Ameritando


Unos ya nacen sin necesidad de poner mucha voluntad por ameritar toda la fama que por casualidad en vida les toca. Otros, no obstante, sobre seguro se merecen otros bemoles no tan misericordiosos que se diga.

Es que siempre existirá un precio a desembolsar cuando un determinado individuo elije ser es un célibe mujeriego. Tarde o temprano las mujeres empezarán por abrumarle la vida, momento en que se cansará de las chicas, semidiosas de cuentos de hadas, semiluciérnagas de la noche, y cierto día la cortina caerá y se pondrá romántico y tonto, minuto en que empezará la búsqueda por alguien a quién se ligó fuertemente en el pasado. Mejor dicho, por un tipo de mujer que con sus armas nunca podría competir con la emoción de sus encuentros fugaces. Desde ese día en más, a medida que pase el tiempo, el individuo irá de asombro en asombro, de estupor en estupor, al hallar que las nadas de sus ayeres rebosan de toda insignificancia.

En estos casos, cuando el estupor nos invade el alma, es porque ya andamos cerquita de la orilla de la vida, junto del final de la existencia o, como quien dice, en busca de la sepultura que paciente nos espera, para adentrarnos luego en un nuevo e insólito mundo que en un cerrar de ojos se convierte en nada, aunque, eso sí, dentro de sus murallas es posible escuchar voces de rostros que son máscaras.

Por eso que en este mundo nuestro, todos andamos en estado de alerta cuando llega el atardecer, momento en que se cierran los párpados, que, como pesadas cortinas de un bufo escenario, nos deja solísimos, pensando en lo que fuimos pero sobre todo en lo que no fuimos, hasta que nos abrace el sueño.

Sin embargo, percibo que no debemos rendirnos, ya que la vida es justamente eso, continuar el viaje, perseguir los sueños, destrabar como sea el tiempo, correr los escombros para finalmente destapar el cielo.

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El Verdadero Beso Animal


Lo aprendimos en la escuela: humanos son animales, se comportan como animales… Más tarde, a esos mismos perseverantes en el aprendizaje se les ha ido inculcado que el ser humano se interesa por otro de su misma especie no apenas por cuestiones ligadas a la personalidad, inteligencia o estilo, sino también por el “vaho” -no necesariamente de las sudoríparas axilas-, de las hormonas que son liberadas por el cuerpo. Por tanto, la cosa es química y no hay como negarlo.

Con todo, es caso de preguntar: ¿Por acaso alguien ya vio a algún animal besándose?

No es un dato científico, pero la gran mayoría de bípedes claudicantes que andan por ahí, afirma animales no se besan. Puede que hasta algunas especies refrieguen sus rostros, pero nada de besos en sí.

¡Respuesta equivocada, mí vertebrado leyente! Científicos afirman que los chimpancés se besan, aunque eso ocurra sólo entre los machos de la especie, y como forma de reconciliación entre ellos. Además, el “bonobo” -que no es igual que lo hagan a uno de bobo-, un primate más conocido como “chimpancé pigmeo”, también se besa y hasta usan sus lenguas, así como también tranzan así que se conocen, sin mucha ceremonia ni rodeo. Visto así, su beso no parece realmente tan romántico como cualquiera pueda imaginar.

En todo caso, excepto estas especies, nada de beso entre animales. El beso, mismo, sólo ocurre entre los humanos, aunque no esencialmente tal acto sea aceptado en todas las culturas.

Un estudio realizado conjuntamente por las “Universidades de Nevada e Indiana”, en Estados Unidos, llegó a estudiar 168 sociedades en todo el mundo, y descubrió que apenas el 46% tiene el beso como algo romántico. Y que algunas de esas sociedades, como la tribu de los “Meinacos”, que vive en la selva brasileña, más específicamente en la región de Xingu, definen esa práctica simplemente como “asquerosa”.

¿Qué quiere que le diga? Al fin de cuentas ellos no están del todo equivocados, ya que se sabe que el intercambio de saliva con otra persona puede aumentar las chances de diseminar enfermedades: un beso de lengua puede transmitir hasta “80 millones de bacterias”… Una pavadita.

Siendo así, sería de cuestionarse: ¿dónde radica esa cuestión insistente con el beso?

Por lo que se sabe, la primera vez que el beso fue encontrado por historiadores, fue en textos en “sancristo védico hindú” de más de 3,5 millones de años atrás. Tal práctica era llamada de “aspirar el alma de otro ser”. A más, en las escrituras de las paredes existentes en las pirámides y otros locales de Egipto, por ejemplo, las personas aparecen muy próximas unas de las otras, pero nunca con los labios colados.

Pues bien, resulta que estos estólidos investigadores, ahora se les ha dado por sospechar que el beso sea algo cultural que ha ido pasando entre generaciones, y su objetivo real sería el de aproximarse de otro ser para sentir su olor y tener contacto con las hormonas expelidas por la piel, y así descubrir si esa persona es realmente el par que ella procura. Como se ve y se deduce, el beso se tornó algo romántico, pero comenzó como una buena disculpa para nuestras necesidades químicas de detectar las feromonas.

No sé, porque luego de cualquier esfuerzo, lo que en verdad se huele no es más que intenso sudor. Pero no es de dudar lo que afirmas estos catedráticos si con tanta firmeza lo afirman. Por otro lado, un hombre, si ha estudiado, aprende a dudar, mucho más siendo los dioses tan inconstantes, seguros sólo, ello por ciencia, nosotros por experiencia, de que todo acaba, y el beso siempre antes que lo demás… ¡Pura zalamería!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

Escenarios en Que la Mujer Está Siendo Engañada


Sí, es cierto, mi vecino tiene razón. Es que hay mucha gente que no consigue contar la verdad de manera cruda y desnuda; si bien uno no se debe sorprenderse con ello, pues es algo que acontece tanto con hombres como con mujeres.

En todo caso, mirando el asunto por un otro ángulo más sextavado, es posible ver que un sinfín del tropel acredita que es más fácil contar una historia que masajee el ego, de que tener que hablar lo que se piensa con todos los pelos y letras. No sé porque será, pero a su vez entiendo que para las mujeres, sentir que está siendo engañada no debe ser nada divertido.

Por tanto, distinguiendo con insoslayable claridad el sufrimiento de esas almas apenadas del género llamado frágil, una vez más busco vestir mi coloquial manto púrpura de frade de piedra, para traer a baila cinco situaciones en las que queda claro como la nieve que una mujer está siendo engañada, aunque esto también vale para los hombres, pues al final de cuentas hay mucha mujer en este mundo usando esas mismas técnicas -y hasta cayendo en un embuste mucho peor que los contados en el “día de la inocencia”… ¿No me cree? Pues veamos:

Él es casi un superhéroe – Pero esa condición no tiene nada de querer salvar el mundo, no, es sólo porque él tiene una identidad secreta. Ella no sabe nada sobre él. Ve que él no ha colgado fotos en internet, y hasta si da una explorada en el nombre, nota que éste no aparece en ningún lugar. Eso va mucho más allá de ser una persona reservada. Es que ése masculino no tiene hábito de dejar pistas por ahí.

Pues cuando eso sucede, mi amiga, está en la hora de preocuparse y recordar aquellos casos absurdos en que alguien descubre que el novio era la misma persona que el ex de la mejor amiga. Quien no deja rastros para usted puede que no deje rastros para cualquier otra persona, y, por tanto, usted nunca sabrá cómo es la vida de ese individuo. Esto puede parecer asustador, ya que en estos casos, usted no sabe ni su dirección ni sus historias del pasado… ¡Abra el ojo, m´hija!

¿Dónde estás, Mandrake? – Esto se debe a que el sujeto parece un campeón del ilusionismo. Es que él tiene por costumbre desaparecer en medio de la noche cuando los dos están reunidos con amigos en común, y todavía tiene esa cara de roble, el tupe y la labia, para llamar al día siguiente y decirle que la anduvo buscando y no la encontró. Esa misma situación suele repetirse en internet, o cuando su celular muda de número constantemente y él no crea lazos muy fuertes con las personas… ¡Tome cuidado!

El poeta sensible – Es que ya en el primer encuentro él le dice que sintió que usted es la mujer de su vida y que ambos deben permanecer juntos para siempre. No, eso no es romántico, mujer. Eso es apenas carente y asustador, si no es cortamente una mentira o picardía de su parte.

¿Puede que la tenga mirado y de repente el amor a primera vista tenga surgido? Claro que sí. ¿Pero cuáles son las chances? Una en un millón… ¡Mejor desconfiar!

Drible de fútbol: mira para un lado y va para otro – Usted nunca tiene certeza si él está hablando serio o haciendo un chiste. Sus dejadas tienen un tono jocoso, sus convites le dejan la sensación de que si usted acepta, puede que él se ría en su cara y, cuando ya no tienes duda de que él está apasionado por usted, resulta que el bonito aparece acompañado de otra chica.

Obvio que eso se parece más a aquellos blupers que pasan en la TV. A usted le dan ganas de procurar por la cámara oculta que la acompaña en todos los momentos de la vida, pero en realidad, tarde descubre que él es sólo uno de esos sujetos que tira para todos lados y deja a las mujeres confusas para ir recogiendo las abatidas por el camino.

El rollo compresor – ¿Sabe aquella sensación de que usted es la mosca de la caca del caballo del bandido? ¡Pues esto el tipo de cosa que la crea!… A las moscas, claro.

Él conversa con usted y luego ya pasa a destacar todos sus defectos. Le deja claro que usted podría ser mucho mejor, como esa o aquella persona. Concuerda que usted no es tan bonita así como piensa y que debería mudar su manera de vestir. Y ahí, cuando usted ya se está arrastrando por el piso en busca de ayuda, pues al final de cuentas su amor propio, pobrecito, fue pisoteado por caballos, él te extiende la mano, te ayuda a levantar y banca el príncipe encantado.

Un individuo tiene que ser muy inseguro para hacer este tipo de cosas, y tiene que ser muy roñoso también. Aunque la realidad de la vida nos muestra que existe un monte de gente así por ahí… Por tanto, mi amiga, ¡permanezca de ojos bien abiertos!

Es de suponer que una vez escrito esto, he pretendido dejar clara mi nítida intención de exprimir mi antiguo hábito de expresar “mens sana in corpore sano”, refiriéndome principalmente a las virtuosas laxitudes practicadas por los “letrineros” en ejercicio… ¡Bucólico asunto!

(*) Si desea seguir la misma línea y enfoque de este Blog, dese una vueltita por “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog que contiene apenas instantáneas del cotidiano. Disfrútelo visitando http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ y pase por mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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