no, no es sólo por causa del sexo o el tamaño de los genitales del susodicho. Según un estudio realizado por M. Gary Neuman, psicólogo y autor del bestseller sobre traición en el “New York Times”, parece que cerca de la mitad de los hombres dicen que ya engañaron porque se sintieron desatendidos por sus esposas. Y apenas el 7% lo hicieron por causa del deseo sexual por otra persona.

En todo caso, independiente de lo apunten las encuestas, las mujeres quieren saber ¿cómo hacer para mantener su marido lejos de cometer una traición? Pues bien, ya que siempre ando acompañado de ese espíritu benemérito que me caracteriza desde que nací, les expondré a seguir, con todas las letras, algunas razones apuntadas por Neuman de porqué exactamente los hombres traicionan a sus queridas esposas y, mejor aún, lo qué una abnegada compañera puede hacer para mudar la curva del relacionamiento… El que ya va rumbo al infierno.

El tipo no se siente atrayente (por lo menos no para usted) – No es porque él sea hombre que usted no necesita elogiarlo y decirle cuan atrayente es. Mismo que estén juntos hace varios años, aun así es necesario hacer elogios constantemente, mostrar curiosidad sobre su trabajo, reparar en su cuerpo, su ropa, o lo que sea… Además de criticarlo, obvio. Es que si su mujer no lo hace, de por cierto que el marido encontrará quien lo haga por ella.

El sujeto cree que puede zafarse – Para algunos hombres, basta la falta de consecuencias para practicar la infidelidad. O sea, ser la esposa de alma buena que deja a su marido suelto por ahí, es bien arriesgado. Todo tiene un límite en esta vida. Defina los límites entre ustedes dos y mantenga la rienda corta. Es mejor ser una mujer firme pero sin necesidad de ser celosa al extremo, de que andar de paseo con guampas por ahí.

Su ego está machucado – Ciertas veces, una situación difícil puede hacer que el hombre dude de sí mismo y de su propia capacidad, aún más si la cosa envuelve trabajo. Si ocurrir: ¿adivine lo que hará? Ira procurar una forma de levantar su propio ego, sólo que en la cama de otra mujer. Por eso es tan importante que usted lo elogie y refuerce sus buenas cualidades, manteniendo vivo el eslabón que los une. Es que si él se siente comprendido en un dado momento complicado de su vida, ciertamente irá en su busca para levantar su ego nuevamente, y no una otra mujer.

Los sentimientos de ella nunca son prioridad – Cuando el individuo es un mujeriego y no da la mínima para la traición, generalmente él también no da la mínima para lo que su mujer piensa o quiere. Primero está él y sus voluntades, después vienen las de su mujer. Por tanto, abra el ojo y espere todos los tipos de disculpas de un sujeto así, porque éste no tendrá escrúpulos en la hora de mentir y en su egocentrismo no hay lugar para su pareja querida.

Él no se siente importante para usted – Y seguramente esta vez no la engañará por sexo, y sí para sentirse importante para alguien. Por tanto, mujer, si él percibir que eso hace parte da su “lista de cosas a realizar durante el día”, probablemente también no le dará exclusividad.

Está molesto pero no lo admitirá – Digamos que un marido que guarda para sí en vez de hablar lo que lo está incomodando, es más vulnerable a cometer una traición. El problema de lidiar con personas así, es que muchas veces ellas no le darán ninguna chance de saber porque están fastidiadas con usted. Por eso, deje claro a su marido que cuando algo esté incomodando a cualquiera de los dos, ambos tienen que sentarse y conversar sobre el asunto.

Usted lo acusa constantemente de traición – Así como existen hombres posesivos y controladores, también existen mujeres neuróticas y celosas al extremo. Si por acaso usted es de ese tipo, recuerde preguntarse siempre por qué está sintiéndose insegura en el relacionamiento… ¿Las horas de trabajo y los hábitos de su marido mudaron drásticamente?… ¿O su padre engañó a su madre en su infancia y ahora cree que todo hombre es como su padre? Cuando la duda llamar a su puerta, siente y converse con su marido, pero jamás lo acuse sin pruebas. Si usted permanecer martillando en la misma tecla, eso puede intrigarlo y levarlo a la traición (sólo que de esta vez no será en su cabeza).

El sujeto quiere que usted sepa que él no está feliz – Cuando él muestre esa señal de alerta roja, todo lo que usted tiene que hacer es estar atenta para no dejar los meses pasar sin resolver la situación. Si intentar disfrazar una relación que no existe, él comenzará a envolverse en un mundo que no la incluye. Prestar atención y ser una buena oyente de su pareja puede economizar tiempo, dinero y, posiblemente, salvar su relacionamiento. Un buen casamiento es una sociedad, y por ello ambas partes necesitan trabajar duro por el bien estar de una y otra parte.

Evidente que para muchos y muchas todo esto puede parecer una inconsecuente estupefacción de mi parte, no en tanto, les advierto que hay quien guste, ya que éstos actúan como los psicoanalistas Frank Philips y Wilfred Bion, a quienes les gustaba pasar tardes enteras a preguntar a sus pacientes cosas que, en verdad, estos lo sabían desde su infancia… ¡Puro mimetismo tropical!

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

¿Sabe de Dónde Surge la Traición del Hombre?


Eso de que el compañero, marido, amante, compinche -o como le guste llamarlo- de una mujer sea un típico “patán”, probablemente no es culpa de ella, a no ser por el hecho de haberlo escogido como pareja, evidente. Por tanto, si ella siente que ha sido perjudicada más de una vez por envolverse con ese tipo de hombre zafio y está cansada de luchar contra las traiciones, nunca es tarde para entender las verdaderas raíces de su conflicto en la vida amorosa y colocar un punto final en esa historia con guampas.

Así pues, como a algunos sólidos eruditos en asuntos de encornadura se les ha dado por hablar sobre el estereotipo de mujeres “Magdalenas” que ya fueron engañadas de cien al infinito, puede ser importante que las féminas se enteren dónde es que pueden estar equivocándose… O, en todo caso, por si el masculino lector es de ese tipo de chabacano a que me referí, entonces entérese igual de las cosas que las mujeres con quien usted se envuelve tienen en común.

Sufrió “traición” por su padre – Si el padre de una mujer abandonó la familia, abuso de ella o no le dio mucha atención durante la adolescencia, generalmente eso termina por desencadenar un ciclo nefasto en la mujer adulta, observó la psicóloga Jeanette Raymond… “Ella esperará lo mismo del hombre con quien se relacione”.

Confunde atracción con amor – Atracción simplemente acontece. Amor es algo que se construye con el tiempo y da mucho trabajo. Claro que la atracción puede llevar al amor, pero no siempre… “La atracción de una mujer por un hombre es igual cuando ella tiene 16, 36, o 56 años”, garante Scot Conway, PhD, coach de relacionamiento, y autor del libro “Emotional Genius”… “Una de las cualidades más atrayentes en un hombre es cuando él no necesita de la aprobación de la mujer”… “Esa atracción es una cosa y amor es otra, y ni siempre lo primero lleva al segundo, por eso la mujer tiene allí una gran ventaja”, afirma Scot.

Se envuelve con tipos “errados” – Las mujeres que terminan por ser engañadas varias veces seguidas, es porque en realidad están de ojo en los jovencitos. “Los hombres nomotéticos hasta pueden intentar impresionarla, empero, en verdad, lo que ella quiere para mudar su vida es un bad guy”, explicó Jeanette. Entonces, el objetivo de la mujer es comenzar por hablar lo que piensa, porque él la aceptará como es. Y tire de su cabeza eso de que él la largará por ello (como usted piensa).

No se interesa mucho por sexo – Sin mucho blá blá blá: sexo es muy importante para el hombre. Si ella no está curtiendo el sexo y él lo percibir, se sentirá rechazado y engañado. Sería la misma cosa que ella quisiese ir a un paseo que él no quiere. Por tanto, intente interesarse y hablar con él sobre lo que realmente le gusta en la cama. “Si usted no está ni ahí para satisfacer las necesidades de su pareja, seguramente que esas necesidades no irán simplemente desaparecer. Y, “para evitar que otra persona ocupe su lugar, usted tiene que estar”, afirmó Scot.

Ella es su peor crítica – Si está insegura con su cuerpo y siempre se está quejando sobre ello, él comenzará a verla a través de sus ojos. Muchas mujeres hacen eso sin percibirlo… ¿Será que este pantalón me hace parecer gorda?… ¿Crees que estoy engordando?… Odio mi celulitis… Mis senos se están cayendo. ¡Mujer, usted tiene que parar con eso!, avisa Laurel House, especialista en relacionamientos y fundadora del “ScrewingTheRules.com”… “Deje que él la vea como la mujer linda que usted es. Actúe con confianza. Guste de su cuerpo, independientemente de su formato y edad”.

Desiste de su independencia – “Algunas mujeres se entregan tanto en el relacionamiento, que sus parejas se sienten poco confortables y comprados”, observó Jeanette. Y la ironía, es que al tentar arduamente recuperar el relacionamiento, ella se torna cada vez menos la mujer por quien él se sintió atraído en primera instancia. Si ocurrir de perderse por un hombre -llegando al punto de cancelar sus planes para estar con él, apenas oír las músicas que a él le gusta, sólo postar fotos de ustedes dos en Facebook-, el sujeto se puede sentir preso. Y cuando alguien se siente preso, por instinto quiere estar libre. “Ellos se libertan a través de la traición, porque es la forma más fácil de escapar”, explicó Jeanette.

Ella acredita que el buen conversador es de los “chicos buenos”– Las mujeres que no confían en su propio taco, cuando hay señales de alerta son más propensas a ser engañadas. Pues Jane Greer, PhD, especialista en relacionamiento en Nueva York, y autora del libro “How Could You Do This to Me? Learning to Trust After Betrayal”, afirma que ese tipo de mujer es la tacada cierta para el hombre “patán” que usa y abusa de formas vistosas de mostrar su afección. Pero en verdad, ese sujeto sólo está economizando en decirle en su cara que no acredita. Cuando descubre que eso es lo suficiente para prender la atención de ese tipo de mujer, usa el recurso para desviar el foco de lo que realmente está aconteciendo.

Es workaholic – Si ella está trabajando largas horas y nunca está disponible, en algún momento él se sentirá rechazado, avisa Jane. Si las circunstancias no pueden ser evitadas, entonces compénselo durante su tiempo libre. Mismo que tenga apenas un día por semana libre, use ese día para priorizar su relacionamiento. Reserve el sábado a la noche, por ejemplo, como aquella data “no negociable” para ustedes se aniñaren en el sofá para asistir un filme o salir. Hable abiertamente y frecuentemente sobre cuando usted estará disponible, y cuanto tiempo esa “ausencia” irá durar. Si no lo hace, a lo largo del tiempo, puede que él acabe por engañarla bajo el pretexto de su “abandono”.

No siente orgullo da su apariencia – No cuidar de sí misma da la sensación de desinterés. Según Carole Lieberman, autora del libro “Bad Girls: Why Men Love Them & How Good Girls Can Learn Their Secrets”, los hombres pueden traducir su falta de interés como una amenaza a su autoestima… “Mujeres que fueron engañadas, por lo general, comenzaron a usar el baño, soltar gases y depilarse frente a su pareja”, acrecentó Carole.

Coloca los hijos en primero lugar… Siempre – Si ella nunca da prioridad para su marido, él acabará buscando a alguien que le dé. Un consenso entre muchas mujeres que fueron engañadas, es que el relacionamiento puede esperar, en cuanto sus hijos crecen y las cosas se ponen más fáciles, de acuerdo con Antoniette Coleman, psicoterapeuta y coach de relacionamiento en McLean, EUA… Pero en realidad, ellas no deben dejar que eso ocurra. “Quiebre ese ciclo aprendiendo a ser una buena madre lo suficiente”… Eso, apenas lo suficiente. Como para que quede decretado de una vez que tal episodio tenga un carácter enteramente pedagógico-redundante con un perfil maternal-pos-depurativo… ¡Delirante!

(*) Si le parece, dese una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

¡Ojo! No De con la Lengua en los Dientes


Parece un dato interesante, pues mucho se habla por ahí de qué en el universo de los nuevos relacionamientos, saber lo cuanto debemos revelar sobre nosotros mismos es algo así como pisar en huevos… Un simple silogismo, porque es evidente que no me refiero a los de uno, y si a los de gallina.

El asunto es que de acuerdo con el pronóstico profetizado por facundos estudiosos del asunto, resulta que si uno abre muy temprano sus sentimientos con la otra persona, corre el riesgo de sonar desesperado o chiflado. No obstante eso de esperar un poco más, por otro lado deja la sensación de que uno no se importa, o que es vago y distante.

Tal vez por ello la profesora de Psicología de la “Universidad de Massachusetts”, Susan Krauss Whitbourne, llega a sugerir que cuando se trata de auto revelación, uno necesita descubrir el punto de equilibrio perfecto de acuerdo con la fase en que la relación se encuentra. Según ella, querer dividir muchas emociones luego de cara -bien antes de saber lo que la otra persona piensa sobre uno-, puede llegar a complicar las cosas. Pero a su vez, si uno es introvertido y tiende a dividir menos lo que siente, casi nunca encontrará la hora cierta de bajar la guardia, afirma Whitbourne.

En un artículo que fue publicado en la revista “Psychology Today”, esta especialista calcula que todo buen oyente tiende a gustar de personas que cuentan bastante sobre sus vidas. Eso se debe a que cuando alguien le revela sus sentimientos y emociones, ellas tienen la sensación de conocer mejor al individuo; como si pudiesen prever de antemano cómo es que el otro irá reaccionar en determinada situación…. “Estamos constantemente intentando adivinar lo qué las personas harán y por qué lo harán”, garante Whitbourne.

En todo caso, visto ser imposible querer santificar mediocridades con lógica surreal, enumero a seguir algunos puntos importantes que el leyente debe apreciar:

Extroversión y ansiedad – El gran psicólogo norteamericano Carl Rogers, fundador de la terapia centrada en el individuo, acreditaba que la mayoría de las personas con dificultades psicológicas tenían miedo de dejar trasparecer lo que sentían. De acuerdo con Rogers, uno se siente ansioso porque creció en un ambiente donde los padres, profesores y otros adultos nos hicieron sentir constantemente deficientes. Esa ansiedad fue traducida por él en “falta de voluntad en dejar que los otros nos conozcan”.

¿La solución? Una buena dosis de auto revelación para percibir que no existe nada de errado en mostrar nuestras emociones. Para este psicólogo, parece que es más fácil uno abrirse con un terapeuta, por no existir miedo al ridículo o retribución.

Intimidad: una conquista – En un relacionamiento verdaderamente íntimo, los consortes saben que pueden revelar todo. Ellos sienten que pueden confiar uno al otro sus secretos más particulares. No en tanto, llegar a tal punto de intimidad no es una cosa que suele suceder de la noche al día. Sólo a medida que los lazos de los cónyuges se van estrechando, es que ambos pasan a tantear continuamente en cuales áreas y cuánto de sus vidas deben revelar.

Obviamente que no hay problema en contar a cualquiera que usted detesta cebolla. Sin embargo, pretender confesarle a alguien que uno mal conoce, que su primer casamiento acabó por causa de una traición, también no es la mejor manera de recomenzar a relacionarse.

Empatía y conexión – Cuando alguien revela alguna información personal, es probable que uno espere el mismo grado de sinceridad de la otra parte. ¿Pero será que la gente pasa a gustar más de otro/a, simplemente por trocar elogios y reclamaciones sobre nuestra propia experiencia de vida?

Pues le diré que en 2013, Susan Sprecher, una psicóloga de la “Universidad de Illinois”, desenvolvió un estudio que buscaba analizar el grado de reciprocidad entre extraños. Su objetivo era observar si la cantidad de informaciones particulares trocadas mutuamente, influenciaba de alguna manera el nivel de aprecio que uno sentía por el otro. La situación fue creada para simular el momento en que uno encuentra a alguien por primera vez y quiere pasarle una buena impresión, claro.

Sprecher concluyó que personas que evitan dividir sus emociones y sentimientos, sea por timidez, ansiedad, o por no tener lo qué decir, tiene más chances de iniciar relacionamientos con una gran desventaja a futuro. Todo, porque en vez de zambullirse de cabeza cuando la conversación está poniéndose más íntima, generalmente esos individuos hesitan hasta el punto de perder la oportunidad de “conectarse” con el otro sujeto. En estos casos, Whitbourne recomienda: “Intente comenzar por asuntos más neutros, como puede ser su preferencia por determinada estación del año, por ejemplo, y de a poco vaya hasta donde ambos se sienten confortables para la ocasión”.

Bueno, en cuanto a mí, reafirmo una vez más preferir los énfasis griegos, cuando lo Sublime quedaba restricto a Euterpes y viajes musicales en busca de lo Humano… Cosas sanas, nada más, como eso de participar de enduro en Cochabamba, extraer la raíz cuadrada de wiskis redondos o confundir tragedias de Sófocles con comedias de Platón… ¡Formidable!

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El Sublime Amor que se Vuelve Odio


Desde ya, mi pasional lector, le aviso que las emociones asociadas al amor suelen ser extremadamente poderosas, llegando con frecuencia a ser irresistibles. Por tanto, tenemos que el amor en sus diversas formas actúa como un importante facilitador de las relaciones interpersonales y, debido a su importancia psicológica central, pasa a ser uno de los temas más frecuentes en las artes creativas como lo es el cine, la literatura y la música… O en las técnicas destructivas, como suele apreciarse seguidamente en los medios de comunicación.

Sin embargo, sabios afirman que los seres humanos podemos desarrollar en esencia dos tipos de actitudes: bajo una de ellas somos altruistas y colaboradores, y bajo la otra somos egoístas y competidores. Entretanto, menguados dicen que todas las otras tipologías se incluyen dentro de estas dos naturalezas. Como sea, sabemos que existen personas totalmente polarizadas hacia una de las dos actitudes por voluntad propia; como por ejemplo los monjes budistas, que están totalmente volcados hacia el altruismo, en cuanto que los practicantes del objetivismo se inclinan hacia el egoísmo.

También existen personas que combinan a sabiendas ambas formas de ser, comportándose, unas veces, de forma altruista y colaboradora, otras, de forma egoísta y competitiva, mientras que en otras, de forma parcialmente altruista y competitiva. En todo caso, en algunas partes del mundo predomina el altruismo, como por ejemplo en Tíbet, de modo que allí el egoísmo se ve en general como algo negativo. Aunque también existan grupos humanos donde sucede lo contrario.

No olvidemos que todas las guerras de la historia nacieron del egoísmo por parte de, al menos, uno de los dos bandos. Así que, por definición, todas las situaciones conflictivas del ser humano proceden del egoísmo.

Igualmente se da el caso, según consta en la Biblia, de que “el infierno parece ser mejor de que tener que encarar una mujer en furia”. A su vez, el enajenado filósofo alemán Friedrich Nietzsche, decía que “en el amor y en el odio, la mujer llega a ser más bárbara que los hombres”.

Menciono todo esto, porque conforme noticia del periódico “Daily Mail”, la inglesa Torz Reynolds, de 26 años, llevó toda y cualquier definición de venganza conocida hacia un otro nivel, al descubrir la traición cometida por su ex novio. Para ello, sin que le tremiese la mano, se recortó el tatuaje con el nombre del susodicho y le envió el pedacito de piel de su brazo por el correo.

En un principio, esta londrina acreditaba piamente en la historia que él le contaba, ya que el muchacho le decía que iría emigrar para Alaska después de haber conseguido el empleo de sus sueños. No en tanto, su historia era conversa para buey dormir o, en este caso, para inglés ver. Resulta que el ex novio se había mudado para otra ciudad junto con otra mujer. Semanas después de descubrir la traición, Torz resolvió vengarse de una manera agresiva. Se recortó el pedazo de piel del brazo donde estaba tatuado el nombre del ahora innombrable ex.

En su entrevista al Daily Mail, ella contó haber llevado una hora y media para realizar el “recorte” de la piel con un bisturí. Entonces colocó el pedazo de epidermis en un frasco y se lo envió. Torz todavía tuvo la sutileza de rastrear la encomienda y saber cuándo él recibiría el paquetito. Chopper, el mentiroso, de 24 años, fue procurado por los reporteros del diario, pero no quiso comentar el asunto ni disertar sobre esa venganza corajosa o absurda de su encantadora ex.

Por su vez, dando continuidad a los arrebatos del amor, vi que en el “Huffington Post” también aparece Ashley Prenovost, una encantadora joven norteamericana que vive en el estado do Arizona, y todo porque ésta resolvió quebrar la casa entera después de discutir con su novio… ¡Ah! ¿Quiere saber el motivo?

Es que el egoísta de su novio se recusó a practicar sexo con ella… ¡Habrase visto tamaña estupidez! En todo caso, la confusión aconteció en la ciudad de Glendale, y Ashley acabó siendo presa por cuenta de la pelea… Aunque mi vecino diga que en pelea de marido y mujer uno nunca se debe meter. Pero dando seguimiento a tan nervioso asunto, de acuerdo con la policía, ella tendría llegado a su hogar después de pasar la noche fuera de casa. Alcoholizada, se quitó la ropa sin demora y exigió que el dormilón de su novio transase con ella.

El lagañoso muchacho, viendo el estado de embriaguez de su compañera, se recusó a mantener relaciones conyugales. Fue lo suficiente para que Ashley agarrase a la hija de ellos, de apenas 4 meses, y saliese gritando y berreando por toda la casa. No satisfecha con su escándalo, comenzó a golpear las paredes y otros objetos, hasta acertar un portarretrato y cortarse la mano. Cuando la policía llegó a la residencia, ella estaba desnuda y ensangrentada, intentando escapar por el garaje de la casa.

Detenida en flagrante, ahora tendrá que enfrentar las acusaciones de agresión, alteración del orden público y por colocar la vida de su propia hija en riesgo, una vez que la niña se encontraba en la residencia en el momento de la confusión.

Considero que estas cosas inusuales nada más ocurren en los individuos cuando en ocasiones el deseo ha tomado posesión absoluta del cuerpo para servirse de él, perdonando el materialista y utilitario símil, como si de una herramienta de uso múltiple se tratara, tan habilitada para pulir como para labrar, tan potente para emitir como para recibir, tan minuciosa para contar como para medir, tan activa para subir como para bajar… Y es cuando le pregunto, mi amoroso leyente: ¿Y dónde miércoles quedó la caricia, el beso, la dulce palabra?

(*) Dentro de la misma línea y condición de este Blog, dese una vueltita por “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog que contiene apenas instantáneas del cotidiano. Disfrútelo visitando http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ y pase por mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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