Estrellas Diáfanas


12- estrellas diafanas

Desde muy pequeño que me gusta hablar a solas con las estrellas. Pero fue tan solamente al rebasar el trajinar del tiempo, que alcancé a darme cuenta que cuando cualquier estrella recorre inmortal las sombras de la madrugada, como si ella fuese una lágrima furtiva, es en verdad la noche quien llora profundamente angustiada.

Es durante esos fuscos momentos de soledad noctívaga, que las sombras logran escuchar con claridad quien entre las sombras canta y encanta, no obstante yo, confiando en la intuición del viento en su espasmo madrugador, disfruto el instante y me pongo a elegir palabras.

Es la noche y es la duda quienes nos enseñan a contar con casi nada. Y si acaso un incierto motivo hace que la vigilia cuente con la guía segura de algunas pocas estrellas, yo como cualesquiera nos veremos obligados a andar por caminos sin mucha confianza. Sin embargo, es ahí donde mi fe, en un rescoldo que ni alumbra ni se apaga, la que mantiene intacto el secreto primogénito del alba.

Inmerso en esa magia estelar, supongo fácilmente que al principio de los tiempos debo haber sido una estrella en la mirada de nuestro Supremo, de cuya pupila soberana descendí tal cual una lágrima de novia acongojada.

Pero hoy, cansado y dolido en mi hosca mansedumbre condenada, soy tan sólo un pedazo de sombra que se revela y canta. Y, a lo mejor, probablemente mañana u otro día cualquiera, puede que Dios me lleve con mi copla donde más se necesite para salvar allí una esperanza.

Quién sabe escondida dentro de esa estructura de barro estrella que poseo, tenga yo encarcelada un ave cantora que habita inconsciente en un alma que tiembla en la gruta del grito y que sin más aletea triste en mi garganta.

El Uso Particular de la Traición


Esa cuestión de engañar al novio, novia, mujer, marido, es una decisión íntima de cada uno, y tan antigua y contradictoria cuanto la existencia humana en el huerto del Señor. Hay hasta quienes engañan su amante o, al contrario, se mantiene totalmente fiel a su chica de programa al intentar pasarla un poco mejor en este valle de lágrimas. Evidentemente, también hay aquellas y aquellos que nunca engañaron sus amores del alma. Es posible que estos viviesen tentaciones y tuvieran oportunidades de hacerlo, pero se aguantaron firmes en el molde.

Tenemos que asimilar que la traición amorosa y sexual puede ocurrir o no, ser vedada o confesada, censurable o legítima. Eso es un asunto de cada uno y un extraño no debe meter la cuchara para no desmoronar el pastel.

Pero en verdad, no es ese tipo de engaño que a esta altura del campeonato viene intrigando a muchos. En realidad, cuantiosos caminantes ya andan perdiendo el sueño con la traición a ideas, comportamientos y hábitos.

El hecho aquí, es que hasta yo mismo tengo traicionado algunas cosas en que siempre acredité piadosamente. En verdad, es que ese edificio intitulado “Mis Verdades”, presenta problemas de estructura: algunas paredes rajadas, vigas combadas, pisos que se hunden. En mi caso, tengo certeza que la temporada de dudas tiene a ver con mis propios asuntos particulares.

Mi padre, al contrario, siempre fue un hombre fiel a sus principios. Un sujeto que trazó una línea recta y persistió e insistió en ella hasta el fin. En contraste, yo siempre seguí por el camino de ojo en las placas de retorno o de destinos a la deriva… Eso de “tener certeza” nunca fue mi punto fuerte.

Claro que tengo opiniones, convicciones y bien sé en quien votaré para presidente cuando llegue el momento. Pero no estoy hablando aquí de ese tipo de decisión simple. Hablo de posiciones subjetivas, esas que se pegan en uno como una segunda piel. Por ejemplo, en política soy definido, pero en la vida personal soy un “no partidista”. Parezco más bien un bambú, oscilando conforme la dirección del viento.

En todo caso, no ha sido por causa de la adversidad, pero me he dado cuenta que ahora estoy dispuesto a ser infiel a mí mismo. He pasado a odiar la idea de acordar igual después de una noche de sueños inquietos. Además, pasé a detestar la perspectiva de ser mi propia copia. Como si fuese un xerox de mi juventud, o de lo que fui el año pasado. Pero también pienso que alguna razón mi inconsciente debe tener, cuando me hace sudar o revolverme en la cama.

Por supuesto, los humanos mudamos todo el tiempo. Algunas veces en una velocidad superior a las novedades del mundo. Esas mudanzas van aconteciendo a cada palabra escrita en la página de cada uno.

Pero el caso en cuestión, es que uno no debe importarse si el enredo de la obra le sale confuso, contradictorio, ambiguo. Lo que interesa mismo, es que él sea de nuestra autoría.

Básico que por cuenta de ello ya no sienta ganas de convencer a nadie. Yo no pregono la biblia, programa partidario, manual de escrita. Tampoco digo que un individuo deba leer éste o aquel libro, que debe preferir un museo a una trasnochada. Tanto me da, o me da lo mismo.

Tal vez, reflexionando a tiempo, le diré que el único principio del cual todavía no me desprendí o traicioné, es aquel de: ¡Viva y deje vivir!

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Meras Sugestiones de Cómo Driblar su Novia


Para inicio de conversa, mi perplejo leyente, tengo la sensación de que cansado ya de la vida, este hombre no le tenía miedo a la muerte en lo más mínimo. Y diría más, creo que más bien se sentía un hombre que era capaz de jugarse la vida por un capricho; aunque con el más amargo y sarcástico desdén, sentía en cambio, un miedo mortal a la prisión, tal especie de horror instintivo, inexplicable, de un día verse encarcelado, que, con sólo pensar, se le inundaba la piel de frio sudor, le atacaba los nervios y parecía convertirle en agua la sangre; aquella clase de terror que sentiría un hombre cualquiera a la sola idea de que iba a besarle un espectro.

Asimismo, tengo la impresión de no ser el único en pensar así luego de uno enterarse de las informaciones publicadas en el sitio “Huffington Post”, quien comenta que para evitar el matrimonio después de mantener un relacionamiento de dos años, un ciudadano norteamericano de nombre Tucker Blandford, buscó sacar adelante tal maniobra y huir del casamiento simulando su propia muerte para su novia, la británica Alex Lanchester.

Es que imitando la voz de su propio padre, Blandford avisó a la familia de la muchacha sobre su muerte, cuando les explicó que había muerto luego de haberse tirado frente de un coche en movimiento.

No en tanto, la mentira fue desvendada cuando la acongojada novia telefoneó para su futura suegra con la sana intención de consolar a la madre del “fallecido”; por lo que la madre del joven desmintió la historia y dijo que él estaba bien.

A bien verdad, Alex y Blandford se conocieron durante un viaje de intercambio que ella realizó en los Estados Unidos en 2012. No obstante después de estar un año viviendo juntos, Alex necesitó volver a Inglaterra… Empero, antes de su retorno a la madre patria, Blandford la pidiera en casamiento.

Por ende, en un video que fue publicado en “YouTube”, Alex afirma estar confusa, pero a vez aliviada por no tener que casarse con alguien capaz de crear una mentira como esa… “Si él quería terminar el noviazgo, seguramente yo no iría perseguirlo por toda Norteamérica… Él es un mentiroso y un cobarde. ¿Qué tipo de persona hace una cosa así?, llegó a comentar la descornada Alex al periódico “Daily Mail”.

Por su vez, el americano se disculpó de sus actos por SMS y, con gran cuidado a que sonara vergonzoso ya que era hombre de palabra, afirmó que devolverá parte de los gastos de la británica con la preparación del casamiento.

En fin, así que me entero de estas cocodrilescas incursiones oníricas que seguidamente deambulan por el planeta, no tengo más remedio que buscar elucidar mejor la colectividad que me rodea, u ocupar mi tiempo a investigar y entender mejor sobre como respirar verdaderamente Arte, quizás haciendo así como lo hizo Cyrano de Bergerac, que en una sola inhalada, consiguió respirar doscientas y catorce obras de un gran acervo… ¡Caprichoso asunto!

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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