Lo que Comer para Quedar Desnudo


¿Quién dijo que la nostalgia es un sentimiento retrógrado que pinta al pasado con colores favorables pero falsos? Seguramente debe haber sido alguno de esos amargados sin recuerdos queridos, sin pasados felices, sin juventud divino tesoro y sin ilusiones que, aunque hayan sido posteriormente frustradas, fueron ilusiones al fin.

Tampoco podemos confundir la nostalgia por el tiempo pasado y la juventud perdida, con esos patéticos intentos de querer parecer de quince a los cuarenta, de treinta a los setenta y de cincuenta a los cien. Esos artificios con colágenos, siliconas y demás yerbas rejuvenecedoras siempre usados pero negados con sus consabidas disculpas “engaña-pichangas” casi inocentes, al final resultan ser completamente inútiles en el medio plazo, pues honestamente, cuando la piel marchita y cae, dejan al descubierto una demolición mucho más cruel que la del tiempo.

Eso sí, saquémonos el sombrero para la esmerada dedicación de algunos irrefutables científicos del orbe, que han quemado sus pestañas y contribuido incuestionablemente para los avances de la ciencia que hicieron posibles muchísimos inventos. Sin embargo, algunos de ellos parecen ser de lo más inútiles: las prendas que hay que comer para quedar desnudo.

No podemos negar que la ropa interior comestible se ha convertido en un clásico de los “sex shops”, pero en este último tiempo ha resurgido con una amplia oferta de sabores, sólo comparable con la que puede ofrecer una heladería; pues en estas tiendas del amor ahora se pueden encontrar prendas que van desde tangas de sandía, hasta culotes de carne vacuna.

Por estar siempre preocupado en querer elucidar algunas cuestiones que resguarden el decoro de los santos hombres seducidos y de las vírgenes prudentes, estas son algunas de las opciones para el consumidor hambriento: 

1. De caramelos confitados Las Candy G-String están hechas con los mismos caramelos con los que las chicas enhebraban collares y pulseritas en nuestra infancia, sólo que ahora es más divertido comérselos. Son 330 pastillitas sabor tutti fruti que forman un conjunto de “lencería sexy”, de sólo 60 calorías… ¡Cuidado! Estos candys no son muy recomendables para los amantes diabéticos o viceversa.

2. De carne Pero si tu pareja se inclina por lo salado, ahora podés sorprenderlo deslizándote en unas Brief Jerky: unos culotes hechos de carne de vaca disecada, decorados con diamantes falsos. Se adaptan a distintos talles y se consiguen en la web por el abusivo precio de 139 dólares… Bueno, de clase, nada.

3. De chocolate Ideal para amantes más golosos que fogosos, las “Edible Undies” son unas panties que, con el calor corporal, se hacen más flexibles y liberan un suave sabor a chocolate. Podés comprarlas por 4.99 dólares en la web y así, averiguar con cuántas lamidas le toma tiempo a tu pareja deshacerse de esta dulce lencería.

4. De piña colada Para ellos también hay. Edible Undies sacó a la venta unos calzoncillos con sabor a piña colada que sostienen lo que hay que sostener, no importa el tamaño del susodicho. Vienen en un solo talle y, por obvias razones, no se aceptan devoluciones. Se consiguen desde 5 dólares en la web… El problema en sí, es si a tu pareja le gusta chupar de la pajita.

5. De frutilla Las “Edible Crotchless Gummy Panties” son unas pequeñas bombachas de colores comestibles. Aunque en el paquete aseguran que tienen gusto a frutilla, quienes las probaron dicen que su sabor está lejos del fruto colorado… Bueno, a lo mejor la mordieron del lado posterior, parte que tiene un sabor a mi…tierra querida. Otro detalle delator: dejan los dientes rojos a quienes las hayan comido… Puede haber en ello otras razones poderosas, biológicas, por así decir, ya que según el dicho vulgo-popular, ella podría estar con su periodo o regla…  

En definitiva, siendo todo esto un acto delicadísimo, puede no ser fácil adaptarse a su uso en esta vida, porque entre lo que vivo y la vida, entre quien estoy y soy, la vida, cualquier vida, establece una inercia que le es intrínseca, incomprensible para quien desde afuera, críticamente, observará según leyes suyas, a su vez inaccesibles al entendimiento del observado.

En fin, contentémonos con lo poco que fuimos capaces de comprender de la vida de los otros, ellos nos lo agradecerán y quizás nos lo retribuyan algún día… ¿No le parece mejor?

Prosaicos Cuentecillos del Convento


Cuentan que en un determinado momento, la hermana Angélica fue llamada para comparecer ante la presencia de la Madre Superiora. ¿Cómo era que ella podía explicar que, en su celda, habían sido encontradas las sobras de una cena, incluyendo, huesitos de codorniz roídos, y dos cálices con restos de vino tinto?

Sin levantar los ojos que mantenía clavados en el piso, la hermana Angélica contó que esa noche había recibido la sorpresiva visita de Satanás.

Él había comparecido en su aposento con la comida y el vino, y los dos habían comido y bebido hasta saciarse. Después, ella se durmió y, al despertarse, solamente notó lo que sobrara de la cena. Ni señal del Diablo.

Puede ser delirio, pensó la Madre Superiora. Quien sabe, todo no pasaba de alucinaciones y, ante sí, ahora la pobrecita de la hermana Angélica se encontraba reaccionando a la austeridad de la vida monacal e imaginando todo aquello con los más precisos detalles.

Sin embargo, la Madre Superiora sabía que los huesitos de codorniz roídos eran reales, los cálices con restos de vino también eran reales. La hermana Angélica no podía haber robado las codornices de la despensa del convento. Simplemente porque no había codornices en la alhacena… ¿Y mismo que las hubiese, como ella prepararía las codornices en su celda?

Sin saber lo que expresar ante los justos argumentos de la neófita, la Madre Superiora preguntó circunspecta: 

-¿Cómo es el Diablo?

-Simpático.

-¿Él no le dijo si iba a volver?

-No. Sólo me preguntó si a mí me gustaban los langostinos.

Aquella noche, todas las preladas se pusieron de vigilia, algunas se ubicaron flanqueando la puerta de la celda de la hermana Angélica.

Al anochecer, en cierto momento ellas escucharon la cacofonía de voces de la religiosa y de un hombre, viniendo desde dentro de la celda en una conversación entrecortada de risas y carcajeos.

De repente, para gran susto de las monjas de vigilia, la puerta fue entreabierta y apareció la hermana Angélica.

Aparentemente, -contó-, Satanás había llevado una botella de vino blanco y mayonesa, pero se había olvidado de traer un instrumento para quebrar el duro cascarón de los langostines.

-¿Sería posible conseguir aquí en el convento, algo parecido como una pinza? -preguntó la joven pipiola.

La Madre Superiora la mandó buscar una tenaza en el cobertizo, y tras su partida, hizo cuestión de entrar en la celda, cerrando la puerta detrás de sí.

Posteriormente ella buscaría comprender mejor aquella cuestión de la intromisión del Diablo en el convento. Hablaría personalmente con el propio Obispo, y hasta pensó que tal vez fuese necesario realizar un exorcismo.

Estaba resuelto, en aquel momento, para ella, lo más importante era saber lo que pretendía Satanás, y no permitir que la hermana Angélica se quedara sola con un hombre en la celda.

Históricos Recuerdos de la Antigua Viena


Como todos saben, hay un único amor en este mundo. Pero para lograr comprenderlo correctamente, es necesario tener una cierta iniciación surreal. En el pasado, san Agustino y Rousseau ya habrían expresado lo mismo, sin embargo, ambos incautos acabaron por ser llamados de mentirosos… ¡Algo absolutamente lamentable!

Así, inmerso entre las fetideces salvajes del urbe, y absorbido por la eufonía irracional emanada del concierto de algunos coleópteros que pululan en mi pieza, abro ojos contemplativos pero teniendo el cuidado de mantener consiente un corazón darwiniano, de tal forma que pueda alcanzar a observar todo el esplendor del universo, y por fin secretearles que he logrado reconstruir un edificante diálogo que me ha consentido el pleno derecho de comprender lo que todos insisten en querer llamar de: “Gloria”… ¡Impresionante!

 Pues bien, dicho esto, y teniendo siempre en mente que jamás me avergonzaré de tener pudor y ser feliz, hoy estoy dispuesto a destilar la narración de un coloquio de probo libertinaje que ha sido sostenido entre dos fidedignas personas durante un oblitero e edificante relámpago de aquella hermosa Viena de los años iniciales del siglo XX.

Empero, antes de reproducirlo, debo advertir que continuar leyendo estas letras a partir del siguiente parágrafo, pasa a ser de entera responsabilidad del bienquisto lector, y, por consiguiente, eximiéndome por completo de cualquier torpe perplejidad que pueda causarles tal relato…

-… ¿Entonces, tú eres de opinión que debo abandonar la pintura?

-No. Usted tiene maña. Sólo le falta un poco de… ¿Por qué no intenta inscribirse en la Academia de Artes de Viena?

-Ya intenté… Dos veces. Pero no me aceptaron.

-¿Y qué fue, que ellos le dijeron?

-Que yo tenía más habilidad para la arquitectura.

-Óptimo. ¿No lo ve? Arquitectura no deja de ser una buena idea. A través de ella, ciertamente usted estará construyendo cosas… Dejando su marca en el mundo.

-¡Mmmm! No sé… En cuanto que, como pintor, yo no dejaría marca alguna. ¿Es eso lo que tú quieres decirme?

-Bien, es que…

-Tu insinúas en indicar que yo sería solamente un pintor mediocre a más en el mundo… ¿es eso?

-Yo no dije tal cosa…

-Significa que el mundo jamás sabría de mi existencia. Entonces, cuando yo me muera, mi lápida diría: “Pretendió ser pintor”, o quizás, “Aquí está enterrado un nada”, o tal vez, “Aspiró ser un paisajista”.

-No fue bien eso, lo que yo quise decir…

-¡Negativo! No acepto… El mundo va a saber de mi existencia. ¿Entendió?

-Sí. Pero…

-Espere sólo para ver. Todavía no sé cómo, pero le garanto me voy a tornar una persona conocida. Sé que voy a ser famoso… ¿Y sabe lo que va a suceder? ¿Sabe cuál será la consecuencia de mi notoriedad?

-¿Cuál, Adolf?

-¡Mis pinturas valdrán una fortuna!

El Secularismo Moral de Dalai Lama


De acorde con la noticia vehiculada en el periódico “O Globo”, hace una semana en São Paulo, Brasil, durante la mañana de un sábado, el líder tibetano del budismo, Dalai Lama, realizó una conferencia para millares de personas. En ella, el guía espiritual afirmó que, a los 67 años, ya está próximo de dar su adiós a la vida terrenal, e insistió en el legado de la moralidad secular como única forma de promover el entendimiento y la paz en el mundo durante las próximas generaciones.

Conforme alegó en su plática, la religiosidad es una cuestión de foro íntimo y cada ser humano debe escoger la creencia que mejor hallar, inclusive ninguna. Pero afirmó que los individuos y el sistema educacional deben cultivar valores mayores, en vez de buscar apenas el conocimiento y el avance material.

Por la tarde del mismo día, el último compromiso del líder religioso en Brasil, fue una conferencia realizada en las dependencias del hotel Sheraton WTC, en el cual abordó el tema sobre el cultivo de las emociones positivas, reunión que contó con la presencia del ex jugador de futbol, Ronaldo, e su mujer, Bia. Dos días antes, el Dalai Lama se había reunido con empresarios y, durante el día anterior, participó de un simposio científico.

Tenzin Gyatsu, el 14º Dalai Lama, fue recibido con aplausos en el centro de convenciones Anhembi, en São Paulo. No en tanto, la recepción del prefecto Gilberto Kassab fue menos calurosa: muchos abuchearon el político, que fue allí para recibir o “katag” (pañuelo blanco ofrecido como saludación budista).

Durante su discurso, el propio Dalai preguntó para el público si había mucha corrupción en Brasil y en São Paulo, a lo que gran parte respondió con los brazos en alto y abiertos y con gritos de “muita” y “very much”.

-La corrupción es como si fuese un nuevo cáncer en la humanidad –dijo el Dalai-. Ella se dispersó tanto por occidente como oriente. La corrupción fue creciendo a la par al lado del avance material… ¿Cómo es la situación en Brasil y en São Paulo? ¿Ella existe? -preguntó el Dalai Lama, cuando también quiso saber de la platea, sobre la situación de la distribución de la renta en el país.

Empero, el mensaje que el líder budista quiso imprimir, fue el de un legado de secularismo, sobre el cual hizo una única acotación: “el secularismo oblicuo del comunismo”, en alusión a China, que ocupa su tierra natal, Tíbet.

-Hay muchos aquí que tienen entre 20 y 30 años. Mi generación está casi pronta para decir adiós a la vida; pero ustedes son la generación de éste siglo y necesitan asumir la responsabilidad y encontrar una forma de poder crear un mundo pacífico y compasivo para todos, – expresó.

El líder explicó que la mayor parte de la población mundial de hoy, no está activamente engajada en prácticas religiosas. Por lo tanto, para cultivar buenos valores morales, el secularismo sería lo más adecuado, a pesar de él defender el espíritu de “renuncia” de las religiones teístas y los principios de promoción de buenos actos de las tradiciones no-teístas, como el budismo.

-Gran parcela de la humanidad no tiene interés por una fe religiosa. Esa es la realidad. Si una persona tiene una creencia, eso es cuestión de foro íntimo. Sin embargo, no podemos negar que los no-creyentes también hacen parte de la humanidad. Para ellos, la paz interior, la felicidad y la alegría también son valores importantes (…) El cultivo de valores internos forman la base de una vida feliz. Eso debe ser realizado a través de la educación, no por la predicación (religiosa). Es importante que eses conceptos tengan una generalización universal –apuntó el Dalai Lama.

-Necesitamos enseñar, desde el jardín de infancia hasta la facultad, que la moralidad es el verdadero camino de la felicidad. El sistema educacional moderno solamente presta atención al desenvolvimiento del cerebro, y no en el desenvolvimiento moral de la persona -completó.

También citó la guerra en Afganistán como un ejemplo de que los caminos de la violencia son infructíferos, y pasó a pregonar por la desmilitarización mundial, que segundo él, comienza con el “desarmamiento interno del hombre”.

-Para que se pueda alcanzar un desarmamiento externo, necesitamos hacer un desarmamiento interno. La rabia, el odio, el miedo y la ganancia, son las primeras causas de la violencia. Es importante dar más atención a nuestro mundo interno emocional. A partir de nuestra capacidad de lidiar con esas emociones negativas, podemos ser capaces de llevar adelante el desarmamiento externo…

¿Bellos conceptos, no?

Los Cristianos en Peligro


La poca o ninguna capacidad de comprender a los otros seres humanos, es lo que nos califica como individuos más pequeños, más mezquinos y desgraciados. Y cuando ello ocurre, todas las libertades democráticas, las reglas de la civilización y la cultura integradora de la tolerancia, se estrellan contra el muro de nuestra torpeza.

Pero no nos engañemos, porque comprender no es compartir, entender no es justificar, y considerar al otro no es negarse a sí mismo. Es nada más y nada menos que reconocer que uno no es el ombligo del mundo. Por lo tanto, no confundamos las cosas. La realidad y sus golpes, y la historia con sus vueltas de tuerca macabras, nos ponen a prueba permanentemente. Y nuestra capacidad de asombro se ve desafiada muy a menudo por hechos, circunstancias y personas que hacen con una naturalidad pasmosa, lo que nosotros no podríamos concebir ni en nuestras más disparatadas y perversas fantasías.

Hace un par de días se reunió en Roma la “Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa” (OSCE), con el fin de tratar el tema “Prevenir y responder a los incidentes y a los crímenes contra los cristianos”. La reunión anterior, realizada en Praga, trató del antisemitismo y la siguiente, en Viena, versará sobre la discriminación a los musulmanes.

La conclusión de la reunión en Roma es impactante: “Las persecuciones y discriminaciones hacia los cristianos de hoy, son, por una parte, las violaciones a la libertad religiosa más difundidas y graves del mundo, por otra, son aquellas de que menos se habla y son menos conocidas”.

En consecuencia, “se ha pedido explícitamente que se dé a los crímenes contra los cristianos la categoría de competencia también jurídica y como una emergencia humanitaria”. En todo el  mundo, incluidas las dos Américas y Europa, se ha dado un  preocupante aumento de agresiones a sacerdotes, religiosos y predicadores protestantes, así como ataques a iglesias y cementerios. Según la policía francesa, en Francia se ataca una iglesia o cementerio católicos cada dos días.

Hace poco, grupos “indignados” intentaron quemar sendas iglesias en Madrid y en Santiago de Chile, sin contar los centenares de atacadas en los últimos meses, a veces hasta la destrucción total, en África y Asia. 

Se debe, dicen los expertos, incluir estos delitos en la categoría de “crímenes de odio”, y añaden: “Las teorías criminológicas sobre los crímenes de odio enseñan que de la violencia contra las cosas a la violencia contra las personas, no hay más que un paso”.

Paso que ya se ha dado en muchos lugares, pues al ver las estadísticas, los números son escalofriantes: en 2009 hubo cerca de cien mil cristianos asesinados en diversas partes del mundo. 

En Occidente la persecución es distinta: intolerancia y discriminación, intentos de arrojar al cristianismo fuera de la vida social, sobre todo de la educación y la cultura, campañas de ridiculización y de hostilidad contra la Iglesia en los “mass media”, adulteración de tradiciones, manipulación de la Historia, etc., etc.

Claro que no todos somos iguales, pero podemos y debemos aceptar otras opiniones en política, economía, educación y conducta sexual. Podemos y debemos comprender sin compartir otras prácticas religiosas, y podemos y debemos convivir con otras costumbres sociales. Pero lo que destruye, lo que mata, lo que asesina, lo que decide por nosotros y nos invade con su violencia, no tiene por qué ser aceptado como una variante natural y mucho menos incorporado como una costumbre de “estos tiempos que corren”.

Cualquier época es mala para la muerte, la destrucción y el horror. Nada es porque sí. Buscar el por qué, se hace imprescindible, pero por favor, no nos acostumbremos al horror… ¿Correcto?

El Cómodo Camino que Elegimos


Entre los efectos menos dramáticos, pero no por ello insignificantes, de la globalización, está el idioma neutro con el que se graban los teleteatros y miniseries. Parecería que la tontería inculta y cómoda de querer hacer obviar al televidente la significación del lenguaje de cada país supuestamente hermano en aras de la “comprensión” idiomática, es risible, inadecuada, dejando una impresión poco convincente desde lo artístico y absolutamente contraria a cualquier técnica de actuación.

Empero, a raíz de los graves disturbios protagonizados, por ejemplo, por los jóvenes “indignados” ingleses, varios especialistas dictaron sus clases magistrales derramando su verbosidad sobre las causas de ese comportamiento agresivo, vandálico y saqueador. Casi todos coincidían en que la causa de los tumultos debía buscarse en la pobreza y la marginalidad.

Sin embargo, surgió una voz contraria y distinta, la de un especialista en vida familiar, quien afirmó que la base del problema no era más bien económica, pues muchos de los “aparentes” indignados pertenecían a las clases medias y altas, sin que no faltase encontrar entre ellos alguna niña bien de noble cuna, sino que su basa era rotundamente psicológica: la gran mayoría de esos revoltosos venían de hogares disfuncionales, desechos, conflictivos, violentos…

Al interiorizándonos un poco más en ese garzo argumento, sabemos que la característica más común en estos tipos de domicilios, consiste en la ausencia de uno de los dos progenitores, causa principal de los desequilibrios emocionales causados en los niños y adolescentes. Pero como ya es costumbre inveterada, los medios masivos no dieron cabida a esta explicación, pues ella se aparta de la noción vulgar, heredada del marxismo, cuya añosa, vetusta e única razón para todo problema: es la economía.

Estas reflexiones vienen a cuento por los resultados extraídos de los últimos “Censos de Población”. Entre otras realidades conclusivas de esos guarismos, podemos observar que, en la gran mayoría de los países, las parejas prefieren escoger en mayor número, la unión libre que el matrimonio.

Tal vez por ello, ningún especialista podrá negar el hecho patente de que las uniones libres favorecen la separación de esos futuros padres, y obviamente, con el engendro de consecuencias negativas para los hijos.

Ya es resabido para todos, que la disolución de un matrimonio legalizado, siempre es más difícil que la de una simple vida en común, pues lo primero obliga a tener que pensar más, fuera de lo burocrático, costoso y síquico-anímico que causa una disolución matrimonial certificada. 

Por consiguiente, no habiendo duración en los matrimonios, resulta que el niño y el joven no logran aprender en su hogar el significado auténtico del amor, de la perseverancia, del respeto a la autoridad, de las relaciones respetuosas con otras personas, derivando causas que hace casi imposible que lo hagan en escuelas y colegios, pues ya llegan a ellos con una carga de desadaptación y rebeldía, muchas veces oculta, pero presente y activa en sus reacciones. 

 Es verdad que todos podemos sufrir traumas y escoger conductas anómalas y antisociales, pero quienes lo hacen hoy día, se cuentan más entre los jóvenes provenientes de hogares disfuncionales.

Debería haber un atenuante en el código penal que proteja a los que, en un ataque de nervios ante tales estupideces, intenten estrangular a los alarmistas y a los optimistas chupamedias, pero igualmente ante este panorama de la actualidad, cabe preguntarnos: ¿A dónde vamos a parar como sociedad?

La Química del Beso Dopaminado


Estudios científicos demuestran que cientos de neurotransmisores y sustancias químicas interactúan de alguna manera cuando damos un beso, así como la existencia de reacciones bioquímicas que igualmente afectan los sentimientos del hombre, llegando a definir sus relaciones erótico-lujuriosas diuturnamente. Claro, que todo conforme lo concluyó un relevamiento realizado entre 600 filipinos, y publicado en “Proceedings of the National Academy of Sciences”, donde se afirma todavía que, después de ser padres, los hombres experimentan una disminución en su nivel de testosterona… y pienso que con el tiempo, la mengua de su parte anatómica más importante también.

Estos participantes orientales fueron estudiados cuando tenían 21 años y no tenían hijos, y volvieron a hacerlo a la década siguiente, cuando varios de ellos ya se habían convertido en padres. En el estudio quedó finiquitado que aunque los niveles de testosterona tienden a reducirse con los años, el número era menor entre quienes tenían hijos… ¿Y querían, qué?

Además, el estudio señaló que los papás que estaban más de tres horas al día al cuidado de sus hijos, tenían un nivel aún menor. Deduciéndose que la disminución de la hormona no afecta el deseo sexual, pero los prepara para la crianza… ¡Ahhh!

Asimismo, otros diversos estudios científicos han indagado la relación del amor y las reacciones químicas que ocurren dentro del cuerpo. En principio, existen pruebas para sugerir que la elección de pareja está vinculada a la compatibilidad genética de dos personas. Tal vez usted no lo crea, pero así lo establece una columna publicada en el sitio electrónico “DivineCaroline.com”, firmada por Brie Cadman.

Una prueba elaborada en 1995 por el investigador suizo Claus Wedekind, especialista en biología evolutiva, mostró una clara tendencia individual a preferir el aroma corporal de quienes portan un código genético del sistema inmunológico más divergente al propio, sobre quienes portan un código similar. Esto implica que la elección de pareja está influida por las reacciones químicas que se generan mediante los aromas… Principalmente, cuando ellos no utilizan desodorante.

No en tanto, la hipótesis fue corroborada en un estudio hecho en la Universidad de Paraná, Brasil, en donde noventa parejas casadas fueron comparadas a 152 parejas formadas aleatoriamente. Como resultado, los genes del “Complejo Mayor de Histocompatibilidad” (CMH), fueron muy distintos entre las parejas reales, mientras que en las que hizo el ordenador no hubo tantas diferencias. El CMH es un grupo de genes que contiene información del sistema inmunológico de cada persona.

Con base en los estudios anteriores y otros más referentes al acto de besar, puede concluirse que el acercamiento físico, al igual que los besos, están destinados (a un nivel biológico e inconsciente) a probar la compatibilidad química de dos personas. Estudios del Colegio Lafayette dirigidos por Wendy Hill, revelan que sustancias como la “oxitocina” y el “cortisol”, relacionadas al estrés, descienden cuando existe un involucramiento social y descienden más aun cuando hay contacto físico interpersonal… Y si baja aún más, ni le cuento lo que pasa.

Un artículo firmado por la especialista en salud sexual y reproductiva Aloyma Ravelo García, publicado en el portal de internet “Ain.cu”, establece una relación entre las fases del amor y las sustancias químicas que se segregan en los cuerpos de los enamorados…

El propio Ravelo escribe: “El deseo ardiente está unido a la testosterona; mientras que la atracción y el amor en la etapa de euforia, así como el sentirse involucrado emocionalmente, están relacionados con altos niveles de “dopamina” y “noradrenalina” y bajos niveles de “serotonina”. Mientras que Brie Cadman explica: “Al besar profundamente, el hombre, inconscientemente, buscará depositar algo de su testosterona en la mujer, para aumentar su deseo sexual”… Y algunos microbios y protozoarios también, claro.

Donald F. Klein y Michael Lebowitz, investigadores del “Instituto Psiquiátrico de Nueva York” sugirieron que el cerebro de una persona enamorada contiene grandes cantidades de “feniletilamina”, un neurotransmisor asociado a la excitación, la taquicardia, el enrojecimiento y el insomnio, y que sería la responsable de dichas modificaciones fisiológicas ocurridas durante un enamoramiento y desencadenadas por acciones tan simples como un intercambio de miradas… y obviamente, otras cositas más.

Dicha sustancia sería la precursora de la segregación cuantiosa de “dopamina”, agente químico responsable de las sensaciones del amor romántico, según propone una teoría postulada por la Doctora Helen Fisher, especialista en biología y sus implicaciones para el enamoramiento, como la… Bueno, mejor no nombrarlo.

Finalmente, Ravelo García nos advierte que el organismo se termina acostumbrando y quedando “inmune” a las sustancias químicas que el enamoramiento y el intercambio bioquímico con otra persona le hacen secretar. Por ello, en el lapso de un par de años, la pasión y el romance deben dar lugar a un “vínculo definido por una relación calmada, duradera y segura, emociones que están asociadas con la oxitocina y la vasopresina”… Claro, que todo depende con quien usted está casado, sino, pregúnteselo a su suegro.

La Actividad Sexual puede ser un Riesgo


Ciertos innombrables se preguntarán por qué pretendo recordarles de tan estoico tema ahora, y no sólo a ellos sino que a todos, les respondo sin necesidad de tener que ingresar en la inmortalidad de los irracionalismos sombríos, que todo ello se debe a que la actividad sexual puede ser considerada una diligencia de muy alto riesgo.

No me refiero a los errores que él o ella pudieran cometer a la hora claroscura de la intimidad, sino a aquellas situaciones que se presentan pusilánimemente al querer experimentar nuevas posiciones o al hacer movimientos muy bruscos.

Incontinenti, agrego que un estudio realizado en Estados Unidos menciona que, durante un año, un estadounidense tiene alrededor de 112 relaciones sexuales. De estas personas con una actividad sexual más o menos periódica y habitual, conforme el sabio juicio del propio lector, cerca de un tercio ya ha experimentado algún accidente en lo concerniente a sus actos erótico-sexual-amorosos.

Por lo tanto, de acuerdo con lo que ha sido propagado por el sitio “De10.mx”, y robustecido con la información adicional retirada de los sitios “salud180.com” y “sexofalo.com”, con justa equidad enlisto y comento los 10 accidentes que se pueden hacer presentes cuando algunos “exasperados” buscan protagonizar una de esas noches de pasión azufrada y sin medida.

1. Tirón muscular. Ocurre cuando un músculo o tendón sufre un desgarre, que es causado por la contracción forzada del músculo… En tal caso, lo más indicado es acariciarlo con suavidad…, al músculo, claro.

2. Dolor de espalda. Ya habíamos escuchado hablar mucho del clásico dolor de cabeza, pero lo de hoy, es alguna molestia en la espalda, la cual puede ser provocada por una inflamación o contractura de músculos… No se olvide que mucho “viagra” también puede incitar otras reacciones.

3. Raspones en rodillas. Tanto hombres como mujeres, están expuestos a esta lesión, que de hecho es una de las más comunes, pues al practicar ciertas posiciones impúdicas, las rodillas hacen fricción con otros objetos… Principalmente, al caer de rodillas sobre las piedritas del campo.

4. Contractura de cuello. El retortijón se hace presente con el endurecimiento incontrolado de varios músculos; y en el cuello el dolor suele ser muy fuerte, además de que no te deja realizar ciertos movimientos. Así que cuando estén practicando su plena pasión, tengan cuidado con esta parte de su cuerpo… Nunca se olviden que antes del cuello, está la cabeza.

5. Codos golpeados. En la descomedida excitación del momento, las parejas no miden las consecuencias, pues en su mente sólo está disfrutar del sicodélico momento, es por esto que codos, rodillas, cabeza, entre otras partes del cuerpo, pueden ser dañadas, en la mayoría de las ocasiones no de gravedad… Otras, mejor no mencionar.

6. Dislocación de hombro. Sucede cuando la cabeza del húmero, se sale de la cavidad hueca de la escápula, en palabras coloquiales, es cuando sientes que tu brazo se zafa, y el dolor es intenso, por lo que no podrás seguir en esa relación sexual de alto riesgo… Confieso que no entendí este punto, porque, por lo que se sabe, cuando la cabeza sale del hueco, ella no tiene hombros.

7. Dedos rotos. También tienes que tener mucho cuidado con las extremidades de tus manos, pues en un movimiento inadecuado o demasiado brusco puede hacer que uno de tus dedos, ya sea de la mano o de los pies, sufra una lesión… ¿Ya pensó en un calambre justo en aquel momento? Así que, cuidadito con lo que haces con los dedos.

8. Fractura de nariz. Cuando estás en plena acción, la verdad ni te das cuenta en dónde, ni cómo pasan las cosas, pero no medir bien las distancias o hacer un  mal movimiento, pueden provocar que con el pie, la mano o la cabeza, le pegues a tu pareja en la nariz y ocasionar una fractura… A no ser que la hayas puesto a resguardo en el debido lugar… Allí no hay problemas, sólo olores.

9. Esguince en tobillos. Las malas posturas o posiciones nuevas y extremas, pueden ocasionar un esguince en cualquiera de los cuatro tobillos que están jugando en una relación sexual… ¿Usted ya pensó como se lo va a explicar al médico o al quinesiólogo?

10. Esguince en muñecas. Cuando están en una postura incomoda y tratan de moverse, regularmente los efusivos amantes suelen apoyar la mayor parte de su peso en las manos, lo que puede ocasionar esta lesión. Tal vez en el momento puedan seguir haciendo el amor, pero cuando se enfríen los ánimos, el dolor será intenso… ¿Ya pensó que dolor, que se le rompa la muñeca? ¿Con qué va a jugar después?

Algunos comentarán: “qué pedregoso final”. Concuerdo, pero, como vieron, Cartesianismo Geológico, es tan solamente eso: un puñado de bobadas, montañas metamórficas, prominentes alcores y nada más… ¡Pura cuestión de juzgamiento!

Intimidades de John y Jacqueline


Finalmente, para los nostálgicos por querer enterarse de lo que ocurre en los entretelones de la farándula de la política mundanal, ha sido editado un libro intitulado: “Conversaciones históricas sobre la vida con John F. Kennedy”. Son revelaciones inéditas de la ex primera dama norteamericana, y surgidas a partir de una serie de conversaciones que mantuvo en 1964 con Arthur M. Schlesinger Jr., historiador y ex asesor de la Casa Blanca. En aquel entonces Jacqueline tenía 34 años y hacía menos de un año que había enviudado; y, en sus narraciones, ella habla de la presidencia de JFK, de su papel en la vida política, y muestra su relación con su marido como la de un matrimonio perfecto.

Era la primavera de 1964 cuando Jacqueline se reunió con el historiador y ex asesor en su casa en Washington. Allí, en la comodidad de su hogar y como si estuviera recibiendo a un invitado a tomar el té, ella habló de su esposo, John F. Kennedy (JFK), y de su vida en la Casa Blanca. Sus pequeños hijos, Caroline y John Jr., ocasionalmente interrumpían las narraciones.

A partir de esas conversaciones entre Jacqueline y Schlesinger, es que surge el libro “Jacqueline Kennedy: “Historic Conversations on Life with John F. Kennedy”, (Conversaciones históricas sobre la vida con John F. Kennedy), que ahora sale a la venta como parte de las celebraciones del 50° aniversario del primer año de gobierno del presidente Kennedy.

En esas entrevistas, hasta ahora sin publicar, Jacqueline recuerda los días en que Estados Unidos y la Unión Soviética parecían deslizarse hacia un conflicto nuclear a raíz de la instalación de misiles soviéticos en Cuba. Ella declara que cuando en 1962, a punto de estallar la crisis de los misiles en Cuba, le pidió a su marido que no la mandase a ella y a sus hijos lejos de la Casa Blanca porque “si algo ocurre, queremos estar contigo”, le dijo, así como reveló que el mandatario lloró tras el fracaso de Bahía de Cochinos.

También recordó cómo en los días previos a la crisis, JFK la había llamado a Virginia, donde estaba pasando el fin de semana, y le había preguntado: “¿Por qué no vuelves a Washington?”, sin darle más explicaciones, pero por la voz de su esposo, Jacqueline entendió que algo estaba mal.

El libro revela entre sus párrafos, por ejemplo, que a Jacqueline la había impresionado el presidente colombiano Alberto Lleras Camargo, “nórdico en su tristeza”, y que el escritor francés André Malraux, le parecía el “hombre más fascinante con el que había hablado”.

Por el contrario, era escéptica sobre Martin Luther King Jr., que, en su opinión, era “un falso”, luego de conocerse unas grabaciones en las que organizaba encuentros con mujeres, mientras Indira Gandhi, futura premier de India, le resultaban una “mujer horrible”.

También reveló en sus diálogos, que JFK solía ponerse el pijama para echarse la siesta en la Casa Blanca y que le vio llorar un puñado de veces: “Kennedy lloró en su dormitorio, con la cabeza en las manos, cuando el desembarco en la Bahía de Cochinos de exiliados cubanos adiestrados por la CIA fracasó en 1961”. Igualmente aseguró en las charlas, la declaración de que a su marido no le gustaba la idea de que Lyndon B. Johnson, su vicepresidente, llegara a la presidencia, porque le preocupaba el mal que éste haría al país.

Las facundas conversaciones terminan por descubrir el lado más íntimo del célebre matrimonio, a la vez que revelan también una imagen diferente de la esposa con glamour del mandatario estadounidense, ofreciendo la posibilidad de que el lector pueda “sumergirse en los pensamientos y sentimientos de una de las figuras más enigmáticas de la segunda mitad del siglo XX”, según publicó hace pocos días el “The New York Times” al dar algunos adelantos del libro.

En las grabaciones, de más de ocho horas de duración, la entonces joven viuda, de 34 años y madre de dos hijos, habló de la presidencia de su marido, su matrimonio y su papel en la vida política, pero no habló de su muerte. También dio una imagen idílica del matrimonio, sin hacer alusión alguna a sus peleas o supuestas relaciones extraconyugales de su esposo.

El contenido ha permanecido privado durante 47 años por pedido de la propia Jacqueline, quien nunca volvió a hablar públicamente sobre esos años antes de su muerte, ocurrida en 1994 cuando tenía 64 años. El propio Schlesinger murió en 2007. Jacqueline nunca escribió sus memorias; se convirtió en una leyenda, en parte, por lo que no se sabía sobre ella antes de su trágica viudez.

El mundo, y Jacqueline Kennedy, cambiarían más allá de lo imaginable después de 1964, cuando ella mantuvo las conversaciones con Arthur M. Schlesinger Jr. Entonces, todavía se aludía a los negros despectivamente como “negrones”.

En el prólogo del libro, Caroline Kennedy señala a Schlesinger por haberle hecho tan pocas preguntas personales a su madre.

Como Michael Beschloss apunta en la introducción, Jacqueline una vez aceptó que las esposas se definían según las carreras de sus maridos y se preocupaba de que mujeres “sensibles” se involucraran en la política. Disfrutaba el hecho de que su esposo estuviera “orgulloso de ella”, y no veía razones para tener opiniones políticas distintas a las de él, y de igual modo se reía de la idea de que hubiese “mujeres ferozmente liberales” a quienes no les gustaba JFK.

“Jack tenía exigencias obvias para una mujer: postulaba una relación entre un hombre y una mujer en la que el hombre sería el líder y la mujer sería su esposa, y lo admirara como hombre”, declaró la enigmática ex primera dama de los estadounidenses.

No hay dudas… Desde aquella época, el mundo mudó mucho, y para mejor…

La Personalidad Masculina en la Cama


Cuando observo el coro de suma arrogancia que se exhibe vez por otra bajo ese frenético clima operístico que reina en un orbe atiborrado por más de seis mil millones de cretinos lloriqueando por las esquinas de la vida, soy involuntaria y misteriosamente llevado de encuentro a lo insólito que azota plateas con frenesí.

Por lo tanto, creo que ha llegado la hora de concordar que: a pesar de creativa, la Realidad continua insulsa y los bric-à-brac materialistas, intolerables. Y mismo que Malbrouke haya intentado mostrarnos como alcanzar lo Real a través de la fe, insisto que tales panaceas permanecen por cuenta de mancos filosóficos y sus admirables buscapiés, quien sabe, urdidos por el propio Dr. Scholl quien, notoriamente, jamás metió los pies por las manos, o viceversa.

Pero como el tema de hoy es litero-social-instructivo, los incautos han de saber que algunas de las posturas del hombre en la cama a la hora de ejecutar su frenética ópera, ellas reflejan traumas de la infancia, miedos e inseguridades… ¡Verosímil!

Sí, porque según el sitio especializado en información para hombres, “Askmen”, cada posición sexual define la personalidad masculina, de acuerdo con las que ellos prefieren más. Por consiguiente, me esmero en relatar aquí y ahora las principales posturas sexuales y lo que revelan de cada uno, de manera especial y sin necesidad de tener que apelar a la metafísica, solamente para probarles que el bojo del corpiño, al final, es cóncavo o convexo, claro está, que observado desde el punto de vista de las mamilas, lógico.

Posición de perrito: Se dice que quien lleva a cabo esta práctica tiene cierto desprecio hacia las mujeres, y trata de degradarla en cualquier oportunidad que tenga. Esto se deriva de las inseguridades profundamente arraigadas en el rechazo que muchos sufrieron en la adolescencia… Tal vez esto nos explica por qué ellas aúllan arrebatadamente después del coito.   

Misionero: No te gusta tomar riesgos y prefieres jugar con reglas. Es por eso que en vez de perseguir tu sueño de infancia de convertirte en artista del trapecio, has trabajado en la misma compañía de alquiler de camiones desde tu pubertad. Por suerte, ella no te ama por tu espontaneidad en la cama, sino ya te habría dejado desde hace siglos… En este caso, se puede deducir por qué piadosos motivos algunas féminas oran en silencio una vez acabada la cópula.   

Vaquerita: Definitivamente a ti no te gusta el trabajo duro, sino que lo hagan todo por ti y que además te lo entreguen en bandeja de plata. Seguramente siempre has obtenido todos los caprichos que deseas y no quieres mover un dedo ni por error. Probablemente la chica con la que sales es amiga de la familia o alguien te la presentó con ese objetivo. No hiciste demasiado esfuerzo al respecto tampoco… Pero al asumir esta posición, ni loco, pienses que sos un toro reproductor.

La cucharita: Para ti no hay nada más importante en este mundo que estar en una relación. Toda tu vida has sido molestado por tus amigos, y se te ha desarrollado una muy baja autoestima como consecuencia de ello. La única persona que crees que te ama y te respeta es tu pareja. Si ella se va te mueres. La idea de esta posición es fundirse con el otro totalmente y ser parte de su vida… Pero no te olvides que este artilugio que utilizas, no sirve para tomar la sopa.  

El gato: Si eres un experto en esta posición tántrica y de yoga, el sexo será seguramente sólo tu tercera cosa favorita, después de la meditación y el incienso. ¿No te importan los orgasmos físicos y prefieres los espirituales en los que tu alma infinita se entrelaza con el alma infinita de tu pareja en un mar fractal de sincronicidad? Desafortunadamente tu novia o pareja se niega a darte un orgasmo  – tanto física como espiritualmente – hasta que haya de inicio una buena ducha o por lo menos un aroma de incienso más potente… Bueno, después escuchará ese loco maído encima del tejado de zinc caliente.

Claro que hay otras preferencias como: el salto del indio, o el propagandista, y hay hasta los que prefieren ser el predicador, pero relatarlas sería de no acabar más este post, ya que se hace menester contarles que hace poco, suspenso sobre el tejado, leí la noticia de un enterrador que fue preso por causa del primor de su creatividad, ya que el propio hombre desenterraba osamentas del cementerio y las molía, vendiendo esa trituración para un agricultor, que se utilizaba de aquel fertilizante humano como adobo para su pequeña huerta.

Ni Hamlet, sosteniendo en sus manos el cráneo de Yorick, el ex bobo de la corte de Dinamarca, tuvo chance igual para pensar en las utilitarias precariedades de la vida… ¿No es fantástico?

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