Un Nuevo Horizonte para los Impotentes Sexuales


La cuestión es estentórea, pero bajo la perpleja mirada de muchos y la
obstinación de algunos para que me despoje del inconsútil manto de la Fantasía
y me presente en trajes civiles, les recuerdo que hasta cierto punto de la
vida, movido por persistentes diarreas emocionales al hallar que podría pasar
una imagen vulgar y exhibir un comportamiento dicho “vulgar” al querer buscar
siempre el sentido lógico de todo y salir aleatoriamente en busca de
respuestas, y así como diría la Venus de Milo: -“una mano lava la otra”, aviso que he de celar todos los días para
que el sol nazca correctamente y que este revele de forma catártica mi
inclemente búsqueda por la Realidad, algo que me obliga a transitar por el orbe
como un Nijinski ensandecido… ¡Estupendo!

Pues bien, para la bienaventuranza de todos aquellos que se consideran
malditos por el destino, he de manifestarles con júbilo que un nuevo tipo de
preservativo es el resultado de una larga investigación que ha sido realizada
por expertos e infecundos médicos del Reino Unido, y el cual se destina a ayudar
a prolongar la erección durante más tiempo, porque según las encuestas, uno de
los pretextos masculinos para no usar los preservativos en el pérfido momento
del “vamos ver”, es que precisamente
éste puede terminar con la erección y reducir la sensibilidad. Por ello, es que
la marca de preservativos “Durex” ha lanzado su nuevo “condón-viagra” que lleva por nombre provisional “CSD500”.

Este último invento tiene como objetivo, además de proteger a la pareja de
las infecciones de transmisión sexual, lograr la difícil tarea de asegurar en
los varones una erección más duradera, ya que potenciaría el prodigioso efecto
del Viagra al añadirse una sustancia vasodilatadora que va contenida en la
punta del preservativo y que se deposita directamente en el pene, incrementando
así  el flujo sanguíneo. De esta manera, llega más sangre al pene, para
aumentar el tamaño del miembro, ayudándolo a prolongar la erección durante más
tiempo… Ya pienso en el regocijo que estarán sintiendo los individuos de la
lejana región del sol naciente, si este portentoso invento en realidad les
aumenta el miembro… ¡Extraordinario!

Pero ojo, al contrario do que el infame y pérfido lector estará pensando
al leer estas humildes líneas, aclaro que el preservativo ha sido diseñado para
ser usado por hombres que no padezcan ninguna disfunción sexual y se prevé que,
tras su aprobación definitiva por las autoridades sanitarias, muy pronto se
ponga a la venta en el territorio del Reino Unido.

Ya a punto de ser aprobado por los diversos sectores reguladores
europeos, el tan esperado condón-viagra podría estar a la venta en las tiendas,
a finales del 2011, tras lo cual ingresaría al rápidamente en el mercado de los
Estados Unidos.

De acuerdo con el “The Wall Street
Journal
”, el condón-viagra es el resultado de una larga investigación
realizada por expertos médicos –impotentes
de la empresa británica de biotecnología “Futura
Médica
”, y agrega que el condón será de color azul y comercializado por el
gigante farmacéutico “Reckitt Benckiser”.

De igual forma, el presidente ejecutivo de Futura, James Barder, aclaró
en una entrevista al mismo diario que: “el desafío era tener un producto estable
dentro del condón, un gel que no perjudicara la goma del condón, ya que algunos
productos pueden degradar el látex muy rápidamente. Teníamos que conseguir que
el vasodilatador estuviera inmovilizado”.

Dada la elevada popularidad recreativa de la Viagra, que tiene una alta
demanda en un mercado negro a través de su adquisición por internet, se piensa
que el promisorio y sensorial “condón-viagra
conseguirá penetrar en el mercado muy rápidamente, y creo que en muchos otros
orificios también, claro.

Por fin, conmovido por la confirmación que presintiera hace décadas, en
nombre de todos aquellos que se sienten malditos por el destino, agradezco a
los cielos por permitirme comprender una vez más los misterios de la ultravida
y los fuegos fatuos del etéreo… ¡Espectacular invento!

La Tolerancia de la Sociedad con los Talentos Innovadores


La reciente muerte del cofundador da “Apple”, deja en abierto algunas
preguntas interesantes de ser formuladas: ¿por qué no hay más innovadores como
Jobs, o el fundador de Microsoft Bill Gates, o del Facebook Mark Zuckerberg, o
tantos otros en otras partes del mundo? O, en todo caso: ¿Estados Unidos
seguirá siendo el centro tecnológico del planeta en momentos en el cual vemos
que su influencia política, militar y económica está en disminución?

Repasando su historia, Steve Jobs, que murió a los 56 años, de joven estudió
en una buena escuela secundaria en una zona de California repleta de compañías
de alta tecnología, y cofundó Apple en el garaje de su casa a los 20 años de
edad.

Diez años más tarde, tras recibir dinero de varios inversores, Apple
valía 2 mil millones de dólares y tenía 4.000 empleados, y producía innovaciones
tecnologías encabezadas por una larga lista de primicias que cambiarían el
mundo, incluyendo la computadora Apple, el iPod, el iPhone y más recientemente
el iPad.

En 1985, Jobs fue despedido de Apple en medio de una lucha de poder
dentro de la empresa, e inició un período que más tarde describió como el más
creativo de su vida. Fundó “NeXT Computer” con poco dinero, pero muy pronto el
multimillonario Ross Perot hizo una importante inversión en su empresa, y cinco
años más tarde produjo las primeras terminales informáticas NeXT.

A mediados de los años ochenta, Jobs compró también una empresa de
computación gráfica y empezó a producir películas como “Toy Story” y otros filmes animados por computadora. Volvió a Apple
en 1996, y lo que siguió es historia. A lo largo de su vida, registró 338
patentes de inventos propios o compartidos.

A juzgar por las estadísticas internacionales, algún lector puede estar
en lo cierto al decir que Jobs hubiera tenido que ser muy paciente -y
afortunado- para iniciar su empresa informática en España o en otros países,
porque en ellos, él no hubiera podido hacer nada, porque entre otras cosas, es
ilegal iniciar un empresa en el garaje de una casa, y nadie le hubiera dado un
centavo”.

Según el estudio del Banco Mundial
Haciendo Negocios, 2011”, en Estados
Unidos se requieren 6 días y 6 procedimientos legales para iniciar una empresa,
comparado con los 47 días y 10 procedimientos legales que se necesitan en
España, 147 días y 17 procedimientos legales en Venezuela, 120 días y 15
procedimientos legales en Brasil, 26 días y 14 procedimientos legales en
Argentina, y 9 días y 6 procedimientos legales en México.

Pero cuando nos referimos a la facilidad para obtener crédito e iniciar
una empresa, Estados Unidos ocupa el sexto lugar en el mundo, Perú el puesto
número 15, España y México el puesto 46, Argentina el 65, Chile el 72 y
Venezuela el puesto 176, según el mismo informe.

Con respecto a la protección intelectual de las patentes para impedir
que otras personas roben una invención, Estados Unidos ocupa el quinto lugar en
el mundo, Perú el número 20, Chile el 28, México el 44, Brasil el 74, España el
93, Argentina el 109 y Venezuela el 179, según el estudio al que me refiero.

Aunque el informe del Banco Mundial no lo considera, otro factor
importante en el caso de Jobs y otros tantos innovadores, es la tolerancia de
la sociedad al fracaso individual. En muchos otros países, la carrera de Jobs
hubiera terminado cuando fue despedido de Apple. Tanto sus pares profesionales
como sus potenciales inversores lo hubieran considerado un fracasado, pero en
la cultura de innovadores de Silicon Valley, muy pronto Jobs se reinventó y
volvió al ruedo.

En mi opinión, Jobs pasará a la historia como un gran innovador, pero no
coincido con los innumerables artículos que aparecieron después de su muerte,
que lo describían como un genio único en su tipo.

Estoy seguro de que existen otros Steve Jobs, Gates, o Zuckerbergs en
potencia en muchos otros países, pero a ellos no se les permite dar rienda
suelta a su talento creativo porque sus entornos no recompensan, y con
frecuencia reprimen la innovación.

Seguramente, en varios países europeos y en casi todos los
latinoamericanos, Jobs hubiera sido uno de los tantos emprendedores frustrados
que no pueden materializar sus invenciones, o uno más de los millones de
pequeños empresarios que trabajan en la economía subterránea, sin poder
producir nada masivamente. Y pienso que en el Estados Unidos de hoy, no sé si
Jobs conseguiría la financiación necesaria para iniciar un nuevo
emprendimiento.

Entonces, no hay que ver a Jobs exclusivamente como un fuera de serie.
También hay que tener presente que su éxito se debió a la cultura de innovación
de Silicon Valley, y preguntarse si en nuestros países, incluyendo a los
Estados Unidos, están haciendo todo lo posible por ayudar a que sus mejores
talentos puedan desenvolverse… Desarrollar esa tolerancia es lo permite al país
y su sociedad desplegar ventajas tecnológicas en un mundo cada vez más
competitivo… ¿Correcto?

La Inquisición Antitética


Parece ser desacertado el desafortunado intento de querer hacer
comparecer a S.S. Benedicto XVI y a tres de sus cardenales, ante la “Corte
Penal Internacional de La Haya” por el supuesto encubrimiento de casos de
pederastia, pues entre líneas se sobreentiende que en ello está implicado
también el aciago interés económico de los afanosos defensores de las víctimas.

Sin embargo, no hace mucho se ha visto circular por los Parlamentos y
mancomunidades de algunos países, unos proyectos de Ley contrarios a la
libertad religiosa, los que oportunamente y por diversos motivos o juego de
entretelones, han ido siendo rechazados por ciertos Gobiernos, según se puede leer
en varios diarios y vespertinos latinoamericanos.

Los casos señalados inquietan a muchos, con el temor de que estos
ataques aparten a personas ingenuas de su adhesión al catolicismo. Ello nos
lleva a breves reflexiones de lo que es la Iglesia: “Somos todos nosotros los
bautizados que formamos su cuerpo, cuya cabeza es Cristo”.

“Tú eres Pedro y sobre esta piedra construiré mi Iglesia” (Mat. 16,18)
dijo nuestro Señor al Apóstol, confirmándole el primado y anunciando que las
fuerzas del mal no prevalecerán nunca contra ella.

Consecuentemente, a pesar de las persecuciones y calumnias que a veces escuchamos
surgir, a pesar de todas las fallas y errores humanos que existan entre sus
paredes, ahí está de pié la Iglesia desde Pedro hasta Benedicto XVI; compuesta
de una comunidad de creyentes y de santos, aunque también de pecadores.

Mucho ya se ha hablado del misterio de la Iglesia, misterio y también
realidad encarnada. “Dios no se revela al hombre en abstracto sino asumiendo
lenguajes, imágenes y expresiones vinculadas a las diferentes culturas. Es una
relación fecunda, atestiguada ampliamente en la historia de la Iglesia”… (Palabras
de Benedicto XVI, en Exhortación
Apostólica Verbum Domini
, el 30-09-2010). De esta manera, proyectos como el
que mencionábamos, contrarios a la cultura nacional, sabidamente no serán
aceptados por el vulgo.

El Papa concluye su exhortación hablando de la importancia del diálogo
interreligioso, evitando formas de sincretismo y relativismo. “Diálogo que no
sería fecundo si este no incluyera también un auténtico respeto por cada
persona para que pueda profesar libremente la propia religión”.

Por lo visto, los “hechiceros de
la tribu
” han vuelto a fallar y, el egoísmo, la avaricia y la falta de
generosidad, les explota en las manos como la peor carta-bomba que los humanos
nos autoenviamos cuando se nos da por tirar de la cuerda hasta no poder más.

Lo único que volverá a consolarnos y a intentar una reconstrucción, será
la noción de que el bien común no puede contemplar como algo inevitable el
desastre, el desempleo, el hambre y la postergación de los otros.

Por lo tanto, el mundo podrá venirse abajo, las
sociedades podrán derrumbarse cuando sus bases sean sólo el dinero, la
especulación y la guerra. Pero no se trata de “cruzadas épicas”, o de perder
grandes guerras, sino, con nuestras limitaciones, poder ganar pequeñas
batallas, salvo claro está, excluyendo de todo ello a los omnipotentes y
soberbios que se creen dueños de la verdad y conocedores absolutos de lo bueno
y lo malo, sin matices y dudas… ¿No concuerdan conmigo?

¿A Dónde fue a Parar el Respeto?


¡Increíble! Pues en este mundo repleto de conceptualistas dudas y
vacilaciónes, sabemos que sólo existen dos convicciones: “la propia muerte y la
estupidez colectiva”. Sin embargo, nunca está de más recordar que a fines de la
década de 60, con su lisérgica genialidad, la dupla Lennon/McCartney legó a la
juventud psicodélica del orbe, el éxito llamado Happiness is a war gun.

No obstante, décadas después, apreciamos que la relación entre las
personas parece ser igual a un tendido de cables por donde circula la corriente,
claro que siempre y cuando esa relación psicomática funcione bien, como si se
tratara de una instalación puesta en marcha con los mejores instrumentos,
aunque aun así consigamos observar que la circulación se interrumpe cuando ese
vínculo entre la gente sufre conmociones o se altera, provocando cortocircuitos
capaces de producir alguna explosión, luego de lo cual hace que los trabajos
reparadores sean largos, difíciles y casi siempre lentos.

Muchos incidentes, que perturban hoy los intercambios personales y
sociales, actúan como cortes en esa red conductora, desarticulando todo el
sistema. El hecho puede tratarse de sucesos de carácter muy variado. Pero si se
rastrea su origen, es posible encontrar un factor que los asocia entre sí: “se
trata de la pérdida gradual del respeto como garantía del funcionamiento
armónico de una convivencia”.

En contrario, mientras las normas del respeto mutuo sigan vivas, éstas aseguran
una estabilidad colectiva, no solo porque controlan juiciosamente la conducta
de cada uno, sino porque representan la consideración con que se establecen los
contactos con el prójimo.

El peligro de perder esas normas consiste en un declive hacia la
intolerancia, la descortesía, o la agresividad que comienzan a deteriorar toda
relación social. Al desaparecer el respeto, se evaporan los miramientos en la
vida familiar, la aceptación de las ideas políticas o religiosas del otro, la
deferencia ante el carácter racial, cultural o sexual de los demás, la
compostura en un cambio de opiniones o un conflicto de intereses, la obediencia
ante los signos de la autoridad y la presencia de ciertas investiduras, el
esmero en la educación de hijos o dependientes, la gentileza en el trato con
seres conocidos o extraños, o el interés por mantener un diálogo en niveles
civilizados.

En general, indican los estudiosos que eso ocurre porque la pérdida de
respeto suele ser un reflejo de las deficiencias educativas o de la ignorancia,
condiciones que dificultan o impiden comprender las razones del prójimo cuando
discrepa con nosotros, ya que entorpece las posibilidades de entenderse
mediante el empleo de la palabra, el uso del razonamiento o el manejo de
argumentaciones, degradando lo que pudo ser un afable debate verbal o escrito,
convirtiéndolo de repente en un episodio de violencia que puede llegar a
concretizarse en una agresión física y hasta criminal. Por consiguiente, el
clima general se nubla y oscurece rápidamente bajo ese grosero proceso.

La extinción del respeto es lo que va descomponiendo el relacionamiento entre
los seres humanos como si se tratara de una maquinaria cuyo desgaste interior
determina finalmente el descalabro de su funcionamiento y la liquidación de la
utilidad que prestaba. Y así la corriente de la comprensión, cuando ya han
quedado muy atrás las alturas de la cortesía, las fórmulas de los buenos
modales y los matices de la cordialidad, se apaga como si se hubiera cortado
toda circulación a través de aquellas líneas abastecedoras de una coexistencia
tolerable.

En términos sociales, esa actitud arruina el servicio con que aquel
sistema de cables transmitía los beneficios del entendimiento y operaba como
antídoto para el impulso agresor, los vuelcos de discordia, los brotes de furia
o los arranques de odio. Por eso, lo que antes marchaba como un mecanismo
regulador, se pierde, y de paso se pierde lo que lo mantenía en pie.

El respeto, como barrera de contención en todo trámite comunitario, y
como elemento capaz de suavizar el contacto entre dos o más personas, es
también una actitud que mejora el aprecio por nuestros vecinos, favorece
hábitos muy saludables en el tejido social y, por lo tanto, es una cualidad que
opera a favor del clima democrático y los valores republicanos, al afianzar el
reconocimiento del derecho ajeno a pensar y actuar como mejor le aconseje su
conciencia y le dicte su sentido de responsabilidad ciudadana.

No olvidemos que solo así la libertad y la tolerancia pueden circular
debidamente por los cables generadores de la corriente que ilumina a cualquier
comunidad… Al final, al equilibrar nuestros déficits emocionales dejando de
lado cualquier clima carnavalesco-esfintérico,
todos juntos podremos darnos las manos para construir un mundo mejor.

Una Nueva Fábula de La Fontaine


Cuando lo ilógico es la lógica, percibimos que el caos es el orden y el
amor pasa a ser una especie en extinción. Pero con excepciones a la regla, hay
héroes que, desde pequeños y de manera corajuda, han tenido que sortear los
turbulentos cambios históricos, políticos y sociales, sin enloquecer y sin
perder el equilibrio. Otros tantos, desde su tierna infancia tuvieron que
aprender a luchar contra las fuerzas oscuras de los que querían hacerlos
aparecer como simplistas, poco sutiles y esquemáticos.

Despreciado por previsible y “políticamente correcto”, burlado por intelectuales a la violeta y autoritarios inflamados de grandes ideales que necesitan masacres, guerras y ríos de sangre para alcanzarlos, el pobre sentido común ha llorado muchas veces sobre el regazo de su madre, la señora sensatez, sus fracasos y sus exilios en las épocas en que la humanidad se olvida de su esencia, y se convierte en un circo trágico y grotesco donde la vida no vale nada y la muerte es el pan nuestro de cada día.

Claro que nuestro personaje de hoy no tiene nada que ver con Superman,
El Hombre Araña, o Batman. No es un justiciero expeditivo a la John Wayne, no
tiene la musculatura de Conan, el bárbaro, ni la esquizofrenia del Increíble
Hulk. Tampoco les roba a los ricos como Robin Hood, ni a los pobres como lo
hacen tantos gobernantes cuya lista excedería con creces este blog.

No obstante, a modo de contrastar con lo
expuesto, Rob Sloan, un maratonista británico, como en un pase de mágica, pasó rápido
demás de la gloria a la humillación en cuestión de minutos y, por sobrados
motivos, quiso dejar registrada para la posteridad una fábula intitulada “La liebre, la tortuga y el bus”, como si
con su actitud buscase competir con las escritas por La Fontaine.

Claro que éste atleta sajón de 31 años, seguramente no pasará a la
historia del deporte en su país, al menos por sus logros competitivos. El
pasado fin de semana disputó sin gallardía el maratón de Kielder, una prueba de
42 kilómetros en la que terminó en tercer lugar.

Pues bien, resulta que tras obtener la medalla
de bronce en la carrera realizada en Kielder, Inglaterra, luego se descubrió
que, para lograr su puesto, el poco deportivo Rob tomó un ómnibus en mitad de
la prueba, para bajarse pocos metros antes de la meta y cruzarla no sin antes
exteriorizar una cara de esfuerzo.

Tras obtener su medalla, con su cansada cara de roble, declaró a la
prensa presente que la carrera fue demasiado ardua, y se congratuló del tiempo
realizado en la prueba, 2 horas 51 minutos, mejorando su marca anterior… ¿Nada
mal, no?

Sin embargo, los rumores sobre un timo comenzaron a circular
rápidamente, pues el testimonio de varias personas terminó por echar por tierra
la efímera gloria del corredor. Al llegar al kilómetro 32 de la carrera, el
atleta abordó un ómnibus destinado a trasladar al público y curiosos en
general, para poco después bajarse del mismo unos metros antes de la meta y
hacer el tramo final a toda prisa.

Varios testigos dijeron haberlo visto correr por entre los arbustos del
bosque lindero, e incluso, el chofer del vehículo afirmó que el corredor hizo
buena parte de la carrera sobre ruedas.

De más está decir que se le retiró la medalla, y las autoridades del
club “Sunderland Harriers”, cuyos
colores defendía Rob Sloan, se mostraron más que molestos y evalúan qué medidas
tomar…

Es bueno recordar que la reminiscencia es una de las mejores cosas que
tenemos pero, así como la energía atómica, es imprescindible usarla para saber
que las bajezas humanas no tienen épocas mejores ni peores y que la grandeza
del hombre aflora en todos los períodos históricos, por malos que parezcan…
Seguramente, esa grandeza es lo que hace el sueño de un futuro mejor…
¿Correcto?

Los Héroes que no Peinan Canas


Sin lugar a titubeos, uno siempre necesita admirar y espejarse en las
figuras de esos héroes legendarios de cuyo arrojo y coraje, la mayoría de
nosotros tenemos algo en común de todos ellos mezclado con nuestras propias
características… Salvo el cabello.

Tanto es así, que desde los tiempos más antiguos hasta la más reciente
posmodernidad, el hombre ha necesitado apoyarse en el ejemplo de algún héroe.
Las diferentes generaciones pusieron en el altar del mito a héroes y demonios
en luchas desiguales, apasionantes y con moraleja y todo incluida, como las de Ulises
y Aquiles en las odiseas griegas, el Cid Campeador en sus hazañas ibéricas,
Dante y Virgilio en La Divina Comedia,
y más tarde, en forma de poemas, relatos y aventuras, desde los mosqueteros de
Alejandro Dumas hasta Superman, Batman, Robin y el Hombre Araña, pasando por
Sandokán, el Zorro, Robin Hood, el Llanero Solitario, Indiana Jones, el Quijote
con su Sancho, sin dejar de lado a Martín Fierro y el Viejo Vizcacha.

Muchas veces, esos héroes legendarios casi siempre vistos de cabello
armado y vistosamente colorido, que no conocían el miedo, la duda o la
contradicción, fueron más una proyección de la necesidad humana de crear
ejemplos y normas de vida. Así es que el desinterés económico o de
configuración social que junto al arrojo, el coraje y la protección
incondicional al débil y perseguido, figuraban entre las principales
características del personaje.

Pues bien, como
no es cobardía luchar por la sobrevivencia, y para acabar de vez con esas
eternas y estériles polémicas sobre el asunto, he de confesarles que los
laboratorios de “L´Oreal” acaban de elaborar
unas prodigiosas pastillitas que servirían como antídoto para la aparición de
las canas.

Todo indica
que los científicos de la compañía identificaron un par de genes que pueden
jugar un papel crucial en el incontrolable proceso que vuelve los cabellos
blancos. Estos genes, dicen, pueden determinar el tiempo de vida de las células
que dan color natural al pelo. Entonces se podrá hacer que estas células vivan
por un período más largo.

“Esto es muy
importante, porque mientras algunas de estas células sobrevivan, podremos
reactivarlas y frenar el proceso de envejecimiento”, dijo Bruno Bernard, jefe
de la investigación, según informa RT sin destacar el color de su pelo.

Al mismo
tiempo, Bernard señaló que se deben empezar a tomar dichas pastillas antes de
la aparición de las primeras canas. Algunas informaciones hablan de que se
deberían comenzar a utilizar hasta 10 años antes. Y además, como si ella fuese
una droga anticonceptiva, se deberá tomar todos los días, durante toda la vida.

Bernard cree
que la píldora “milagrosa” tendrá mucha fama no solamente entre las mujeres, sino
también entre los hombres ya acostumbrados a peinar canas.

Ellos
afirman que sólo con tomar una pastilla al día, el pelo conserva su color
natural hasta la vejez. Según testifican los provectos expertos del estudio,
esta medicina no tendrá efectos secundarios, debido a que contiene extractos naturales
de diferentes frutas… Salvo aquellas que todos conocemos y el tiempo obliga.

No en tanto,
aviso que la compañía cosmética francesa promete lanzar el producto al mercado
en el año 2015. La firma trabajó en el desarrollo de la píldora durante más de
10 años.

Pero claro
que así somos, a veces un poco héroes, a veces cobardes, a veces villanos, a veces
mercenarios por causa del hambre o la miseria, o hasta mártires capaces de dar la
vida por nuestros seres queridos… Eso sí, podemos ser blancos o negros,
amarillos o tostados, pero a partir de ahora ya no seremos ni héroes ni
demonios, solo gente de cabellos multicolores, gente que, ante las pruebas a
las que nos somete el destino, desarrollamos alternativamente conductas
contradictorias… ¡Impresionante!, pero bonitos.

¡Pobres Pulgarcitos de Hoy!


En estado de total abandono filosófico, algunas veces recuerdo hechos
ocurridos hace mucho tiempo, y me dejo envolver por imágenes brotadas del
Remoto como si me sintiese bajo la seductora sensación vivida por Byron al
ingresar en la noche, donde se tornaba mucho más volátil por la aureola
byroniana-espiroqueta que exhibía, de que por las palabras voladoras que
escribía, sobre todo cuando se sabe que uno está con los sesos en
disponibilidad.

Como toda conmoción nocturna acaba fatalmente
afectando el raciocinio, veo que es llegado el momento de colocarme sobre los
cuidados de la Ciencia. Sí, ¿porque qué de mejor existe, que consultar especialistas en un momento como este, que no la absoluta y orgánica
certeza de estar poseído por males
somatizados y querer eludir Hipócrates, diciendo que los achaques de ayer
volverán a manifestarse hoy?

Sabiendo de esto, veo que la catarsis
persiste, principalmente cuando me entero que un legislador de Florida, Estados
Unidos, presentó la semana pasada un proyecto de ley para que se vuelva a
legalizar la práctica de “lanzar enanos
contra las paredes en centros nocturnos, con el ecuánime objetivo de combatir
el desempleo en la región. “La prohibición sólo impide que los enanos consigan
trabajo y sean felices”, expuso éste deslumbrado parlamentario.

¿Exasperante, no? Pues la iniciativa del congresista republicano Ritch
Workman tiene como objetivo crear oportunidades de trabajo para ese colectivo de
gente pequeña mediante lo que el periódico “The
Palm Beach
” califica de “primitivo y peligroso espectáculo de bar”, que fue
importado de Australia y que estuvo en auge brevemente en Florida antes de que
fuera prohibido en 1989.

Todavía, Workman comentó que está totalmente involucrado “en una misión
para detectar y destruir las restricciones innecesarias a las libertades del
pueblo. Este es un ejemplo de un Gobierno que actúa como el Gran Hermano”, dijo
en referencia al personaje de la novela “1984” de George Orwell.

Según lo relata el referido diario, el fantástico “espectáculo” proporcionado
por algunos desequilibrados mentales, consiste en lanzar a enanos, con protección
en la cabeza, contra las paredes de los clubes nocturnos en que se efectúa el
“show”.

El congresista consideró que, la prohibición, lo que hace, es impedir
que algunos “enanos consigan trabajos por el cual estarían felices de obtener”.
Como si fuese poca cosa su alegación, agregó: “En esta economía, o en cualquier
otra, ¿por qué queremos impedir a las personas conseguir empleos remunerados?”.

Según el periódico, su proyecto de Ley es denominado “No dejemos atrás a
ningún enano lanzado”… “Yo nunca obligaría a nadie a que acepte este tipo de empleo,
ni pagaría para verlo. Creo que es estúpido y repulsivo, pero no es de la
incumbencia del Estado si alguien quiere hacerlo”, añadió Workman.

El proyecto fue rechazado por el ex presidente de las “Personas Pequeñas
de Estados Unidos”, Robert Van Etten, quien informó que, con esa práctica, la
gente resultaba herida, y la que se prestaba para el desmedido “espectáculo”,
era alcohólica con baja autoestima.

Para Van Etten, Florida daría un paso atrás si elimina la prohibición. “Esto
es algo que saca lo peor de algunas personas y se enfoca en aquellos que son
los más vulnerables”, expresó.

David Dodge, director de esa organización en Florida, advirtió que es
“alta” la posibilidad de que las personas queden paralizadas por esa práctica,
y utilizarlas como objetos de entretenimiento es “muy denigrante”.

Desembarazando la memoria de este triste hecho, a fines de la década de
los 80 en los clubes nocturnos del estado, y en particular de Miami, fue muy
popular estrellar enanos contra una pared. El enano era lanzado con un casco en
la cabeza, para protegerlo, pero el lanzamiento era antecedido por varias
piruetas del lanzador, que lo agarraba por los pies, daba unas cuantas vueltas
y hacía el lanzamiento, como si se tratara de lanzamiento de bala. A los enanos
se les recompensaba por cada lanzamiento y los lanzamientos aumentaban a medida
que crecía la borrachera de los integrantes de los clubes nocturnos.

Y así, masacrado por el “pompeux” del arte
imperial, acrecentado del malabarismo urbano para esquivar motocicletas en la
calle, y tomado por la conciencia de que el pre Rafaelismo sería mismo una
droga, debo recordarles la existencia de Edwuard Dayes, quien un día se suicidó
tirándose al Támesis, mismo creyendo piadosamente que la libertad termina
cuando no hay más nadie que quiera defenderla, y sobre todo, sobre quien jamás
recaerán dudas al permutar la maliciosa mediocridad de los troca-tintas, por la
perniciosa rusticidad de los borra-bostas… Al final, todo no pasa de pequeñas
letanías para una grande Nada… ¿No es verdad?

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