Jesús También Iba al Peluquero


Olvídese de las fotos, estampitas, cuadros, reliquias o cualquier recuerdo de Jesucristo que el más ferviente lector pueda tener guardado en casa. Es que en la era de los “selfies” nos basta con tener un telefonito a mano para registrar instantáneos que representen los más diversos momentos de la vida de cada uno. Claro que 2000 años atrás era un poco diferente, aunque igual las personas vivían variados instantes. Pero no había otra alternativa que registrarlos a mano y con tinta… ¡Pero se registraban!

Por lo menos eso es lo que se puede observar en un plato de vidrio del siglo IV con la imagen de Cristo que ahora puede ser vista desde el 7 de octubre en una exposición en el Museo de Arqueología…

En él aparece un Cristo -después de visitar a su peluquero- sin barba, de cabellos cortos y vistiendo una túnica. Gravada en un plato de vidrio del siglo IV, esta atípica representación -una de las más antiguas del cristianismo- fue descubierta por un equipo de arqueólogos en España.

Durante tres años, estos científicos fueron encontrando pequeños fragmentos de vidrio bajo las ruinas de un predio dedicado al culto religioso que está ubicado en un yacimiento arqueológico de la antigua ciudad ibero-romana de Cástulo, en el sur de España.

Pero en el mes de julio pasado fueron encontrados algunos fragmentos que, “por su tamaño y por los diseños que contenían”, permitieron reconocer que se trataba de “un documento arqueológico excepcional”, llegó a explicar a la agencia AFP el jefe del proyecto, Marcelo Castro… Que ni por asomo hace parte de la misma familia de los hermanitos barbudos de la isla caribeña.

Pero resulta que después de colados, los fragmentos revelaron lo que los especialistas consideran una patena, un disco destinado a recibir el pan consagrado para la Eucaristía, confeccionado en vidrio verde con 22 cm de diámetro por 4 cm de profundidad, y el cual -tras usar un tubito entero de pegamento- pudo ser reconstituido en más del 80%.

Luego de tan minucioso trabajo de pegatina, pintado en él se puede distinguir la imagen de tres personajes con aureolas: en el centro, un Cristo imberbe, de cabello corto y encaracolado, sosteniendo una gran cruz en una mano y una Biblia abierta en la otra. A su lado, dos apóstoles que podrían ser Pedro y Paulo.

Según apunta Castro, más que un retrato fiel, se trata, seguramente, de un modelo artístico arcaico, denominado “alejandrino”, propio de una etapa remota del cristianismo que, recién egreso de la clandestinidad, aun contaba con pocas imágenes.

“Este tipo de imagen sería abandonada más adelante en la tradición cristiana, momento en que se pasó a dar preferencia a otras formas de representar Cristo. Pero sin duda él está presente en los primeros momentos del cristianismo”, después de que, gracias al emperador romano Constantino I (306-337), esta religión fue legalizada y dejó de ser “una religión literalmente subterránea”, acrecentó Castro.

Por esa misma época, las patenas eran realizadas en vidrio y no en metales preciosos, como ocurrió posteriormente.

Para estos arqueólogos, que consultaron grandes especialistas en vidrio antiguo de España, Italia y Grecia, la pieza fue fabricada “en Roma, sin duda, posiblemente en Ostia, donde los especialistas consideran que estaban los talleres de trabajos en vidrio”, dijo Castro… Lo que lleva a pensar que como posteriormente cayó mucho la demanda por el vidrio, para evitar el desempleo, estos talleres comenzaron a fabricar hostias sin llegar a mudar el nombre de la ciudad. Pero, en fin, ésta ya es otra historia.

De cualquier modo, existe en el mundo algunas piezas similares, como un cáliz exhibido en el “Museo do Louvre” y un vidrio dorado en el “Toledo Museum of Art” de Ohio, en Estados Unidos, explicó el jefe de los arqueólogos.

Pues bien observadas estas efemérides en pro de la rehumanización del Arte, mismo que sea en plato raso, es posible advertir con clareza que no hay ninguna relevancia filosófica que nos permita alcanzar un efectivo retorno existencial al uso común… ¡Recauchutado asunto!

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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Al Fígaro se le fue la Mano


Parece que sí, mismo no siendo de Sevilla y que no haya perdido su silla, pues todo indica, conforme lo arguyen diestros investigadores ingleses, que se ha descubierto la identidad de Jack, -no la del húmedo Daniel´s- sino más bien la del “Destripador”, 126 años después de que éste diera muerte a cinco mujeres inglesas en el entonces empobrecido distrito londinense de Whitechapel a finales de 1888… A lo mejor, incitado por su licoroso tocayo.

De acuerdo con exámenes de DNA, el criminoso fue identificado como Aaron Kosminski, un peluquero judío de 23 años que habría venido de Polonia, como siendo el célebre serial-killer, de acuerdo con lo que informa el destacado rotativo británico “Daily Mail”… Aunque ha quedado en suspenso descubrir si era el mismo barbero de Rossini y de Cesare Sterbini, y si a él también le gustaba la opera.

A bien verdad, un chal común y corriente que fue encontrado tirado al lado del cuerpo inerte de Catherine Eddowes, una de las cinco víctimas del destripador, terminó posibilitando la identificación del matador en serie y presunto responsable por el asesinato de las cinco prostitutas en Londres. La referida vestimenta fue comprada en una subasta por Russell Edwards en 2007, y luego analizada durante tres años y medio por el perito Jari Louhelainen, un especialista en biología molecular.

Posteriormente, los datos encontrados fueron cruzados con las anotaciones de Donald Swanson, el policial responsable por investigar el caso en 1888. Y fue así que hallaron en sus glosas, que entre los seis sospechosos de Donald, estaba un hombre polonés de clase baja llamado Kosminski.

A partir de ahí, para obtener la respuesta que todos buscaban y Russell pagaba, los analistas cruzaron los datos biológicos encontrados en el chal del ganzúa policial que lo guardara para dárselo de regalo a su querida esposa, y el cual nunca fuera lavado y mantenido en seguridad por los descendientes de Swanson, con los del DNA de los descendientes de los seis sospechosos y el de la víctima, explica el “Daily Mail”.

El antojadizo Edwards, un empresario del Norte de Londres, resolvió entonces investigar la historia de vida de Kosminski; y descubrió que el barbero había emigrado con su familia de Polonia para la región Este de Londres antes de los asesinatos, por cuenta de una onda de antisemitismo en Europa del Este, y que este hombre ligero de manos ya era considerado por la policía como un potencial sospechoso… Aunque no se sabe si era porque su navaja tenía mucho filo.

Como sea, las anotaciones policiales indicaron que él tenía “odio de mujeres y tendencias homicidas”… Mismo así, sin llegar a ser descubierto por sus crímenes, Kosminnski acabó muriendo en un manicomio en 1899 debido a una gangrena… Que, como todos saben, suele ser mortal.

La historia completa del caso, ahora será contada en el libro “Naming Jack the Ripper”, o en su mejor traducción, “Identificando Jack”, cuyo lanzamiento ocurre este mismo mes de septiembre.

La teoría de Edwards es la más reciente tentativa de descubrir la identidad del asesino cuya historia dio origen a una serie de libros y filmes y que continúa fascinando interesados hasta hoy día en estas cosas sangrientas de mujeres.

Por ejemplo, en 2002, la autora de romances policiales, Patricia Cornwell, pensó haber descubierto el DNA de Jack, el destripador, ligándolo al artista británico Walter Sickert, a quien le gustaba pintar dramas mórbidos, algunos con escenas de violencia contra mujeres… Pero resultó que era pura tinta de Walter, un desquiciado artífice de los matices.

Por tanto, aprovechando este clima operístico analítico, creo mejor atizar un poco más la Realidad que tantos insisten que yo vea, como por ejemplo, entregarme a examinar el libreto de “La flauta mágica” de Mozart y, haciendo uso de su flautín de Pan, ver si descubro el verosímil parecido entre Amadeus, Papageno, Pamina, Sarastro y Papagena… ¡Me parece más ornitológico!

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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