La Parte Trágica del Arte Moderno


Por tratarse más bien de una compulsión de energía telúrica, de cada diez tentativas para domesticar la tempestuosas orgías comportamentales que ocurren a mi lado, reconozco que sólo consigo alcanzar nueve resultados provechosos en cada diez, lo que torna mis noches 10% frustrantes por no lograr dominar totalmente la idiosincrasia colectiva en aquello que bien podría ser una unanimidad solitaria.

Sin embargo, por no ser algo que dependa de mis caprichos de bies meteorológico a pesar de las torrentes de amor surreal que entrego diariamente a domicilio, puedo observar sin necesidad de utilizar binóculos, que cada vez más las obras de arte están asumiendo un papel diferente en la sociedad, por lo que juzgo que esa elección recae en el motivo obvio de que ese tipo de papel es de mejor calidad que el higiénico que venden en rollos en cualquier tienda.

Interpretaciones teatrales, por ejemplo, se tornan artísticas mismo cuando ellas hacen parte de cosas usuales de nuestro día a día. Ejemplos para personificar esto que ha sido registrado con un tremendo esfuerzo filosófico no faltan. Mismo las que no son obras de arte… No necesariamente declamatorias-lírico-trágicas.

Pues bien, fue exactamente lo que aconteció en una galería de arte en Miami, Estados Unidos, y que terminó causando espanto en centenas de personas de la aturdida platea. Los visitantes confundieron una mujer acuchillada con una interpretación artística de dudosa calidad, y la dejaron sangrando durante un buen tiempo hasta que el malentendido fuese esclarecido.

El curioso caso, y bastante peligroso también, aconteció en la famosa galería “Art Basel”, que está localizada en la cada vez más cubana Miami Beach. Los visitantes, al tener contacto visual con la mujer apuñalada, que no tuvo su identidad revelada, pensaron que las manchas en su blusa eran de sangre falso, y por tanto ignoraron solemnemente los pedidos de auxilio de la mujer.

Los primeros socorros a la víctima llegaron solamente cuando los empleados de la galería se depararon con la escena. Una vez conscientes de que no se trataba de una representación teatral, luego accionaron los médicos y la policía con la esperanza de salvar la vida de la víctima y, al mismo tiempo, colocar el responsable por el ataque atrás de las rejas. Cosa que ellos consiguieron.

A pesar de la demora de los socorristas, la mujer fue encaminada para un hospital del lugar e inversamente a su situación de salud delicada, ya no corre más riesgo de morir. Después de pasar por una cirugía, ella se recupera y está consciente, si bien no consigue levantar cualquier hipótesis sobre el ataque que sufrió en cuanto ella observaba obras de Naomi Fisher e Agatha Wara… Cosa que puede llegar a ser mortal.

Con todo, la agresora fue identificada y presa posteriormente. Se trata de Siyuan Zhao, de 24 años, que por ahora resiste contar a la policía cuales fueron sus motivaciones. No obstante según cuenta una testigo presencial, ya que chismosos están presentes en todo lugar, antes de apuñalar la víctima, la agresora a penas grito: “Tengo que verla sangrar”, por lo que cometió el crimen y luego dejó el local.

La rápida secuencia de la acción hizo que los visitantes acreditasen que se trataba de una escena forjada en nombre del arte… De por sí espasmódico.

Pienso que de acuerdo con lo que nos ha sido enseñado ampliamente en la filosofía, sabemos que en su debido momento todo hombre debe viajar hacia la muerte. Todavía, la peor elección para el “gran finale” será siempre a través de las amenidades, y juzgo que no habrá epilogo más triste que aquel cuando nada se hace de útil, productivo y creativo… ¡Teatral!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

Anuncios

Las Armas las Carga el Diablo


Casi ningún individuo del planeta tiene recelo sobre tal dictado. En verdad, este dicho es muy famoso en España, y desde siempre se asocia con otro que dice “del mango de una escoba salió una vez un tiro”… Ideas de español, vaya uno a saber.

Con todo, metafóricamente hablando, se dice que “las armas las carga el diablo”, porque se las relacionan con muertes y todo tipo de agresiones sobre otras personas. Es como una advertencia de que no conviene tocar las armas. Por ejemplo, cuando alguien está limpiando o manipulando un arma, quien lo ve siempre dice: “cuidado que las carga el diablo”. Esto ha surgido por los tantos accidentes involuntarios que han causado las armas cuando alguien las manipula pensando que no están cargadas pero en verdad ha quedado con alguna bala en la recamara, y esa bala es la causa del accidente.

Por su vez, como entorno a las armas siempre hay una “energía” o algo “negativo”, los más cristianos suelen echarle la culpa al diablo cuando, en realidad, todo no pasa de imprudencia o despiste del hombre. Esos mismos que tienen por profesión satanizar cualquier cosa que ocurre a su vuelta, afirman que sucede porque el “diablo” es malo, y entonces él quiere que todos se suiciden y se vayan al infierno con él.

En suma, la muchedumbre cree que las armas tienen un uso bien definido, y ese uso es quitar o dañar la vida, ya sea de un animal o de un ser humano, porque evidente que no conocen otra función que pueda tener un arma; por lo que debe ser verdad, pues yo no creo que nadie utilice un arma para destapar una botella… Salvo que ya esté mamado.

Sumado a lo antes dicho, siempre existe la posibilidad de que entorno a un arma ocurra un accidente, así como sucede con todas las cosas que son mal concebidas por quien las inventa.

En todo caso, en algunos países del mundo la caza de ciertos tipos de animales, además de ser legalizada, es considerada como un “deporte relajante”. Mismo frente a posiciones contrarias de varias ONG´s, la práctica de ese insalubre recreo suele tomarles horas a sus participantes, y no siempre puede acabar bien.

Fue exactamente lo que ocurrió en una pequeña ciudad de Cataluña, España, donde un hombre cazaba al lado de su compañero de deporte, cuando ellos decidieron apartarse uno del otro y dieron inicio al enredo de una tragedia que ahora es investigada por la policía.

Durante el momento de la caza en que ellos estaban apartados, el hombre en cuestión tiró sin querer en su compañero. Todo, porque confundió a su amigo con el jabalí que ambos pretendían cazar y llevar para casa.

Los disparos que causaron la muerte, según relato del propio cazador, comenzaron después de él notar un movimiento extraño en un arbusto. Sin excitar, tiró pensando que se trataba del jabalí. Al escuchar el grito desesperado de la víctima, el hombre entró en desespero pero mismo así permaneció junto al victimado aguardando el rescate.

A pesar de ágil, el rescate no consiguió llegar a tiempo para salvar la víctima, una vez que los dos cazadores estaban en una parte de la mata bastante cerrada, lo que dificultó bastante la llegada de los socorristas. En consecuencia, el cazador atingido no resistió y murió en el mismo local donde fue abatido.

La policía está investigando el caso, y hasta el momento tiene apenas la versión que fue dada por el cazador, que es el único testigo presencial del hecho. Ahora, si los exámenes de balística dieren respaldo a lo que él dice, éste deberá ser indiciado por homicidio culposo, sin la intención de matar… A su amigo, pero no al jabalí.

Pienso que antes del catastrófico hecho, estos amigos se trataron como dos generales pacíficos estudiando el mapa de operaciones, elaborando la estrategia y la táctica, calculando las probabilidades, evaluando los sacrificios… Sin embargo, el enemigo no era un furibundo jabalí, y si el diablo… ¡Lástima!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

A %d blogueros les gusta esto: