La Alegría en Versión Biónica


-¿De qué se ríe, doctor?… ¡Buen día!… Por su fisonomía, enjuicio que la vida le ha de estar resultando de pura despreocupación.

-Para usted también, mi amigo… Y cuanto a su percepción, creo que otra vez erró el tiro. Desde ya le aclaro que no me rio de la vida, que suficientes preocupaciones ésta ya me otorga gratuitamente.

-Sinceramente, ¡no lo comprendo, doctor!… ¿Puedo saber por qué sonríe?

-Es que apenas lo vi a usted ahí, sentado frente al pocillo de café, algo me trajo a baila su parecido con Mohammed Abad.

-Debe ser algún conocido suyo, porque no tengo idea de quién puede ser ese sujeto.

-La verdad, es que yo tampoco; pero como su caso es insólito, no puede abstenerme de compararlo con usted… ¡Disculpe!

-No sé porque yo tendría que aceptar sus disculpas, doctor. Por lo visto, ha de tratarse de algún chisme barato de los que usted siempre trae.

-No sea ingrato, hombre. Sólo buscaba ser urbano.

-Fenómeno, pero eso tampoco explica por qué anda tan alegre.

-No estoy alegre ni feliz, verdad sea dicha. Era tan solo la unión de dos contingencias.

-Ya viene usted con sus charadas… Sepa que hoy no estoy para acertijos… O me cuenta lo que sabe, o tire de una vez esa máscara chusca de su faz.

-Usted es un avinagrado, mi amigo. Por eso se parece mucho a ese individuo…

-¿Qué hombre?… ¿Podría explicarse mejor, por favor?

-Por supuesto, ¿qué mal hace?… Le cuento que cuando aun era un muchacho imberbe, Mohammed Abad sufrió un horrible accidente de automóvil.

-No me atinge su indirecta, doctor. Nunca fui atropellado en mi vida.

-¿Quiere que termine el relato, o va a comenzar con sus impertinencias?

-Dele nomás, suelte la lengua, doctor. Ya estoy curioso para saber de qué se trata.

-Como le decía, ese día Mohammed fue arrastrado por un vehículo por cerca de 185 metros, por lo que tuvo su pene sumariamente arrancado y tuvo que conformarse en vivir así durante casi treinta años.

-¡Ja! Luego imaginé que se trataba de alguna chacota de su parte…

-Está bien, no le cuento más nada.

-Si empezó algo, doctor, tiene obligación de continuar. Prometo que no lo interrumpo.

-Algo que dudo, pero sigamos. Resulta que la vida de este individuo que hoy tiene 43 años, de repente ahora mudó totalmente.

-¿No me diga que acertó a la lotería?

-Fue mejor que eso, hombre. Fíjese que luego de pasar por una cirugía bastante complicada, él acabó por ganar un pene biónico, y tres décadas después pudo conocer lo que era una erección. Por lo que su sueño ahora es perder la virginidad y formar una familia.

-Ya me lo imaginaba. Usted me quiere tomar el pelo, como siempre.

-Está bien, paro por aquí…

-No, no… Ahora siga. No se comporte como un maleducado, doctor.

-Usted me prometió que no iba a interrumpir mi relato.

-Entonces, le renuevo mi promesa. Continué nomas.

-Usted ya me sacó las ganas, hombre; pero si insiste, acreciento que para construir el tal pene biónico, los médicos tuvieron el delicado trabajo de retirar piel de los brazos del paciente y trasplantarla para dos tubos que se inflan cuando él presiona sus testículos.

-Esas cosas sólo pueden ser inventos suyos, doctor. Si fuese así, ese tal de Mohammed quedaría como el gallo que agita sus alas cada vez que cacarea.

-Eso, yo no sé, pero lo cierto es que días después de la cirugía, el hombre probó el aparatito y confirmó su funcionamiento, avisando que “ahora quiere conocer a alguien con quien pueda practicar sexo, ya que intentará llevar la vida normal que nunca consiguió”.

-Lo que no es de dudar, doctor. Al fin de cuentas, el sujeto perdió su juventud sin probar nunca lo que era experimentar el alivio manual.

-Se equivoca rotundamente, mi amigo; pues durante cierta época de su vida, él llegó a ser casado, aunque escondiera el problema de su mujer. En todo caso, como los dos no se relacionaban sexualmente de manera alguna, ella acabó pidiendo el divorcio… Por eso me reía de usted cuando esta historia me vino a la cabeza…

-¿Sabe una cosa, doctor? ¡Váyase al diablo!… O, mejor dicho, me niego a seguir escuchando sus gansadas… ¡Me voy!

-Vaya nomás, y no se olvide de cumplir con sus compromisos en casa, para que no le ocurra como a Mohammed.

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

Anuncios

El Sublime Amor que se Vuelve Odio


Desde ya, mi pasional lector, le aviso que las emociones asociadas al amor suelen ser extremadamente poderosas, llegando con frecuencia a ser irresistibles. Por tanto, tenemos que el amor en sus diversas formas actúa como un importante facilitador de las relaciones interpersonales y, debido a su importancia psicológica central, pasa a ser uno de los temas más frecuentes en las artes creativas como lo es el cine, la literatura y la música… O en las técnicas destructivas, como suele apreciarse seguidamente en los medios de comunicación.

Sin embargo, sabios afirman que los seres humanos podemos desarrollar en esencia dos tipos de actitudes: bajo una de ellas somos altruistas y colaboradores, y bajo la otra somos egoístas y competidores. Entretanto, menguados dicen que todas las otras tipologías se incluyen dentro de estas dos naturalezas. Como sea, sabemos que existen personas totalmente polarizadas hacia una de las dos actitudes por voluntad propia; como por ejemplo los monjes budistas, que están totalmente volcados hacia el altruismo, en cuanto que los practicantes del objetivismo se inclinan hacia el egoísmo.

También existen personas que combinan a sabiendas ambas formas de ser, comportándose, unas veces, de forma altruista y colaboradora, otras, de forma egoísta y competitiva, mientras que en otras, de forma parcialmente altruista y competitiva. En todo caso, en algunas partes del mundo predomina el altruismo, como por ejemplo en Tíbet, de modo que allí el egoísmo se ve en general como algo negativo. Aunque también existan grupos humanos donde sucede lo contrario.

No olvidemos que todas las guerras de la historia nacieron del egoísmo por parte de, al menos, uno de los dos bandos. Así que, por definición, todas las situaciones conflictivas del ser humano proceden del egoísmo.

Igualmente se da el caso, según consta en la Biblia, de que “el infierno parece ser mejor de que tener que encarar una mujer en furia”. A su vez, el enajenado filósofo alemán Friedrich Nietzsche, decía que “en el amor y en el odio, la mujer llega a ser más bárbara que los hombres”.

Menciono todo esto, porque conforme noticia del periódico “Daily Mail”, la inglesa Torz Reynolds, de 26 años, llevó toda y cualquier definición de venganza conocida hacia un otro nivel, al descubrir la traición cometida por su ex novio. Para ello, sin que le tremiese la mano, se recortó el tatuaje con el nombre del susodicho y le envió el pedacito de piel de su brazo por el correo.

En un principio, esta londrina acreditaba piamente en la historia que él le contaba, ya que el muchacho le decía que iría emigrar para Alaska después de haber conseguido el empleo de sus sueños. No en tanto, su historia era conversa para buey dormir o, en este caso, para inglés ver. Resulta que el ex novio se había mudado para otra ciudad junto con otra mujer. Semanas después de descubrir la traición, Torz resolvió vengarse de una manera agresiva. Se recortó el pedazo de piel del brazo donde estaba tatuado el nombre del ahora innombrable ex.

En su entrevista al Daily Mail, ella contó haber llevado una hora y media para realizar el “recorte” de la piel con un bisturí. Entonces colocó el pedazo de epidermis en un frasco y se lo envió. Torz todavía tuvo la sutileza de rastrear la encomienda y saber cuándo él recibiría el paquetito. Chopper, el mentiroso, de 24 años, fue procurado por los reporteros del diario, pero no quiso comentar el asunto ni disertar sobre esa venganza corajosa o absurda de su encantadora ex.

Por su vez, dando continuidad a los arrebatos del amor, vi que en el “Huffington Post” también aparece Ashley Prenovost, una encantadora joven norteamericana que vive en el estado do Arizona, y todo porque ésta resolvió quebrar la casa entera después de discutir con su novio… ¡Ah! ¿Quiere saber el motivo?

Es que el egoísta de su novio se recusó a practicar sexo con ella… ¡Habrase visto tamaña estupidez! En todo caso, la confusión aconteció en la ciudad de Glendale, y Ashley acabó siendo presa por cuenta de la pelea… Aunque mi vecino diga que en pelea de marido y mujer uno nunca se debe meter. Pero dando seguimiento a tan nervioso asunto, de acuerdo con la policía, ella tendría llegado a su hogar después de pasar la noche fuera de casa. Alcoholizada, se quitó la ropa sin demora y exigió que el dormilón de su novio transase con ella.

El lagañoso muchacho, viendo el estado de embriaguez de su compañera, se recusó a mantener relaciones conyugales. Fue lo suficiente para que Ashley agarrase a la hija de ellos, de apenas 4 meses, y saliese gritando y berreando por toda la casa. No satisfecha con su escándalo, comenzó a golpear las paredes y otros objetos, hasta acertar un portarretrato y cortarse la mano. Cuando la policía llegó a la residencia, ella estaba desnuda y ensangrentada, intentando escapar por el garaje de la casa.

Detenida en flagrante, ahora tendrá que enfrentar las acusaciones de agresión, alteración del orden público y por colocar la vida de su propia hija en riesgo, una vez que la niña se encontraba en la residencia en el momento de la confusión.

Considero que estas cosas inusuales nada más ocurren en los individuos cuando en ocasiones el deseo ha tomado posesión absoluta del cuerpo para servirse de él, perdonando el materialista y utilitario símil, como si de una herramienta de uso múltiple se tratara, tan habilitada para pulir como para labrar, tan potente para emitir como para recibir, tan minuciosa para contar como para medir, tan activa para subir como para bajar… Y es cuando le pregunto, mi amoroso leyente: ¿Y dónde miércoles quedó la caricia, el beso, la dulce palabra?

(*) Dentro de la misma línea y condición de este Blog, dese una vueltita por “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog que contiene apenas instantáneas del cotidiano. Disfrútelo visitando http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ y pase por mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

El Impacto del Sexo en la Tercera Edad


Si usted es uno de los tantos vivientes que anda por los veinte o treinta años de vida, y hoy por hoy adora practicar sexo cada vez que puede, le valdría preguntarse si de aquí a treinta o cuarenta años más, aun estaría interesado en ejercitarse diuturnamente en ese asunto. Le diré que mucha gente hace de cuenta o piensa, que parejas más viejas son asexuales, que no sienten o existe más tesón entre ellos o se interesan apenas por cuerpos más jóvenes… Mero engaño, mi amigo.

En verdad, la tecnología y la medicina tornaron el proceso de envejecimiento mucho menos afligido y doloroso para el ser humano. Así que, envejecer, hoy, no es apenas ver pasar los años desde la ventana. Por tanto, un individuo viejo puede llegar a tener una salud increíble y una calidad de vida igual a la de personas jóvenes… Todo dependiendo de acuerdo con lo que uno quiso plantar en su juventud en la huerta del Señor, claro.

Por tanto, el sexo no queda fuera de esa nueva vejez. Las parejas que envejecen juntas continúan teniendo tesón uno por el otro, aunque eso les lleve un poco más de tiempo… Principalmente después de asistir a un filme porno. Y todo aquel que tuvo la mala suerte de quedarse solo o nunca llegó a encontrar una persona para dividir la vida y el catre, mismo siendo viejo aún tiene la última chance de encontrarla.

La fotógrafa holandesa Marrie Bot, creó, en 2004, la serie “Geliefden – Timeless Love”, en la cual muestra parejas ya con sus cabellos blancos y edad avanzada, entreveradas en momentos de intimidad. Su intención fue quebrar el tabú de que el sexo acaba conforme el tiempo pasa… Aunque al pánfilo de mi vecino se le ha dado por decir que esas fotos eran una armazón escenográfica para inglés ver.

Como sea, el brasilero Chico Batata también tiene una serie de fotos que ilustran el amor en la tercera edad… Hasta porque si fuese fotos de niños, él sería procesado judicialmente por pedófilo. Entonces, como les decía, intitulada en “tupi-guaraní”, la serie se llama “Iucãcas Toriba”, -o en traducción literal al español: Lazos de Felicidad-, muestra la vida de 17 parejas que ya dejaron atrás la juventud hace mucho tiempo, pero que aun así mantienen la sexualidad viva… Aunque no se sabe si lo hacen con auxilio medicamentoso o no, si es que me entiende.

En todo caso, estos trabajos fotográficos convergen hacia un mismo punto: mostrar que la sexualidad, -que aún es tabú para algunos jóvenes y muchísimos viejos-, no puede ser tenida en cuenta de manera relegada. Fuimos, somos y seremos seres vivos sexuales, y según los estudiosos del asunto, no necesitamos limitar nuestras opciones por causa de la edad, género, raza o religión. Todos deben buscar la felicidad y complementarse, y el sexo hace parte de ello… Y como no.

Evidente que mantener la curiosidad y la voluntad de experimentar cosas nuevas, no es fácil cuando uno llega a viejo. Sin embargo, es la mejor manera de ver los años pasar y todavía divertirse con la vida. Le diré, por ejemplo, que la inglesa Doris Deahardie, hace poco completó 100 años, y mismo con las encías desnudas y los pechos por la rodilla, quiso de regalo que le hicieran una fiesta con “stripper”… O sea que, para ser calavera o lujurioso, no hay edad que valga.

Tenga en cuenta que nuestra expectativa de vida sólo aumenta. Y eso de tener que pasar cada vez más tiempo por aquí es también sinónimo de tener más tiempo para vivenciar todo aquello que a uno se le da la gana, y eso es lo que hace con que uno se sienta bien consigo mismo. Por tanto, jóvenes de media edad que pairan por este mundo, tiren ahora los tabús da su vida e prepárense para envejecer llenos de voluntad de vivir de vez en cuando corcoveando en la horizontal.

Luego de todo lo aquí mencionado, pienso que las palabras sólo nacieron para jugar unas con las otras, que no saben hacer otra cosa, y que, al contrario de lo que se dice, no existen palabras vacías, y sí sentenciosas. Pero de igual modo, muchos, que no son mudos, hacen igual que un perro de casa, se enroscan debajo de la mesa, fingiéndose indiferentes a los deseos que surgen en su mente… ¡Tristísimo!

(*) Siguiendo la misma línea y estilo del presente Blog, surge ahora “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, conteniendo apenas instantáneas del cotidiano. Disfrútelo en: http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ Conjuntamente, continúa a su disposición mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Predican Una Semana de Sexo sin Parar


Aunque el más simple examen de las múltiples probabilidades consecuentes sugiera todo lo contrario, mi bienquisto leyente, no se puede negar que el sexo hace parte de la vida de todo el mundo. En todo caso, con temerarias suposiciones o con venturosas deducciones, o, peor todavía, con inconsideradas adivinaciones si tenemos en cuenta la presteza y el descaro con que en relatos de esta naturaleza se menosprecia el secreto de los corazones, el hecho de practicar sexo es algo lindo y placentero, aunque sepamos que a casi todo el mundo le gustaría ejercitarlo mucho más de lo que sueña y piensa de ojos abiertos.

Es evidente que el acto por sí solo no tiene nada de equivocado, impúdico y profano en su ejecución. Por tanto, hay que tener en cuenta que ese horizontal momento, es justamente el que dos personas adultas y conscientes escogieron para dividir en el catre los sentimientos entre sí, y por eso no existe ningún problema en realizarlo.

Claro que apenas el sexo no es capaz de salvar cualquier relacionamiento por más bueno que sea, como tampoco una pareja debe basarse en su vida sexual para saber si va ser feliz o no. Es que existen millares de otras cosas tan o más importantes de que el sexo puro y simple. Obvio que él es una increíble fuente de placer, pero la complicidad también puede ser… Cada una a su manera, claro.

Evidente que soy uno más del montón que piensa de esta manera, pues aunque usted no lo crea, ahora tenemos a una dupla de predicadores norteamericanos que acaba de lanzar un libro en el cual indica la metódica práctica del sexo como vía de salvación del casamiento de parejas religiosas… Lo que no significa que ellos deseen el infierno para los pareos de no creyentes.

Según el punto de vista de estos catequistas estadunidenses, la solución para toda pareja que atraviesa una crisis sería de relacionamiento, es, de acuerdo con su consejo, la necesidad de entregarse a una “sexperiencia”… Sí, eso mismo que acabó de leer, “siete días de sexo y autoconocimiento”… Si es que el cuerpo aguanta, claro.

La idea del libro “Siete Días de Intimidad” es lograr mejorar las relaciones entre la pareja a través de la imposición de metas claras. Entre ellas está tener más diálogo, dividir los sentimientos y explorar el cuerpo del otro… Absteniéndose de indicar si los practicantes deben hacerlo con la luz prendida o no.

En todo caso, estos predicadores acreditan que eso renovaría la confianza de la pareja y revigoraría la relación. Inclusive, los misioneros no se olvidan de señalar que el sexo comienza fuera de la cama, y por eso las parejas precisan pensar sobre el momento y dividir luego después eses pensamientos… Cosa que la gente siempre habla por aquí, pero nadie escucha.

Aunque parece ser una enciclopedia de orientación sexual, la obra no lo es, pero resulta que el libro también habla sobre los hijos y los problemas financieros por los que atraviesa toda pareja en algún momento de sus vidas. La indicación de estos sabios es que todo quede de la puerta del cuarto para fuera, aconsejando, además, que las parejas tengan, por lo menos, un día por semana sin los hijos para poder enamorar en paz. Y agregan que dos veces por año es necesario un periodo mayor para la pareja poder quedarse a solas y recordar cómo era al comienzo de la relación… Lo que no es muy aconsejable para los que sufren del Mal de Alzheimer.

Otra cosa con la cual hay que concordar, -una pléyade como yo junto con estos predicadores-, es que de nada sirve uno querer ponerse a comparar su vida sexual con la que aparece en los filmes porno. Son cosas diferentes, mi impúdico amigo, las personas reales actúan de manera distinta y usted terminará frustrándose al intentar querer hacer en la cama lo que vio en la tela chica de su casa.

Pienso que por esas recomendaciones bíblicas y evangélicas nadie esperaba, pero opino que los predicadores de la “Iglesia Fellowship” dan prácticamente los mismos consejos que los terapeutas ofrecen a las parejas cobrándoles un ojo de la cara de por medio… Entonces, ¿que está esperando? Corra hasta la librería más cercana y cómprese uno… Después, claro, aproveche y diviértase de lo lindo en el catre…

¡Ah! Y por las dudas pase antes por la farmacia y cómprese una cajita de las pastillitas mágicas… Seguro que las va a necesitar.

(*) Siguiendo la misma línea y estilo del presente Blog, surge ahora “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, conteniendo apenas instantáneas del cotidiano. Disfrútelo en: http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ Conjuntamente, continúa a su disposición mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Su Sueldo Depende del Sexo


Es sabido, en efecto, que una de las tesis fundamentales que el filósofo Immanuel Kant formuló, fue el “imperativo categórico” del ser humano. Conocido por haber sido un hombre metódico y de salud frágil, Kant nunca se casó y pasó toda su vida en su pequeña ciudad natal, Königsberg, donde entre otras cosas, se ocupó del problema de la moral. Por consiguiente, en su obra “Crítica de la Razón Práctica”, publicada en 1788, discute los principios de la acción moral, la acción del hombre en relación a los otros y la conquista de la felicidad.

Pero al estudiar la cuestión del conocimiento, e investigando sus límites, sus posibilidades y sus aplicaciones, Kant elaboró una otra obra capital, la “Crítica de la Razón Pura”, publicada en 1781, la que principalmente consiste en afirmar que las categorías e ideas de la razón, por más que sean principios reguladores y formas “a priori” del conocimiento, nada nos enseñan acerca de la realidad de los objetos, a la cual sólo podemos llegar en la experiencia y por medio de la experiencia.

En todo caso, ahora acaba de surgir otro de aquellos estudios divertidos que no sirven ni para ayudarnos a encarar una semana seria por delante. Resulta que a un investigador griego se le ha dado por afirmar que cuanto más sexo las personas realizan, mejores serán sus salarios. Y nada del íntegro lector ponerse a pensar en calidad o cualidad, pues el profesor habla de cantidad mismo.

No preciso ni decirles que la base científica de dicha pesquisa me parece ser casi nula. Pero resulta que este sujeto conversó con 7,5 mil personas con edades entre los 26 y los 50 años. Claro que ese elevado número parece ser una buena base para legalizar cualquier acotación, pero la manera como esas personas respondieron a una pesquisa, apenas, opino que no da para concederle tanta credibilidad como se merece.

Pues en realidad, el profesor de la “Arglia Ruskin University” acredita que quien practica sexo, por lo menos cuatro veces por semana, termina por recibir un sueldo mayor que aquellos que no son tan activos así en la horizontal. Según él, la diferencia de salario entre quienes no hacen sexo es de 5% con relación a quien sigue la regla de las cuatro veces semanales y de 3% con quien lo hace de vez en cuando.

Por supuesto que su extravagante teoría se apoya en que al no tener una vida sexual activa, las personas quedan más solitarias, además de ponerse ansiosas y depresivas. Al mismo tiempo, al hombre se le ha dado por hablar sobre el amor, lo que muestra que él se basó, teóricamente, en relacionamientos estables. Y en realidad, eso comprueba que la investigación es un gran lío.

Juzgo que, en efecto, la mayor práctica de sexo no es por sí sola un sinónimo de éxito, y eso de optar por no tener una vida sexual activa no quiere decir que uno quedará solitario y triste. Uno debe tener en cuenta que existen millares de maneras de llevar la vida cuesta arriba, y sólo cada individuo puede saber cuál es la mejor para su caso.

¡Ah! Sobre los salarios, mayores y mejores, basta con que uno sea competente, enfocado en su trabajo y saber aprovechar las oportunidades que surgen en su empleo…

Pero ya que iniciamos hablando del prestigioso filósofo, agrego que además de obras sobre el conocimiento, la moral y la religión, Kant escribió varias otras obras sobre estética, siendo la más importante la “Crítica de la Facultad de Juzgar”… Materia que este profesor griego parece no haber estudiado.

(*) Siguiendo la misma línea y estilo del presente Blog, surge ahora “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, conteniendo apenas instantáneas del cotidiano. Disfrútelo en: http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ Conjuntamente, continúa a su disposición mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

La Mujer ya no es la Eterna Misionaria


Resulta que una viviente amiga presenció la película “Las Sesiones”, en la que Helen Hunt interpreta una terapeuta que ejerce el acto sexual con un hombre paralitico, todavía virgen, contando con la orientación de un sacerdote. Pero al final de la película ella se encabritó con lo que vio. Empero, ella llegó a garantirme que, en realidad, no todas las mujeres practican sexo por piedad, ni por caridad.

Y la entiendo, pues juzgo las mujeres normalmente hacen sexo por el placer que el propio sexo les da. Claro que ese placer también puede estar mezclarlo con diversas sensaciones de otros tipos, aunque todas esas emociones están extremamente ligadas con deseo, tesón y orgasmos… Faltaría más.

En todo caso, en dicha película el personaje femenino mantiene sexo con personas llenas de dificultades. Pero eso no tiene nada de tan noble así como los productores quieren que parezca. Por ejemplo, las prostitutas que trabajan en una casa de descanso en Gran Bretaña hacen el mismo tipo de cosas y, no en tanto, ellas son apuntadas como siendo un problema social.

Así es que, al leer que las mujeres hacen sexo porque los hombres necesitan de ellos desesperadamente, es como querer decir en las entrelineas, que ellas están aquí en el mundo para satisfacer al otro. Y hay que reconocer que no, que no es así. Al practicar sexo, las personas deben satisfacerse mutuamente, ya que es el único momento en la vida en que ser egoísta no significa ser tan ruin cuanto parece, desde que eso sea recompensado en el momento siguiente, mismo durante los relámpagos de egoísmo.

Las mentes entendidas del sexo “fuerte”, afirman que sus cuerpos no son regalos, como tampoco son paquetes que necesitan ser abiertos. Ellas mismas abren sus cuerpos para el placer, ya sea mezclado con otras sensaciones o no. Y eso es algo que para muchos es fácil de comprender, pues su placer está ligado a tantos otros detalles que van más allá de la penetración o de un pene; aunque de igual modo, es difícil que muchos caminantes lo vislumbren por ese ángulo convexo.

El ilustre lector debe entender que, el dichoso placer, ellas lo pueden conquistar transando con tipos feos, sucios, descamisados, desdentados, deficientes físicos, o igualmente con tipos ricos, lindos, famosos, y, hasta si se les antoja, con ella misma haciendo un monólogo manual delante al espejo… Lo que sería un desperdicio.

Pero como las normas de lo que es bonito y deseable han mudado para cada persona, ni todo el mundo sigue los patrones que imponen los medios. No todo el mundo procura algo externo. El placer es algo totalmente personal, y no querer entender eso, hace del viviente una persona sin preparo mental para encontrar su propio gozo.

No quiero quemar mis manos, pues ellas no son ni santas ni diablas, son apenas personas que, en la cama, están buscando un alivio para las diversa presiones del día a día, y utilizan el sexo como una manera de relajar y no tener que hablar, oír, dar una respuesta pensada y certera… Solo quieren suspirar y gritar.

No se olvide, incrédulo lector, que durante el sexo, nuestro cuerpo habla, se expresa, muestra los caminos que escogimos, y por ello nadie tiene cualquier derecho de juzgar a los otros. Por tanto, si usted es hombre y cree que penetra una mujer porque ella está siendo generosa, entonces le diré que necesita adquirir un poco de amor propio.

En realidad, usted penetra una mujer, hace sexo oral con ella y al fin recibe de ella los mismos estímulos, todo por causa de que usted es deseable, porque despertó eso en la mujer e hizo con que ella sintiese esa voluntad. Entonces, mi conspicuo amigo, de más valor a usted mismo y un poco más de crédito a la mujer con quien se acuesta.

No es nada lisonjero pensar que una otra persona depende de nosotros, ni de nuestro cuerpo, ni de nuestra atención o afecto. Amar no tiene nada que ver con eso. Amar no es dependencia. Amar es intercambio y andar lado a lado, es dividir experiencias, deseos, miedos, deudas, puertos seguros y puntos de equilibrio.

En todo caso, el moralismo de todo esto está en querer que el mundo acredite que la mujer transa por sentir algo noble por el hombre. Pero le diré que la mujer transa porque quiere transar, porque quiere ser deseada, quiere gozar y hacer gozar a su pareja. La mujer ejercita el sexo por el mismo motivo que lo hace el hombre.

La nobleza e todo esto, mi amiga, está en seguir sus propios deseos, conocer quien realmente usted es y no huir de su propia verdad, mismo que pueda ocurrir que, en vez de ser la próxima santa generosa, sea la próxima callejera…  Si es que entiende el silogismo, obvio.

(*) No se apoque, mi amigo lector, pues mis libros impresos o e-book ahora están disponibles a través del sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante… ¡Ah! ¡Gracias por adquirirlos!

A %d blogueros les gusta esto: