Eran Esclavas de Ojos Sesgados


Evidentemente que hechos así no suelen suceder por aquí, no porque estos no ocurran sino porque a todos les da igual y nadie protesta por ellos. Sin embargo, allá, en el lugar donde nace el sol antes que nadie todos los días, más de 2.000 personas terminaron denunciando al periódico japonés “Asahi” para que éste rectifique públicamente sus artículos periodísticos que tratan sobre los prostíbulos militares durante la Segunda Guerra Mundial, argumentando que tal cuestión mancha la reputación de Japón. Por lo menos así lo indicó semana pasada la prensa local.

La denuncia colectiva, que no tiene nada contra el uso de las barandas de las escaleras por las japonesas pero que incluye ciudadanos japoneses que viven en Estados Unidos, fue presentada al tribunal del distrito de Tokio, según lo informó el “Asahi” y otros diarios.

Es que de acuerdo con los denunciantes, los artículos que fueron publicados durante los años 1980 sobre las mujeres esclavas, dieron la falsa imagen de que Japón y su ejército colocaron en práctica un sistema de esclavitud sexual.

Y como nada es gratis en esta vivida, los denunciantes piden al periódico que pague tres millones de ienes (253.000 dólares) de compensación – a quién, no sé- y que publique mensajes de disculpas en la prensa internacional.

Durante el mes pasado, cerca de 8.700 personas, entre ellas varios diputados conservadores y profesores -no necesariamente de artes marciales-, ya habían presentado una denuncia similar.

Para entender mejor un tema con evidente trama nocturna-sicodélica, durante la década de 80 el Asahi publicó varios artículos periodísticos sobre lo que ocurriera durante ese período con base en el testimonio, después desacreditado, de un individuo japonés que decía haber reclutado mujeres coreanas para los prostíbulos militares.

Luego de años de presiones -incluso de vientre-, el periódico acabó pidiendo disculpas y su presidente renunció, pero el tema volvió a resurgir con la llegada al poder del conservador Shinzo Abe, que desea mejorar la imagen de Japón… Saliendo mejor en la foto.

Eso, porque la extrema derecha japonesa intenta rehabilitar el papel de Japón durante la Segunda Guerra Mundial frente al discurso de culpa que prevaleció hasta ahora sobre las atrocidades cometidas durante ese período… Que no fueron pocas.

A pesar de escasos archivos oficiales, la mayoría de los historiadores consideran que 200.000 mujeres, en su mayoría coreanas, aunque también de China, Indonesia, Filipinas y Taiwán, fueron obligadas a prostituirse en prostíbulos militares llamados de “puestos de confort”… Donde algún memo había colgado una plaquita que decía: “ría hoy para llorar mañana”, aunque pronto la retiraron.

Los historiadores concuerdan que las mujeres fueron obligadas a prostituirse y que el ejército imperial y el gobierno estuvieron metidos directamente -y hasta la manija- de una manera tácita en el sistema obligatorio de las artes en la horizontal.

Sin embargo, los representantes de la extrema derecha afirman que éstas eran prostitutas comunes y que se trataba de un intercambio comercial… Tipo aquel: me das unas monedas que yo te doy felicidad enfrascada.

En todo caso, mismo que algunos ya me alertasen sobre la extensión de estos parágrafos aparentemente confusos en que la verdad y lo ilusorio se diluyen con tanta frecuencia, insisto y persisto en decir que salvo me torne un inútil en el paisaje de las coherencias y con ello capitalizar la Nada, no hay nada que hacer contra mi pacifismo inerme… ¡Impresionante!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: http://www.bubok.es/

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Ellos También Burlan la Ley


Mismo después de practicar atrocidades en los campos de concentración nazistas, algunos ex guardias de Auschwitz que huirán para Estados Unidos continúan a recibir beneficios, como previdencia social, incluso después de ellos dejar el país. Una investigación realizada por la agencia de noticias “Associated Press” (AP), revela que una brecha legal del Departamento de Justicia de EUA permitió que el pago continuase a ser realizado. Todos los nazistas y sospechosos que decidieron salir del país antes de ser deportados, recibieron seguro social. La “AP” calcula que la cuantía paga a estas personas sea alrededor de los dos millones de dólares.

Ese es el caso de Jakob Denzinger, de 90 años. Después de ser guardia en el Campo de Auschwitz, Polonia, él huyó para EUA y tuvo su propia versión del sueño americano. En Ohio, tuvo una empresa de plásticos en la ciudad de Rust Belt Akron. Al final de la década de 1980 poseía dos buenos coches, una casa a orillas del lago, además de inversiones en el ramo petrolífero e inmobiliario. Cuando fue descubierto y amenazado de perder la ciudadanía, se mudó para Alemania, en 1989. Pero aun hoy recibe un seguro social de U$ 1.500 por mes, valor equivalente a casi el doble de un salario líquido de un trabajador croata de clase media, y vive en una agradable casa a orillas del do rio Drava, en Croacia.

Así como Denzinger, decenas de otros nazistas mintieron sobre su pasado para entrar en EUA después de la Segunda Guerra Mundial y se tornaron ciudadanos americanos. Ese develamiento es resultado de más de dos años de entrevistas realizadas por la “AP”, investigaciones y análisis de grabaciones obtenidas con base en la Ley de Libertad de Información. Aun así, el Departamento de Justicia niega que tenga usado el beneficio del seguro social como herramienta para retirar los nazistas del país.

De acuerdo con los registros, el Departamento de Estado de los EUA y la Administración da Seguridad Social expresaron serias preocupaciones sobre los métodos utilizados por la Secretaría de Investigaciones Especiales para expulsar los nazistas. Los funcionarios del Estado también afirman que hubo negociaciones con los sospechosos para que ellos saliesen del país voluntariamente.

Desde el año de 1979, la “AP” descubrió que por lo menos 38 de los 66 sospechosos, que salieron de los EUA, continuaron recibiendo los beneficios del seguro social. Hace 15 años hubo una tentativa de acabar con esa brecha, pero la propuesta encontró resistencia por parte de los miembros de la Secretaría de Investigaciones Especiales. Desde entonces, por lo menos diez nazistas continúan recibiendo los beneficios.

La Administración de Seguridad Social confirmó los pagos a siete que son fallecidos. Un sospechoso confirmó el recibimiento durante entrevista a la “AP”. Otros dos luchan para mantener los beneficios, y afirman que la ley les garantiza el beneficio. De los 66, por lo menos cuatro aún están vivos, viven en Europa y reciben el seguro.

Hasta marzo de 1999, 28 sospechosos de ser nazistas ya habían recibido US$ 1,5 millón en beneficios. Los primeros a firmar acuerdos para continuar recibiendo los beneficios fueron Arthur Rudolph y John Avdzej hace más de tres décadas. En una comparación, un hombre con un sueldo medio de U$ 44.800 por año y que tenga completado 65 años en 1990, un año después de Denzinger, recibiría cerca de US$ 15 mil por año en beneficios de la Previdencia Social, de acuerdo con el “Urban Institute”, un grupo de políticas públicas sin fines lucrativos de Washington.

La Administración de Seguros Sociales se negó a conceder el número total de supuestos sospechoso nazistas que recibieron beneficios y los valores de esos pagos. El portavoz de William Jarrett dijo que la agencia no rastrea datos específicos para casos nazistas. Jarrett también afirmó que no hay excepción en el derecho de privacidad en los EUA… “La ley no nos permite divulgar informaciones sólo porque el individuo es un criminoso de guerra nazista”, aclaró.

Ya el portavoz del Departamento de Justicia, Peter Carr, comunicó por e-mail que los pagos de seguro social nunca fueron usados como un incentivo o como una amenaza para persuadir sospechosos nazistas de emigrar voluntariamente. Según él, el departamento se opuso a la legislación de 1999 porque quería que los sospechosos dejasen el país inmediatamente para que los sobrevivientes del Holocausto no necesitasen convivir con ellos.

No en tanto, de acuerdo con el departamento, hasta hoy, apenas diez sospechosos fueron procesados después de salir del país… “Los números muestran claramente que casi ninguno de esos criminosos fue acusado, mucho menos punido. Si esa decisión americana de expulsar los nazistas fue realizada con base en la suposición de que ellos serían acusados en sus países de origen, fue una mera ilusión” comentó el jefe cazador de nazistas del “Centro Simon Wiesenthal” de Jerusalén, Efraim Zuroff.

En su casa en la ciudad croata de Osijek, Denzinger no quiso comentar el caso. Ya su hijo, que vive en EUA, confirmó que su padre recibe los pagos… “Esto no está saliendo del bolsillo de otras personas. Mi padre pagó para el sistema. Además, él continua pagando 30% de lo que recibe en tasas” afirmó Thomas Denzinger, que agregó: “Él reconstruyó su vida. En la época fue convocado por el gobierno alemán y no tuvo elección.

Por su vez, las autoridades croatas abrieron este año una investigación sobre los servicios de Denzinger durante la Segunda Guerra Mundial. Ellos no quieren comentar sobre la investigación en cuanto aun ésta se encuentra en curso. La noticia, no en tanto, no fue bien recibida por los congresistas.

(*) Si le parece bien, visite el blog “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, http://guillermobasanez.blogspot.com.br/… Libros y e-book disponibles en Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; y en: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

La Polaridad Vuelve a ser “Bi”


Ciertamente los jóvenes de hoy no saben toda la historia, pero luego de la implosión que sufrió la URSS hace 25 años, el mundo cambió bastante, y aquellos Pueblos oprimidos por el yugo comunista renacieron, algunos con más éxito que otros.

Por su vez, Rusia, cabeza del imperio, habiendo perdido zonas que dominaba desde mucho tiempo, comenzó a restablecer su nueva identidad. Obviamente que ya pasó al olvido cuando los oficiales soviéticos vendían sus gorras y otros suvenires de sus vestimentas en Berlín, cuando sus tropas de ocupación no tenían suficiente comida y Rusia trataba de que no regresaran enseguida.

Fueron los norteamericanos quienes ayudaron a Rusia a desmantelar instalaciones de armas nucleares en peligro por causa de su estado de dejadez. Putin, por entonces jefe de la KGB en Alemania del Este, observó todo esto y sentenció, años después, que lo sucedido era “la gran tragedia del siglo XX”.

Aquel mundo “bipolar” surgido después de la Segunda Guerra Mundial en 1945, conformado por las democracias occidentales por un lado y la Unión Soviética y China comunista por el otro, finalmente se resquebrajó. No en tanto, alrededor de estos se agrupaba el resto de los países, de buena o mala gana. Pero la primera estocada a este statu quo la dio Nixon, con Kissinger como secretario de estado, al tenderle una mano a Mao, a quien le preocupaba una guerra entre soviéticos y chinos. Ese peligro también pasó y China, bajo Deng, se convirtió en una potencia no vulnerable en cuanto a poder económico y militar.

Surgió entonces un mundo “multipolar”, y la UE adquirió un peso formidable. El advenimiento del euro, en el que muchos no creían, -y tras la crisis los contrarios se han fortalecido- se convirtió en un pilar de cohesión, y se afirmó la importancia de Bruselas. La OTAN quedó en un rol periférico. Se redujeron los presupuestos militares y Rusia, a su manera, se encaminó en una senda democrática.

El lastre de todas aquellas ideas comunistas en Rusia en lo que se refiere al desarrollo económico, fue tirado por la borda. Surgió un capitalismo feroz que mejoró la calidad de vida de mucha gente, pero se crearon tremendas diferencias en la distribución de la riqueza, al tiempo que la corrupción se expandía entre los nuevos empresarios y gobernantes. Los que acompañaban al poder tuvieron vía libre. Los que pensaban distinto terminaron presos, perseguidos o se marcharon a Londres y otras capitales. Se reformó el G7 y se invitó a participar a Rusia en el G8.

Bajo Obama, los EEUU se fueron desligando de Europa. Pero luego de la nefasta experiencia de Irak, los norteamericanos, como en ocasiones anteriores, empezaron a replegarse. La partida de Afganistán será un hecho en el 2016. Hubo positiva influencia rusa en evitar otra aventura, esta vez en Siria.

Hasta entonces, el mundo multipolar existente parecía encaminado hacia otros 25 años de paz, pero ocurrió lo de Ucrania; y Putin, un caudillo cada vez más poderoso, convencido o utilizando cínicamente falsas excusas, decidió que no aceptaría que Ucrania, país que logró su independencia de la Unión Soviética en 1992, formara parte de la UE y mucho menos, que se acercara a la OTAN. Los de Ucrania se rebelaron contra esa imposición y comenzaron las maniobras desestabilizadoras. No era difícil fogonear el ambiente.

Pero resulta que Ucrania no pudo forjar una administración política razonable. Sus ricas tierras, todavía hoy, padecen las terribles consecuencias de la colectivización comunista que dejó más de 7 millones campesinos y productores rurales muertos. Aún hoy es muy difícil comprar tierras allí, por la falta de registros y títulos confiables. La clase dirigente que fue exterminada, no resurgió todavía en número suficiente. Quienes pasaron a dirigir el país fueron los burócratas del régimen anterior. Su economía andaba mal, había corrupción, déficit. Ucrania necesitaba más tiempo… No lo tuvo.

Rusia se apoderó de Crimea y pretende además la parte oriental donde viven muchos rusos y se habla su idioma, indistintamente. Esa conquista marcó un hito en la dirección en que se movía el mundo. Rusia no va a “largar el hueso” y para neutralizar las sanciones occidentales ha concretado después de 10 años de negociaciones dilatadas con China, la que tiene por su parte, aspiraciones en el Pacífico un trascendente acuerdo energético.

Por lo que se ve, el péndulo regresa otra vez a la bipolaridad. Nuevamente es el G7. La EU, ambivalente y preocupada, volvió a mirar hacia la OTAN y EE.UU.

En todo caso, más que de una lucha ideológica, se trata ahora de una clásica puja de poder, entre los países democráticos y los dictatoriales. Estados Unidos y Europa Occidental vs. Rusia y China. Menos peligrosa que antes, pero seria… ¿En qué terminará todo esto?

(*) Si le parece, dese una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Las Falsas Memorias del Holocausto


No es raro ver que ciertas desesperaciones de espíritu, o que ciertos golpes de la vida empujen a la víctima a decisiones a veces un poco dramáticas, cuando no peores, puesto que llega un momento en que el individuo trastornado oye una voz gritándole dentro de su cabeza: “perdido por diez, perdido por cien”.

Es cuando éste, como si se sintiese el líder del trastocado grupo “Boko Haram” nigeriano, o según las particularidades de la situación en que se encuentre y el lugar donde ella lo encuentra a él, pasa a gastar el último dinero que le queda en un billete de lotería, o pone sobre la mesa de juego el reloj heredado del padre y la pitillera de plata que le regaló la madre, o apuesta todo al rojo a pesar de haber visto salir ese color cinco veces seguidas, o quizás salta de la trinchera y corre con la bayoneta calada contra la ametralladora del enemigo… Sin duda, las situaciones pueden ser muchas.

El caso que relataré a seguir es algo similar, ya que la escritora de un bestseller que se había fundamentado en falsas memorias sobre el periodo del Holocausto, terminó por ser condenada por un tribunal de los Estados Unidos a devolver nada menos que 22,5 millones de dólares a su editora.

En el presente caso, la autora en cuestión es la belga Misha Defonseca, autora del libro “Misha: A Mémoire of the Holocaust Years”, o si le resulta mejor entenderlo: “Misha: memorias de los años del Holocausto” en su traducción literal, obra que fue publicada en 1997.

Resulta que este libro cuenta la historia -supuestamente verdadera- de una niña judía que, entre otras cosas singulares y plurales, fue sustentada por lobos y mató a un soldado nazista durante el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, ahora se ha informado al mundo que el asunto no habría sido bien así, según consta en la decisión condenatoria que fue decretada por el tribunal de apelaciones de Massachusetts emitida el último 29 de abril y que lleva la firma del juez Marc Kantrowicz, según consta en una copia del documento que fue publicada en el “Courthouse News Service”.

En efecto, la autobiografía de Misha Defonseca, -que en verdad se llama Monique de Wael-, se convirtió en un éxito instantáneo en toda Europa y fue traducida para más de veinte lenguas diferentes. Por su vez, en 2007, la obra ganó una adaptación para el cine, intitulada: “Sobreviviendo con Lobos”.

No en tanto, en febrero de 2008, la propia Defonseca admitió que muchas de las cosas que había escrito eran falsas, comenzando por el hecho de que no era judía y que nunca había dejado su casa en Bélgica durante la guerra. No en tanto, ella se justificó garantizando que esta fuera su forma de sobrevivir a la tragedia vivida en la época… “Este libro, esta historia, es mía. No es la realidad real, pero fue mía realidad, mi manera de sobrevivir”, afirmó la escritora en 2008.

Lo curioso del caso, es que la saga judicial en los Estados Unidos comenzó con un proceso abierto por la propia Defonseca y por una persona que debería ayudarla a escribir la versión en inglés, de nombre Vera Lee, quienes inicialmente habían denunciado a la editora Mt. Ivy Press L.P por quiebra de contrato.

La cuestión, es que por entonces fue dado un primer parecer jurídico favorable a Defonseca y Lee, y el fallo rindió nada menos que US$ 22,5 millones a la escritora belga, y US$ 9,9 millones a Lee.

Pero por causa de la costumbre y las necesidades de ocasión, esa derrota judicial llevó Jane Daniel, el presidente de la mencionada editora, a buscar evidencias de fraude en la historia, de la cual muchos ya habían dudado.

De tal modo, luego de la apelación de la editora, el caso pasó a segunda instancia, donde la sentencia en favor de Defonseca fue revertida, y anulada.

No satisfecha con el veredicto, la escritora recorrió entonces al tribunal de apelaciones, el cual resolvió mantener la decisión de anular la primera sentencia.

“Este caso es único. La falsedad de la historia es indiscutible”, evaluó el juez Kantrowitz en su sentencia del 29 de abril último.

“No opinamos sobre si es razonable la creencia de Defonseca en la veracidad de su historia”, informó el juez, alegando que “la introducción de la evidencia de los hechos actuales de su historia en el proceso podría haber permitido una diferencia significativa en las deliberaciones del jurado”… “Esperamos que ahora la saga tenga llegado a su fin”, concluye la sentencia de nueve páginas.

Como el preciado lector puede apreciar, notará que incluso los ánimos más fuertes tienen momentos de irresistible debilidad, que es cuando la mente no consigue comportarse con la reserva y la discreción que el espíritu durante años le ha enseñado… ¡Vaya vulgaridad!

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La Notable Versión de un Hecho Verídico


Todo lleva a creer que hubo un aspecto que nunca fue sobradamente divulgado en la historia de la “Batalla del Río de la Plata” durante la Segunda Guerra Mundial. Sería la verdadera razón por la que el capitán alemán nunca pudo reparar el acorazado “Admiral Graf Spee”en el puerto de Montevideo, y éste terminó siendo cercado por los buques de la Armada británica.

“Ponga usted el precio”, le dijo el capitán alemán Hans Langsdorff en un perfecto francés y, en ese instante, colocó sobre el escritorio de su interlocutor un cartapacio de cuero abierto, en cuyo interior se veía un cheque en blanco.

“De ninguna manera. En mi empresa no repararemos su barco”, le respondió de manera enfática Alberto Voulminot, también en francés, el idioma de sus ancestros.

“Véndame entonces, los materiales que necesito”, le pidió Langsdorff, vestido con su impecable uniforme blanco y haciendo gala de sus refinados modales.

“Capitán, es inútil su insistencia. Esta empresa no sólo no reparará al Graf Spee, sino que tampoco le venderá ni un solo elemento de los que está usted precisando”, le respondió Voulminot.

“Pues ponga usted el precio, pida lo que quiera, aquí no hay límite”, insistió el marino alemán, quien, con su mano derecha, le señaló el cheque que minutos antes había colocado sobre la mesa del empresario uruguayo.

“No es cuestión de precio, ni de dinero, sino de dignidad”, le expresó de manera cortante el señor Voulminot.

“Señor, ¿usted sabe que yo tengo, en mi barco, armamento y fuerza suficiente como para volar toda la ciudad de Montevideo?”.

“Claro que lo sé, capitán. Pero también sé que usted es un caballero y que no lo hará”… En ese exacto momento Voulminot se levantó de su silla y dio por terminada la reunión. Tomó el cartapacio, se lo entregó a Langsdorff y lo acompañó hasta la puerta de su empresa, por entonces ubicada en la calle Rondeau esquina Nicaragua.

Palabras más, palabras menos, este habría sido el diálogo que se produjo entre cuatro paredes el día 15 de diciembre de 1939, en horas de la tarde, en la oficina del dique “Regusci y Voulminot”.

Resulta que por ese entonces, desde hacía unos días, la ciudad de Montevideo se había convertido en epicentro de la Segunda Guerra Mundial, luego que el buque de guerra de la Armada alemana del Tercer Reich, el “Admiral Graf Spee”, se enfrentara a los navíos de la Marina Británica Ayax, Achilles y Exeter, hecho que terminó por ser denominado de: la Batalla del Río de la Plata.

En dicho enfrentamiento, el Graf Spee había sufrido importantes daños que le impedían navegar en alta mar, además de perder 37 tripulantes.

Luego de finalizada la reunión con el capitán Langsdorff, Alberto Voulminot ordenó redoblar la guardia del depósito del dique, temiendo que por la noche los alemanes intentaran robar los materiales que el Graf Spee necesitaba. Desde entonces y hasta la partida del acorazado alemán, Carlos Alberto Voulminot, armado con un revólver y acompañado por gran parte del personal de la compañía, también armados, se mantuvieron custodiando la empresa.

No hay duda que hay historias que la Historia no recoge. Los franceses la llaman “le petite histoire”. Ese es el caso del Graf Spee, de cuyo hundimiento en la costa de Montevideo se cumplen 70 años.

Evidente que las verdaderas razones por las que el acorazado alemán no fue reparado en Montevideo no figuran en los libros. Contrariamente a lo que hasta ahora hemos sabido, este relato parece mostrar que no habrían sido las presiones ejercidas por el gobierno británico a través de su embajador Eugen Millington Drake ante las autoridades uruguayas, las que impidieron que el barco alemán pudiera ser reparado.

Sin dudas que esas presiones también existieron. Y que ellas se tradujeron en que Uruguay, entonces neutral, conminara al Graf Spee a abandonar el puerto en pocas horas.

En todo caso, para saber las verdaderas causas de porqué el mencionado dique uruguayo que tenía las posibilidades de realizar las reparaciones que necesitaba el Graf Spee se negó a hacerlas, hay que remontarse a 1870, cuando en medio de su proceso de unificación, Alemania invadió a Alsacia y en la pequeña localidad de Colmar, hoy territorio francés, el ejército germánico asesinó al padre de Albert Adolf Voulminot Sutter.

Fue la primera víctima de aquella guerra que costaría muchas vidas más. Con una gran tumba esculpida por Fréderic Bartholdi (el mismo que construyó la Estatua de la Libertad de Nueva York), Voulminot es recordado hoy como un héroe en Colmar. Su hijo, por entonces un niño, emigró con algunos de los familiares que sobrevivieron a la masacre de Alsacia al Río de la Plata. Primero se afincó en Buenos Aires, donde se dedicó al negocio cervecero, y años más tarde en Montevideo, donde fundó el dique.

Pero en diciembre de 1939, si bien Voulminot Sutter aún vivía, quienes estaban al frente de la empresa eran su hijo Alberto Voulminot, su nieto Carlos Alberto Voulminot Bonomi, entonces un joven estudiante de Ingeniería, y el ingeniero Armando Regusci; nieto del otro fundador de la compañía.

Algunos cuentan que al escuchar la explosión que retumbó en todo Montevideo en el anochecer del 20 de diciembre de 1939, cuando el capitán Hans Langsdorff dinamitó su barco a poca distancia de la costa uruguaya, Albert Adolf Voulminot Sutter comentó: “la historia tiene sus vueltas”. Es que por una de esas casualidades, la vida le había dado la posibilidad de presenciar cómo su hijo, un nieto de la primera víctima alemana de la invasión a Alsacia, 70 años después, le había asestado la primera gran derrota a los nazis.

Usted créalo o no, pero este relato fue posible armarlo gracias al testimonio brindado por una testigo directa de aquellos episodios: la señora Elvira Iglesias de Voulminot.

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Las Normas Artificiales Para el Mientras Tanto


Recuerdo que una vieja película italiana de la segunda posguerra llamada “Vivir en paz”, la que fue protagonizada por el gran bufo del burlesco, Aldo Fabrizi, muestra una Italia, así como toda Europa, salían de la Segunda Guerra Mundial herida, paupérrima, hambrienta, sin trabajo y con trastornos psicológicos de extrema gravedad, además de un éxodo masivo de población harta de horror, bombas, invasiones y las violaciones permanentes de los derechos más elementales.

Retiradas algunas partes más crueles de lo que ha sucedido durante el desarrollo de esos acontecimientos, pienso que una situación similar surgió hace cinco o seis años atrás en Norteamérica cuando el debacle financiero hizo reventar de vez aquella burbuja de prosperidad aparente de su economía.

Pero por suerte para el gobierno de los Estados Unidos, pese a la profunda crisis que fue generada, su versión del capitalismo sigue estando tan entusiasta como siempre. Por ejemplo, sus empresas de “Tecnología de la Información” (TI) continúan atrayendo a los mejores talentos y plantean algunas de las mejores ideas. Esto resulta en una potencia de servicios de negocios y finanzas. Por tanto, todo esto nada más indica que su don para la renovación no se apagó.

Empero, y conforme lo menciona un artículo periodístico publicado en el “The Economist”, los Estados Unidos han perdido terreno en la hegemonía económica, y solo se mantienen en pie por causa de las 400 normas falsas que se aplican a cada año.

Según lo indica el redactor, esto obedece, en parte, a que ellos no pueden poner en orden su propia casa en lo que respecta a la deuda del gobierno federal y, en parte, porque parecen que son menos capaces que antes de mantener y realzar el sistema internacional de mercados abiertos.

El fracaso, tanto en lo interno como en el exterior, surge del ácido clima político existente en Washington, lo que hace casi impensable lograr un compromiso entre todos. Aparentemente, el panorama internacional apenas les da un poco más de seguridad, pero sin embargo, los flujos globales de capital cayeron de US$ 11 billones en 2007 a un tercio de esa cifra.

A la vez, lo que se ve, y lo que intentan realizar como un paliativo temporario, es extender las medidas proteccionistas del comercio, como lo son las normas falsas de salud y seguridad, que pasan por debajo del radar de la “Organización Mundial de Comercio”.

Sin embargo, sobre las medidas proteccionistas, el grupo de monitoreo “Global Trade Alert” ve al menos 400 medidas de ese tipo cada año. Por eso no es de extrañar que se haya instalado en el gobierno de Obama esa especie de “permiso social” para resolver las cosas a los golpes y porrazos.

Claro que eso que se ve no es “corrección política”, es sentido común. Pero por otro lado, tenemos que el que pega para imponerse es un peligro, aunque no podemos descartar que todos tenemos una bestia interior… Sin embargo, pienso que es sólo cuestión de domarla.

(*) Siguiendo la misma línea y estilo del presente Blog, surge ahora “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, conteniendo apenas instantáneas del cotidiano. Disfrútelo en: http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ Conjuntamente, continúa a su disposición mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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