Recuerdos


111-recuerdos

Los recuerdos suelen doler de acuerdo con la intensidad que nuestra memoria esté preparada para guardar imágenes y momentos que han quedado detrás del tul de la nostalgia. Pero cuando estos surgen, agoreros, descabezados, siempre habrá un precio a desembolsar.

Con todo, hay que tener en cuenta que un recuerdo es aquella imagen del pasado que guardamos en la memoria, ya que ésta tiene la capacidad condescendiente y generosa de lograr almacenar, retener y recordar alguna información del pasado. Es más, no pasa de una función cerebral que gracias a las conexiones sinápticas entre las neuronas, nos permite retener las experiencias vividas. Implícitamente los amores fallos, los besos perdidos en el viento de primavera o los abrazos que estrechamos rompiendo corazones.

Ese dolor causado por el recuerdo, nos viene de la mano de la nostalgia, porque ella es descrita como un sentimiento de anhelo por querer revivir un acontecimiento, momento o situación del pasado que el amor nos concedió.

Usualmente, cuando se nos ocurre hablar del recuerdo, nos remitimos a un sentimiento que cualquier alma puede atravesar en cualquier etapa biológica de su vida, pero que suele traer a sus espaldas el sufrimiento de pensar en algo que se ha tenido o vivido en una época y ahora no se tiene, está extinto o ha cambiado, aunque la nostalgia se puede asociar a menudo con la memoria cariñosa de la niñez, de un ser querido, un lugar, juego, objeto personal estimado, o un suceso en la vida del individuo o grupo.

Sin embargo, los recuerdos de amores de ayer no dejan de ser como las palabras. Y aunque una multitud diga lo contrario, a éstas no se las lleva ningún viento. Porque cada palabra destruye o edifica, hiere o cura, maldice o bendice, o nos hace caer de rodillas si se trata de la pasión.

Para evitar sufrir con esos sentimientos dolorosos de los recuerdos, debemos aprender del árbol, ya que todo lo que él tiene de florido, viene de lo que tiene sepultado en sus raíces y se convirtió en recuerdos.

Protecciones Para Olvidadizos


-Hoy le digo buen día, sólo por educación, doctor… ¡Ha llovido a cántaros! Como puede ver, con el chaparrón que ha caído me empapé todito.

-Porque usted quiere, mi amigo. ¿Para qué existen los paraguas?

-Que quiere que le diga doctor. ¡No sé dónde me lo dejé olvidado!

-Es habitual que cuando pasa la lluvia, gente como usted permita que los paraguas queden en el olvido.

-En verdad, que no, porque en los días nublados él es mi amigo inseparable…

-¿Quién, doctor?

-¡El paraguas! ¿Quién más podría ser?

-¡Ah! Pensé que usted se refería a alguien en especial, doctor.

-Noto que con la lluvia, sus neuronas han entrado en cortocircuito, mi amigo. Hace cada pregunta…

-Bueno, no se irrite, doctor. No entendí a quien se refería.

-Para nada, mi amigo. Ahora, tenga en cuenta que para gente como usted ya existe una solución al alcance de la mano, puesto que ha sido por eso que la tecnología salió en ayuda de los boca abierta, para que esos instrumentos no los pierdan.

-¿Se refiere al paraguas, doctor?

-Por supuesto, ya que el croata Goran Candrlic ha creado “Kisha”.

-Por favor, doctor, me hable en castellano. No me salga con charadas.

-No son charadas, mi amigo. Kisha es un paraguas inteligente que viene equipado con un chip “Bluetooth” para que pueda estar sincronizado con un teléfono celular.

-¡Ah! Debe ser cómo esos bastones para selfies.

-Más o menos, mi amigo. Estos tienen un sistema que emite un alerta en caso que el dueño se lo olvide. Además, lo que sería formidable para usted, envía notificaciones y recomendaciones de uso en función al pronóstico del tiempo.

-Usted se cree que yo soy un gil, ¿no?

-Si usted piensa así, mi amigo, que puedo hacer. A mi edad, yo no voy a ponerme a discordar de sus condiciones intelectuales. Cada uno tiene sus propias percepciones.

-Me importa un bledo lo que usted pueda pensar de mí, doctor. Pero, donde se vio que un paraguas indique el pronóstico del tiempo, si los propios cronistas viven fallando.

-Por si no lo sabe, todos sacan las informaciones sobre el tiempo directo de la central de meteorología y otros institutos similares que hay desparramados por todo el globo terráqueo.

-No se escabulle por otros vericuetos, doctor… Hablábamos de “paraguas”.

-¿Qué quiere que le diga, hombre? Hasta el momento hay tres versiones disponibles, muy similares entre sí, y los precios oscilan entre las 50 y los 100 dólares y su sistema de funcionamiento casi es el mismo.

-¿No me diga? ¿Por acaso sabe cuáles son?

-Evidente, mi amigo. Fíjese que con presentaciones similares, los creadores del “HAZ Umbrella” lograron sumar un sistema de monitoreo y notificaciones sobre el estado del tiempo, porque además del chip Bluetooth tiene una batería interna que le permite poner en funcionamiento al motor incorporado en el mango para la apertura y cierre del paraguas de forma automática.

-Pensé que eran chinos, doctor. Pero usted dijo que eran tres modelos… ¿Y el otro?

-El otro se llama “Davek Umbrella”, que por ahora se encuentra en período de fabricación. Pero que al igual que el “HAZ”, sus creadores presentaron su proyecto en “Indiegogo” y han obtenido más de 50 mil dólares para financiar su invento. Funciona igual que los dos paraguas anteriores y dicen que tiene una autonomía de dos años de uso sin necesidad de recargar la batería. Estiman que costará aproximadamente 99 dólares, y estará disponible a partir de septiembre.

-Carito, ¿no?, doctor.

-Depende lo que se considera caro, mi amigo. Hay ciertas cosas que tienen sus ventajas. Especialmente para distraídos y tarambanas igual que usted.

-Estaba demorando mucho para comenzar con sus ofensas. Si no fuese por sus chimes, ya lo habría mandado pelar cocos… ¡Hágame el favor, doctor!

-¿Qué quiere?

-¿De usted?… ¡Nada! Me voy. Quiero aprovechar que ahora sólo garua…

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

Hitchcock Activa la Fisura Calcarina


No llega a ser un tema que nos haga temblar de miedo, pero un reciente estudio estadounidense acaba de comprobar que al ver películas de suspenso, la actividad cerebral de las personas mientras miraban las imágenes de esos filmes, le afinaba su atención y se “olvidaba” del entorno… Excepto aquellas que se comieron las uñas.

Me explico. Resulta que los investigadores del “Instituto Tecnológico de Georgia” han descubierto cómo los films de suspenso captan la atención del público… Y enriquecen a los estudios y productoras de películas.

Como sea, para alcanzar tal conclusión paradójica, sólo necesitaron medir la actividad cerebral de espectadores mientras ellos veían fragmentos de películas del género. Es que en las escenas donde el suspenso se disparaba, el cerebro reducía lo que la gente veía y se concentraba en el argumento de la película. Por el contrario, en los fragmentos en que el interés de la trama se reducía, los espectadores consagraban mayor atención a su entorno… Algo más o menos parecido con lo que ocurre con los films “XXX”.

Con todo, el estudio que ha sido publicado en la revista “Neuroscience”, incluye otra investigación adicional en la que los autores sugieren que este interés mayor en el suspense conllevaría un incremento de la memoria relativa a la trama.

Matt Bezdek, coordinador del estudio e investigador posdoctoral de psicología en el mencionado Instituto, afirma que “muchas personas tienen la sensación de que se está perdiendo algo de la historia mientras están viendo una buena película, y todo lo que está alrededor desaparece”. En su opinión, la investigación que coordinó, aportó “evidencias en el cerebro, para apoyar la idea de que la gente, en sentido metafórico, se ve transportada dentro de la narrativa”, informa el periódico español ABC.

Los participantes del estudio se introdujeron en una máquina de resonancia magnética, mientras miraban -gratis- escenas de una decena de películas de suspense, donde se incluían algunos títulos de Hitchcock como “Con la muerte en los talones” (North by Northwest) y “El hombre que sabía demasiado” (The Man who knew too much), así como otros largos conocidos del género como “Alien” o “Misery”. A más, las películas se proyectaban en el centro de la pantalla, y una suerte de patrón de tablero de ajedrez aparecía intermitente alrededor de los bordes.

Durante la sección -que no era matiné ni le ofrecían pop acaramelado- los investigadores descubrieron la existencia de caídas e incrementos en la actividad cerebral, concretamente en el surco o fisura calcarina, que es el primer sector en recibir y procesar la mayoría de la información visual que capta el cerebro… Del que lo tiene.

En consecuencia, cuando el suspense crecía, la actividad en las áreas de procesamiento periférico visual del surco caían y la actividad en las áreas centrales de procesamiento se incrementaba. Por ejemplo, durante la famosa escena del avión en “Con la muerte en los talones”, el cerebro redujo su foco visual al avión que se precipita contra Cary Grant. En cambio, cuando el personaje de Gran se escondía en el campo de maíz y el suspense caía, el comportamiento neuronal revertía su curso y la atención ampliaba su abanico… Quizás por ellos pensar que el actor daría otro fin a las espigas… ¡Pura suposición!

En esencia, cuando el suspenso es mayor, el cerebro desplaza la actividad en el surco calcarina para procesar información crucial e ignora el contenido periférico de menor interés.

Eric Schumacher, un profesor asociado de la “Escuela de Psicología del Instituto Tecnológico de Georgia”, afirmó que el mecanismo es “un distintivo neuronal del túnel de visión”, agregando que “durante los momentos en que la trama concita el mayor interés, los espectadores se concentran en la película y subconscientemente ignoraron los bordes en forma de tablero de ajedrez. Por tanto, el cerebro redujo la atención de los participantes en el experimento conduciéndoles al centro de la pantalla y dentro de la trama”.

Puede parecer lúdico, pero las imágenes en los bordes con forma de tablero de ajedrez, fueron usadas porque las neuronas en la fisura calcarina son atraídas por este tipo de movimientos. Mantener estas imágenes en los bordes sirviera a los investigadores para probar la idea de que en los momentos de tensión de la trama, se suprime temporalmente la respuesta usual de la neurona, y estas imágenes marginales se vuelven virtualmente invisibles para el espectador.

Para enfrentar tales suplicios, Plinio dijo: ¡Disciplina! Sí, porque frente a la enérgica e imperativa autoridad de su prescripción, el sabio latino y autor de “Naturalis historia” no nos pasó solamente la grande verdad comportamental, sino que también cayó fulminado tal cual Blancanieves luego que fue abandonada en la floresta… Por lo menos así lo cuenta la película al mostrar todo lo paradisiaco y calmo de los paisajes rafaelescos… ¡Cinematográfico tema!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

Ejercicio Abundante de Sexo Mejora la Memoria


Ateniéndome a lo que informó recientemente el diario español “ABC”, percibo la confirmación científica de lo que ya se especulaba desde los tiempos de Matusalén. Es que esa maniática virtud del humano de querer mantener relaciones sexuales con frecuencia, parece que le mejora y mucho el rendimiento mental y le permite aumentar la producción de nuevas neuronas, esas células nerviosas que uno lleva escondidas en el cráneo y que poseen la capacidad de excitarse y prolongar el impulso nervioso a otra neurona.

Profético sobre el advenimiento que el destino nos reserva como hombres y sobre cómo resolver, por un lado, la contradicción sobre el imperial acomodo del viviente, ya que con ello menguaría ante sí mismo y ante el mundo, tanto material como moralmente, y, por otro lado, la hipótesis de que ciertas partes acaben marchitando antes de lo deseado, me pareció interesante saber quién los ira a reconocer si se quedan como sencillos, tendiendo las manos humilladas hacia la limosna del siglo.

En todo caso, la resolución de tan filosófica cuestión virtuosa ejercitada por el viviente con el máximo entusiasmo entre cuatro paredes y sobre el catre, se debe más bien a que dos estudios, uno realizado en Estados Unidos y otro en Corea del Sur, se encargaron en los últimos años de investigar el rendimiento mental asociado a la práctica sexual… Mismo en los faltos de luces.

Así pues, las investigaciones, conducidas en ratas y ratones, terminaron por concluir que la actividad sexual abundante termina por aumentar la neurogénesis, es decir, que incrementa la producción de nuevas neuronas en el hipocampo, que es justamente la zona del cerebro donde se forman los recuerdos a largo plazo.

Por un lado, el estudio estadounidense, que fue realizado en Maryland, llegó a la conclusión de que “después de una exposición continua y a largo plazo a la experiencia sexual, la función cognitiva mejoraba. Sin embargo, cuando se introdujo forzosamente un tiempo de espera prolongado entre la experiencia de apareamiento y las pruebas de comportamiento -algo parecido con lo que le ocurre a los menguados de espíritu-, las mejoras en la función cognitiva se perdieron a pesar de la presencia de nuevas neuronas”.

En otras palabras, esto implica que para estimular la neurogénesis adulta, la práctica sexual debe ser repetida lo máximo posible… Mismo no quedando claro que si para cuando no hay pan, lo mismo servirían las tortas, o sea, que si a uno le falta el complemento principal, eso de hacer uso manual del artilugio le resuelve la cuestión.

En fin, no sabiendo cómo le responder a esa interjección anterior, lo único que puedo agregar, es que pocos meses después de realizado el estudio anterior, otro grupo de científicos de la “Universidad de Konkuk”, en Seúl, queriendo descubrir los entretantos del asunto, finalmente condujo su propio estudio, donde terminó encontrando que la actividad sexual en los ratones contrarresta “los efectos negativos del estrés crónico sobre la memoria”, esa facultad del intelecto por medio de la cual cualesquiera retiene y se recuerda lo pasado.

Por otro lado, es oportuno hacer constar que el leyente debe tener en cuenta de que debido a esa sugestiva importancia que tiene el acto sexual, la memoria de cada uno tiene la propiedad de fijar e integrar percepciones, de modo que quede influido el comportamiento posterior, relacionado con dicha percepción… Caso contrario, le estará dando chaces a la proterva enfermedad de Alzheimer… Después no diga que no le avisé.

(*) Si desea seguir la misma línea y enfoque de este Blog, dese una vueltita por “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog que contiene apenas instantáneas del cotidiano. Disfrútelo visitando  http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ y pase por mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

A %d blogueros les gusta esto: