Los Verdaderos Valores de la Educación


Por estas bandas, a los paseantes callejeros se les ha dado por apuntar que: ¡Errar el tiro una vez, es “Lulice”, pero insistir con la equivocación ya es “Dilmas”!, por tanto, algunos sabrán por qué lo gritan al referirse al ex y a la actual mandataria.

Por su vez, es posible notar que la preocupación por la calidad del sistema educativo público ocupa un lugar cada vez más importante en la agenda de muchos. Con ella aparece la inquietud de mucha gente que cree que la sociedad ha ido perdiendo ciertos valores con el paso de los años.

Dentro de este contexto, la educación pública parece ser una herramienta válida para formar a los jóvenes en esos valores. Sin embargo, cuando se analiza mejor el tema, las conclusiones terminan siendo diferentes. Antes que dedicarse a formar en valores, la enseñanza tiene que cumplir con éxito sus tareas elementales… Pero hoy estamos muy lejos de lograrlo.

Como consecuencia, tenemos una educación pública de resultados espantosos y que atiende sobre todo a los jóvenes de los tres quintiles más pobres de la sociedad. La mayoría de ellos salen sin adquirir las destrezas mínimas para poder desenvolverse en la vida económica activa. No saben calcular un porcentaje o una regla de tres; no entienden un texto cuando lo leen; no son capaces de manejar la gramática y la ortografía de forma de que se entienda lo que quieren transmitir al escribir un texto.

Por tanto, lo que en realidad tenemos, es una educación pública cuyos sindicatos están dirigidos por docentes sin ningún convencimiento democrático y republicano. Peor aún, cuando vemos que allí son capaces de editar un libro de texto para sexto de escuela con gravísimos errores históricos, o con un tremendo sesgo político partidario pro-tendencia izquierdista, sin que a (casi) nadie se le mueva el bigote.

Y es allí que vemos también muchos comunicados y declaraciones gremiales que adhieren a una lógica corporativa-fascista; y muchas veces, explícitamente, reniegan del orden político liberal y de los principios de economía de mercado que nos rigen.

Por consiguiente, antes de abrir el juego a que estos actores sindicales-docentes eduquen en valores, los representantes del pueblo debieran de asumir la realidad educativa-corporativa-antiliberal que moldea hoy a la educación pública y, de una buena vez por todas, no transigir más con ella.

Hoy, una educación pública que quiera ser laica o no, no puede promover una formación en valores cuyos protagonistas terminen siendo los grupos radicales de izquierda. Porque en realidad, ellos son parte del problema de la decadencia de nuestra educación.

Juzgo que precisamos menos blablablá ideológico-discursivo y más compromiso con obtener buenos resultados en la enseñanza de saberes concretos, sobre todo en la población joven de los estratos más pobres, que en realidad son los de cultura más frágil de nuestra sociedad.

Cuando vemos que un ministro se queja de la evolución de la educación pública, no hace más que señalar el sesgo totalitario de su gobierno. Plantea, claro está, un problema de valores. Pero lo hace desde la perspectiva nostálgica conservadora, y no desde la exigencia de calidad que asegure a los jóvenes acceder a conocimientos elementales que les permitan más tarde insertarse en la sociedad.

Precisamos evaluar saberes; ejercer la autoridad; definir premios y castigos que fijen límites y que reconozcan esfuerzos; verificar todo esto en la enseñanza real de destrezas, y no en cursos de valores que terminarán siendo definidos por la autonomía de las corporaciones de la educación pública.

Por tanto, mi amigo, buscar un nuevo camino para mejorar la educación pública sin temer a los agravios que llegarán desde la hegemonía cultural de izquierda, es sumar nuestra esperanza al aire fresco… Juntos puede que lo logremos.

(*) Si quiere continuar a entretenerse con otras lecturas amenas, mi adicto leyente, tiene varios de mis libros impresos o en versión e-book, disponibles en el sitio web: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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La Mujer Tatuada es “Fácil”


Todos sabemos que pasar de mendigo a millonario es mucho más excitante y agradable que la situación inversa de ser millonario y quedar en ruinas, aunque también es cierto que a veces hay destinos que pasan de la riqueza a la pobreza para volver a tener una fortuna y luego caer en la desgracia.

Por tanto, el mejor consejo que podría darle ahora, mi amigo lector, es que usted cuide mejor de la flauta pues la serenata es larga; aunque en lugar de esto ser un consejo, parase más uno de aquellos refranes comunes que encierran sensatez y lógica en su simple enunciado.

Pero como también suele ocurrir más a menudo de lo que sería deseable, nadie recuerda en el ajetreado día a día de la existencia humana, que esos lugares comunes, son mucho más comunes de lo que parecen y nos llegan a todos los que tenemos oportunidad de tener vidas más largas.

En todo caso, acabo de ver en el periódico inglés “Daily Mail”, que un estudio realizado en una universidad da Francia, llegó a comprobar un antiguo preconcepto masculino: las mujeres con tatuajes son consideradas más atrayentes y también más “fáciles” de llevar a la cama por los hombres.

Puede que usted no concuerde en todo o en parte con dicha conclusión por no ser común, pero le guste o no, esta es la conclusión de una encuesta que fue realizada en la universidad de “Bretagne-Sud”, en Francia. Cabe agregar que para realizar la encuesta, los investigadores escogieron a 11 mujeres que ellos consideraron atrayentes dentro de en un grupo de otras 58 que no eran tan seductoras como ellos imaginaban.

Pues bien, para llevar adelante el dibujado estudio, los investigadores las mandaron a la playa por 20 veces durante un verano. Claro que en la mitad de las idas a la playa, ellas usaron -además del biquini- tatuajes falsas en la parte inferior de la espalda. Por su vez, en las otras 10 veces que ellas fueron, no había tatuajes aparentes… A no ser que… ¿Imagine usted?

A su vez, los investigadores se encargaron de entrevistar a 400 hombres que se encontraban en la faja etaria de los 20 años y que estaban solazando sus ojos en la misma playa que las mujeres que fueron escogidas para el estudio. Estos distraídos bípedes tuvieron que responder a dos preguntas: ¿cuál la probabilidad de la chica aceptar salir con ellos?, y ¿cuáles eran las chances de acontecer sexo en el primero encuentro? Además, ellos necesitaban dar notas para esas mujeres.

De acuerdo con los resultados obtenidos en la pesquisa, los eruditos estudiosos del dibujado asunto afirman que las mujeres tatuadas pasaron a ser consideradas más accesibles por los hombres y también más propensas a hacer sexo en el primer encuentro.

No sé bien lo que los estudiantes de la mencionada universidad pueden pensar o aprender con dicho estudio veraniego, pero el más estival leyente sabe, al enterarse de encuestas de contenido similar, que ya aprendimos a saber que todo cambia, todo termina y vuelve a empezar y que nunca está dicha la última palabra, porque el éxito y el fracaso son hermanos malvados que se alternan en la caminata de la vida… Así que, mejor cuidemos la flauta que la serenata es larga.

(*) Si quiere continuar a entretenerse con otras lecturas amenas, mi adicto leyente, tiene varios de mis libros impresos o en versión e-book, disponibles en el sitio web: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Argos Resultó ser Miope


Como metáfora parece ser buena, mi ocular leyente, pues algunos individuos de nuestro planeta tienen lo que suele llamarse en la academia, de una inspiración cerrada; pero al no ser igual que Argos, -el príncipe argivo, quien según la fábula poseía 100 ojos, de los cuales para dormir solo cerraba 50, y ha quedado como el símbolo de la vigilancia hasta hoy-, por eso no tienen otra cosa para ver, decir o hacer.

También nos es difícil poder imaginarnos lo que ocurre en el alma de un policía, y probablemente, aunque el agente de la ley nos cause una buena impresión y hasta nos gustaría de ser su amigo, uno luego comprende que ambos individuos vivimos en mundos diferentes, nosotros en el de los elegidos, ellos en el de réprobos; y por eso uno se contenta con ver pasar las horas muertas mirando por la ventana.

Tampoco uno puede imaginarse lo triste que hay que estar para reírse tan sutilmente, pues hay ocasiones en las que ni un muerto tiene paciencia para volverse invisible, o es la energía lo que nos falta, sin contar que hay ojos vivos capaces de ver hasta lo que no se ve… Quizá, me dirá, aunque luego admitirá usted que no se podría conceder don y virtud mayor a un policía, ya que a su lado Argos de los cien ojos sería un infeliz miope… Pero eso ya es otra historia.

En todo caso, éste sujeto que relataré a seguir, no era un Argos, pues tenía 99 ojos ciegos; ni tampoco el policía le causó buena impresión cuando al protagonista de esta historia se le ocurrió denunciar a una prostituta porque, al conocerla, notó que era bastante más fea de lo que ella le había dicho por teléfono.

En verdad, el insólito hecho ocurrió pocos días atrás en la ciudad inglesa de Birmingham, cuando el policía que le tomó la denuncia telefónica, creyó al principio que se trataba de una broma.

Según nos consigna el tabloide británico “The Sun”, la inaudita llamada llegó a la central policial de West Midlands sobre las 19.30 del pasado 11 de junio. Al atender el reclamo, el denunciante manifestó su intención de radicar una denuncia porque una prostituta, cuyos servicios había contratado anticipadamente, resultó ser más fea de lo que ella había prometido.

Por así decir, el hombre había concertado por teléfono un encuentro con la desconocida trabajadora sexual. Pero cuando la fue a buscar y se la encontró de cuerpo presente, se sintió decepcionado y estafado.

Ante tal situación, el defraudado cliente decidió dejar sin efecto el acuerdo, y así se lo comunicó a la doña prostituta, quien se tomó a mal la situación… “Me sacó las llaves del auto y las tiró a la calle”, contó el sujeto.

El agente que tomó la denuncia, alcanzó a explicarle al despechado hombre que ninguno de los hechos por él relatados ameritaba intervención policial. Además, posteriormente se le remitió una carta donde se le advertía que no está permitido realizar ese tipo de llamadas a la policía, ya que hacen perder el tiempo a dicha corporación.

El noble lector sabrá, que aunque la denuncia le parezca un absurdo, la policía no debe de tener poco que hacer para perder el tiempo así con quien no tiene culpas ni se dispone a tenerlas… Puede también que el denunciante se sienta ahora dos veces perdido, en el espacio y en la hora, en el tiempo y en el lugar… ¡Habría que preguntárselo!

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El Nuevo Renacimiento


Es costumbre oír que, desde hace dos mil años, de alguna manera Jesús se viene vengando de nosotros por no haber muerto en la cama o en un sofá… No soy de aquellos que andan por ahí con el librito negro debajo del brazo, aunque a veces esos mismos predicadores de la apocalipsis pasen décadas sin abrirlo o manosearlo. Pero dentro de él, recuerdo que se encuentra lo que escribió Mateo un día, cuando en el Sermón de la Montaña nos transmite un Jesús evocador de la luz, de la pobreza y de la justicia en momentos tristes del dominio de los fariseos y de los romanos a los judíos. Desde lo religioso, puede decirse que el Sermón de la Montaña se relaciona con la creación cósmica que reúne el cielo y la tierra, y se ha transformado en el texto evangélico más popular del cristianismo.

Sin embargo, lo que tenemos hoy por hoy, es que la modernidad nos ha arrancado de la magia, y nos ha contrapuesto utilitariamente a la naturaleza a la vez que nos ató al consumo. No obstante, su antídoto lo pregonaron los levantados en París en Mayo del 68, y hoy se lo ve repetir a lo largo en cualquier país de este ancho mundo.

Pero ya que mencionamos mayo del 68, vale recordar que el escritor Jorge Enrique Adoum lo menciona en una de sus entrevistas: una de las consignas del levantamiento estudiantil era: “Escondamos el objeto”… Y esto, se tornó como un grito sublime contra el consumismo burgués.

La cosa viene de lejos, pues en la época de Jesús, los zelotes eran esos guerrilleros natos de la época, donde un Barrabás es el más conocido. Y para recordarlo, nos basta con la representación de Anthony Queen -el actor mexicano-norteamericano- quien personificó al personaje en una de sus películas. Lo que indica que los escritos bíblicos siempre nos han acompañado de diferente manera.

El cantautor español Joaquín Sabina, en “Eva tomando el sol”, se perfila en el libro religioso: “todo empezó cuando aquella serpiente me trajo una manzana y dijo: prueba. Yo me llamaba Adán; seguramente tú te llamabas Eva….. Un día la víbora del entresuelo en trance a su consorte sorprendió, formó un revuelo y telefoneó al cero noventa y dos… Y como no teníamos apellidos, ni hojas de parra, ni un tío concejal, ni más Dios que Cupido, no sirvió de nada protestar… Hoy Eva vende en el supermercado manzanas del pecado original; y yo canto en la calle Preciados. Todos me llaman Adán”.

Siguiendo la misma línea, otro escritor -afamado y amado por muchos- como el argentino Jorge Luis Borges, reivindica a Judas Iscariote en su obra “Ficciones”. Borges se adelantó a la investigación científica sobre los evangelios apócrifos y afirma que parte de su convicción escritural era la teología; a la que le considera una literatura fantástica, que para él se revelaba como un género sorprendente.

Vale recordar que la equivalencia al griego de Cristo es ungido: Mesías… Por tanto, todo el resto es mera coincidencia, y donde la única solución para casos más graves todavía es la generosa salida surreal, aunque nos demos cuenta que para la clase política, las cosas aconteciendo o no, son meramente ilusorias y merecen por ello su misericordioso sonriso de burros y el elixir de sus mediocridades… Ya les llegará el turno, mi amigo

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Un Equívoco Paranormal


Muchas veces, mi apológico leyente, ocurre que ciertos individuos se creen que poseen el sacrosanto derecho de deambular por nuestro planeta pronunciando o produciendo asnerías en franca apología, pero no entienden que eso sólo existe en el interior de sus miserables y desvencijados cráneos. En todo caso, habría que avisarles que, en realidad, tales porquerías sin importancia no pasan de dogmatismos proféticos que ya han sido mencionados un día en “Los Protocolos de los Sabios de Sion”

Por tanto, cuando nos enteramos que un hombre australiano que reside en la isla de Tasmania, tomó la proba decisión de que sería interesante realizar un experimento como los de ese tipo que se ven a menudo en los programas de TV haciendo referencia a fenómenos paranormales que a veces ocurren, nos sorprende esa perturbadora necesidad de querer manipular lo lúdico en vez de lo sagrado.

Por ello, colocándose delante de la edificante y olvidada arte de ser diferente, halló que al instalar una cámara de video en su dormitorio, ciertamente podría captar posibles actividades paranormales y tener con ello sus cinco minutos de fama… Pero resulta que al final se encontró con algo un poco más aterrador.

Y de hecho, lo que él al fin encontró en la filmación, podría calificarse como muy poco normal, ya que en las imágenes podía verse a su mujer en situación muy íntima con un joven, que no era otro que el hijo adolescente de este conturbado hombre con una pareja anterior.

Según consigna el sitio “News.com.au”, el hecho salió a luz en octubre pasado, y tras un largo proceso judicial, la mujer, de 28 años de edad, terminó por quedar en las últimas horas en prisión preventiva y recibirá sentencia el próximo lunes.

En una crónica publicada por el periódico tasmanio “The Mercury”, se detalla que el hijo del frustrado caza-fantasmas tiene 16 años, y si bien en las imágenes captadas no se lo veía teniendo sexo con la actual pareja de su padre, por otro lado ambos se abrazaban y besaban apasionadamente.

Finalmente el ornamentado hombre dio parte a la policía, y en aquella ocasión la mujer alegó que entre ella y el menor no había ocurrido más que los arrumacos que su marido había filmado, y situación íntima a la que habrían llegado durante una charla era “acerca de del permiso de conducir” que el chico tramitaba… Pues parece que ella sólo quería mostrarle como agarrar firmemente la palanca de cambio.

Sin embargo, durante el juicio, el muchacho confesó haber tenido sexo con la concubina de su padre en tres ocasiones. Luego se comprobó que ella también había “visitado” al joven en un hotel durante seis días consecutivos.

Por otro lado, la mujer, que vivió en concubinato con el padre del joven durante once años, dijo al tribunal que estaba muy avergonzada de sus actos, y que creía que 16 años era la “edad de consentimiento”, por lo que su conducta no sería delictiva siempre y cuando el chico estuviera de acuerdo con la relación. Sin embargo, ella se equivocó, porque en Australia la edad de consentimiento es 17 años.

En verdad, considero que lo que me lleva a juntar el grueso de este raciocinio exento de revisionismo, es el extraordinario artículo de Sir Peter Brian Medawar, en el cual busca enfrentar el fantasma insepulto de Freud, llegando a afirmar enfáticamente que la psicoanálisis es el fraude más considerable del siglo XX… ¡Interesante patraña a ser examinada!

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Después de Protestar en la Calle, ¿Qué Viene?


Ahora que han dejado las redes sociales, y salieron a la calle para manifestarse consiguiendo lo que se habían propuesto al principio, ¿para dónde irán? ¿Pararán las ciudades cada vez que algo esté equivocado? ¿O volverán al Facebook con la sensación de quien hizo su parte, reclamando que “Brasil no tiene solución”?.. No me parecen soluciones viables para tirar al Brasil de esa situación. La Revolución de los Bichos muestra que no se muda de una posición bovina para una activa en actos repentinos, pues es fácil caer en la armadilla de salvadores de la patria con discursos mesiánicos, que después se rinden al sistema… Algunos ya vivimos esa historia.

Muchos parecen estar perdidos por no ser capaces de ver todo el escenario. Concentrados en la manifestación, dejan de ver la situación. Décadas de control social, de publicidad corporativa y de fabricación de consentimiento público, anestesiaron a las personas tirando de ellas la percepción de que cada uno puede ser un agente de mudanza. En la resaca de las conquistas hay una sensación natural de desorientación.

El periodista Ricardo Boechat defiende, en una bella argumentación, que lo que se vio la última semana fue un desahogo generalizado, un “basta”. Pero no parece tener dirección porque los problemas son muchos, diversos, sistémicos, y no hay como resolverlos sin una profunda y significativa mudanza.

Oportunistas procuran transformar los hechos en una situación que pide intervenciones espurias, como la del infame Partido Militar Brasilero o la del apabullante Foro de São Paulo. Son iniciativas de control que amenazan la libertad, verdaderos golpes de Estado debajo de nuestra nariz.

La solución es más compleja de lo que parece. Hasta las tales “cinco causas” tienen sus problemas. Es posible presionar por el abandono de medidas impopulares, ¿pero lo que hacer con tanta cosa equivocada? Mismo que todos los parlamentares dejen sus cargos, ¿lo que garante que sus aliados perderán el poder? ¿O qué los invisibles que los controlan largarán la mano? ¿O que los qué vendrán después no serán peores?

Mismo todo lo que el mundo adora y exige ahora, no podrá, uno solo, mudar el país. ¿Tendría Marina Silva la capacidad de barrar los excesos propuestos por la bancada de pastores, que avergüenzan los principios y preceptos religiosos de tanta gente evangélica en este país? ¿Sería Joaquim Barbosa capaz de luchar solo contra lo que el Capitán Nascimento en la película llama de “esquema”? Pienso que no. Una golondrina, dicen, no hace Verano.

Se pide la inmediata investigación de irregularidades en las obras de la copa y olimpíadas, ¿pero quién las fiscalizará? ¿Será que eso ya no está siendo realizado, sólo que por un sistema lento y que puede llevar a la impunidad como aconteció con el Mensalón? Mismo que haya una restructuración del PIB para áreas como salud o educación, nada indica que mejoraría. ¿O será que ya se olvidaron de la CPMF?

Corrupción, impunidad, homicidios, impuestos, cualidad de las escuelas y hospitales públicos son excelentes motivos para salir a la calle a reclamar e intentar mejorar el país. Pero eso es sólo el comienzo.

Políticos se apegan a los actos de vandalismo, apoyados por demagogos que usan las imágenes de ladrones oportunistas en una tentativa de manipulación. Y por más que se discorde de las líneas editoriales de determinados vehículos de comunicación, azotar la media es peligroso. Eso puede generar un control de la libertad de expresión, buscado hace tiempo por este gobierno.

Las calles mostraron que somos lo que Sérgio Buarque de Holanda llamaba de hombre cordial, que se deja guiar por el corazón. La paciencia puede que se haya agotado, pero esas cosas se resuelven con la ley, la que debe ser aplicada para todos, sin excepción. Se hace necesario substituir el típico “Jeitinho Brasileiro” por un sistema de reputación. Y la mejor forma para eso, es crear una red de transparencia y educación.

Nunca se discutió tanto la política, y eso es muy positivo. En las calles, shoppings, peluquerías, taxis, bailes y ruedas de amigos, nunca el asunto fue tan popular. Se hablaba en violencia urbana, transporte e inflación, pero el asunto luego era desviado para el fútbol y la novela del momento.

Otros temas eran casi tabú: corrupción, impunidad, educación, salud, impuestos, superfacturación, salarios bajos de los funcionarios de servicios esenciales, regalías de políticos y el comprometimiento de la media era tópicos cercados de tanta ignorancia que no tardaba para ser clasificados como “pesados” y relegados a debates de centros académicos en escuelas de ciencias sociales, en que también faltaba un debate plural.

La ignorancia es la madre de la incompetencia. Corrupción, salud y educación son temas de largo plazo, que no pueden ser resueltos en base a paseatas, bajo el riesgo de ser desviados o generar efectos colaterales todavía peores. Quien se indignó a punto de interesarse por el asunto, debe mantener su indignación en una constante auditoría. Thomas Jefferson defendía que el precio de la libertad era la eterna vigilancia. Y no olvidemos que es su época no existían tantas herramientas como hoy.

De nada sirve gritar “Sin partido” por mucho tiempo. La rebelión contra oportunistas es válida, pero no se sustenta. Países sin partido son retrocesos, sin excepción. Lo que se necesita es una concientización política. Sólo así será posible sanear las estructuras. La constitución brasilera está entre las más avanzadas del mundo, sólo precisa ser acompañada por una población que la comprenda y la utilice correctamente, no votando en payazos, cantores, pastores y jugadores de futbol, a no ser que sus propuestas sean muy claras y acompañadas de estudiosos y técnicos capaces de ponerlas en práctica.

Buena parte del desinterés político viene de la complejidad del sistema y de la impotencia de sus usuarios. Presentada de forma técnica, remota y pesada, la política se tornó distante, vieja, una fatalidad. La impotencia es tanta, que lleva a muchos a olvidarse que políticos son funcionarios públicos. Por tanto, acompañar su desempeño es derecho y deber y una responsabilidad de todos.

Las Redes de comunicación basadas en la Internet funcionan como plataformas. Sobre ellas nacen nuevos productos y servicios, creando nuevas interacciones a partir de sus bancos de datos. Ese es uno de los motivos del éxito de las redes sociales. Nada impide que sean usadas para despertar al Gigante para estimular el debate, combatir estereotipos, generar conocimiento, facilitar el equilibrio entre puntos de vista y crear redes de valor.

Entrar en la Internet, todos sabemos, y es más fácil que salir a la calle a protestar. Durante mucho tiempo ese fue el argumento de quien despreciaba el activismo digital. Pero la misma red también sirvió como herramienta de concientización y motivación, transformando ciberactivos en hiperactivos.

Algunas iniciativas son loables, pero son pocas: hay quien haga vídeos explicando lo que está aconteciendo para personas de otras ciudades o países, luchando con información contra los que los llaman de agitadores. Hay quien use el Twitter para disponer atendimientos y servicios, o mismo quien libere la rede de casa para ayudar las manifestaciones de quien está en las calles. Wikipédia muestra cómo se construye contenido de cualidad rápidamente. Movimientos de monitoreo social como el Voto Consciente y el Radar Municipal muestran que es posible monitorear y fácil informar.

Ahora la proposición es por la organización de un otro tipo de movimiento. Uno que use plataformas digitales para construir propuestas concretas. Y éste no precisa de líderes. No tiene nombre ni dirección. No puede ser cooptado. Es invisible y omnipresente. Su orden se basa en reputación, no en puestos de trabajo. En el discurso competente, no en el otorgado. Tanto un presidente o un barrendero tienen en él, el mismo derecho a expresarse… Vence quien tenga los mejores argumentos.

Hasta la cámara del smartphone, que se mostró más poderosa de que el spray de pimienta y las balas de goma, puede ser usada como instrumento de movilización, registrando con ella filas, abusos y agujeros, sean físicos o estructurales, en el sistema.

No es difícil democratizar la innovación y el ambiente de participación pública, convidando a todos para que participen de su desenvolvimiento. Cuando lleguemos a ese punto, varios tantos paquidermos de la comunicación serán tan sólo puntos de la rede. No será necesario ni recomendable silenciarlos cuando entonces sí será posible relativizarlos, cosa que la TV nunca permitió.

Para resumir, el Pequeño Príncipe decía que “tú te tornas eternamente responsable por aquello que cautivas”, en cuanto el Hombre Araña defendía que “grandes poderes exigen grandes responsabilidades”… No es preciso tener mucho estudio para comprenderlos.

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Un Imperio que Comenzó Bien y Terminó Mal


Yo no había nacido aun, pero en 1497, una modesta flota formada por cuatro barcos pequeños y alrededor de 150 hombres al mando de Vasco de Gama zarpó de Portugal en busca de una ruta marítima a la India circunnavegando África. La expedición llegó al puerto de Calicut, en la costa sudoccidental de la India, y volvió a Portugal dos años después de la partida con dos barcos y 30 hombres menos. Con el triunfal viaje de Gama, promovido por el rey Manuel I con el doble fin (que él creía predestinado por Dios) de ser “causa de destrucción de los moros” y tantear la posibilidad de monopolizar el comercio de productos del Oriente, comenzó una asombrosa historia de casi doscientos años de presencia portuguesa en tres océanos y tres continentes.

El viaje de Gama fue rápidamente seguido por nuevas expediciones, mucho más poderosas, y la creación del Estado Portugués de la India. Fue también el comienzo de la presencia occidental en el subcontinente: su éxito atrajo otras aves de rapiña y en la estela de las naves portuguesas llegaron, ocuparon territorios y prosperaron los holandeses, los ingleses y los franceses.

La expansión portuguesa había comenzado en 1416, cuando el infante Enrique creó un innovador centro de estudios de navegación y cartografía en la actual Sagres. Desde ese año, expediciones portuguesas habían bajado por el Atlántico (en los viajes más australes, para aprovechar los vientos, describían una curva que los acercaba más a la costa de Brasil que a la de África) hasta que en 1488 una de ellas, al mando de Bartolomeu Dias, dobló el cabo de Buena Esperanza y subió un corto trecho por la costa africana del Índico. Gama debía recorrer el aún desconocido tramo África-India y dejar establecida una ruta marítima directa para el comercio de productos del Oriente. Adicionalmente, debía establecer contacto con todos los cristianos que encontrara (en particular con los habitantes del legendario y fantasmal reino etíope del Preste Juan) y construir alianzas con ellos con el fin de hacerle la guerra a los musulmanes.

“Derrota de Vasco de Gama” es el anónimo diario de a bordo de un integrante de la expedición. De los candidatos a autor, el más probable es Alvaro Velho, del que no se sabe nada con certeza. Como la narración se interrumpe abruptamente en el viaje de vuelta, cuando las dos naves sobrevivientes llegaron frente a las costas de Guinea, se cree que Velho murió en ese momento o que dejó la expedición y se afincó en África. Esta posibilidad sugiere que podía tratarse de un degredado, es decir, un delincuente condenado a muerte o a deportación que conmutaba su pena por ser abandonado en tierras sin explorar. Los degredados solían integrar, a veces en gran número, las tripulaciones portuguesas y, como se los consideraba prescindibles, eran los primeros en establecer contacto con poblaciones desconocidas. Lo cierto es que hay documentos que indican que un Alvaro Velho se estableció en Guinea el año en que pasaron por allí las naves de Gama.

El libro que aquí se comenta se divide en dos partes de aproximadamente 110 páginas cada una, ambas a cargo de Isabel Soler (España, 1964), profesora de literatura y cultura portuguesas en la Universidad de Barcelona. La primera parte es un excelente prólogo titulado “Un acontecimiento grande y grave”; y la segunda, la traducción al castellano anotada del diario de Velho. De indudable valor historiográfico, el diario de Velho revela los alcances y limitaciones de un portugués más o menos educado (sabía leer, escribir e interpretar cartas náuticas) de fines del siglo XV. Velho no era un literato y no tenía tiempo o ganas de escribir mucho. Su diario es un conjunto de apuntes sencillos, rápidos y fácticos separados por días o semanas.

Aunque sabía que era la segunda vez en la historia que naves occidentales superaban el cabo de Buena Esperanza, lo que a la flota de Gama le costó cuatro días y tres intentos, Velho despacha la hazaña en un pequeño párrafo que termina con esta frase no menos lacónica que las precedentes: “Y el miércoles (22 de noviembre), al mediodía, pasamos dicho cabo a lo largo de la costa, con viento en popa”. Enfrentado a un mundo del que no sabía prácticamente nada, hay cosas que ve correctamente, otras que interpreta mal y otras que no ve a pesar de tenerlas ante los ojos.

Convencido de que en Oriente pululaban los cristianos, confundió un templo hinduista con una iglesia y una imagen de la diosa Lakshmí con una de la Virgen María, además de ver santos en pinturas de hombres con “dientes tan grandes que les salían de la boca una pulgada”, y tenían “cuatro y cinco brazos”. También hay cosas que simplemente no le interesan, en particular las emociones propias y ajenas y la descripción de sus compañeros de viaje (del único que sabemos algo es de Gama, y solamente que era muy desconfiado e irritable). En cambio, ofrece abundante información sobre todos aquellos aspectos útiles para la navegación y el comercio y, a pesar suyo (porque no lo ve), deja clara una dolorosa verdad: que eran los odiados musulmanes y no los cristianos quienes abundaban en las exóticas y ricas costas del Índico y controlaban buena parte de las redes mercantiles que llevaban a Europa.

El prólogo de Soler sitúa plenamente al viaje de Gama y al diario de Velho en el contexto de un Portugal que, a fuerza de innovación, políticas de estado, valentía, codicia y brutalidad, estaba a punto de alcanzar una extensión y un poderío que su organización estatal y escaso número de habitantes pronto volverían insostenibles. Fluido, sólido y muy bien escrito, “Un acontecimiento grande y grave” se ocupa principalmente de la mentalidad entre práctica y mesiánica del rey Manuel I; de los intereses internacionales que se vieron beneficiados o perjudicados por un viaje que, al establecer una ruta marítima directa, eliminaba los numerosos intermediarios de la ruta anterior y bajaba los costos; de lo que omite o tergiversa involuntariamente el diario de Velho; de la vida y la personalidad (intransigente, prepotente y severa hasta la crueldad) de Gama; y de la expansión portuguesa postgámica (que, desechando el interés por hallar cristianos en Oriente, se centró en el puro interés comercial). Termina con casi una veintena de páginas dedicadas a la apoteosis literaria del gran navegante: Los Lusíadas, de Luis de Camôes.

Pienso que es un final melancólico porque en 1572, cuando se publicó este canto a las glorias de Portugal, el país estaba en decadencia y “ya no había tales glorias”.

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