La Falta de Libido Comienza a los 30


Es la más pura y resignada verdad, mi amigo. Un reciente estudio que fuera divulgado el día 14 de enero por la “Sociedad Portuguesa de Sexología Clínica”, descubrió que el cansancio y el estrés en el trabajo son los mayores factores que pueden llegar a perjudicar el deseo sexual masculino. Y es más, como si quisiesen dar más veracidad al asunto, dicho trabajo fue desarrollado por esta organización en pareja con investigadores de la Universidad de Zagreb, en Croacia, y de la Universidad de Oslo, en Noruega… Un exánime montón de eruditos laxitudes.

Participaron -del levantamiento de los caídos- nada menos que 5.255 hombres que dijeron ser heterosexuales, y quienes se dieron el trabajo de responder a un cuestionario por internet. Y aunque usted no lo crea, mi amigo, según lo que ellos mismos confesaron, el 14,4% de estos prójimos admitieron falta de deseo sexual durante por lo menos dos meses durante el último año, lo que les generó situaciones inusitadas, como la eyaculación precoz y, sobre todo, la incapacidad de mantener la erección… Cosa nada rara en aquellos que pasaron la edad provecta.

Pero esa prevalencia fue todavía mayor (24%), cuando la pesquisa miró apenas para los hombres que se encuadran entre los 30 a 39 años de edad, un período en el cual generalmente ellos se casan, tienen hijos, se divorcian, realizan un mayor investimento en su carrera profesional o realizan otros eventos con potencial estresante… Principalmente, eso de tener un hijo.

Por otro lado, apenas 10% de los hombres con más de 60 años reconocieron perdida de interés sexual, seguidos por los individuos de 18 a 29 años (16,7%), mientras que los de 50 a 59 años llegaron a ser el 21,4%, y los de 40 a 49 años un 21,5%… Pero pienso que los resultados de los más viejos no revelan la verdad, pues para alcanzar tal performance, ellos omitieron el uso de la fantástica pastillita azul.

Sin embargo, cruzando esas impotentes informaciones, los autores del fabuloso estudio notaron que el estrés en el trabajo y el cansancio excesivo son los que están por detrás de los problemas de toda relación, como peleas con la pareja o la indisponibilidad de ellos en dedicarse al relacionamiento, bien como la falta de libido… La suegra y los cuñados no cuentan, obvio.

Por otro lado, una encuesta realizada por el plano de salud Omint realizada con más de 15 mil personas, apuntó que la ansiedad es la complicación que más crece entre los profesionales, siendo que el 31,7% de los ejecutivos tienen un índice elevado de estrés… Un descubrimiento que puede ser mejor explicado por medio de un cálculo matemático-geométrico-libidinoso, pues cuanto más crece la ansiedad, más desciende el pobre “birgulino”.

En todo caso, mi aplicado leyente, no se olvide que el cuerpo todo sufre con esa rutina estresante en que usted anda metido, y es justamente eso que nos impide de seguir con nuestras actividades diarias. Por consiguiente, disminuya su pique con el trabajo y dedique más tempo para el ocio y los cuidados con su pareja, antes de que ella mande a otro sujeto ocupar su lugar en la horizontal.

Por lo tanto, para aliviar todo ese facundo sofoco en que anda metido, pase de vez en cuando una semana con menos estrese en el trabajo y siete noches de diversión en la cama. Caso no lo consiga, use la fabulosa pastillita… ¡Verá que ella se lo agradecerá!

(x) Para adquirir las obras de este autor en ediciones impresas o e-book, solicítelas en el sitio www.clubedeautores.com.br/

Anuncios

Ve a lo Seguro Para Excitarla en la Cama


¡Lamentable!, porque veo que aun hay “cris…is” que insisten en ver el mundo con la obtusidad cornea de su mirada, negándose a sacar la cabeza por la ventana y apreciar que la muchedumbre mudó las costumbres… En fin, cada uno con sus pecados.

Pero dejando de lado los tropiezos e imperfecciones ajenas, ahora intentaré concentrarme en las consultas realizadas a mujeres sobre sus gustos en la cama. Me entero que estas han arrojado respuestas que incluso sorprenderían a los hombres más creativos, por lo que podrían ser consideradas como guías, si se pretende que, la llama de la pasión, o de la hora del “vamos ver”, no se encienda a medias o hasta se extinga durante nuestros momentos íntimos.

Es sabido que la rutina de la vida diaria, desafortunadamente, también afecta a la vida sexual de las personas, quienes insisten en mantener relaciones sin variar de posiciones, ambientes y ritmos, lo que hace que los momentos en la cama, a la larga sean aburridos, rutinarios y lo peor de todo, previsibles. Así se menciona en el sitio “minutouno.com.ar”, y los más viejos lo sabemos de memoria.

Para evitar esto, es necesario mantener una buena comunicación, pues como mucho se ha mencionado, el deseo en el hombre y la mujer, es distinto, ya que el varón tiene mayor pulsión sexual y menos relación con los conceptos amorosos.

Con información recopilada de los sitios “enplenitud.com” y “encontrarse.com”,  daré algunas admoniciones que pueden ayudarlos a tener relaciones más placenteras, y sobre todo, menos rutinarias. Luego verás que si tu pareja nota que buscas nuevas formas de hacer el amor, ella misma hará propuestas, llevando la vida sexual de ambos al siguiente nivel…

Respuesta sexual. Debes tomar en cuenta que la forma en que responde el cuerpo masculino al femenino en el acto sexual, es muy distinto. El hombre “despierta” más rápido y también cae de la misma forma. Por otro lado, la mujer tiene un comienzo más lento y se establece en una meseta más larga. Ten en cuenta esto y no esperes que tu pareja reaccione al mismo tiempo y ritmo que tú, se paciente y tampoco lo quieras convertir en una carrera de resistencia… una relación demasiado prolongada puede resultar incómoda.

Zonas Erógenas. El cuerpo femenino es un mundo lleno de posibilidades, incluso mayores al de los hombres. De acuerdo a sexólogos, ellas pueden establecer zonas erógenas, no sólo en su cuerpo, sino también en el de sus parejas. Hay ocasiones en que la mujer llega a erotizar más con el contacto físico o con el sexo oral, pero esto no quiere decir que se deba descuidar el estímulo de su cuerpo… y otras partes importantísimas.

La piel. Sin duda, esta es una parte del cuerpo que debes saber aprovechar, la piel es considerado el órgano más importantes del cuerpo humano al momento de una relación sexual. Las caricias, los roces o incluso la respiración sobre ella, pueden ser excelentes aliados para despertar la pasión en la mujer… Especialmente si se untó con sus cremitas.

Jugueteo. Según especialistas, hay mujeres que llegan a tardar más de media hora en sentir la necesidad de la penetración, por lo que es muy importante el juego previo. No pretendas el coito inmediatamente, juega con tu pareja, sedúcela, recuerda que todo su cuerpo puede llegar a transformarse en un lugar erotizante… Pero si no funciona, para pasar el tiempo, lleva barajas, dados, ajedrez.

Cumplir fantasías. Si tu pareja te confiesa que tiene alguna fantasía, es porque está dispuesta a disfrutar del sexo contigo de una forma distinta. Cada mujer es un mundo distinto, por lo que existen fantasías de todo tipo, de las cuales, algunas puedan llegar a ser muy estimulantes. Una de las más comunes, es que ella finja se una prostituta, pero a veces por temor a la opinión de su pareja, no se permite expresarlo. Hazle saber que eres una mente abierta y que estás dispuesto a cumplir sus fantasías… Y si se sale bien, en épocas de crisis económicas podrá rebuscarse con el Trotuar.

Adiós a los modales. Si bien es cierto que a las mujeres les gustan los detalles románticos y los hombres educados, a la hora de la cama pueden cambiar estos gustos. Muchas féminas no se limitan en decir “malas palabras” en su vida cotidiana -“y como”-, y tampoco desean suprimir esa costumbre al tener sexo; incluso, a algunas les encanta que les digan cosas subidas de tono, desagradables, “sucias” y hasta ofensivas. Como ves, en el juego sexual se vale de todo y a veces cuando la pasión domina, los modales salen sobrando, lo importante es divertirse… Será por eso que los albañiles y los mecánicos son tan felices.

Mayor agresividad. La mayoría de las mujeres consultadas, confesaron desear tener sexo un poco más agresivo, y no nos referimos solamente al lenguaje. Fueron varias las opciones que dieron, como el ser atadas, jaloneadas y hasta arrastradas. Está de más aclarar que este tipo de gustos no implica agredir directamente a tu pareja, pero sí darle quizá un ligero rasguño. Prueba también cambiando los roles, dándole la oportunidad de que ella sea la “agresora”… Pero después no te quejes. Quien avisa, amigo es.

A %d blogueros les gusta esto: