Textos Para Calentar el Ánimo


Creatividad no es algo que todo el mundo asienta. Eso de ponerse sexualmente animado, con ideas que a uno le permita mudar la rutina parece fácil, pero no lo es. Mucha gente hasta deja de hacer el básico “papá y mamá” por pereza de comenzar, imagine entonces algo más elaborado. No que uno precise de malabarismos sexuales para sentir placer, pero entrenar nuestras sensaciones para que ellas sean más aguzadas, estimular la mente y abrir la cabeza son sucesos siempre interesantes, y en cualquier área de la vida es siempre bienvenido. Y aunque uno lo crea, no hay mejor manera para hacerlo, de que consumiendo arte.

El arte puede estar en millares de soportes, en cualquier lugar y sacudir con uno de diversas formas. Uno puede buscar obras clásicas o abrir la mente para las más innovadoras y transgresoras. Puede emocionarse, tener chuchos de placer o de asco, pero uno no quedará inmune. Y es eso mismo que debemos entrenar.

Evidente que uno siempre puede optar por Marqués de Sade, Anaïs Nin, Hilda Hist, Henry Miller o Bukowski. Son clásicos de literatura. Pero otros son citados en ruedas de personas que acreditan ser intelectuales, de aquellos que creen necesario hablar de la nueva onda erótica en la literatura, y tienen una cualidad increíble. Ni todos son de fácil lectura, pero todos tienen pitadas de sexo y fetiche permeando las historias.

Siendo un democrático-anarquista del amor, le recomiendo algunos títulos de libros para que usted entienda mejor el mundo del sexo, que conozca fetiches que ni imaginaba que existían y experimente sensaciones colocándose en el lugar de los personajes. Algunos libros son la nueva onda de la literatura sexual, otros no. Hágame caso, pegue el suyo, sumerja en la historia y salga de ella transformado.

Trilogía Cincuenta Tonos de Gris – E.L. James – La serie, basada en la trilogía Crepúsculo, hizo recordar al mundo que la literatura erótica existía y que ella también podía ser leída por mujeres casadas y sin pretensiones sexuales extremas. El amor permea toda la historia, lo que la torna más leve y no choca tanto. Hay pitadas de machismo, dominación psicológica y una relación bastante enfermiza, no en tanto consensual entre la pareja, pero es básicamente un cuento de hadas. La historia dice más sobre relacionamientos, aunque mencionar el sexo entre una cosa y otra puede ser divertido. Para hacer sentido, es necesario leer los tres libros, en la orden: Cincuenta Tonos de Gris, Cincuenta Tonos más Oscuros y Cincuenta Tonos de Libertad.

Por favor, mi amo – Allen Ginsberg – Es un poema lindo. Por lindo no espere un escenario alegre, feliz y con pajaritos cantando. La palabra amo, en el título, deja claro el tema: sumisión. Es lindo de una manera seca y sincera, verdadera. Es un poema gay que habla sobre la necesidad extrema que el sumiso tiene de su dominador. La necesidad del sexo, del toque y de la atención. Es crudo y la belleza está en eso.

Serie Crossfire – Sylvia Day – La serie todavía está en andamiento, los libros 4 y 5 todavía no fueron publicados, pero ya deja a los fanáticos en la expectativa. La autora habla de sexo como lo hago yo o usted, como cuando uno conversa con los amigos, lo que aproxima su realidad a aquella propuesta en el libro.

Aquí usted ya va encontrar temas más pesados como violencia sexual infantil, estupro, homofobia, pero nada expuesto de una manera chocante. Es una serie en que los personajes muestran como el relacionamiento puede ayudar en la superación de traumas y suavizar las marcas que cada uno carga. Los ya publicados son: Toda Suya, Profundamente Suya y Para Siempre Suya.

Zonas húmedas – Charlotte Roche  – Es una lectura leve por su texto, pero que trata de fetiches que pueden incomodar a los más castos. Una adolescente está en el hospital después de una cirugía de hemorroide y pasa a recordar todas sus aventuras sexuales y fetiches. Sexo con desconocidos, masturbación con objetos extraños y la necesidad de sentirse segura tornan el libro interesante, atrayente y mantiene su atención hasta el último minuto.

Trilogía Lujuria – Eve Berlin – La autora crea hombres increíbles que hacen sexo lleno de novedades y describe las cenas detalladamente para que usted cree imágenes en su cabeza que quedarán por mucho tiempo en sus sueños. Dicho esto, no sería necesario hablar más nada. Pero ella todavía tiene el amor romántico permeando la historia y torna todo más plausible para quien no lidia bien con el sexo apenas por el sexo. Los libros son Lujuria, En el Límite del Deseo y Tentación.

Soneto del ojo del culo – Paul Verlaine y Rimbaud – Paul Verlaine y Rimbaud fueron dos grandes escritores. Cuando digo grandes, quiero decir famosos y talentosos, de aquellos que no hay como ignorar. Los dos también fueron una pareja. Se creía que ellos nunca habían escrito juntos, pero un texto poco divulgado, presente en apenas una de las colecciones de sus obras, prueba lo contrario. Es una declaración de amor sexual y puede chocar a primera vista: ellos están, mismo, sin duda alguna, hablando de una relación anal y su belleza. No es para los flacos, y no cualquiera puede leerlo.

The Sullivans – Bella Andre – Un bombero, un jugador de fútbol, un mecánico y un actor de Hollywood. Esas son las profesiones de los hermanos Sullivans en los libros ya lanzados. Está en la cara que la autora resolvió zarandear con los fetiches femeninos ligados a uniformes y fama… ¿o serían los fetiches masculinos que las hacen acreditar ser de ellas? La cuestión es que ella hace eso bien y todavía mistura con un romance de aquellos bien agua con azúcar, que si fuese filme haría usted llorar por horas. La serie, por en cuanto, tiene los libros: Una Mirada de Amor, Por un Momento Apenas, No Puedo Apasionarme y Sólo Tengo Ojos para Ti. Todavía faltan cuatro obras y la autora ya prometió más historia de la familia con libros sobre cinco primos y los padres de los hermanos que mencionamos.

Prosopopeya – Reinaldo Moraes – Es un libro querido por descolados de todas las edades –tal vez por ser tan próximo de la realidad de personas que ya pasaron por sus vidas. Él cuenta la historia de un ex-cineasta, actual videomaker, que no consigue parar de hacer sexo, usar drogas y vivir una existencia sin ninguna regla en cuanto precisaría entregar un filme. Tiene cosas bastante escatológicas, pero es verdadero y con un humor que lo hará relajar mismo en las partes en que usted podría desistir de la obra.

Esposas de Seda – La Historia de Jake y Mimi – Frank Baldwin – Llegamos al suspense erótico. Una moza que no deja sospechas, novia de un joven que sigue un patrón, comienza a tener experiencias sexuales de sumisión y desaparece. ¿Y que aconteció con ella? Sólo esto ya daría un buen enredo, pero cuando usted coloca sexo en medio de eso todo queda más interesante,

La historia del Ojo – George Bataille  – Es un libro que la capa ya lo deja constreñido. Y la narrativa sigue una línea de fetiche que puede hacer con que uno quiera esconder el libro para que nadie lo toque más. La cuestión es que no da para pasar ileso a esa obra.

Tal vez por ser filósofo y tener a Freud como su terapeuta, el autor nos hace pensar en cómo nacen los fetiches al contar la historia de una dupla de amigos que resuelve quebrar paradigmas sexuales e ir atrás de lo que da placer, mismo que eso choque quien está a su alrededor o explote las relaciones impuestas por la sociedad. Es pesado, mueve con todas las creencias que uno puede tener, pero abre su sensibilidad para sí mismo de una manera rara de ser vista.

Falsa Sumisión – Laura Reese – En este libro la autora resolvió separar BDSM (la sigla para bondage –amarración-, dominación, sadismo y masoquismo) del amor que la envolvió en los últimos libros de éxito. Es también un suspenso que va dejarlo tenso, pero toda la experiencia de sexo con la única intención de obtener placer ya es suficiente para tornar la cosa toda aún más interesante.

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