El Sexo Rejuvenece… A veces


Hay memorias que nos siguen llamando, mismo que el mundo no guarde memoria de uno. Hasta puede parecer una idea absurda aseverar tal refrán, pues ya sabemos que el mundo olvida, y olvida tanto, mi amigo, que ni siquiera se él da cuenta de lo que se ha olvidado. Gran vanidad la suya, -digo del mundo y no del lector- pues más vanidoso que un poeta, sólo lo es un trovador menor.

Razono que la memoria es algo así como los olores, ya que hay aromas que son por demás elocuentes, y cada uno de ellos puede valer por cien discursos de los buenos y de los malos; clásicos olores que son como retratos de cuerpo entero, hábiles para dibujar e iluminar facciones, sean estas neutrales, objetivas o violentas.

Empero, más filosóficamente profundo que la memoria o los olores, son los actos que el viviente practica para mantenerse activo. No me refiero al desarrollo del lado intelectual del individuo, sino más bien a los libidinosos ejercicios regulares a que éste se entrega al perseguir el sueño de alcanzar su juventud eterna… Otro pensamiento paradójico y absurdo, dirán los bardos.

No en tanto, buscando aclarar la cuestión, advierto al desatento leyente que la lista de beneficios que proporciona el sexo seguro, crece a zancadas largas cada vez que un dedicado científico resuelve sumergirse en el asunto.

La novedad actual determina que una vida sexual activa es lo que dejaría a los caminantes con una apariencia hasta siete años más joven. Y tal asunto, en una sociedad en que la juventud pasó a ser una característica que llega a ser incansablemente perseguida por la mayor parte de las personas, esta es más que una óptima noticia… Aunque no tan buena cuando se es un setentón o un quinceañero.

Pues ahora se sabe que, sumado a la función aparente que proporciona la fuente de la juventud, la consuetudinaria práctica del sexo a dos a la que usted se entrega, le reduce el perdulario stress, quema calorías ignominiosas de su cuerpo y le aumenta la resistencia cardíaca… ¿Y sabe qué más? Su maestría en esa maña lo puede dejar con una apariencia entre cinco y siete años menor, y las chances de que usted tenga una muerte prematura son bastante menores… ¡Pero ojo, mi amigo, que no es cualquier sexo!

Me refiero a que el sexo tiene que ser placentero. Y eso no quiere decir que uno necesita llegar al orgasmo -primo-hermano del gozo-, pero requiere curtir todo el momento en la horizontal, lo que permitiría que su cuerpo liberte las endorfinas, que en realidad, son las verdaderas responsables por la juventud. Son estas las que le dan una sensación de bienestar, logran aliviar su ansiedad y mejoran el sueño… Después de aquello, obvio.

En todo caso, no queriendo ser injusto, pues ellas también aumentan la circulación sanguínea, le dejan la piel más saludable y colabora en la liberación de la hormona del crecimiento, que ayuda a evitar arrugas, ya que mantienen la piel elástica… Aunque ya ha sido comprobado que hay casos que ya no tienen más solución.

Para llegar a estas tan esperanzadas conclusiones, el ex-jefe de psicología del “Hospital Royal Edinburgh”, de Escocia, Dr. David Weeks, contó con la participación de nada menos que una centena de hombres y mujeres de diferentes edades, por un periodo de diez años. Así pues, los que aparentaban ser más jóvenes de lo que eran, se debió a que tenían una frecuencia sexual, en media, 50% mayor que los demás investigados.

Evidentemente que todo eso puede ser substituido por otro tipo de ejercicios regulares, ya que no a todo el mundo le gusta practicar sexo… Y es por ello que de ingenuos el cementerio está lleno. Pero como también sabemos que no a todo el mundo le gusta participar en una academia, esta no deja de ser una buena alternativa… ¿Y está esperando el qué?

(*) Si es de su interés continuar a entretenerse con otras lecturas amenas, mi adicto leyente, tiene varios de mis libros impresos o en versión e-book, disponibles en el sitio web: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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