Profecías Más Viejas que la Ruda


Por raro que parezca, no resulta fácil definir o describir qué es un profeta. Y la dificultad procede de las mismas tradiciones bíblicas y de los datos que ofrecen los libros proféticos. Tal aprieto surge porque éstos revelan que no se trata de personajes cortados por un mismo patrón, uniformes en todos los aspectos de su personalidad, su actividad o su mensaje… Otros, porque son locos de atar.

Tenemos por costumbre llamar de profetas a Isaías, Jeremías, Eliseo, Abdías, Gad… Pero sin duda existen notables diferencias entre ellos. Y, aunque no bastan para negar los vínculos que los unen, es conveniente tenerlas presente para captar lo complejo de la tarea. Sin embargo, lo que se sabía hasta el presente con respecto a lo antiguo, es que los profetas tuvieron buen cuidado de no presentarse nunca como fundadores de nada nuevo, sino como reformadores, o mejor aún, como renovadores de la religión de Israel, ya que lo esencial a la religión hebrea es anterior a la época de los profetas.

Lo que sí hicieron estos y de una forma única, fue aportar una profundidad, un crecimiento y una concreción insospechados antes de ellos; por tanto, su aportación constituyó un cuerpo de pensamiento religioso de altura excepcional.

Pero muchos desconfiados dirán que esto es cosa anticuada que se originó desde antes de la humedad, quizás por no saber que en 1989, una señora búlgara ciega previó que los “hermanos americanos” -que no eran exactamente los Karamázov- serían atingidos por “dos pájaros de acero”.

Resulta que algunos años después, antes de ella fallecer, en 1996, sus seguidores cuentan que ella había declarado que una “gran onda iría cubrir una costa habitada por personas y ciudades cercanas, y todo iría desaparecer bajo el agua”, por lo que muchos piensan que sería por tanto la previsión del tsunami que ocurrió en 2004.

Cuando Vanga murió en 1996 a los 85 años, era conocida como la “Nostradamus de los Balcanes”, en una clara referencia al alquimista que vivió durante la época del Renacimiento.

Pero como nada es al acaso, durante el año de 2015, más una de las declaraciones premonitorias de “Baba Vanga” salió a público. Aparentemente ella ya había previsto la ascensión de la “gran guerra musulmana” en 2016, de acuerdo con registros dejados por ella antes de morir. Con respecto a la ascensión del Islán, ella también hizo otras afirmaciones futuras y preocupantes, si es que tenemos en cuenta el número de aciertos de sus previsiones.

El caso es que Vanga garantizó que la guerra musulmana sería iniciada luego a seguir de la primavera árabe de 2010 y que el fin de este proceso sólo acontecería en 2043. Pero lo que suena más alarmante aun, es que el centro dos conflictos sería en Siria y que el fin tendría Roma como “califato” de la civilización musulmana.

Al hablar sobre nuestro futuro, la vidente también alegó que Europa “va dejar de existir” hasta el final del próximo año y que el continente acabará casi vacío, tal cual un terreno baldío casi enteramente desprovisto de cualquier forma de vida.

Esta profecía que suena horripilante viene alertando a los teóricos de la conspiración, quienes destacan la actividad del Estado Islámico en Libia, región bien próxima a Europa.

Vanga nasció en una villa localizada en la región de Strumica, al pie de una montaña, y se cree que ella perdió la visión durante una tempestad cuando fue alcanzada por una rajada de viento y lanzada de vuelta al suelo.

Luego más tarde, la mujer alegó que pasara a tener la capacidad de ver el futuro y rápidamente adquirió un elevado número de seguidores. Con el pasar de los años y al ponerse más vieja, pasó a ser mentora de ricos, famosos y mismo hasta jefes políticos… Probablemente todos ellos preguntándole siempre cuales serían los números de la lotería mayor de sus países.

Entretanto, dejando de lado las cuestiones vistas por un ciego donde cosas palmarias se tornan cada vez menos apetecibles, puesto que el obstáculo existencial por veces dura años, recuerdo que el poeta Gérard de Nerval enloqueció de vez, al identificar una actriz con la Virgen María, haciendo con ello recrudecer el escepticismo del filósofo rumano Emil Cioran, el último de los delicados, para quien, desde hace dos mil años, Jesús se venga de nosotros por no haber muerto en un sofá… ¡Visionario asunto!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

¡Piense Bien Antes de Votar!


Sorprendido de verlo tan inquieto, no tuve más remedio que preguntarle al trémulo de mi vecino porqué razón andaba tan preocupado. Sin más, me dijo: ¡Si esa onda se extiende, nos agarrará de pantalón corto!, palabras que pronunció como si estuviese investido de una autoridad por encima de lo común, que luego me llevó a considerar como si aquella frase se tratara del más irrefutable dictamen del destino.

En un principio no le entendí, y creo que eso nos demuestra una vez más que nunca nos deberíamos sentir seguros de aquello que pensamos ser porque, en esos momentos, pudiera muy bien ocurrir que ya estamos siendo cosa diferente.

Ergo, abandonando más que alígero aquellas meditaciones filosóficas de la Nada, le solicité mayores detalles sobre la cuestión, por lo que sin dar vueltas al igual que un perro antes de echarse, me confesó que su estado de preocupación tenía por base las recientes noticias que señalaban que mujeres activistas de Sudan del Sur habían acabado de presentar una propuesta de “huelga de sexo” como incentivo para que los hombres parasen de luchar en la guerra civil que abala el país desde hace varios meses.

Me costó un poco esconder la carcajada que insistía en querer escapar de dentro de mí, pero una vez que logré controlar mi ímpetu risible, le hice ver que por aquí no vivimos situación igual, por lo no había motivo de tales preocupaciones.

Obvio que concordó de inmediato, y se animó a relatarme que aquella propuesta fuera divulgada la semana pasada en Juba, durante un encuentro que contó con la participación de casi 90 mujeres, incluyendo parlamentares, que buscaban posibles soluciones para el conflicto.

Sin embargo, lo que más lo atosigaba en el momento, era que entre las ideas, una de las sugerencias fue “movilizar todas las mujeres de Sudan del Sur para que nieguen a sus maridos los derechos conyugales hasta que consigan establecer la paz”, mientras que otra propuesta fue la de marcar un encuentro entre las esposas del presidente Salva Kiir y la de su rival, el ex-vice-presidente y ahora líder rebelde Riek Machar, para “pedir que se unan al camino de la paz y de la reconciliación, presionando los maridos para que interrumpan la guerra”.

-No embromes -le respondí-. La situación por allá es muy diferente, porque millares de personas ya han sido asesinadas y casi dos millones fueron obligados a huir de sus casas, para evitar tanto las tropas del gobierno como de los rebeldes, en cuanto los masacres de civiles y los estupros como arma de guerra se convirtieron en un hábito casi común en el país, creado en 2011 y que sufre desde fines de 2013 con una guerra fratricida.

-No estoy en desacuerdo con eso -asintió mi vecino cerrando el cejo-. Lo que en realidad me preocupa, es que si esa idea toma volumen y se desparrama al igual que “primavera árabe” por estos pagos para protestar contra la corrupción del gobierno y el robo de los políticos actuales, vamos a tener que aguantarnos a pico seco hasta las próximas elecciones.

Es incuestionable que él tiene razón, y eso me dejó intranquilo a mí también. Por tanto, antes que se nos avecine una “huelga de sexo”, nada mejor que votar bien en el próximo sufragio… ¡Piense bien antes de votar!

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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