Los Países son Espejos de su Gentes


Aun se oyen muchas acusaciones de ambas partes, pues desde el día que el oso dio el primer zarpazo y se tragó Crimea, se armó un gran revuelo internacional que despertó importantes protestas, reuniones de altísimo nivel y simbólicas sanciones; empero, después las reacciones externas se fueron calmando a pesar de haber comenzado un baño de sangre que contabiliza más de 500 muertes de ucranianos de un bando y otro… Bueno, por lo menos eso duró hasta que derrumbaron el avión malayo con dos centenas de científicos y niños a bordo, además de otro centenar de ilustres desconocidos.

No en tanto, lo que se ve, es que ha quedado claro que si una nación no tiene una población relativamente homogénea y patriótica, si no está bien organizada, armada, con valiosas y sólidas alianzas, y las naciones amigas no están dispuestas a mandar a sus hijos a morir en su defensa, es factible que en ese vecindario suceda este tipo de cosas. Pero eso no debe sorprendernos, siempre fue así. Es parte de la naturaleza del hombre. Cuando el macho dominante desea algo, lo agarra, lo somete y si es necesario, mata a quien se le opone. No olvidarse que el hombre, como el animal, usa sus garras y colmillos para cazar a su presa.

Es verdad que se ha domesticado, pero no completamente. A los depredadores, los sicópatas y los megalómanos se los excluye a través de distintos filtros de la sociedad como los colegios, las universidades, los clubes, los partidos políticos democráticos, las asociaciones profesionales y sobre todo, por el imperio de la ley y del derecho. Pero aunque estos sujetos deberían quedar apartados de los estamentos del poder, a menudo no ocurre así. Por ende, en la política, en las luchas por alcanzar posiciones de liderazgo, estas características de personalidad y ambición resultan ser una ventaja frente a los demás.

Con el correr del tiempo, los filósofos liberales, los legisladores, los jueces, los partidos políticos y los grandes hombres de estado han ayudado a promover la justicia y los conceptos democráticos dentro de marcos republicanos o de monarquías modernas. Incluso, algunas religiones han evolucionado ayudando a propagar pensamientos de paz y concordia. También los estados, después de las grandes guerras, con el fin de preservar la paz, han creado instituciones como La Liga de las Naciones, la UN, el Tribunal de La Haya, la OTAN, etc.

Evidente que la humanidad la desea y sabe que cuando se pelea, invariablemente algo se pierde, aun triunfando sobre el otro. Los tiempos pacíficos son de prosperidad. Pero si bien la mayor parte de la gente piensa así, no es toda. El animal alfa se rige por otros parámetros. También hay ambiciones no confesas de hombres y de pueblos. Deseos imperialistas, resentimientos latentes. Recuerdos de pasadas humillaciones, deseos de venganza, aparte de las legítimas proyectos de progreso.

La historia de las regiones, la de sus pueblos, no pueden ser borradas. Quienes observamos estos eventos debemos ser conscientes de ello y darnos cuenta de que cuando un país es débil y para peor, sus fronteras son discutibles o frágiles, el más fuerte estará tentado de llevarse un pedazo. La memoria de la segunda guerra mundial y la implosión de la URSS se fue desvaneciendo durante la “pax americana” de las últimas décadas, a pesar de que el cine, la TV y los escritos nos traigan recuerdos de los horrores bélicos. Pero el hombre parece no tener mucha memoria y nuevamente pone a prueba los límites.

Rusia vuelve a ser fuerte y tiene un líder enérgico, carismático e inescrupuloso, que responde a una tradición conquistadora. Estados Unidos, el gigante democrático, ha entrado en una fase introspectiva. Parece que Obama y parte de los norteamericanos al menos, eligen la no intervención, no quieren seguir siendo el garante de los ideales democráticos occidentales, a no ser que se amenacen sus intereses vitales. Las negativas experiencias en Iraq y Afganistán, pesan demasiado, aunque hayan conseguido desplazar el escenario del terrorismo. Alemania es una gran potencia económica, pero militarmente no ha actuado desde 1945. Además, depende en gran medida del gas que le compra a Rusia. Por su vez, Francia y Gran Bretaña son independientes del grifo ruso y han utilizado sus fuerzas armadas en teatros periféricos, pero los dos no están bien económicamente y tienen serios problemas políticos internos con vientos anti europeos.

Francia, hastiada del flujo migratorio, se rebela votando al partido xenófobo derechista. Muchos en Escocia buscan la secesión. En España sucede algo parecido con Cataluña y el País Vasco. En resumen, la Unión Europea, no puede moverse con la misma flexibilidad que un país. No ha adquirido la suficiente cohesión y más bien se ha debilitado. La OTAN depende de sus mandantes y no puede actuar a menos de ser atacado uno de sus miembros y la respuesta podría no ser contundente. Las naciones que no forman parte de esta alianza están muy preocupadas. La calma de la post guerra europea se ha terminado. Otra vez la inquietud y la incertidumbre, obscurecen al viejo continente… En todo caso, el leyente también puede cambiar el nombre de los protagonistas principales y sustituirlos por Palestina e Israel, que la fórmula del pastel no cambia nada… ¿No es verdad?

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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¡Por Favor! Cuiden a la Nena


Bajo el nombre de Francisco, el Papa ha resultado ser un pontífice políticamente activo que se ha involucrado públicamente en esfuerzos para destrabar los conflictos de Palestina e Israel, Siria y Venezuela, aunque aparentemente ha adoptado un perfil bajo en lo que hace por su Argentina natal. Es que contrariamente a lo que muchos esperaban cuando fue designado Papa en marzo del 2013, Francisco no se ha enfrentado a la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, con quien tenía una tensa -sino hostil- relación durante los años en que fue arzobispo de Buenos Aires.

Basta recordar que cuando Francisco fue elegido Papa, el gobierno argentino reaccionó fríamente a la noticia y tardó dos días en festejarla, en cuanto el resto de la región celebraba la elección del primer Papa latinoamericano. En ese momento, se especuló que Francisco se convertiría en una piedra en el zapato del gobierno argentino, así como el papa polaco Juan Pablo II lo había sido con el gobierno comunista de Polonia en la década de 1980.

Sin embargo, todo indica que Francisco ha desarrollado lo que parece ser una relación muy cordial con la Sra. Fernández. Se ha reunido tres veces con ella, se han intercambiado regalos, incluyendo -además de las epistolares estampitas de siempre- un par de escarpines de bebé que Francisco le regaló a Fernández cuando nació su primer nieto… Tejido vaya uno a saber por quién.

En Argentina, donde -además de Maradona y Perón- Francisco ya es una de las figuras más admiradas de la historia, los analistas políticos señalan que el sumo pontífice le está dedicando mucho más tiempo a Fernández de Kirchner que a cualquier otro líder mundial… Si no, veamos: cuando Fernández de Kirchner visitó el Vaticano el 17 de marzo, el Papa le concedió dos horas y media de su tiempo. Comparativamente, cuando el presidente de Estados Unidos Barack Obama visitó el Vaticano el 27 de marzo, la audiencia entre ambos líderes duró 55 minutos, y la audiencia del Papa con la reina de Inglaterra en abril duró apenas 20 minutos. Además, el Papa ha recibido docenas de grupos argentinos… Incluyendo a los jugadores de San Lorenzo, su cuadrito de corazón.

No en tanto, y según varias personas que han hablado con el Papa, Francisco está pidiendo lo mismo a todos sus visitantes argentinos: “Cuiden a Cristina”. Es un pedido de ayuda para que la presidenta argentina -cuya popularidad se ha desmoronado en los dos últimos años- pueda terminar su mandato tal como está previsto en diciembre del 2015. Es que en un país que ha tenido terribles experiencias con los golpes militares y salidas forzosas de presidentes electos, parecería que Francisco quiere garantizar que la democracia no sufra otro golpe. Por lo menos eso dicen los entendidos.

Según señaló Carlos Pagni, un respetado analista político del diario “La Nación”, su comentario incluye: “Tengo al menos 10 amigos que han recibido llamados telefónicos del Papa en las horas más insólitas, porque Francisco quiere charlar con ellos, porque extraña la Argentina, y a todos ellos les dice lo mismo: Cuiden a Cristina”.

Pero cuando uno pregunta qué otra cosa hay detrás de la buena relación de Francisco con Fernández -quien ni lo recibía cuando el Papa era arzobispo de Buenos Aires-, fuentes que jugaron un rol en el acercamiento de ambos líderes afirman que los dos se han apoyado mutuamente desde el día en que Francisco fue elegido.

Cuando Francisco fue electo, la prensa mundial se hizo eco de las alegaciones del periodista argentino Horacio Verbitsky -muy cercano a los Kirchner- según las cuales Francisco no había denunciado las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar argentina de 1976-1983.

“Ese fue un problema serio para el Papa durante los primeros días después de su elección”, dijo un ex funcionario argentino que desempeñó un rol clave en acercar a la presidenta argentina con Francisco. “Algunos de nosotros empezamos a buscar quién podía desmentir lo que estaba diciendo Verbitsky, y convencimos a Alicia Oliveira, una respetada activista de derechos humanos, de que hiciera una defensa del Papa”.

Oliveira era, también, una muy cercana amiga del Papa en Argentina. Días más tarde, cuando Fernández fue al Vaticano, llevó con ella a Oliveira. “Oliveira ayudó a romper el hielo entre los dos, y así fue como se inició la relación entre ambos”, dijo el ex funcionario. Mi opinión: Tal vez el Papa no haga declaraciones públicas sobre Argentina, pero está practicando una diplomacia silenciosa muy activa en su país.

En todo caso, su mensaje de “Cuiden a Cristina” se debe, entre otras cosas, a que cree en la democracia, a que ambos se han ayudado políticamente, y a que posiblemente compartan opiniones sobre temas que son centrales para Francisco, como el aborto.

Pero creo que hay otra razón tanto o más importante: el Papa quiere que Argentina esté en paz, porque difícilmente lograría credibilidad como mediador en conflictos más complejos como el de Medio Oriente si ni siquiera pudiera mantener la armonía social en su propio país, donde probablemente tiene más autoridad moral que en ningún otro lado… Sin embargo, pienso que sean cuales fueren sus razones, da la impresión de que su diplomacia privada está funcionando en Argentina.

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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