Putin los Mandará al Espacio


No me canso de escuchar al gentío mencionar que don Vladimir Putin tiene un problema. En todo caso, discrepo de ellos y opino que él tiene, como mínimo, unos 99 más; aunque el mayor de ellos sería el de pretender que Rusia permanezca relevante, en un mundo en que su país tuvo en 2014 un PIB de 2,057 trillones de dólares.

No es mucho, pero eso lo coloca como el 9º PIB del mundo.

Por ejemplo, la Unión Europea, en 1º, tiene US$ 18,39 trillones de PIB; los Estados Unidos, solos en segundo lugar, tienen 17,4 trillones. Más abajo viene Brasil, en séptimo, con US$ 2,24 trillones.

En conclusión y focalizando otro aspecto, lo que notamos es un país que tiene un PIB menor que el de Brasil, ya tiene un programa espacial mejor y da muestras de estar propuesto a ir por más.

Debido a los sucesivos desentendimientos, hace tiempo que Rusia viene creando chinche, no que tenga dado cierto, como lo del acuerdo renovado de venta de motores de cohetes que Putin insinuó que no iría ocurrir. Pero ocurrió.

Como sea, mismo así él intenta poner otras trabas a la cuestión, y ahora amenaza con no renovar el acuerdo sobre la Estación Espacial Internacional, que vence en 2020. Por su vez, la NASA pretende ampliar el acuerdo hasta 2024, tal vez un poco más si el hardware lo soporta.

En todo caso y según lo informa el “Moscow Times”, Putin está empeñado personalmente en un otro asunto imaginativo, ya que en las heladas estepas del Cáucaso ellos están estudiando la viabilidad de construir una estación espacial propia, incluyendo el ella a los integrantes del BRICS -Brasil, Rusia, India, China y África del Sur.

Eso da que pensar, pues dado el revés que tuvo Brasil cuando la última vez que por allí inventaron querer jugar de Estación Espacial, que como se sabe resultó en un tremendo desastre, lo que se puede percibir entre líneas son dos casos: o Putin está desesperado, o tal cual un hábil jugador de póker, está pretendiendo engañar a más de uno con este volador asunto.

Por tanto, de acuerdo a que piensa el Sr. Putin, la parte técnica del proyecto, que ni que el infierno congele siquiera llegará a ser puesto en un papel, quedaría con China, Rusia e India.

Eso, porque según lo indica el mismo “Moscow Times”, “África del Sur solamente fundó una Agencia Espacial en 2010 y no posee cualquier capacidad de lanzar cohetes”… Salvo los humanos.

En todo caso, obstinado y ya pensando mejor sobre este asunto, puede que exista una salvaguarda y, aunque Putin no la revele, la intención de este señor sería intentar embarcar en sus nuevas naves espaciales a los integrantes del “blackjack”, las prostitutas y los homosexuales que insisten seguidamente en morderle los talones.

Como sea, lo único verídico que hay en conclusión, son los despojos de la inutilidad ilusoria que escenográficamente parecen hacer sentido, todavía, nada sirviendo para las exacciones metafísicas impuestas por la sociedad con su moral, religión, ética y otras obscenidades convencionales… ¡Utópico!

(*) Visite el blog “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, http://guillermobasanez.blogspot.com.br/

Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: http://www.bubok.es/

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Apúrese… Estamos Cerca del Apocalipsis


Le aviso que suizo no es, por lo que carece de su común escrupulosidad puntual. Mismo así, un “reloj” ficticio que fue inventado hace 70 años para conseguir medir lo cuan próxima está la humanidad de su extinción, parece que volvió a mover sus punteros esta semana. En realidad, él estaba a 5 minutos de la medianoche (horario que representa la “extinción”) y el último día 22 fue “adelantado” en dos minutos, lo que lo deja solamente un “minuto” de lo que será el momento más próximo de nuestra decadencia final.

De acuerdo con los científicos del “Bulletin of Atomic Scientists”, el grupo que monitora la posibilidad de extinción de la humanidad, esto se debe a la negligencia de los gobiernos al rededor del mundo de querer atacar radicalmente el calentamiento global… Muy diferente a otros calentamiento humanos.

De acuerdo con las palabras de estos doctos, Estados Unidos, China y Rusia son los mayores villanos en el asunto, porque ni siquiera mandaron representantes a la última conferencia realizada en Lima, Perú.

Las reacciones contra tan delicado tema, según el “BAS”, están siendo tomadas en “cámara lenta”… “La ‘medianoche’ no es una hora cualquiera: simplemente significa la extinción de la raza humana y de la vida en nuestro planeta”, afirmó Kennette Benedict, la apocalíptica directora del “Bulletin of the Atomic Scientists”.

El tal reloj, oficialmente llamado de “Doomsday Clock” (“Reloj del Apocalipsis”) fue inventado hace décadas por el BAS para dar una idea al mundo de cómo el ser humano se aproxima de la autodestrucción. La creación de del mismo surgió luego del lanzamiento de la bomba nuclear en Hiroshima y Nagasaki, en Japón, cuando la esposa de uno de los científicos que anda a las vueltas con el “Manhattan Project”, fue quien idealizó la concepción gráfica del “Reloj”… El que no necesita de pilas; es sólo darle cuerda y pronto.

Es más, durante la Guerra Fría, el malévolo reloj se “aproximaba” de la medianoche siempre que la tensión entre EUA y la ex Unión Soviética se agravaba. El momento más próximo de la destrucción fue en 1953, cuando las dos superpotencias de entonces comenzaron a realizar testes con la bomba de hidrógeno. En todo caso, con el fin de la Guerra Fría, el puntero de los minutos del reloj alcanzó su mayor distancia de la “medianoche”, en 1991, llegando a 17 “minutos” de distancia.

En la colectiva de prensa dada por esta organización científica, los investigadores observaron que muchas de las consecuencias van mucho más allá de la catástrofe natural… “Gobiernos pueden perder estabilidad. El Océano Ártico pasará a ser un área de inestabilidad militar porque nuevas fronteras se formaran por allí. Crearemos un nuevo tipo de refugiado, los refugiados ambientales”, ilustró con lápiz gris, más bien tirando al negro retinto, el incoloro profesor Richard Sommerville, de la “Universidad de California”.

La última mudanza de éste perseverante medidor de tiempo fue en 2012, cuando el reloj pasó a estar a 5 minutos de la autodestrucción, luego del desastre nuclear de Fukushima y de la diseminación del virus H5N1… En todo caso, sobre la epidemia del Ebola y de las atrocidades y muertes causadas por el Boko Haram y los dementes del Isis, ellos se abstienen de decir nada.

Con todo, la decisión de estos científicos en adelantar las agujas del reloj en “dos minutos” indica que la humanidad se está destruyendo a pasos más largos… Por lo que razono con ligereza que si no termino ya este post y no voy lo cuanto antes al baño, la hecatombe me alcanzara en una situación periclitante… ¡Dios me libre!

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Seguro que No Fue un Aniversario Feliz


El último sábado 28 de junio, mientras el mundo se distraía con los encuentros del Mundial de futbol, se cumplía un siglo exacto del asesinato en Sarajevo del archiduque Francisco Fernando, heredero del trono del Imperio austrohúngaro. Un atentado que desencadenó la Primera Guerra Mundial en 1914… Una guerra iniciada en Europa y extendida después a otros continentes con un saldo de unos 10 millones de muertos.

Cuando ésta finalizó cuatro años después, el mapa mundial, la relación de fuerzas entre las grandes naciones y hasta las ideas dominantes en la cultura de comienzos del siglo XX, resultaron modificadas de manera dramática.

Recordemos que entre las causas del conflicto resalta la rivalidad entre las potencias, los nacionalismos étnicos, la carrera armamentista, además de las ambiciones territoriales. Precisamente, la chispa que provocó el incendio fue la expansión del Imperio austrohúngaro hacia los Balcanes con la anexión de Bosnia-Herzegovina en 1908. No en tanto, para resistir la anexión, los serbios crearon un movimiento político con una rama terrorista llamada “Mano Negra” de la cual saldría el autor del magnicidio, el estudiante serbioauto declarado anarquista radical, Gavril Princip.

Su víctima, el archiduque, era sobrino y heredero del emperador Francisco José quien, tras el atentado, lanzó un ultimátum a los serbios. A partir de ese momento una inexorable cadena de hechos terminó por generalizar la guerra. El Imperio, respaldado por la poderosa Alemania, declaró la guerra a Serbia; Rusia apoyó a Serbia y entró en guerra con Alemania y el Imperio; Alemania atacó a Francia, aliada de Rusia; y Gran Bretaña se alió con Francia y Rusia… Otras tantas potencias se quedaron en el molde.

En todo caso, los dados estaban echados mientras el mundo asistía entre perplejo y consternado a los prolegómenos de una conflagración de un tamaño sin precedentes en la historia del género humano. La mayoría de los historiadores señalan como principal responsable de la guerra a Alemania, por entonces la nación más poblada e industrializada de Europa, poseída por un militarismo rampante conducido por el káiser Guillermo II, un líder ansioso por conquistar nuevas colonias y en afirmar el liderazgo germano. De todos modos, una conflagración de tal magnitud debió contar con numerosos responsables, hombres estos que en la hora decisiva desecharon los medios pacíficos y optaron por las armas.

Sin embargo, en 1918, al terminar lo que se dio en llamar la “Gran Guerra”, el mundo ya no era el mismo. El Imperio austrohúngaro dejó de existir al igual que el Otomano. Los bolcheviques pasaron a ser los nuevos amos de una Rusia que pronto engulló a otras naciones. Alemania cedió territorios y su poderío quedó seriamente menguado por la devastación y las condiciones impuestas por los ganadores. Europa, desolada y empobrecida, perdió gravitación en la escena global, en tanto se perfilaban dos nuevas potencias no europeas, Estados Unidos y Japón, que en mayor o menor medida participaron en la contienda.

En la memoria colectiva quedó la imagen de aquella interminable guerra de trincheras, con sus millones de soldados hundidos en el lodo hasta el pescuezo y en donde medios de combate más modernos como el avión y el submarino se alternaron con la caballería, el uso del gas mostaza y las cargas a bayoneta calada. Una imagen tenebrosa que, pese a todo, no aventó para siempre el belicismo de algunos de los contendores que poco más de una veintena de años después desataron un segundo y encarnizado conflicto, síntoma de que los esfuerzos por inculcar los ideales de paz habían sido inútiles.

Por supuesto que la Primera Guerra Mundial con su secuela de destrozos materiales y la pérdida de generaciones enteras de hombres caídos o heridos en el campo de batalla clausuró una era feliz, la “Belle Époque” europea, en donde los avances de la ciencia y la cultura en todos los planos parecían haber alejado definitivamente el fantasma de la lucha armada.

La idea de que la civilización había retrocedido desde el asesinato en Sarajevo con la consiguiente pérdida de fe en un porvenir común, abrió paso a nuevas concepciones del mundo y de la vida así como ideologías intolerantes y totalitarias como el fascismo y el comunismo. Fue así, que a partir de 1939, otro descomunal sacrificio humano se consumaría también como consecuencia de muchas de las heridas abiertas y no cicatrizadas de la “Gran Guerra”.

Es creencia común de los historiadores, que el 28 de junio de 1914, en Sarajevo, murió uno de los pocos gobernantes realmente pacifistas de aquel tiempo, como lo era el asesinado archiduque Francisco Fernando. Triste paradoja de un episodio que marcó de manera indeleble la historia del siglo XX.

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

En Vilo un Nuevo Proyecto Imperial


Lo que se ha visto y poco se ha comentado, es que Rusia y la Unión Europea están rivalizando para ver quién gana más influencia en los países del Este europeo, ya que Bruselas trata de asociar mientras Moscú de mantener bajo su órbita, a los integrantes de un nuevo proyecto de tamaño imperial.

Aunque usted piense lo contrario, el gran juego por la redefinición del espacio político y económico europeo, que se inició al derrumbarse la Unión Soviética, no ha terminado aún, no obstante en este caso Rusia se haya apuntado un tanto importante hace unos días al asustar a los dirigentes de Ucrania y, con ello, entorpecer y retrasar la Asociación Oriental, el proyecto de integración liderado por Bruselas.

Ello sobrevino, porque la UE y seis países del Este del continente celebraron hace semanas en Vilna, la capital de Lituania, una cumbre que tenía que coronar el acercamiento de varios de ellos a la UE. Pero la que iba a ser una fiesta diplomática que saludaría un nuevo avance de la frontera del Oeste, de pronto se convirtió en una incruenta batalla entre Rusia y la UE, porque Ucrania es el objeto más preciado de un pulso que mide la fuerza de las dos potencias del continente y su capacidad de proyección. A más de que la región en disputa agrupa a 75 millones de personas (Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Moldavia y Ucrania) y resulta muy importante en la estrategia de los suministros energéticos.

El acuerdo, que apuntaba a contribuir a la modernización política y económica de Ucrania incluía un importante aspecto comercial que hubiera permitido la apertura del gran mercado europeo… “Desgraciadamente, parece que los argumentos” a favor de la firma “no alcanzaron al presidente” ucraniano, Viktor Yanukovich, declaró la presidenta lituana, Dalia Grybauskaité.

El caso es que al gobierno de Kiev, que sigue siendo muy dependiente de Rusia por sus exportaciones y entregas de gas, prefirió renunciar al acuerdo por causa de las amenazas rusas; mismo que Yanukovich llegase a expresar posteriormente en un comunicado que esperaba firmar el acuerdo con la UE “en un futuro cercano”. Para suscribirlo, su país necesita antes ayuda económica y financiera de la UE, sostuvo. Concretamente, Kiev quiere que la UE le ayude a modernizar su sistema de gasoductos, y que levante las restricciones a la importación de productos ucranianos.

Por su vez, Georgia y Moldavia se aprestaban a firmar convenios, mientras que la Unión Europea advertía que no aceptará ningún “veto” de Rusia a sus relaciones con las exrepúblicas soviéticas, después de la renuncia de Ucrania… “No podemos aceptar el veto de otro país al acercamiento de la UE con esos estados”, declaró el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, en una rueda de prensa, añadiendo que la época de la “la soberanía limitada está periclitada en Europa”. En la misma rueda de prensa, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, consideró que “ciertas acciones de Rusia respecto a los ex países soviéticos son incompatibles con la forma en que las cosas deberían suceder en Europa”.

Carl Bildt -ministro de Exteriores sueco y fundador junto a su homólogo polaco de la política de Asociación Oriental- fue claro en su comentario: “Rusia utiliza las armas económicas para presionar. No le quedan otras. Ya lo hizo con Lituania y Polonia. Empieza a ser un asunto bastante molesto. Creo que va siendo hora de contemplar una respuesta de carácter comercial a esa actitud”, dijo. Incluso, varios líderes europeos también hablaron abiertamente de “chantajes” rusos.

Lo que quedó claro, es que el plan del presidente ruso, Vladimir Putin, pretende incorporar a Ucrania a la Unión Aduanera, el núcleo de una futura Unión Euroasiática en el que están Bielorrusia y Kazajistán. El restablecimiento de los vínculos entre los territorios de la Unión Soviética es la gran prioridad de la política exterior de Putin, que se inscribe en las tradiciones de la Rusia zarista. Por su situación geográfica, su tamaño y su nivel de desarrollo, Ucrania es un elemento clave en este proyecto neo imperial, donde Rusia aprovecha las dependencias, debilidades y miedos de sus vecinos para imponerles sus reglas de juego.

Marcado por su trayectoria en la KGB de la URSS, Putin aun siente la necesidad de mantener en torno a Rusia un cinturón de seguridad. Bielorrusia, el principal aliado militar de Moscú, es junto con Kazajistán miembro de la Organización del Tratado de Defensa Colectivo. No en tanto, obsesionado por la estabilidad, Putin apoya a los regímenes autoritarios o dictatoriales de su entorno ante cualquier desafío democrático.

Sin embargo, los dirigentes europeos dejaron claro que la puerta de la UE y de su vasto mercado de 500 millones de habitantes sigue “abierta”.

Por su vez, al igual que solía suceder en los viejos tiempos, miles de ucranianos continúan reunidos en la Plaza de la Independencia de Kiev para manifestar su descontento tras la negativa del presidente Yanukovich a firmar el acuerdo, y quienes, mientras clamaban “Revolución”, siguen siendo vigilados por centenares de hombres de las fuerzas antidisturbios en los alrededores, los que no lograron evitar que algunos enfrentamientos más hostiles se produjeran entre ellos. O sea que, mientras exista plata de por medio, continuaremos a ver disputas con armas en puño, y adonde el que pueda más llorará menos… ¡Lamentable!

(*) Para su comodidad, existen otras lecturas amenas a su disposición en mis libros. Viste el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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