Trama de Hollywood Filmada en Montevideo


Casi se me escapa un hecho que ocurrió que hace muy pocos días en Uruguay, donde cuatro personas resultaron procesadas por tentativa de extorsión, dos de ellos con prisión. Evidente que cualquiera dirá que hoy día eso ocurre con muchísima frecuencia. Claro, no lo niego, pero no cómo en este caso, que más parece salido de un policiaco seriado de TV o de alguna película Hollywoodiana de requintada trama escatológica.

Pues bien, la sinopsis de esta trama montevideana indica que los enjuiciados filmaron a un hombre teniendo sexo con una prostituta de lujo, para luego exigirle US$ 50.000 a cambio de no mostrarle las imágenes a su pareja. Tras el intento de extorsión, el individuo terminó presentando una denuncia ante la Policía, la que dispuso una investigación que llevó varios días y que fue determinante para que el juez penal dispusiera los procesamientos de cuatro personas, como dije, dos de ellos con prisión.

Antes se decía “el rollo de celuloide”, pero ya no; el rollo es de otro tipo, pues según citaron fuentes del caso al periódico “El País”, el ideólogo y mentor de la extorsión y su víctima, eran dos jugadores de póquer de alta gama que tenían al casino del hotel “Radisson Victoria Plaza” como uno de los lugares donde ambos apostaban fuerte y al taca-taca. Por tanto, si bien no eran amigos, víctima y victimario se conocían de ese nocherniego ambiente de jugadores de póquer en Uruguay.

Empero, resulta que una cierta noche, una atrayente mujer se le presentó a la víctima en un restaurante, donde sin mucho rodeo comenzaron a intimar, cenaron y luego ella lo invitó a un apartamento en el que, según dijo, vivía… Triste y solitaria como una margarita deshojada. El caso es que sin necesidad de la víctima hacerse el mosca muerta, allí mantuvieron relaciones sexuales. No en tanto, el tozudo hombre no sabía que mientras tenía un placentero sexo en la horizontal, ambos estaban siendo filmados para él ser extorsionado luego después con el contenido sicalíptico registrado por una cámara colocada en el lugar.

Tal y cual ocurre en las películas policiales cómicas, tras la denuncia, la Policía se comunicó con la Justicia y, con la autorización del magistrado, se comenzó una investigación que incluyó escuchas telefónicas de los hasta ese entonces presuntos involucrados en la maniobra extorsiva. Y fue así que la indagatoria policial permitió identificar claramente a cuatro personas como integrantes del grupo que llevó adelante el mencionado delito. Uno de ellos es el apostador e ideólogo; otra, la mujer de “amores vendidos” que mantuvo relaciones sexuales y que no informó al hombre de que estaba siendo filmado, además de otros dos individuos comparsas.

A posterior, el juez los interrogó y decidió que el procesamiento de los primeros dos fuera con prisión, acusados de coautoría de un delito de tentativa de extorsión. Los otros dos también fueron procesados por el mismo delito pero sin prisión, en el grado de cómplices: uno trasladaba al autor a diferentes lugares y el otro contactó a la mujer para que mantuviera relaciones y fuera filmada… O sea, era el que sujetaba la cámara.

Las fuentes del caso informaron que la mujer es joven y vendía sus servicios sexuales como “dama de compañía” por Internet; pero en este caso ella buscó a su cliente a comienzos de junio en un restaurante donde un día a la semana se juntan a cenar jugadores de póquer, sin decirle a éste que cobraba por sexo.

Pero resulta que en el guion no constaba que el cliente que ella escogió no fuera la víctima elegida en primera instancia, sino que se pretendía un otro sujeto presuntamente con más dinero. Sin embargo, al notar a la mujer sola en el restaurante, la futura víctima se le acercó y comenzó a charlar, y el galán pronto pensó que la estaba seduciendo. Siguiendo el libreto inicial, ella aparentó que eso ocurría y siguió adelante con el trabajo que le habían indicado, llevando al hombre hasta un apartamento.

El autor de la maniobra -o libreto-, había alquilado ese inmueble por unos días, donde luego se ocupó de colocar una cámara fija que tiene la posibilidad de encenderse automáticamente en la hora que se le marque, la que, según confesó, la trajo desde Argentina para realizar la extorsión. A la mujer de “amor vendido” le ofreció US$ 1.000 por llevar al hombre hasta ese apartamento y ser filmados teniendo sexo, propuesta que fue aceptada… Porque, evidente, en esos pagos la vida está muy cara.

En síntesis, ya que aquí no importa lo que ocurrió en la horizontal, días después de concretarse el encuentro, el ideólogo de la maniobra llamó por teléfono a la víctima y lo amenazó de que si no pagaba US$ 50.000, le entregaría una copia del “video hot” en DVD a su esposa… El hombre le dijo que no tenía esa plata para darle, pero después que se insistió en intentar extorsionarlo resolvió hacer la denuncia a la Policía.

Tal cual vemos en la TV o en el cine, los hombres de la ley le recomendaron que acordara un lugar de reunión para entregarle el dinero y así detener al autor in fraganti. Y otra vez, tal cual ocurre en las películas del detective Frank Drebin Jr, interpretadas por Leslie Nielsen, el delincuente vio que había varios móviles policiales en la zona y desistió del encuentro. Luego hubo un impasse en la comunicación entre el victimario y la víctima, porque éste último viajó a Brasil por unos días… A su retorno volvieron a comunicarse y la investigación policial avanzó hasta tener las pruebas suficientes y el juez ordenar las detenciones… Aquí es justamente cuando aparecen las letras grandes en la pantalla: “The End”… Ahora no me venga con que no le gustó el argumento… ¡Es un peliculón, mi amigo!

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

¿Cómo Sabe si es una Profesional del Sexo?


Quizás algún sabio leyente de cerebro requintado sepa responder al dedillo este tipo de cuestionamiento con sólo echar una mirada por la ventana, pero ciertamente el dictamen puede variar de hombre para hombre, y estoy seguro que hasta mi vecino se equivoca cuando me apunta -según él- quién es y quién no. No en tanto, el “busilis” de la cuestión es saber descifrar sin equivocarse: ¿cuál es el perfil de una prostituta?… ¿Cómo se sabe que una mujer está ofreciendo servicios sexuales?

Comprendo que han de surgir miles de respuestas -algunas escatológicas, otras ni tanto-, pues le diré que para mí… ¿sabe aquella escena de filme en que una mujer es presa apenas por usar el tipo de ropa equivocada en el lugar errado y estar siendo simpática demás con los hombres? Por tanto, es exactamente esa imagen la que a mí me vino a la cabeza cuando me enteré cómo es de fácil elucidar ese juicio.

En todo caso, así que ni un Sherlock Holmes de los Pampas -pero sin aquel sombrero ridículo-, le daré ya la pista para que usted se fíjese hasta qué punto puede llegar la esquizofrenia de algunos omnipotentes de la gran nación del Norte. Es que me entero que en Nueva York, en pleno 2014, como la prostitución por esos aledaños es considerada crimen, parece que han encontrado una manera de probar legalmente que la mujer estaba ofreciendo sexo pago, tan sólo con revisar en plena calle sus pertenencias -físicas y materiales- para ver si ella lleva consigo preservativos.

Por tanto, independiente de todo el avanzo de la libertad femenina y sin querer entrar en el mérito de la legalización de una de las profesiones más antiguas de la humanidad -que ha sacado del apuro a muchos, pero que igualmente explora mujeres desde entonces-, parece que el caso por allí es un problema de salud pública. Las mujeres no pueden ejercer su trabajo si no se protege y evitan correr riesgos, independiente del tipo de sexo que hagan… Y juzgo que debido a la existencia de varios modelos de sexo, ha de llamar la atención de muchos el tipo de protección que se utilice.

Así pues, en la ciudad de la gran manzana, la oferta de sexo mediante pagamento puede generar una multa de US$ 500 y hasta tres meses de prisión. Para la mujer, claro. El hombre que utiliza esos sicalípticos servicios no sufre ninguna represalia… Aunque después se arrepienta cuando le pique la blenorragia.

Circunstancialmente, la policía y el Estado de Nueva York señalan que el foco de esos abordajes es el combate a las grandes redes de prostitución y al tráfico de mujeres. Y hasta el propio prefecto de Nueva York, Bill de Blasio, asegura que esos chequeos irán reducir drásticamente esas aprensiones como prueba de venda de sexo. Por tanto, todo lleva a creer que los abordajes a mujeres no serán extintos tan temprano, ya que esta práctica continuará siendo usada como una manera de producir pruebas en casos considerados graves, según apunta el periódico “Folha de São Paulo”.

Por supuesto que en una sociedad en que las mujeres son culpadas por abusos sexuales, en que usar ropas cortas, ser bonita o sexy demás es visto como una manera de provocar a los incautos hombres, y en que asedios fantaseados de elogios son totalmente aceptos -todas esas cosas acontecen en el mundo entero, y no solamente en el quintal de casa-, opino que esa práctica nuevayorkina dice mucho más sobre el papel de la mujer en la sociedad de que a penas de la prostitución en sí.

Por consiguiente, también noto que no es necesario uno tener que dislocarse hasta los pueblos de Oriente, para ver que la libertad sexual de la mujer es totalmente limitada y su patrón de comportamiento aun es dado por hombres y no por ellas mismas.

Luego, hablar sobre sexo y discutir los estereotipos y los atrasos legislativos parece ser algo mucho más importante para lograr crear una sociedad más justa… En todo el mundo, obvio.

(*) Si le parece, dese una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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