Dele Más Luz a su Birgulino


Justamente para todo aquel apasionado lector que a su vez es fanático de la saga “Star Wars” y vive soñado con los hechos y los personajes de tales películas, vistiendo sacrosantamente mi manto de monje de piedra, me tomo la molestia de comunicar a todo interesado en esos asuntos luminoso, que ya da para transformar su “erección” en un sable de luz… Caso logre levantarlo, claro está.

Es incontestable que no estoy hablando aquí de la necesidad de acudir a la maravillosa pastillita azul o similares que son vendidas en el mercado a precios módicos, sino más bien porque para los que no alcanzaron todavía esa edad proterva que castiga y condena al hombre en vida, ya inventaron un “preservativo” que brilla en lo escuro del cuarto: el tal “Prudence Neon”.

Por tanto, todo lleva a creer que dicho invento cae como de perilla para esas parejas que tanto les gusta jugar de “esconde-esconde” antes de perderse en el “pega-pega” en la horizontal o en la posición que se les ocurra.

Tirando la mente de su posición estática y dándole libre albedrío a la misma, es de imaginar entonces el perfil de un ciudadano cualquiera debidamente “vestido” con esa “gabardina verde” sacando de repente aquel trabuco “verde centellante color de marca texto”, gritando en el dormitorio: ¡Aquí está!… Lo que en realidad puede resultar cómico o tal vez brochante. Depende de cada uno… Habría que testarlo para ver lo que mejor se ajusta.

Por lo que cuentan, parece que el artilugio funciona después de uno colocar el preservativo, “armado en su debido lugar”, debajo de un foco de luz por treinta segundos… Un poco lejos, eso sí, para que no se le queme, obvio.

El paquetito con tres unidades -que es por si a uno le cortan la luz-, conforme una investigación rápida en internet, cuesta cerca de U$ 2,00. De acuerdo con la descripción del fabricante, el material no es tóxico y pasa por tres testes de cualidad… Con todo, parece que en la boca no funciona bien.

Aguzada ya mi curiosidad investigativa digna de un “Sherlock Holmes”, terminé por encontrar un video divertido en “Youtube”, que no sé si es una acción de la propia marca, en que un individuo danza en la oscuridad usando el preservativo de neón en una prótesis peneana, porque, verdad sea dicha, el tamaño y la flexibilidad no hacen justicia a la realidad.

¿Qué quiere que le diga? Yo tengo lo que tengo y nada más, pero no me quejo. Mis manos, ya habituadas a asir lo mío, no son víctimas ni victimarias, aunque quizás él si lo sea, depende del lado cóncavo o convexo que uno mire la cuestión.

Pero en fin, volviendo a mis manos, cuando ellas se cierran lentamente, advierto los puños en que se han convertido. No agreden, no golpean, pero por las dudas intento abrirlas de nuevo, porque en última instancia en lugar de ahorcar ellas tienen la vocación de acariciar y ése es su oficio primordial… Por tanto, ya es común que oscile entre la consolación y el desconsuelo y, convengamos: ¿Para qué, lucecitas de neón?… ¡Impresionante!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

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Jugando a Oscuras a la Cabra Ciega


Profeso que ya es hora del gentío prestar más atención en lo que hace y a lo que recurre para declarar sus virtuosos sentimientos platónicos ahogados. En especial lo digo por toda esa gente que sale poniendo “Te amo” en las paredes, ya que debería especificar a quién… Sé de un montón que ha leído ese tipo de mensaje al punto de ilusionarse y luego salió lastimado.

Hago tal referencia no por acaso, pues es notorio que otras personas apelan a actitudes más trastornadas y por veces se les va la mano, como es el caso específico de doña Gayle Newland, de 25 años.

Por causa de su pasión arrebatadora, esta mujer fue condenada hace unos días por un tribunal británico a pasar ocho años en la prisión, dando una de pajarito atrás de las rejas. En verdad, ella terminó siendo acusada de un crimen que se inició en los medios virtuales después de ella se hacer pasar por hombre para engañar una “amiga” y así poder realizar sexo con ella… Exactamente de la forma que el leyente imagina.

El caso es que Gayle quedó amiga de la víctima en la plataforma “Facebook”, en 2011, usando un nombre masculino en su perfil, “Kye Fortune”. Luego de pasar un tiempo intercambiando palabras dulces y románticas, las dos pasaron a una etapa superior en la que sustituyeron la escrita por conversaciones telefónicas de nivel más íntimo, aunque Newland continuó fingiendo ser un hombre.

Finalmente, después de gastar mucha saliva por el auricular, ellas concordaron en encontrarse en 2013. Circunstancialmente, Newland insistió para que la amiga se vendase los ojos para el encuentro.

Lo que suena extraño, es que ellas pasaron más de cien horas juntas, en las cuales la víctima siempre estuvo vendada… Lo que no sería necesario, pues ya da para sacar que era ciega de cerebro.

En fin, como si fuese poco, ya que el propio amor es ciego, durante algunos encuentros ellas mantuvieron relaciones sexuales, algo así como diez veces, hasta que la mujer abusada decidió tirar la venda y vio que Newland usaba en verdad una prótesis en lugar de pene… Cosa que nos hace suponer que a más de ciega era manca.

Sin embargo, contrariando a su ahora ex amiga, durante la audiencia Newland alegó que la víctima siempre supo que ella fingía ser un hombre y ambas se entretenían haciendo juegos lujuriosos para explorar la sexualidad. También negó que ella la tuviese forzado a usar vendas o cualquier otra cosa para esconder su rostro… Quizás queriendo reinventar algo parecido a “50 tonos de gris”.

Mismo así, el juez del caso, que no tuvo su identidad revelada, describió a la condenada como siendo “una mujer mentirosa, intrigante y muy determinada”.

El juez llegó a registrar en la sentencia, que “la señora acusada mantuvo esa línea de conducta durante un largo período de tiempo en el cual jugó con los sentimientos de otros, actuando únicamente para su propia satisfacción sexual sin llevar en cuenta el impacto devastador que el descubrimiento de la verdad tendría sobre la víctima”… Pero se atuvo de condenar a la acusadora por el simple hecho de ser “estúpida”.

Verdaderamente, a pesar de todos los defectos, la vida ama el equilibrio, pues si mandara sólo ella, haría que el color oro estuviera permanentemente sobre el color azul, que todo cóncavo tuviese su convexo, que no sucediese ninguna despedida sin llegada, que la palabra, el gesto y la mirada se comportaran como gemelos inseparables que en todas las circunstancias dijeran lo mismo… ¡Es de dudar!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

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