Beber o Amar, el Efecto es el Mismo


Antes de responder nada piense bien en lo que dirá, pues quién nunca se agarró una de aquellas soberbias borracheras después de haber tenido una decepción amorosa, que tire la primera piedra… Mismo que el tejado ajeno sea de vidrio.

Pues bien, por causa de esos invertebrados asuntos y para intentar entender la relación existente entre estas dos cosas -de borrachera y decepción se habla-, un estudio reciente que fue publicado en la revista “Neuroscience and Biobehavioral Reviews”, muestra que la “hormona del amor”, la oxitocina, y el alcohol, tienen efectos casi idénticos en nuestros cerebros… En los que tienen, evidentemente.

El tema es que la oxitocina es considerada la hormona asociada al amor, abrazos, orgasmos y todas las aventuras íntimas del humano -de pie o en la horizontal-. Sin más, ella desempeña un papel -que no es el del rollo higiénico- enorme en la correlación materna, como también ha sido apuntada como una molécula llave librada en nuestra relación con pares románticos. Sin embargo, cuando tenemos un surto del componente en un determinado momento íntimo, las hormonas suprimen áreas del cerebro, como el córtex pre frontal y circuitos corticales límbicos, que son los que controlan el modo como percibimos sentimientos de estrés, inhibición y ansiedad… Lo que no deja de ser una fatalidad.

¿Por acaso esa sensación le suena familiar? Pues le diré que ese fue exactamente el pensamiento que llevó a los investigadores de la “Escuela de Psicología de la Universidad de Birmingham” a observar para las semejanzas entre la oxitocina y el alcohol.

En un comunicado, el Dr. Ian Mitchell, uno de los investigadores, se arriesgó a decir: “Nosotros pensamos que era un área a ser explorada, por eso, reunidas las investigaciones existentes sobre los efectos de ambos casos, quedamos impresionados con las semejanzas increíbles entre los dos compuestos”.

Por tanto, el estudio no hizo más que comparar la respuesta neurológica a la oxitocina ingerida por vía nasal y al consumo de alcohol. Entonces fue descubierto que los dos compuestos tenían un efecto sorprendentemente semejante… Dejaban a cualquiera mamado hasta las patas.

El Dr. Mitchell completó su explicación mencionando: “Ellos parecen tener como albo específico los diferentes receptores del cerebro, pero con todo causan acciones comunes en la transmisión de un neurotransmisor inhibidor en el córtex pre frontal y en las estructuras límbicas”, anunció.

En realidad, estos circuitos neurales controlan el modo como percibimos estrés o ansiedad, especialmente en situaciones sociales como entrevistas, o tal vez hasta mismo en los momentos que queremos convidar a alguien para un encuentro. Por eso, tomar una dosis de compuestos como oxitocina y alcohol puede hacer con que estas situaciones parezcan menos asustadoras… Principalmente para los más tímidos.

Sin embargo, si cualquiera ya se despertó una mañana de sábado o domingo con dolor de cabeza y lleno de memorias oscuras o embarazosas, sabe muy bien que el alcohol no es una droga milagrosa, por tanto, con la oxitocina no suele ser diferente, pues la investigación encontró que los efectos negativos de las substancias también son los mismos. Ambos pueden tornar a las personas más agresivas, arrogantes, envidiosas y socialmente menos inclusivas. Por perjudicar nuestra capacidad de percibir el miedo y la ansiedad, ellos también pueden colocarnos en situaciones de riesgo.

No obstante el oxitocino leyente tenga que reconocer que una vez pasado el momento, ya examinado el escenario con más cautela, por veces surgen imágenes rescatadas mientras nos quedan sólo las vacías y álgidas referencias a disposición de la sed de revivirlos otra vez en nombre de la obra inacabada… ¡Reverberante tema!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

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Caen por Tierra Viejos Mitos Escolásticos


A diversos pensantes con poco seso se les ha dado por salir por ahí mencionando mitos que ni siempre son correctos, Unos dicen las mujeres hacen parte del sexo más justo, que ellas adoran casamientos y simplemente son mejores que los hombres cuando el asunto es monogamia. Otros afirman que bastaría con que uno les proporcione un buen orgasmo para que ellas se apasionen. Imagino ante esto lo que el sabio leyente puede responder, pero igual insisto: ¿Cree que es cierto?

No exactamente, ya que buena parte del censo común sobre la sexualidad de las mujeres no pasa de bobadas Sí, porque según el “Huffington Post”, existen seis mitos sobre la sexualidad femenina que ya pueden ser llamados de antiguos. Confiera:

Mito 1: Las mujeres nascieron para casar – En su libro “¿What Do Women Want? Adventures in the Science of Female Desire” (“¿Lo qué las mujeres quieren? Aventuras en la ciencia del Deseo Femenino”), Daniel Bergner desmitifica: “una de nuestras presunciones más reconfortantes, la de que el eros femenino fue realizado para la monogamia en vez de la libido masculina, no pasa de un cuento de hadas”. Para él, es “casi cómico” el tiempo que este mito fue considerado ley.

Bergner cita un estudio alemán realizado en 2006 con 2500 parejas, el cual determinó que las mujeres se aburren sexualmente en relacionamientos monógamos más temprano que los hombres. Otra investigación realizada en Canadá en 2012, confirmó que el deseo femenino está volcado para relacionamientos de largo plazo, en cuanto el masculino no presenta cualquier tipo de queda. La monogamia también no es nada fácil para las damas.

Mito 2: Mujeres piensan en sexo tanto cuanto los hombres – Las personas tiene por costumbre pensar que los hombres sienten más ganas de hacer sexo de que las mujeres. Sin embargo, de acuerdo con Bergner, ellas no apenas tienen la libido tan aguzada cuanto la de ellos, como son más “fluidas” en su atracción sexual y posiblemente más biológicamente programadas para buscar sexo con compañeros diferentes. Infelizmente, las convenciones románticas dictan que la mujer debe esperar pasivamente las investidas sexuales masculinas. La verdad es que ellas tienen libertad de procurar por sexo cuando bien entienden.

Mito 3: Ellas no son tan seducidas por la imagen cuanto ellos – Hasta parece. No en tanto, las mujeres son más afectadas por el visual de que los hombres. De hecho, ellos tienden a hablar menos de eso. Meredith Chivers, una investigadora y profesora de la “Universidad de Queen”, observó la respuesta de hombres y mujeres a material erótico, y descubrió que las mujeres se excitan con una gama bien más amplia de imágenes eróticas de que los hombres. No obstante las mujeres recurran menos a la pornografía de que ellos, la actividad cerebral es la misma en los dos sexos.

Mito 4. Mujeres llevan más tiempo para excitarse – Los hombres exigen aproximadamente 90 segundos de preliminares, en cuanto ellas necesitan de mucho más tiempo para estar prontas, ¿cierto? No de acuerdo a científicos de la “Universidad McGill”. Estos se sorprendieron al descubrir que hombres y mujeres experimentan más o menos el mismo nivel de excitación sexual, con ambos sexos llevando cerca de 10 minutos para alcanzar el ápice en cuanto asisten pornografía. No obstante la excitación física no esté siempre vinculada al deseo emocional de transar, el descubrimiento derriba el mito de que las mujeres llevan más tiempo para quedar excitadas.

Y lo mismo vale para el orgasmo femenino: las mujeres no necesitan de más tiempo para gozar. Por lo menos ellas llevan el mismo tiempo que ellos cuando estos se masturban. Lo que acontece, entretanto, es que el orgasmo de ellas demora más cuando van para la cama con hombres. La diferencia puede tener origen en nuestra cultura, que prioriza actos sexuales que favorecen orgasmo de cara, como la penetración vaginal.

Mito 5: Con el tiempo, ellas van perdiendo el interés sexual – No existe nada más cliché de que la esposa de 40 y pocos desinteresada sexualmente frente a la TV. Pero eso no pasa de ficción: de acuerdo con un estudio realizado por el psicólogo David Buss, de la “Universidad de Texas”, mujeres entre los 30 y 40 en verdad tienen la libido más activa de que adolescentes y mujeres de veinte. Lo más interesante es que las cuarentonas también reportaron orgasmos más poderosos, los cuales también tienden a ser múltiplos, según un informe de salud publicado por la “Universidad de Harvard”.

Mito 6: Orgasmos hacen que las mujeres se apasionen  – La sabiduría convencional sustenta que los hombres consiguen separar las cosas, por tanto pueden tener sexo por placer y sin cualquier compromiso. Ya las hormonas femeninas responden a los orgasmos haciendo que las mujeres se apasionen o sientan conexión emocional. ¡Bobada!… Barry Komisaruk, profesor de psicología de la “Universidad de Rutgers”, afirma que el orgasmo hace que hombres y mujeres liberten ocitocina, el “harmonio del amor”; pero que no existen evidencias de que la substancia haga que alguien se apasione de verdad. Según Komisaruk, no obstante la ciencia carezca de más investigación sobre el asunto, descubrimientos recientes sugieren que el orgasmo produce un efecto parecido en ambos sexos.

¿Vio? Esto me lleva a pensar en las congénitas virtudes de la noche, recordar a los hombres del Renacimiento y a Alan Turing, el matemático británico pionero en la teoría de la computación que, no poseyendo paz y no sabiendo cómo solucionar los mitos de su propia sexualidad, fue asolado por una ginecomastia y acabó matándose… ¡Lamentable!

(*) Visite el blog “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, http://guillermobasanez.blogspot.com.br/

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No Queme su Filme con Ella


Piense mejor sobre lo que mencionaré a seguir, mí subyugado amigo, pues la película a que me refiero es otra. Por tanto, antes de que se le ocurra cometer ciertos actos perdularios en su vida, considere que el respeto de una mujer es como la virginidad: “después que la pierde, nunca más la consigue de vuelta”. Además, al contrario de lo que muchos caminantes piensan y opinan, si está casado, ellas no estarán dispuestas a largarlo sólo porque acabó de pegarlo en una viciosa mentira o porque lo atrapó in fraganti en los brazos de otra… Excepto que ello justamente ocurra durante aquellos días temperamentales e histéricos que mensualmente las mujeres tienen.

En todo caso y al contrario de lo anteriormente dicho, ciertos eruditos en asuntos tan ambiguos afirman que hay otras maneras más sutiles de mantener una mujer lejos de usted. Así que, para todo aquel que no hace el papel de indigno adúltero patán pero mismo así está soltero contra su propia voluntad, le propongo que descubra lo qué puede acabar por quemar su filme junto a ellas y evite a todo costo los cinco malditos hábitos que mencionaré a seguir:

Gozar muy rápido: Suele ocurrir, claro. De hecho, si acontece, es un escenario lamentable, no obstante incontrolable, cuando el hombre alcanza el orgasmo antes que su pareja. Por tanto, cuando los dos estén ejecutando los principios facundos del amor y tal hecho ocurrir, no se le ocurra pedir disculpas y alegar ser el culpado; apenas preocúpese con que ella se complazca también. Tanto sea con masturbación o sexo oral, con tal de que del mismo modo ella lo alcance.

Desistir fácilmente: Recuerde que una persona que desiste de las cosas con facilidad, difícilmente consigue construir alguna cosa en la vida -o en la cama-. La admiración es esencial para lograr mantener un relacionamiento vivo, pero si usted tiene ese espíritu derrotista estampado en su rostro, entonces está fuera de escena. Además, recuerde que personas que desisten rápido, generalmente no son muy confiables que digamos, pues tienden a decir una cosa y hacer otra.

Ser muy celoso: Muchos afirman que los celos son una cosa divertida. La falta de ellos en un relacionamiento puede llegar a levantar sospechas de ambos lados, una vez que la sensación que se siente es que nuestra pareja no tiene miedo de perdernos. No en tanto, sentir celos demás también puede llegar a ser patético. Por supuesto que eso no significa que usted debe ponerse paranoico cuando ella sale con amigos hombres, ni pretender dar trompadas en cualquier sujeto que mira para ella en un bar o en la calle. Razone que al hacer ese tipo de cosas, usted demuestra que no tiene autoconfianza. Es natural tener instinto protector, empero, canalice sus sentimientos para probar lo cuanto usted se importa por ella, y no cuan inseguro es.

Odiar su empleo y no hacer nada para mudar: Si usted no tiene ambiciones y detesta lo que hace, entonces, mi amigo, prepárese para permanecer solo en esta vida. A nadie le gusta rodearse de personas que se la pasan reclamando constantemente de la vida y de su carrera profesional y al mismo tiempo no salen del lugar. Doctos en el asunto afirman que las chances de que alguna mujer se sienta atraída por un hombre cobarde que teme mudar su propia vida, son muy remotas.

Obvio que ni todo el mundo tiene el empleo de los sueños, pero si usted es demasiado perezoso para mudar o al menos aspirar por algo diferente, será muy difícil que pueda convencer a una mujer de que usted tiene control e integridad. Evidente que tampoco hay necesidad de amar locamente lo que se hace -hasta porque eso sería una ilusión-, pero al menos lo que usted necesita es tener un plan, un hobby o hacer cualquier cosa que lo entusiasme… Menos masturbarse, obvio.

Mandarse mudar cuando es conveniente: Hay quienes afirmen que existen tantas incertezas a nuestro alrededor y tantas personas actuando por conveniencia, que todo lo que sea diferente se destaca. Por consiguiente, la mujer está siempre en busca de alguien con quien ella pueda contar en los momentos cruciales, pero si usted, como una vil rata se le ocurre abandonar el barco antes de que su hunda, o sea, justamente cuando ella más lo necesita, eso hará, automáticamente, que usted deje de ser atrayente a sus ojos.

Con todo, leyendo este asunto hasta el final, es posible notar que ciertos sujetos de carácter egoísta no están dispuestos a que nadie se lo eche en cara sin que tenga que arrepentirse más tarde de ello, y a su vez quieran parecer notables productos del sistema económico-político-social que nos guía: la ostentación… Mismo que ellos no sean ricos y tengan que endeudarse para parecerlo, no obstante anden con agujeros en los calcetines… ¡Bueno, esa ya es otra película!

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

El Sexo por Casualidad no es la Solución


Opino que esta noticia ya no será capaz de sorprender a nadie, pero resulta que estudiosos en esta enciclopédica y libídine materia universal, afirman que durante las “relaciones casuales”, las mujeres tienen mitad de posibilidades de alcanzar el codiciado orgasmo si comparado con sus cópulas enmarcadas en una relación de compromiso sistemático aunque problemático. Sin embargo, ellos también dogmatizan que para los hombres, las posibilidades de llegar al clímax son similares en ambas modalidades.

Por tanto, no hay duda que los encuentros sexuales de una noche pueden ser placenteros y deliciosos en el momento, pero llegan a generar dolor en el alma y un vacío afectivo luego a seguir, según lo han sugerido diversos estudios. Atentos a esos datos, unos doctores de la estadounidense “Emory University” se dedicaron a investigar y analizar cómo hombres y mujeres viven estas experiencias.

Finalizado el estudio, la investigación reveló que los hombres disfrutan más que las mujeres de las relaciones sexuales ocasionales, o sea, todas aquellas que no involucran ninguna clase de compromiso afectivo. Por tanto, los resultados indican que una mujer que copula con su novio, marido, amante fijo o caso similar que sólo compete a ellas, tiene el doble de posibilidades de llegar al delicioso y tan ansiado orgasmo, que si practicase sexo con un sujeto que conoció esa misma noche.

De acuerdo con lo apuntado por la doctora Kim Wallen, una experta en deseo femenino de la mencionada casa de estudios para adultos -así como el de ella misma-, al reportero del “The New York Times”, resalta que: “La idea de la liberación sexual, donde los hombres y las mujeres tienen igualdad de acceso a las relaciones sexuales ocasionales, no significa que el sexo sea siempre placentero para ambas partes. De hecho, no se trata de un juego parejo”, decretó la decepcionada erudita.

Sin embargo, en una experiencia complementaria que fue realizada en conjunto por las “Universidades de Indiana y Binghamton”, se encuestaron a 600 jóvenes estudiantes de ambos sexos. Por ende, el equipo, dirigido por el doctor Justin García, llegó a detectar que los estudiantes tenían más probabilidades de alcanzar el orgasmo cuando estaban en una relación estable. En este caso, la diferencia entre hombres y mujeres no fue tan alta como en otras investigaciones similares.

Con tales datos en la mano, García sostiene: “Nos han vendido la famosa idea de estamos en una época en que podemos tener una vida sexual libre y vivir dentro de un circuito de relaciones casuales, y que esto no tendría consecuencias. Sin embargo, los hechos demuestran que no todos lo pasan tan bien”… Y pienso que quizás por eso, es que muchos se entregan tan afanosamente a la masturbación.

Como parece que el referido asunto se convirtió en la moda del momento, fue realizado un tercer estudio, esta vez a cargo de la “Universidad de Nueva York”, donde se reveló que sólo el 40 por ciento de las mujeres llegan al orgasmo durante el sexo casual, en comparación con el 80 por ciento de los hombres en la misma situación.

No en tanto, esta pesquisa parece haber sido más extensa e igual de conclusiva, ya que los investigadores neoyorquinos interrogaron nada menos que a 24.000 estudiantes de 21 instituciones durante un período de cinco años. Con todo, durante la experiencia, también constataron que alrededor del 75 por ciento de las mujeres sólo llegaban al clímax cuando hacían el amor dentro de una relación de compromiso.

La doctora Paula England, coautora del estudio, explica: “Pensamos que practicar sexo con un compañero habitual, permite un aprendizaje, acumulación de experiencia y conocimiento del otro, cosas que ayudan a lograr el tan añorado éxtasis. Además, los varones se preocupan más por el disfrute de su compañera de cama cuando se trata de una pareja estable, y no de alguien casual”… Afirmó categórica, sin declarar que lo mencionaba por experiencia propia o no.

Por su vez, Debra Herbenick , de la Universidad de Indiana, aporta un elemento más a este orgásmico asunto. Para ella, una mujer puede vivir el sexo ocasional como si fuese a “cenar en la casa de un conocido”, y luego explica mejor esta comparación: “En esa situación, una no siempre dice o elije claramente lo que quiere comer, ni da indicaciones sobre cómo debería cocinarse”, concluye ella, con la misma profundidad filosófica que si lo digiera doña Sabina Naftulovna Spielrein mientras desarrollaba los tratamientos psicoanalíticos para tratar la histeria femenina a inicios del siglo pasado…

Mi amiga, no le aconsejo nada, pero eso sí, piénselo dos veces, pues ha quedado demostrado que comer fuera de casa no la hará tan feliz como usted piensa… ¿No es espasmódico?

(*) Siguiendo la misma línea y estilo del presente Blog, surge ahora “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, conteniendo apenas instantáneas del cotidiano. Disfrútelo en: http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ Conjuntamente, continúa a su disposición mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Obstáculos Neuras que Impiden el Orgasmo


Mi querida amiga, sea franca consigo misma y se auto responda con sinceridad: ¿Usted tiene certeza de que ya tuvo un orgasmo una vez en su vida? Esta parece ser una pregunta obvia, pero en realidad, muchas cándidas no saben si realmente alguna vez en la vida alcanzaron el espasmódico clímax. En todo caso, una investigación realizada por el Proyecto Sexualidad (Prosex), de la Universidad de São Paulo, reveló que el 34,6% de las brasileras sufren con la falta de deseo sexual, mientras que el 29,3% de ellas lleva una ajetreada vida sexual sin orgasmos. Además, señala que el 92% no tienen por costumbre masturbarse… O por lo menos saben mentir bastante bien.

No en tanto, según la ginecóloga y obstetra Érica Mantelli, cuando acontece el tan augusto orgasmo, la mujer siente una gran sensación de placer físico. “La lubrificación de la vagina y la musculatura de la pelvis presentan contracciones rítmicas e involuntarias, mismo que algunas de ellas sientan contracciones fuertes y otras más suaves”, explica. Ese momento no dura más que algunos segundos, pero que según ella llega a ser arrebatador y da para saber que aconteció, pues el cuerpo queda relajado, como si estuviese anestesiado… Dependiendo del tamaño de la jeringa, claro.

En todo caso, si usted es de las que tiene dificultades de llegar a ese bendito clímax, ya que la ansiedad, la baja autoestima y hasta el ciclo menstrual cohíben el clímax de la mujer, lo mejor es que confiera a seguir cuales son los principales motivos apuntados por los especialistas.

La dispersión antes del sexo – Puede parecer que usted no está interesada en el gran momento, y hay grandes chances de que la culpa sea del maldito estrés o de las preocupaciones que bloquean su relajamiento. Los factores psicológicos que interfieren en una relación pueden ser más importantes que los físicos; por tanto, usted tiene que estar 100% enfocada en la relación sexual para identificar en su cuerpo donde se encuentran los locales donde siente más placer. Tampoco se olvide de que la mujer depende de estímulos sonoros y táctiles, ya que el hombre se excita más fácil. Muchas veces a ellos les basta con el estímulo visual… Lo que puede que no sea su caso.

Apego a Tabús – La terapeuta Evelyn Vinocur explica que por causa de una educación rígida, se generan creencias falsas en relación al sexo opuesto, la sexualidad, la masturbación y el orgasmo… Cosa de los antiguos. Pero muchas féminas aún creen en ello y se sienten culpadas, o hasta inculpadas demás y con ello no logran llegar al orgasmo. Lo mejor en estos casos es usted visitar un psicólogo y tratar de trabajar ese miedo y la tensión.

Con la luz apagada – Sentir vergüenza de su cuerpo a punto de preocuparse en la hora de la relación interfiere en su placer. La baja autoestima tiende a no dejarla sentirse a voluntad para explorarse el cuerpo por medio de toques y caricias que le permitan descubrir los puntos de placer. La masturbación es una de las formas de alcanzar el auto conocimiento de su cuerpo. Si usted no se siente segura y no sabe cómo sentir placer, puede tener dificultad de alcanzar el orgasmo tanto sola como con su pareja, ya que no sabrá como guiarlo o expresarle de que forma siente más placer. En estos casos, se recomienda una terapia breve para incentivarla a que ultrapase ese bloqueo mental en relación a su cuerpo.

Miedo de no conseguir – La expectativa de querer alcanzar el orgasmo puede causarle un efecto inverso: dejarla aún más lejos del clímax. Cuando la mujer vivencia el relacionamiento preocupada tanto con su desempeño como con el objetivo de alcanzar el orgasmo, puede dejar de entregarse a las placenteras sensaciones del encuentro a dos. Si usted es de aquellas féminas que no consiguen controlar esa ansiedad, mejor que converse con un psicólogo antes que sea tarde.

Fatiga – Hay diversas causas por detrás de la fatiga, desde la correría del día hasta problemas de salud, tales como la alteración hormonal, hipertensión, y fatiga crónica. En todo caso, mujeres con fatiga pueden perder el interés por la relación sexual o iniciarla apenas para agradar a su pareja, sin conseguir aprovechar el momento para llegar al orgasmo… Lo que es un desperdicio. Claro que el exceso de cansancio puede ser reflejo de una rutina agitada, pero si seguidamente usted siente soñolencia e indisposición demás, mejor consulte su médico.

Medicamentos – Algunos remedios inhiben la libido, o sea, la voluntad sexual; y entre ellos están los antidepresivos, los diuréticos, la medicación para ulcera gástrica y anticonceptivos. Estos últimos inhiben la ovulación, y junto con ello disminuyen la libido; en cuanto otros pueden actuar en el sistema nervioso central haciendo disminuir la hormona responsable por el placer… Revise cuál es su caso.

Ciclo menstrual – El placer puede variar de acuerdo con su ciclo catamenial, ya que durante esa semana su libido puede ser más intenso debido a altos niveles de hormonas, principalmente estrógeno y testosterona. Con el aumento de la circulación sanguínea en la región de la pelvis, el clítoris también está más sensible y es más fácil llegar al orgasmo. Tenga en cuenta que una semana después de menstruar, los niveles hormonales continúan altos y su cuerpo comienza a prepararse para la ovulación (14 días después). Justamente en ese periodo la lubrificación vaginal es mayor, lo que favorece la penetración y le aporta más confort, justamente lo que la deja más relajada para alcanzar el orgasmo… Su objetivo primero y único. Pero en medio del ciclo ocurre la ovulación, lo que puede ser un periodo doloroso y menos favorable a la relación sexual. Ya en la semana que antecede a la menstruación, existe queda de libido y TPM, lo que puede significar ser más difícil que usted llegue al orgasmo. Es necesario que respete ese tiempo sin mantener relación, al final de cuentas, eso dura apenas algunos días… y noches.

Trauma de violencia sexual – Mujeres que fueron víctimas de violencia sexual necesitan de acompañamiento médico rutinario, con soporte psicológico y orientación sexual. No tenga miedo de hablar con su ginecólogo sobre ellos. Sino, en vez de relajar y aprovechar la relación sexual, puede que le haga recordar escenas tristes que sucedieron, que interferirán en la libido. Sólo el apoyo de un terapeuta ira minimizar esos traumas y prepararla para una vida sexual saludable.

Salud debilitada – Una infinidad de enfermedades y problemas de salud pueden interferir en la libido, como las infecciones vaginales y enfermedades en el útero que pueden causarle dolor en la penetración, perjudicándole su placer sexual. También la diabetes y alteraciones hormonales disminuyen el estímulo en las zonas erógenas, reduciendo su sensibilidad y la conducción de estímulos a través de los nervios que mandan mensajes al cerebro. Por su vez, enfermedades psiquiátricas, ansiedad y estrés perjudican los pensamientos al punto de perjudicar su relajamiento e impidiéndole de que llegue al clímax más fácilmente. Claro que el abuso de drogas, alcohol y tabaco causan repercusiones negativas en su relación sexual, dificultando y hasta impidiendo que llegue al dichos orgasmo.

Caso no concuerde con lo aquí dicho, le suplico que no se erice ni desgreñe tanto por mi melódica falta de criterio lógico; al final de cuentas, la propia Jeanne d´Arc, murmurando coherencias antes de arder, indignada, gritó a los cuatro vientos porque ella gustaba tanto de solfear antes de sentir la muerte chiquita… ¿No es espasmódico?

(*) Para su comodidad, existen otras lecturas amenas a su disposición en mis libros. Viste el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Como Ser Feliz en la Horizontal


Mi amiga, ¡todo el mundo quiere ser feliz! Y esa es una afirmación que hago sin miedo de generalizar. Claro que ser feliz tiene un sentido diferente para cada persona, pero en realidad todo el mundo busca algo que lo haga sentirse realizado. Pues le diré que con el sexo no es diferente. Todo el mundo quiere ser acepto, entendido, recibir placer y llegar al tan aclamado clímax: “el famoso y dichoso orgasmo”… Pero ni todo el mundo lo consigue. Primero, porque la manera como la gente fue enseñada a entender el sexo nos deja trabados. Segundo, porque la gente fue instruida de que sexo se resume a los órganos sexuales. Tercero, porque no nos damos la oportunidad de equivocarnos, y sin errar algunas veces, la gente no llega ni cerca de lo que es cierto.

Cuando hablo de lo que es cierto o equivocado, obvio que estoy hablando en relación al placer y al individuo. Su cierto puede ser diferente del mío, así como lo equivocado, las fantasías, lo que da placer, lo que estimula y los motivos de todo eso. Pero aquí no existe juzgamiento de valor, de lo que es mejor o peor.

Entender su sexualidad -como ya lo dice la canción-, es un camino largo que baja y se pierde… Por eso que uno precisa bucear bien fondo dentro de uno mismo, recordar cosas que quedaron marcadas, entender como ellas influenciaron en quién uno es hoy y en nuestras predilecciones sexuales. Claro que ese momento de autoconocimiento no es fácil –en verdad, es doloroso y difícil-, pero vale la pena por la sensación de libertad que viene después. Para comenzar a entender un poco más sobre uno mismo, aumentar el placer que uno siente en el sexo y dejar las culpas y cobranzas de lado, podemos comenzar siguiendo los pasos abajo descriptos, mi amiga:

Pesquise sobre el asunto – Entender fisiológicamente el sexo, es el primer paso. Ok, usted sabe lo que aprendió en la escuela, pero ¿ya fue procurar información sobre zonas erógenas, punto G, fetiches y maneras de alcanzar el orgasmo? Además, existen las posiciones que usted puede tentar, los juguetitos sexuales que pueden ayudar y un mundo nuevo para ser descubierto. Deje el preconcepto en casa y aventúrese.

Busque entender como la sociedad fue creada, con papeles definidos y como eso influenció sobre la vivencia sexual, en lo que es permitido y prohibido y por cuales mudanzas la moral pasó desde el comienzo de los tiempos, y lo que fue que motivó tales mudanzas. Todo eso tiene una ligación muy fuerte con la sexualidad.

Acepte la pornografía – Sí, pornografía es algo interesante, mujer. Claro que uno no precisa ver filmes que hieren lo que uno acredita, pero hay algunos otros bastante interesantes. Actualmente existe desde el porno en que la pareja se ama y hace amor, hasta aquél clásico en que las personas se dicen buen día y ya están transando. Todo dependerá de lo que usted busca. Pero si no le gustan los filmes, procure imágenes. Si no gusta de imágenes, procure cuentos eróticos. Empero, si cree que todo eso es ruin para su salud mental, escriba sus propios cuentos. El ejercicio recomendado aquí es relajar, dejar la imaginación funcionar sin trabas, y libertar sensaciones que usted ni sabía que podría sentir apenas pensando en algo exuberante.

Hable sobre sus fantasías – Converse con su pareja, con sus amigas, con extraños en salas de encuentros con terapeuta, pero hable, mujer. Encuentre personas que tengan la misma fantasía –no para hacer sexo con ellas, apenas para que usted note que no hay nada errado– y entienda como ella fue realizada.

Nada que sea consensual es tan errado cuanto la sociedad quiere que usted piense. No tenga miedo de sí, pero si lo tiene, procure un terapeuta y resuelva sus problemas.

Mantenga la mente abierta e intente cosas nuevas – Llega de papá y mamá y de hacer como perritos. Está en la hora de llevar frescor para su vida sexual. Intente nuevas posiciones, nuevos horarios, nuevas iluminaciones, nuevos lugares. Escoja una lancería que usted nunca usaría o quizás aparezca desnuda cuando su pareja menos esperar. ¡Sorpréndase! El foco es ese mismo, mostrar para usted misma que consigue ser mucho más interesante de lo que se imagina.

Ciertas veces haga sexo sin penetración, enamore en el sofá como cuando era adolescente y no podía pasar de aquello; haga un papá y mamá como nunca hizo y lleve el elemento sorpresa para su vida. Intente cosas nuevas dejando lo que le fue enseñado en el pasado. Mi amiga, usted sabe lo que sus padres, el cura, la profesora o sus amigos creen sobre cierta práctica sexual, pero es hora de descubrir lo que usted misma piensa sobre eso. Guarde su pasado en una cajita para ser consultada cuando le dé ganas y libértese para intentar lo nuevo.

Respete sus límites y deseos – Muchas personas hacen sexo por obligación. Nadie es obligado a tener tesón el tiempo todo. Hombres y mujeres pasan por momentos en que el sexo está en un segundo plano y no hace falta. Y por otros momentos en que sexo es la respuesta para todo. Eso es totalmente normal. Acéptelo como parte de usted misma. Pero nunca haga nada que usted no tenga ganas apenas para agradar a otra persona. Claro que puede que sienta ganas de agradar a otra persona, pero ahí ya no es una obligación… Respete sus límites en todos los sentidos -en la intensidad, en la frecuencia y en la diversidad-. Sea fiel a usted misma y decida, por si sola, hasta dónde quiere llegar… ¡Sólo así será feliz en la horizontal!

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Como Ellas Alcanzan el Orgasmo


A veces no nos parece que sean admisibles ciertos asuntos sin parangón, pero resulta que muchas personas –muchas mismo– se preguntan y comentan cómo es posible saber si la mujer alcanzó el orgasmo. Y no crea el amigo leyente que son apenas los hombres los que tienen esa plausible duda. Mujeres también preguntan cómo ellas pueden tener la certeza de que llegaron al ápice del placer sexual… ¡Un extraordinario dilema!

Astutos estudiosos de esos asuntos peludos, afirman que la sensación se muestra diferente para cada persona, pero a su vez indican que la manera de sentir es única, ya que es el cuerpo quien da sus señales. Para ayudar a los más desavisados con ese tipo de definición aviesa, la ginecóloga y obstetra Érica Mantelli nos socorre dando algunas explicaciones físicas de lo que en verdad sucede en el cuerpo durante el momento del orgasmo.

Antes – ¡Mujer!, el orgasmo no acontece en un guiñar de ojos. Para que lo alcance, antes debe existir un proceso físico y emocional. Primero, le diré que durante la etapa de excitación, la mujer puede sentir un aumento de la lubrificación vaginal y la erección de los pezones y del clítoris. Es justamente en ese momento que su canal vaginal se alarga y se abre para recibir el pene… Un maravilloso instrumento de animación a dos.

Empero, cuando se habla en excitación, preliminares y pre orgasmo, ya se piensa luego en el clítoris, -el mejor amigo de la mujer-, pero es importante recordarle que él es extremamente sensible y sólo debe ser tocado cuando la mujer ya esté lubrificada, y usando esa misma lubrificación para jugar con él. Caso contrario, el toque pode generarle desconfort y otras molestias vaginales.

Por otro lado, está comprobado, matemáticamente hablando, que existe una media de tempo después de excitada, y hasta ella llegar al orgasmo, que son 8 minutos… interminables.

Durante – Después de todo ese frenético esfuerzo que ha realizado, el orgasmo dura entre 6 y 10 segundos. Eso mismo, casi nada, aunque mismo así, quien lo experimentó dice que vale la pena. No obstante, se sabe que algunas mujeres suertudas consiguen aprovechar la sensación por hasta 20 segundos… insaciables.

“Cuando el cuerpo alcanza el clímax, la piel y rostro se ponen más rosados, los músculos se pueden contraer, hay un aumento de la frecuencia cardíaca y del ritmo respiratorio. En esa hora, las pechos se ponen más sensibles y el cuerpo queda más relajado”, alcanza a explicar esta experimentada médica en asuntos gozosos.

Resumiendo, la mujer siente contracciones involuntarias y rítmicas en la musculatura vaginal, que hasta pueden ser fuertes o suaves, y van en aumento hasta que alcanza el punto alto de la fiesta. Su útero también se contrae y ella siente fácilmente todas esas sensaciones… sicodélicas.

Después – Así que el orgasmo acaba, la mujer siente relajar la vagina mismo que aun tenga pequeñas contracciones involuntarias. Su cuerpo también se relaja y es como si ella estuviese un poco anestesiada… O acabada.

¿No conoce esa sensación? – Muchas mujeres nunca llegaron al orgasmo, y mismo que insistan, no consiguen alcanzarlo con la penetración. Con relación a este punto importantísimo, la médica tranquiliza a quien acredita que se debe a algún problema específico o de incapacidad e inexperiencia de su pareja:

“Sexo es un sincronizado conjunto de actos y no sólo la penetración. Esto es importante también para los hombres, que pueden procurar otras maneras -manuales- de proporcionar placer a la mujer”.

De acuerdo con lo que la doctora apunta, la mujer precisa libertar la mente y no ponerse a pensar en lo que está sintiendo… Claro que no siempre.

En todo caso, si la mujer, mismo con la masturbación, relajada y respetando su cuerpo, no logra llegar al orgasmo, entonces puede que esté en la hora de procurar un médico. Doña Érica avisa: “Conocer el propio cuerpo facilita llegar al clímax, pero ni siempre esa es la causa principal. Factores físicos, algunas enfermedades y problemas psicológicos como estrese, baja autoestima, inseguridad, uso de drogas y alcohol pueden dificultar que la mujer se envuelva a fondo con la pareja y, en este caso, puede perjudicar su relacionamiento sexual”.

Sólo las mujeres lo saben – Diferente de los hombres, ni toda mujer eyacula visiblemente –algunas lo hacen con maestría -, entonces es difícil para quien es iletrado en estos asuntos tan delicados, saber si el orgasmo de ella fue verdadero o no. Existen varias mujeres que lo disfraza para poder agradar a su pareja o sentirse anímicamente mejor con sí mismas… ¡Que volubles!

Para las mujeres, el reparo que queda es para no disimular, o entonces su vida sexual nunca será buena de verdad y el placer va ser una cosa extremamente distante. Mientras que para los hombres, piensen en dar placer a todas las partes del cuerpo de la mujer, en proporcionar sensaciones y hacerla sentirse linda e deseada. Ya que ese puede ser medio camino andado para alcanzar el orgasmo. No se importen tanto con el fin, y sí con los medios y entremedios… Y verá que el mundo le será pequeño.

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