Un Momento Oportuno para Suprimir Afectaciones


¡Dantesco…! Pues en medio de tanto tumulto e incertidumbre, acosados por la inseguridad galopante y el debate estéril que permea nuestro tiempo, hace unos días nos disponemos a celebrar la que, por todos los credos, es considerada como la noche más significativa de la humanidad, aquella que permite a las personas realizar el encuentro sincero con los valores más importantes que, en caso de ser practicados, nos transforman en verdaderos seres humanos o, en su carencia, simplemente nos convierten en individuos confundidos que pasan a deambular sin sentido por el mundo.

Con temor a equivocarme, mismo así debo manifestar que enfrentamos una suerte de bancarrota espiritual que poco a poco nos ha llevado a generar un mundo en crisis: crisis de felicidad, de amor, de paz,… La consecuencia de tal condición, ha generado un resultado inevitable: sociedades violentas.

La reciente Navidad, entonces, puede haber sido el inicio de un espacio que nos facilitase la búsqueda y la construcción de herramientas para la Paz, entre ellas, el respeto de los que piensan distinto, la convivencia armónica, la promoción de actitudes de “no violencia”, el uso del diálogo para zanjar las diferencias, o la reconciliación entre aquellos que miran al mundo bajo un prisma de diversas perspectivas.

Eso sí, nunca debemos olvidarnos que la Paz no es exclusivamente un derecho humano, sino que además, es una obligación de todos los ciudadanos, especialmente aquella responsabilidad que todos debemos tener, que es la de trabajar por su consecución.

Empero, tampoco debemos olvidarnos de que la Paz no se impone ni se dicta por decreto o convenio militar; muy por el contrario, ella tiene que germinar en una sociedad donde exista una mínima tranquilidad en el orden constituido y en la confianza, en la buena conciencia, o buena fe que todos los ciudadanos debemos honrar.

Tampoco tenemos que omitirnos de que la Paz es creadora de la libertad real o material, que debe respetar la libertad de los otros. Por lo tanto, para ello, se necesita renunciar, comprender, resignar y aceptar las diferencias.

En su momento, Jacinto Benavente ya decía: “Querer la paz sin estar dispuestos a cuantas renuncias personales o colectivas sean necesarias para abatir las barreras de los intereses o aversiones que separan y enfrentan a los hombres, es no querer la paz como la debe querer un cristiano”.

Entonces, ya que en más algunos días vanos a reunirnos nuevamente para invocar lo bueno o desagradable que nos sucedió durante el año que termina y, con copas en la mano, luego nos daremos cuantiosos besos y abrazos para desearnos un 2011 lleno de éxitos y prosperidad, creo que es oportuno rogar para que revivamos otra nueva “noche de paz” en la que se reflejen todos nuestros futuros actos, mucho más allá del mero consumismo y la afectación que nos produce ese instante.

Sería formidable que lográsemos dejar de lado los moretones y las heridas con sus recientes vestigios pasados, pisados y enterrados, para más una vez lograr restablecer la fe en el futuro… ¿Por acaso no tendríamos una vida mejor?

¡Feliz Año Nuevo para todos nosotros, los humanos!

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El Juramento Hipocrático-Sexual del Doctor


¡Asombroso!, pese que algunas veces lo afirme con un tono de postín, no es jactancia de mi parte, no obstante, todos ya saben que en ciertos momentos vivo en un permanente estado de erección literaria-intelectual. Cada vez que esto ocurre, postrado y magnánimamente consolado, caigo al suelo de rodillas, arranco dos o tres páginas de L’Encyclopedie de Diderot, las mastico con la debida parsimonia que el caso demanda, para presto ir desmenuzando un buen pedazo de aquella “intelligentsia” que fue producida en el siglo XVIII, mientras me detengo a evocar el nombre de antiguos maestros y, con las facciones enrojecidas por la felicidad y el pecho explotando de relevancias, concluyo que todo a mi alrededor no pasa de una simple cuestión de cocinar habas a fuego lento.  

Empero, igualmente me entero que el ministerio de la salud pasó a advertir que, prestar dinero a parientes en esta festiva época del año, es sumamente perjudicial y futuramente puede causar amnesia… en quien lo pidió… ¡Conmovedor!

Pues así, pensando en tales irrelevancias de rígidas normas, permanezco aquí, en la semi-oscuridad de mi chiribitiluelo-pupitre, dedicado a examinar tales paradigmas con un sherlockiano interés, y en busca de una mejor forma de exprimir el notable ejemplo épico de los etruscos. Sólo así, es posible manifestar el comportamiento de un alcalde que recurrió al juramento hipocrático contra el amante de su esposa.

De acuerdo con la agencia EFE, el Colegio de Médicos de la región francesa de Lorena, está volcado a examinar una peculiar denuncia del alcalde de la localidad de Freyming-Merlebach, don Pierre Lang, que ha realizado contra un facultativo al que acusa de seducir a sus pacientes, y en particular a su esposa… ¡Colosal!

Lang, farmacéutico y alcalde de esa urbe de 14.000 habitantes por el partido del presidente francés, Nicolás Sarkozy, fundamenta su denuncia contra el doctor Bernard Daclin -el amante de su esposa- (no da Bruni, la del farmacéutico), en la violación del juramento hipocrático, la biblia ética de los galenos.

Según ilustró la abogada del alcalde, Martine Genin, al diario “Libération”, ella da cuenta que: “El señor Lang ha tenido un desengaño conyugal por culpa del doctor Daclin, y a través de las habladurías, ha descubierto que este comportamiento de seducción de las pacientes era recurrente”.

Ésta perspicaz abogada defendió que no se trata de una represalia personal, sino de “una cuestión de orden público”, por tratarse de un médico que junto a su consulta tiene “un picadero”. Para afirmar la denuncia, el alcalde conservador aportó al Colegio de Médicos, 170 mensajes de teléfono móvil como prueba de la seducción del médico hacia su esposa, así como el testimonio de un urólogo, quién afirma que su ex esposa también cayó en las redes del doctor Daclin… ¡Tomá!

Sin embargo, la versión de la mujer de Lang es diferente, ya que según el “Libération”, indica que aunque ella no tenga ningún problema para reconocer la relación, insiste en que ésta se produjo al margen del ámbito médico, y sobre todo fue consentida… Tal vez, el doctor estaba aleccionándose para ser ginecólogo, ¿no?

Para agregar una peculiaridad más al tema, ésta parece no ser la primera vez que el alcalde de Freyming-Merlebach presenta una demanda inhabitual, pues en 1997, cuando perdió las elecciones legislativas, también reclamó la invalidez del proceso tras denunciar “al cura del pueblo”, por haber alentado a los ciudadanos a votar a favor de la izquierda.

¿Notó, mi conspicuo lector? Esto es sólo una prueba de vida solsticial de nuestro maltrecho orbe. Durante mi existencia, al contrario de las igualdades laureadas que ha aportado frenéticamente el hombre de lata del “Mago de Oz”, éste su frade servicial, respira, aspira, conspira, suspira, transpira y expira, en busca de una implícita inocencia existente en un clima de sumidad tan palmaria como la que se ve ahora… ¿Estamos de acuerdo?

La Proporción de los “Hadrosáuridos”


En cuanto aguardaba a que el relajamiento muscular disminuyese un poco la rudeza de mis pensamientos mientras me dedicaba a la fatigosa tarea de organizar cosas, almacenar conceptos, recolocar parámetros, acondicionar ideas, y en fin, meditar sobre los detalles y las proporciones de la noticia acabada de digerir, sin querer me puse a pensar en la proporción de la anatómica de Leonardo da Vinci, en la divina proporción de Lucas Paccelli, y hasta en la proporción filosófica de Bertrand Russell… ¡Fabuloso! 

Pero nada se comparaba con la proporción del “hadrosáuridos”, localizado en Arén, Huesca, y correspondiente a un dinosauro desconocido en toda Europa, que medía entre cinco y siete metros, y tenía mandíbulas con cientos de dientes, los que imaginan capaces de triturar las plantas más duras…, y algo más.

Esclareciendo a los ignotos prehistóricos que leen este post, aviso que los estegosaurios-científicos españoles de la Universidad de Zaragoza, anunciaron haber descubierto esa especie de reptil extinguido, perteneciente al grupo de los hadrosáuridos (picos de pato), ligado al subgrupo de los “lambeosaurinos”, que se caracterizaban por la presencia de estructuras alargadas o crestas en la cabeza, y que se creía que nunca había existido en ese continente… ¡Sinceramente, neolítico!

Pues bien, dicen tratarse de un fósil relativamente pequeño, de entre cinco y siete metros de longitud, con un peso que rondaría entre los 400 y 500 kilos. Lo que más les llamó la atención –y a mí también-, era la cresta craneal formada por una serie de tubos por los que pasaba el aire, y serían utilizados para producir sonido y bramar en época de celo… Esto me lleva a recordar a mi vecino, no por ser un reptil en extinción, digo más bien por la asonancia de su voz en aquella hora maldita.  

Por el momento, estos investigadores han certificado sólo una parte de los fósiles hallados, como los craneales, aunque continúan trabajando sobre vértebras, fémur y húmero, y algunas cositas más, muy probablemente pertenecientes a la misma especie.

Ellos han comunicado que los fósiles craneales de este nuevo hadrosáurido, fueron hallados y excavados en el yacimiento llamado Blasi 1, dentro de una serie de campañas de excavaciones que comenzaron en 1997 en Arén. En este municipio, se han encontrado restos de algunos de los dinosaurios más modernos de Europa, entre los que se encuentra el Arenysaurus, al que se suma ahora Blasisaurus, los últimos dinosaurios que vivieron en la Península Ibérica, cuyos restos se han hallado en rocas de hace unos 66 millones de años, unos pocos cientos de miles de años antes que un meteorito marcara la extinción de estos grandes vertebrados, explicó en un comunicado la Universidad de Zaragoza… En todo caso, hubo una otra estrella fugaz cuya caída fue más reciente y que se opina llamarse Franco, pero fue un engaño, pues éste parecería ser un iguanodonte diferente.

En todo caso, entre las proporciones que se hallan ahora esparcidas sobre mi mesa, encuentro también noticias de otros recientes descubrimientos realizados en todo el mundo, como los que indican que: “Hallan nueva especie de dinosaurio en Corea del Sur; exhibirán primer dinosaurio con cuernos mexicano; tropiezan con fósiles de ceratopsianos en Hungría; encuentran restos del dinosaurio que acechó a Rumania (parece que lo van a llamar Nicolás Casescu); hallan fémur del dinosaurio más grande de Europa; descubren presunto fósil en Coahuila; Mosasaurios no nadaban como anguilas; desentierran embriones de dinosaurio de hace 190 mda.; descubren el primer dinosaurio jorobado, en este caso, pienso que debe ser de Notre Dame… ¡Todas noticias extraordinarias!

Sin embargo, por lo que se aprecia, parece que muchos escarban en el suelo del pasado buscando, con desdoblada compulsión y una energía telúrica, encontrar como domesticar las surrealistas y tempestuosas orgias comportamentales de los humanos. Me parece que su trabajo es un proceso visceral tal grande e indómito, que escapa a mi voluntad. Sería algo así como querer hacer que el meteorólogo entienda que, a pesar de sus cretinas previsiones de estiaje, allí afuera está lloviendo chuzos de punta… ¿No es antediluviano?

Comedimientos a Tener en Cuenta


Diciembre es, sin lugar a dudas, un mes que convoca a la solidaridad. Ya se inicia con el “Día Mundial de Lucha Contra el SIDA”, enfermedad que invita al mundo a la reflexión. El día 2, es el “Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud”, que nos hace recordar que debemos erradicar definitivamente esta práctica decadente que se presenta bajo modalidades de trabajo forzoso y tráfico de personas, donde las principales víctimas son los niños y las mujeres que abastecen las redes de prostitución y el trabajo en el servicio doméstico, entre muchas otras destrezas poco piadosas.

No en tanto, los dinosaurios no tuvieron la inteligencia para evadir todos estos desastres a ocurrir en el mundo contemporáneo. Por eso es bueno preguntarse si nosotros ¿la tendremos, o la soberbia nos cegará ante la evidencia diaria?

En diferentes partes de mundo, cada cultura expresa su mitología sobre un cataclismo que se llevó la vida de su gente. Diversos mitos, desde Noé hasta los maremotos mundiales de las culturas de oriente, nos indican que algo grave sucedió y volverá a suceder algún día en este desatinado mundo en que vivimos.

Los egipcios han construido sus colosales pirámides como un mensaje de advertencia de lo que se aproxima, y Nostradamus, que vivió en el siglo XV, tuvo visiones sobre el final de los días que se ajustan terriblemente a los hechos que estamos empezando a vivir. Muchas de esas predicciones ya se han hecho realidad. Sólo falta confirmar su último y obsesionado pronóstico.

Edgar Cayce, quizá el clarividente más grande de la historia, a través de un estado de trance inducido, ha revelado sucesos que ocurrirán en el planeta concerniente al “Apocalipsis”, (que no es el mismo de Francis Ford Coppola). Sus predicciones ya han sido documentadas por diversos estudiosos, dado la notable coincidencia. Por ahora falta que se cumpla su última profecía cuyos indicios se condicen con una inversión polar.

Pues bien, siguiendo la cronología de un mes con aires fraternos, entre el 20 y 23 de diciembre ocurre el solsticio de invierno, considerado en todas las culturas como un momento especial en el ciclo anual, vinculado a los conceptos de nacimiento o el renacimiento de los dioses solares y al uso de calendarios cíclicos por las distintas cosmovisiones a través de la historia.

La noche del 24 y el 25 de diciembre, gran parte del mundo cristiano rememora el nacimiento del Jesús de Nazaret, Dios encarnado, para darnos cuenta -al menos una vez al año-, que junto a nosotros existen otros miles de seres humanos y que, fraternalmente, podemos hacer algo unos por otros, no por altruismo o filantropía, sino, porque al final de cuentas, y parafraseando a John Hagelin, experto en física cuántica, “en el nivel más profundo de nuestro ser, estamos conectados íntimamente en un campo unificado”.

Antes de llegar a su cíclico fin, el 28 de diciembre se harán millares de inocentadas y chistes por aquí y allí, y al llegar el 31, en todos los países de nuestro enloquecido planeta, casi todos nos sentiremos nostálgicos y reflexionando sobre nuestras experiencias; en algunos terruños, hasta quemaremos un monigote para conjurar lo desagradable del año que termina y luego nos daremos un abrazo, deseándonos un 2011 lleno de éxitos y prosperidad.

Así, cateándonos sobre heridas pasadas y pisadas, una vez más habremos de reinstaurar la fe en el futuro… ¿Por acaso existe algo mejor que eso?

¡Felices fiestas a todos!

Sorpresas que Erotizan a las Mujeres


Los entendidos en el tema, nos aconsejan que, romper con la rutina y llenarla de detalles sensuales, son dos ideas que harán que disfrutes al máximo la intimidad con tu pareja… pero siempre y cuando logres cerrar la puerta, obviamente.

Dicen que a todos, hombres y mujeres, les gustan las sorpresas. Y en el mejor y la mayoría de los casos, se trata de algo inesperado y, que sin embargo, les encanta; sobre todo, porque la sorpresa no es sólo para el que la recibe, sino también para el que la da. Pues si existe la misma satisfacción al dar, cualquier uno se imagina que lo que puede venir de regreso, será mejor. En el sexo aún más y es algo que los hombres, al parecer, no lo han entendido del todo… ¿No es lamentable?

Pues bien, si un hombre ofrece una sorpresa sexual a su mujer, deberá saber que ella le retribuirá con el doble de lo que él está ofreciendo. Por eso, véanlo (chicos y grandes), como una inversión más, que como un simple acto que les va a agotar las energías y la imaginación… (caso no tenga viagra, claro)

Generalmente leemos o escuchamos lo que ellas pueden hacer para ellos y porque se supone que son ellas las más detallistas, creativas, imaginativas y con más y mejor plan para crear una magnífica sorpresa. En ese caso, muchas pueden ser algunas variaciones de lo que generalmente se piensa para los hombres.

Pero es hora que ustedes también pongan manos a la obra para dar placer a sus mujeres. Por eso, aquí una lista de las 10 sorpresas sexuales que pueden gustarle (y ser correspondidas con la misma pasión) al género femenino… ¿A ver quién se atreve?

1. Las mujeres también tienen fantasías y de igual forma se les antojan cosas diferentes y exóticas en la cama, como a ti. ¿Sorprendido? ¿Es ésta una novedad? Bueno. Sigue leyendo. Puedes preguntarle cuál es su fantasía más recurrente, la que quiera hacer que nunca se haya atrevido, y el lugar ideal para llevarla a cabo. Tal vez te la dirá, tal vez no. Por vergüenza o prejuicios. Insiste o dile que la escriba en un papel y la deje en una “caja de deseos”… (no, no, en otro tipo de joyero)… así tú podrás leerla y ponerla en práctica el día en que ella menos la espere.

2. Dile que se arregle muy bien (mismo que no tenga solución), porque le tienes preparada una sorpresa. Sin que ella se dé cuenta (y si es posible), véndale los ojos con una mascada suave cuando estén a punto de llegar, llévala a su restaurante favorito. Allí, en el momento menos esperado, comienza a hablar de manera erótica con ella. Puedes decirle lo que le vas a hacer una vez que lleguen a casa, las formas en que lo harás, y cómo te encantaría tenerla en ese momento allí mismo. La idea con ello es erotizarla y ofrecerle una sensación distinta ligada al sentido del gusto y al sexo… ¡Le encantará!, principalmente si tenés como pagar la cuenta de la taberna.  

3. Disfrázate. A las mujeres también les gusta ver a su hombre vestido con las galas fetiches más inusuales: marinero, bombero, militar, policía o médico son algunos de los personajes que están en la fantasía femenina. Claro, intenta comprar un disfraz que efectivamente lo parezca o uno original. En caso contrario, lo único que lograrás será la risa involuntaria de tu mujer… ¡Lo que ellas quieren es erotizarse contigo y no reírse de ti!… Por eso no uses nunca el disfraz de “capitán gay”

4. Compra un juego erótico en una sex shop. Hoy en día existe una gama muy amplia de estos en las tiendas eróticas. Colócalo en un lugar al que ella tenga acceso desde el primer momento en que llega a casa. Y escribe algún mensaje. Espérala en la recámara con algún bóxer sexy y entonces ¡comiencen el juego! Intenta comprar algunos que no requieran mil horas para ser jugados… porque la edad, pesa mucho.

5. Ducha sexual. Podría ser más erótico si ocurre al revés, pero ¿por qué no cambiar los roles por un momento? Espérala en casa, en la ducha. Intenta colocar algunas velas aromáticas o algún aceite esencial con un aroma que le guste a ella. Cuando llegue, llámala desde el baño y entonces, cuando te vea, quítale poco a poco sus ropas, quítale lo sorprendida con besos y métela a la ducha. ¡Esto la pondrá más excitada y jamás lo olvidará!… Hay controversias en este punto, pero igual, inténtelo.

6. Envíale mensajes de texto durante el día. Que sean eróticos (sin caer demasiado en lo vulgar), sencillos y que le adviertan de lo que quieres hacer con ella en ese momento, o de lo que harás una vez que se encuentren en casa o en otro lugar. Puedes citarla en un hotel, por ejemplo. Tener estos mensajes de complicidad, y además imaginar lo que deberá responderte o cómo reaccionará a todo eso que sentirá, le encantará… ¡Cuidado! más tarde llorará si te quedas corto con lo que le prometiste.

7. Cuando llegue del trabajo, espérala desnudo en casa y hazle el amor en los lugares más inesperados. Puede ser, por ejemplo, el jardín, la cocina, el baño, un pasillo, las escaleras, en la azotea, el sillón de la sala o en el balcón. Háganlo parados o de una forma que no lo realicen de manera común. Esta sorpresa la hará tener multiorgasmos. Si hay algo que las mujeres odian en el sexo, es la rutina…, y seguramente a los vecinos les encantará poder ver como ustedes se divierten.

8. Envíale un arreglo floral luego de una noche apasionada. No importa que no haya ninguna fecha importante o especial para celebrar. Envíale algo que la haga sentir especial luego de una noche de sexo intenso. Hazle piropos sexuales y dile que eres muy afortunado de tener a una mujer como ella a tu lado. Sin duda, caerá rendida a tus pies… o te pedirá que le compres un tapado de piel, un coche nuevo, un… ¡Mejor no!, la lista será de no acabar más.

9. Invítala al cine. Colóquense en la parte trasera de éste (¿te acordás cual?), donde casi no haya ojos mirones para lo que ustedes hagan. En el medio de la película, comienza a acariciar sus genitales, e introduce un dedo. Siente cómo se moja de vez en vez, y dile que por nada del mundo haga ruidos. Será difícil pero al mismo tiempo excitante para ambos. Si pueden y, no hay moros en la costa, tenga sexo en el cine. ¡Un regalo dulce y erótico para ella, que ni en la mejor dulcería podrán encontrar!… Eso sí, a la salida, por lo menos, lávense las manos antes de irse… no sean cochinos.

10. No hay mejor sorpresa que conocer verdaderamente el cuerpo de tu mujer. Pregúntale qué quiere, qué siente, e intenten aprender entre los dos lo que a ella la motiva para tener sexo. Que te intereses en lo que ella siente, ya será de por sí una sorpresa. Ahora, con lo que ella te diga y lo que aprendas, pon manos en la piel… literalmente… O llorarás desconsoladamente cuando descubras lo que ella piensa…  

Por lo tanto, después del dramático malabarismo ilusionista, para el bien de la puericultura occidental, y ya paridos y a salvo de las sorpresas sexuales, queda decretado: que tal episodio tenga carácter enteramente pedagógico-redundante y maternal-pos-depurativo… después no diga que no avisé.

La Venganza Erótica de Lodovica


El buen sentido y la urbanidad, nos mandan que, en casos de tal magnitud, se desvíe el rostro y se baje la mirada al suelo. Es un gesto altamente recomendado para las personas que no tienen una palabra pronta para responder o, más aún, para las que recelan encarar directamente la pupila de otros ojos.

Sin embargo, en tales casos, determinados individuos prefieren recitar ciertos fragmentos de algunos de los diez cantos en octavas decasílabas de “Os Lusíadas” (Los hijos de Luso, para los menos puristas), mientras que otros un poco más cultivados, adoptan el brioso recurso de silbar uno de los dos actos de “Norma”, la ópera de bel canto de Vincenzo Bellini. En todo caso, yo me atengo al gesto primeramente indicado; es más simple y exige menos esfuerzo.

Se entiende que, no habiendo gesticulación alguna, atrás de tal sensatez quedaría evidenciada la delicadeza nativa de un hombre de nuestro siglo, convirtiéndolo en un personaje digno, muy superior, y haciendo de él un primor de cortesía y afección para nuestros congéneres… ¡Maravilloso!

Sin embargo, tales asuntos muchas veces no son respetados como manda la finura, y terminan convirtiéndose en carniza para los chacales, como fue el caso de esta trastocada actriz italiana, que buscando una tardía venganza, le manda fotos eróticas a la pareja de su “ex”… ¡Qué mimo!

Me explico. Parece que ésta bella histrión italiana llamada Lodovica Rogati, hace poco fue denunciada ante los tribunales por su ex pareja, el tenista retirado Giorgio Galimberti, quien la acusó de haberse metido en su más reciente relación amorosa.

Todo indica que los celos, las infidelidades y los abusos de confianza, fueron los causantes de que llegara a su fin la relación que tuvieron el ex tenista Giorgio y la actriz Lodovica, quienes volvieron nuevamente a la escena mediática por haber hablado una vez más de su romance.

No obstante, parecería que no lo hicieron en los mejores términos civilizados, ya que Giorgio acusó a Lodovica de haberse metido en su más reciente noviazgo, al asegurar que le mandó unas fotos eróticas para su actual pareja.

A pesar de las afirmaciones del ex jugador Copa Davis, la bella histrión desmintió que se haya acercado a la pareja, al asegurar que jamás ha pasado por su cabeza la idea de elaborar un material erótico y mostrárselo a sus nuevas conquistas… Tal vez, eran solamente fotos para consumo propio.

-“No le mandé ninguna foto subida de tono (o bajada de ropa) a la ex de Galimberti. Esta historia absurda busca afectar mi carrera”, -relató la mujer, quien además aseguró que ella fue quien dio por terminada la relación, y no Galimberti, tal y como él lo ha dejado ver en más de una oportunidad.

Ya que estaba con la boca en el trombón, Lodovica agregó: -“Galimberti no me dejó, yo fui quien lo terminó hace tres años, tal y como toda Roma lo puede atestiguar… ¡Qué lindura de chica!

Por lo tanto, para bajar la temperatura de tantos raciocinios abrasadores y, volviendo a la rutina inicial, es en ese clima profundo, nostálgico y jadeante de horror, que salgo corriendo, enciendo el ventilador y, al igual como Santa Teresa entraba exhausta en la cocina, me siento delante de él, y comienzo a tararear bajito “Orfeo en los Infiernos” de Offenbach, que es mi música predilecta para esta época del año… ¿No sería lo más recomendable?

Las “Gracias” de Psotka


Créame, mi bienquisto lector, que: ¡La fecundidad filosófica, siempre será inútil delante de la esterilidad contemporánea!

Pero antes de proseguir con mis literarias putrefacciones inútiles que tanto perturban la existencia del más desavisado leedor, aclaro que a poco alguien me preguntó, si por acaso, debido al contenido sexológico de mis letras, yo era algún tipo de “consejero espiritual” dedicado a inspirar teólogamente a las vírgenes prudentes.

¡Ora pues! Como la indagación me pareció más mística que obtusa, me sentí en la obligación de responderle que, más bien, me razono como un simple asesor burgués e iletrado de la “Orden de las Pecadoras Redimidas”, una sublime ordenación donde ahora se ocultan todas las doncellas imprudentes y los santos pecadores.

No en tanto –dirán los más astutos-, el mundo está repleto de inutilidades que dispensan protección y consideración. Al contrario, también creo que algunas hasta podrían ser aniquiladas para que el equilibrio del universo se mantuviese intacto, y la ética, con sus vaporosos ropajes idealistas, resistiese a la electricidad atmosférica para, impávida, cantar los laureles de la victoria con la espada de Damocles en una mano, y el plumero en la otra… ¡Espectacular!

A unos tantos, a veces la ginecología, -como el Sonrisal-, acaba subiéndoles a la cabeza, dejándolos ingenuamente incididos en un mundo urológico, prontos a ignorar la bulbar precariedad que envuelve el sistema, y contemplando la lógica a través de su exacerbada visión, algunas veces visigóticas, otras univitelinas. Así fue con los policiales que a pocos días apalearon a una mujer, por ésta no recoger las heces de su malcriado can. ¿No es pomposo?

Pues ahora, parece que esta ciudadana de origen polaca, declaró que acudirá a los tribunales para denunciar el maltrato del que fue objeto por parte de unos oficiales en Nueva York, al asegurar que la agredieron por no recoger las “gracias” de su perro.

Ésta vecina polaca llamada Ann Stanczyk, quien radica en el barrio neoyorquino de Queens, anunció que acudirá a los juzgados para denunciar la actitud que tomaron dos policías, quienes presumiblemente la agredieron por no haber recogido las heces de “Psotka”, su perro de raza terrier.

Dando su versión del hecho, ella declaró: “Me asusté muchísimo y empecé a gritar: ¡mi perra, mi perra! Fue entonces cuando me golpearon en la cara, el pecho y el estómago” –terminó por relatar la mujer, quien presentará ante el juez, las fotografías que se tomó en el día posterior al ataque, al asegurar que el embate le dejó varias marcas a lo largo del cuerpo… ¿Estas serán con, o sin ropa?  

De acuerdo con lo publicado por la agencia de noticias EFE, y siempre escuchando el sonido que sale por el otro lado de la campana, el ataque se habría producido porque la mujer se negó a recoger la suciedad, al asegurar que su can sólo había orinado en la vía pública, pero los oficiales creyeron lo contrario:

-“La mujer intentó explicar a los agentes que los excrementos estaban fríos y que por tanto no podían ser de su perra, algo que no gustó a los agentes, quienes la detuvieron e intentaron meterla en su vehículo para llevarla a la comisaría” –anunció el portavoz policiaco.

Y así, grisáceo de preocupación por tan cejijunta amenaza, pensando en esos hechos y viendo lo que actualmente sucede a mí alrededor, no puedo dejar de convenir con el destino de ciertos seres pensantes que, con frecuencia, se les martiriza la combustibilidad burguesa… ¿No es desdeñable?

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