Los Fantasmas se Divierten


Saludando al leyente, que también es César pero no un Ave, desde ya advierto que no tengo la pretensión de querer marmolear el texto con petrificados conceptos o copiosos aforismos dramáticos que puedan alegrar el día de cualquier viviente, ya que gozo asuntos más importantes a tratar. Por tanto, aviso de antemano que mismo siendo algo espantoso, dejaré entonces que el raciocinio vuele suelto y el lector concluya sobre la Nada.

Por supuesto que no historiaré aquí una obra de Antonio Gaudí, el arquitecto que tenía un sentido innato de la geometría y el volumen -no necesariamente cilíndrico y protuberante- que pronto se tornara el máximo representante del modernismo catalán, aunque muriera un buen día antes de sus edificaciones funcionales y decorativas se convirtiese en historia de fantasmas como las ocurridas en otros templos anglosajones.

Esta historia principiara en 672, cuando el arzobispo de Canterbury, Teodoro de Tarso, dividiera East Anglia en dos diócesis: Norfolk, con sede en Elmham, y otra en Suffolk con sede en Dunwich. Durante gran parte del siglo IX, por causa de las incursiones dinamarquesas, no había obispo en Elmham,  y la sede de Dunwich fue extinta y East Anglia se tornó una única diócesis otra vez.  Luego de la conquista normanda muchos fieles fueron transferidos para centros urbanos más seguros, primero de Elmham para Thetford en 1072, y, finalmente, para Norwich en 1094. A seguir, esa misma catedral incorporó un monasterio de monjes benedictinos…Puro turismo apostólico.

En 1463, la torre de la Catedral de Norwich fue atingida por un rayo que causó un gran incendio, por lo que necesitó ser reconstruida. Sin embargo, en 1643, durante el reinado de “Charles I”, una turba de bravos puritanos invadió la catedral destruyendo todos los símbolos católicos romanos, cuando los furiosos sacrílegos eran conducidos por Linsey, Tots el sheriff, y Greengood, momento en que la multitud disparó sus mosquetes, y desde entonces por lo menos una bala permanece alojada en la pared de piedra. Solamente en el periodo de la “Restauración”, que la catedral sería restaurada por orden de “Charles II” en 1660. Desde entonces mucha agua ha corrido por el Támesis y demás ríos ingleses, al punto que decenas de obispos han dirigido este santuario de Cristo; tantos, que una mayoría de ellos acabó por ser enterrada en ese tabernáculo.

Con todo, lo que hace pocos días era para ser sólo un paseo en la Catedral de Norwich, una de las iglesias más visitadas y temidas del Reino Unido, de pronto se convirtiera en un cuento con sesgo espectral-tétrico-espeluznante.

Es que cuando doña Kerry Launders se diera cuenta de lo que había fotografiado ese día, entró en completo estado de choque. Mismo así, ella divulgó la imagen en la cual garante haber “capturado” el espíritu de un obispo allí enterrado.

Como apunté antes, la catedral en cuestión es famosa en el Reino Unido por sus historias mal asombradas. Con todo, hasta el momento un registro tan “fiel” nunca había sido obtenido en aquel local. Acompañada de sus dos hijos y de su marido durante la visita, Kerry acredita que presenció la aparición de uno de los 12 obispos que están enterrados en aquella basílica.

Cuando procurada, la espantada mujer afirmó a un periodista del “Express”: “Fue mi primera visita a la catedral y todo corría como previsto, el ambiente era bien tranquilo. Pero cuando yo pasé por las fotos que había tirado y comencé a reparar lo que había en ellas, quedé asustada con una en especial. Allí vi un fantasma vestido con las ropas de un obispo. No me asusté, pero quedé en estado de choque con la situación”.

Aunque exista desconfianza por lo que se observa en la imagen pictográfica, la foto de Kerry se junta ahora a un sinnúmero de relatos de funcionarios que trabajan en la manutención de la catedral. Según ellos, no son pocas las veces que objetos son vistos moviéndose solos o voces son escuchadas, incluso cuando se está solo en el interior de la iglesia.

Ergo, como era de esperar, para los escépticos y agnósticos de siempre, claro, todo esto no pasa de mucha imaginación, así como la foto, mismo que una multitud asevere que lémures y fantasiosos espantos clericales vaguen por la catedral en busca del espectro del sheriff Tots y sus comparsas sacrílegos en busca de los símbolos católicos romanos que fueron robados… ¡Vaya uno a saber!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

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Los Deseos Hay que Cumplirlos en Vida


¿Sabe de esas cuestiones que llegan a ser dañinas para el raciocinio cuerdo de cualquier humano? Pues le diré que estos tipos de noticias son la que nos deja ese tipo de sentimiento ambiguo y confuso que no hace más que colmarnos de argumentos que llenarían de aire nuestra mente como si fueran orfeones cantilenas de Beaumarchais.

Resulta que una estatua de característica anfibológica que un día fuera erigida por el soñador artista peruano Fernando de la Jara, en principio no tenía otra intención y objetivo más allá de la alucinación de este virtuoso tolteca descendiente de los Mayas. Bueno, eso fue hasta que de repente surgió un ignoto alumno que se le ocurrió utilizarla para otros fines que no exactamente los de su creador, y fue cuando éste decidió escalar tan extravagante escultura, momento justo cuando tastabilló y acabó quedando con las piernas presas en tan amplia zanja.

Sus amigos, perplejos, y cansados después de haber realizado muchos forcejeos, decidieron entonces llamar a los bomberos para retirar de allí a su compañero antes que se sofocara en tan cavernoso lugar. Fue así que cerca de una hora después, el estudiante que no tuvo su nombre divulgado, logró ser retirado del bendito local.

Usted me dirá que hasta aquí no hay sorpresa y que de bendito no tendrá nada, y puede que muchos ya han quedado atascados en estatuas de los más diversos contornos y hechuras, pero quien aclara el asunto aquí es Markus Mozer, un abnegado funcionario del “Cuerpo de Bomberos de Tübingen”, Alemania, que en realidad fue quien confirmó que el anónimo estudiante de intercambio, oriundo de Estados Unidos, había quedado preso dentro de la “estatua gigante de una vagina”… Que, según lo afirma mi vecino: ¡No existe mejor y más bienaventurado lugar para uno morir sofocado!

Pues bien, una vez zanjado el asunto tengo algo más a agregar, puesto que a veces la singularidad no anda sola en este mundo, así que, otra pregunta que surge, es: ¿qué haría usted si estuviese con un cuchillo clavado en la espalda?

Pienso que a un hospital, como bien lo sugeriría cualquier persona. Pero no, parece que existen otras alternativas más arcanas, como por ejemplo lo acaba de demostrar un ciudadano norteamericano con apariencia de tener 50 años de edad, que resolvió tomar una decisión diferente.

Según lo informa el periódico británico “Independent”, este hombre entró en un local de la red McDonald´s existente en el barrio de Queens, en Nueva York, con un cuchillo clavado en su espalda y con la camisa ensangrentada. Horrorizados, los demás clientes de la tienda permanecieron de ojos fijos en ese hombre que andaba calmamente hacia el mostrador y pedía un sándwich antes de desmayar.

Los chismosos cuentan que mismo con una herida grave, el individuo había conseguido caminar una cuadra entera y entrar en la tienda de la mencionada cadena de fast-food en cuanto hablaba por su telefonito celular.

Tromaine Yancey, una de esas testigos charlatanas que siempre existen en cualquier lugar donde acontecen estos tipos de efemérides, dijo en entrevista a la radio “CBS New York” lo siguiente: “Escuché todo el mundo gritando, una conmoción”… “El hombre entró de repente en la tienda después de una pelea haber acontecido en la calle por vuelta de las 10h de la mañana -en hora local-, el día 24 de junio. Hablando al teléfono, vi que él conversaba con una persona querida y le decía que aquel podría ser el último coloquio entre ellos.

Por supuesto que la tienda de McDonalds tuvo que permanecer cerrada por una hora para que la policía efectuase las investigaciones necesarias al caso. Pero de acuerdo con otras informaciones iniciales, dos hombres huyeron de la cena del crimen.

Sin embargo, en un video que fue realizado por populares curiosos y que fue entregue a la red de noticias “ABC7”, personas son vistas tirando fotos de un hombre herido y tentando conversar con él, en cuanto éste telefoneaba para algún ser querido.

De acuerdo con lo que menciona el periódico, luego de la llegada de socorro, el hombre fue internado en un hospital y se encuentra en estado grave.

En realidad, mi amigo lector, a pesar del aparente escepticismo con el cual procuro driblar esas fantasiosas cuestiones que deambulan en estado embrionario por el orbe dentro de simbólicos cochos filosóficos, me parece utópico tener que decir preciosidades que sólo la experimentada convivencia con la lógica lo justificaría… ¡Horrible!

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

En la Cucaracha Vida


Cualquiera debería tener en cuenta que lo que pasa en el mundo y lo que le sucede a un viviente pensante, son dos coordenadas distintas que muchas veces no se juntan ni se armonizan ni se tocan… Opino que lo mismo puede decirse sobre el ser histórico y el ser cotidiano, que van cada uno por su senda, uno en el fondo, otro en primer plano.

En todo caso, mi continente lector, lo convido a que hagamos el siguiente raciocinio utilizando los sucesos del pueblo chino. Por ejemplo, esos habitantes, como “seres históricos”, ya han sido sacudidos por interminables guerras internas, pestes diversas, catástrofes varias, quiebras económicas, revoluciones sociales y transformaciones que les han llegado algunas veces de la mano de la ciencia, la tecnología, el carisma de algunas mentes sediciosas o de las reacciones no siempre amigables de la naturaleza, harta de tanto avasallamiento y falta de respeto.

Por otro lado, “como seres cotidianos”, estos varios millones de terráqueos necesitan cargar con lo bueno y lo malo de su existencia diaria, como lo es la familia, el trabajo, las enfermedades, los altos y bajos, la fortuna y la desgracia, ésta, siempre esperándolos -como a cualquiera-, a la vuelta de cada esquina ya sea por el billete premiado o el asalto tan temido.

En fin, es la vida, dirán muchos, ya que ésta, en su transcurrir a veces vertiginoso, no nos deja tomar conciencia de nuestro destino, el cual es modificado dramáticamente por sucesos históricos que condicionan nuestro día a día… ¿Por qué lo digo?

Bueno, es que cuando más de un millón de cucarachas terminan por escaparse de un criadero, puedo imaginar el impacto que ello puede causar en todo viviente

Pues le diré que esto ya no es una ficción cinematográfica digna de un Alfred Hitchcock, puesto que en el este de China, conforme lo informó hace unos días la prensa local, un especialista sanitario tuvo que salir alígero a pedir a los habitantes de los alrededores de Dafeng para que ellos mantuviesen la calma… Que pienso, sería para que algunas desvariadas no se subiesen a las sillas y comenzasen a gritar, histéricas.

En todo caso, siempre de acuerdo con lo que informó el periódico “Xiandai Kuaibao”, estas lindas cucarachas eran utilizadas para la fabricación de medicamentos tradicionales chinos… Y probablemente estas también se encuentren en la fórmula de algún medicamento que uno consume.

Pues bien, parece que ese ciclópeo escuadrón de sabandijas terminó por escaparse de sus habitáculos luego después que “un individuo no identificado” destruyó el vivero de reproducción que estaba situado en una granja de la comunidad de Dafeng, conforme lo acrecentó el periódico publicado en nanquín.

Así pues, las autoridades sanitarias de la provincia de Jiangsu necesitaron enviar a cinco especialistas, los que fueron encargados de una operación de desinfección para eliminar los insectos. Y lo que llevó a uno de esos especialistas a pedir a la población para no entrar en pánico… Al final de cuentas, esos animalitos se destinaban a un fin misericordioso en pro de una humanidad más sana.

Como creo haberlo mencionado antes, la fortuna y la desgracia están siempre esperándonos a la vuelta de cualquier esquina, y eso debe haber impactado en el ánimo del propietario de la granja, Wang Pengsheng, quien había investido este año cerca de 100.000 yuans (16.200 dólares) para adquirir nada menos que 102 quilos de huevos de “periplaneta americana”, una especie de cucaracha de varias patas, no dejando claro si estas se comunicaban en inglés o en mandarín.

Por supuesto, de corazón sereno y llevando en el pecho la certeza de que el equilibrio continúa a reinar soberano en el planeta en cuanto algunos se encargan de manipular las coordenadas preliminares que afectarán en algún momento nuestras vidas, sólo me resta avisar al lector, que es inútil ponerse a leer Camões sabiendo de antemano que Inés está muerta… ¿No es periclitante?

(*) Si es de su interés continuar a entretenerse con otras lecturas amenas, mi adicto leyente, tiene varios de mis libros impresos o en versión e-book, disponibles en el sitio web: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

La Dura Reflexión de que el Mundo ha Mudado


Alguien me dijo: ¡tiene usted muy mala cara! No se si es mala, -respondí-, pero es con la que me tocó nacer, aunque en verdad, recientemente tuve un principio de gripe, me dio fuerte, pero pasó de prisa. Claro que mismo así comprendo que éste no es el sitio más conveniente para una convalecencia, quedando aquí expuesto a los agobiantes vientos literarios. Si bien, reconozco que a veces estos no pasan de una ligera brisa retórica. Pero no me molestan.

Siendo así, ante tan positivista y resignada explicación, por lo que distingo, a veces los viejos son peor que los muertos, cuando se les da por hablar y no ponen freno a la lengua. Quizás ellos tengan razón. Será, quién sabe, por ventura, la desesperación de no haber dicho todo lo que querían cuando aun podían aprovecharles… ¡Escalofriante!

Raciocino que de nada me sirve estar advertido, porque por más que el estimado lector lo diga, por más que lo digamos todos, siempre quedará una palabra por decir. Y no les pregunto que palabra es esa, pues hace muy bien no querer saberlo, ya que mientras callamos las inoportunas preguntas, mantenemos la ilusión de que en algún momento acabaremos por saber las respuestas… ¡Conmovedor!

No se si a la gente del montón les pasa lo mismo que a mí, ya que en otros tiempos esto era percibido como la letra de un bolero, pero me percato que es la más pura y cruel realidad. Así que, contando con mi perspicaz sagacidad de siempre y próvido de mis amenazadores coturnos emocionales, recordaré a todos que, a pesar de su intraficable raciocinio analítico, Ortega y Gasset frecuentemente se reportaba al hombre de genio, como aquel con la capacidad de inventar su propia ocupación.

Pues bien, mancomunado de cierto coraje amateur, y sin perder más tiempo entregándome a recordar el embrión que fui y el viejo que jamás seré, sin necesidad de tener que entregarme al hermafrodita placer de dejarse llevar por las bellezas interiores y acabar siendo preñado por ellas, pasaré a contarles sobre las cosas de que me he percatado recientemente…

He de decirles que me he dado cuenta de que la esquina de mi casa está dos veces más lejos que antes… Y además parece que hay una pequeña subida en la que antes no me había fijado…

Igualmente, casi sin querer, me di cuenta que los peldaños de las escaleras ahora son mucho más altos que antes…

También percibo de que no sirve de nada pedirle a la gente que hable más claro, porque parece que ahora, a todos les ha dado por querer hablar tan bajo que no se entiende casi nada…

Del mismo modo, me he percatado que la ropa que quiero comprarme, ahora se les ha dado por hacerla tan apretada, sobre todo en la cintura y en las caderas, que me resulta irritante y muy desagradable…

Como si fuese poco, a la par percibo que la gente ha cambiado su fisonomía, ahora es mucho más joven que cuando yo lo era…

Por otro lado, me da la impresión que la gente de mi edad es mucho más vieja que yo… Tanto es así, que el otro día me encontré con una antigua conocida, y ha envejecido tanto, que no me reconoció.

También les cuento que he dejado de correr detrás del autobús, porque me di cuenta que ahora éste parte mucho más rápido que antes…

Tampoco se decirles si todas mis neuronas estaban despiertas cuando recapacité sobre estas mudanzas, pero todo esto lo reflexioné esta mañana, mientras yo me arreglaba frente al espejo…

A propósito… ¿Se dieron cuenta que los espejos ya no son tan nítidos y claros como hace 50 años?

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