Caligenefobia


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En la jungla del asfalto podemos encontrar de todo, ya que todos quienes vienen a este mundo por casualidad y sin mismo desearlo, pueden ser míseramente contaminados por el medio que los rodea, antes de ellos sentir la aciaga caricia de la muerte.

No todos son de la misma calaña, pero, entre todos, los que más llaman la atención son los hombres que se ven afectados por la Caligenefobia, una fatídica aversión que algunos conocen por el nombre de Venustrafobia, y hasta por Complejo de Licea, que no es más que una maldita y extraña manía que está afectando a casi el uno por ciento de los masculinos del planeta.

Se acredita que muchos de los que poseen esa aversión irracional y sórdida, son confundidos de inmediato con individuos que no están posicionados ni a la derecha ni a la izquierda de un género definido, sino que prefieren situarse en la columna del medio, aunque lenguas maliciosas digan que ellos permanecen dentro del armario.

Puede sonar inverosímil, pero lo cierto de todo esto, es que a pesar de su nombre complicado, la caligenefobia es algo que se está volviendo bastante común, puesto que se caracteriza como una fobia, o miedo extremo, que los hace abandonar de vez su vocación de cuna, hecho insensato que los lleva a desplegar una incapacidad injustificada para interactuar normalmente con mujeres muy bonitas o apenas hermosas.

Ya hay quienes juzgan que la salvación para esas almas contaminadas sería arrancarle los ojos, pero resulta que en los últimos lustros esa posibilidad ha entrado en desuso. Por tanto, es necesario estar atento a los síntomas de esta ojeriza que, generalmente, se manifiesta peripatéticamente con falta de aire, arritmia cardíaca, ansia, manos sudorosas y otras sintomatologías físicas comunes a todas las fobias, que aparecen apenas se mira a una mujer súper bonita.

Pero, ojo, porque no es sólo uno cruzar la mirada con una Divinidad monumental y cinematográfica, sino que basta la simple ojeada a una fotografía, inclusive aquellas que no tienen el retoque mágico del Photoshop.

La salvación para este mal no se encuentra en la iglesia de la esquina, ya que el tratamiento del disturbio requiere acompañamiento psicológico. Esos peritos en la cura de los motines de la mente ajena, hacen que los hombres fóbicos se vean expuestos durante largo periodo a fotos y videos de mujeres bonitas, muchas mujeres bonitas, para que logren superar esa situación de miedo que padecen.

Sin duda éste es un problema mayor para las Iglesias, aunque ya no sé decir qué es mejor, si padecer el mal, o el deleite del tratamiento.

Edad Proterva


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Los más entendido afirman que um cuento, por más malo que éste pueda ser, debe incluir en sus líneas un grupo reduzido de personajes y contener un argumento que no resulte demasiado complejo, puesto que entre sus características debe aparecer la economia de recursos narrativos.

Respetando ese concepto, el que sigue a continuación busca encuadrarse dentro de ese prototipo.

…Ella ya tenía cierta edad, factor que comúnmente el gentío titula vulgarmente de “mujer vieja”. Siendo así, esta señora de edad avanzada, se encontraba sentada en un sofá, ya que ahora casi no se ven más de esas sillas-hamaca, que resultaría más apropiada para ella. Ese tipo de movimiento que ocasiona este tipo de silla, solía dejar a las mujeres de más edad de ánimo bien sosegado, por lo que muchos se preguntan si era esa oscilación lo que influía o si las viejas eran en aquel entonces más acomodadas.

Hoy en día todo ha mudado, y vemos que, mientras pueden, ellas se van a ánimo o a divertir a algún “club de la tercera edad” o a algún boliche de onda, y hasta hay de aquellas que consigue pretendiente, de lo que mucho se enorgullecen, sin importarse con la edad de estos, lo que en suma me parece muy bien: hay que aprovechar la vida hasta el fin. Ya habrá tiempo suficiente para estar muerto.

Pero eso son lucubraciones, ya que esto no tiene nada que ver con esta señora sentada en su sillón, que no era moderna ni salía de casa, mucho menos para bailar.

Era más bien del tipo de persona añosa que reclamaba de todo: que el café estaba frío, el bife muy pasado, la sopa no tenía gusto. Ciertas veces sentía calor, de inmediato frio. Abría y cerraba las ventanas. Quería tomar remedios a toda hora, mandaba buscar eso o aquello, después no quería ni eso ni aquello.

Resulta que un bello día se apersonó en su casa un primo para visitarla. En verdad, éste no le caía muy a gusto, pero al final de cuentas era pariente, y ella fue muy educada y lo trató bien.

Y así fue yendo la cosa: él aparecía un día que otro, de inicio medio espaciado. Después venía más seguido. Cierta oportunidad él fue convidado para almorzar, otro día para cenar. Los hijos de la mujer comenzaron a reclamar: es un exagero. Y ella siempre diciendo:

-Es él, quien se hace convidar.

Resulta que un determinado día, el primo le preguntó si podía quedarse a dormir en su casa, pues su hija había salido de viaje. Llegó con una maleta medio grande…

-¿Por qué será que se trajo esa valija enorme llena de ropas?, -se preguntó la mujer sin exaltarse con ello.

Lo cierto, es que su primo se instaló, y los hijos de ella preguntaron:

-¿Y eso, mamá, qué significa?… ¿Por acaso pretende quedarse a vivir contigo?

Ella, sonriendo, respondió:

-No, es solamente mientras su hija está viajando.

Un mes después la vieja señora dejó de sentarse en su sillón, retiró sus mejores ropas del armario y fue a pasear de brazo dado con su primo, el que no arredró pie de su casa, y ella de lo más contenta.

Clemente Memoria


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Con ojos casi siempre llorosos no a causa del llanto sino por la propia vejez, puedo reparar con cierta fascinación las ajadas palmas de mis manos. Me embarga una pena verlas tan mustias, pero no alcanzo a echarles en cara el hecho de que ellas ya no conserven el recuerdo táctil de las mujeres que amé y otrora mil veces acaricié, aunque en la mente sí las siga teniendo bien presentes.

Es gracias a ellas que hoy puedo recorrer plácidamente aquellos cuerpos como quien pasa el rollo de una película de amor y detener la cámara a mi gusto para fijarme en un cuello que ya no sé bien de quien era pero que siempre me conmovió; en unos pechos que tampoco recuerdo a quien pertenecen pero que durante varios años me hicieron creer en algún dios; en una cintura delgada que reclamaba por mis brazos que en aquel entonces eran fuertes; en cierto pubis de musgo rojizo, un matorral de lujuria que tanto se aparecía en mis ensueños como en mis pesadillas; o hasta en un par de labios gruesos de un rojo oscuro como sangre de toro brioso brotando entre las venas, siempre sedientos de besos de salacidad.

Lo más curioso de todo, es que a menudo me acuerdo de algunas partículas de los cuerpos y no de los rostros o los nombres. Sin embargo, otras veces recuerdo un nombre y no tengo muy clara la idea de a qué cuerpo correspondía

Pero existe un nombre que recuerdo junto a su cuerpo. Claro que es el de mi mujer. Es que estuvimos tantas veces juntos, ya sea en el dolor pero sobre todo en el placer, que se me hace imposible borrarla de la memoria. Como no fuimos solamente cuerpos que han vivido los años, ella, mientras pudo, supo muy bien cómo hacerlo.

En aquel entonces me bastaba una miradita de sus ojos saltones para que se me pusieran los nervios de punta. Es que mi mujer parecía verle a uno hasta el hígado. Y hasta puede ser que ella imaginara que yo tenía mis cosas por ahí, sin embargo, jamás me hizo una escena de celos, esas porquerías que termina por corroer la convivencia.

Soledad


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Un cuentito siempre será un cuentito, aunque de verdad él sólo tenga un poquito.

…En términos sociales, la soledad significa estar solo sin acompañamiento de una persona u otro ser vivo, que puede también entenderse por el deseo de privacidad o la privación voluntaria de la compañía. El estado de estar solo o, mejor dicho, de sentirse solo, es por tanto un sentimiento que toma cuenta de las personas. Así siendo, la soledad durante períodos más largos puede afectar al individuo y suele ser percibida como desagradable, llegando a causar depresión, aislamiento y reclusión, dando como resultado de una incapacidad de establecer relaciones con los demás. Y cuanto más se piensa en ella, tanto más parece que esta aumenta.

Ana Paula era una de esas mujeres que se sentía sola. Era la persona más solitaria del mundo. Nada le interesaba. Vivía centrada en sí misma y en su soledad.

Sin embargo, el aislamiento, o la soledad, es algo necesario para la ceración intelectual, ya sea para escribir, para pintar, para tomar decisiones particulares importantes, para componer una música, para inspiración de un escultor, para pensar y examinar nuestras actitudes, para meditar y para otro sinnúmero de cosas más.

Pero eso es diferente del sentimiento de soledad que la persona crea. Sí, porque ese sentimiento muchas veces es creado. El descontentamiento consigo mismo, la falta de autoestima son puertas abiertas para que la persona se sienta sola.

Ana paula había sido profesora primaria, y durante muchos años se había transformado en una compañera de trabajo que sus colegas consideraban agradable, simpática y educada. Cumplía a contento sus tareas profesionales y sus alumnos la querían. Pero un día ella se jubiló y se fue apartando de todos y de todo.

-En verdad, yo me siento muy bien así -respondía Ana Paula cuando alguien le cuestionaba su actitud asceta.

Es posible que fuese verdad lo que ella decía, porque de a poco los contactos con otros seres humanos la fueron incomodando. Salía para caminar, de cabeza baja y medio apresada, como si tuviese la urgencia presta de hacer algún mandado con hora marcada. Mal saludaba a los conocidos, y muy pronto dejó de comparecer a las reuniones de ex compañeras y amigas, buscando siempre una disculpa para no ir. Y cuanto más Ana Paula afirmaba para sus parientes que la soledad era su ideal de vida, más sola se sentía. Por tanto, nadie más apareció de visita en su casa.

En esas expectaciones pasó el último año. Pero, verdad sea dicha, ahora estaba irreconocible, envejeciera, y, como dejara de maquillarse, los cabellos blancos tomaron cuenta de su cabeza. Al punto que cuando ella se miraba al espejo, se preguntaba: -¿Esta soy yo?

A partir de ese momento pareció demostrar un miedo supremo de las personas. Si por acaso alguien manifestaba su intención de conversar, ella luego se apartaba rauda. Comenzó a tener miedo de las personas, de las cosas, y cierto día ya no salió más. Telefoneaba para que le trajeran todo en casa.

A partir de un cierto día ya no pidió más nada para el minimarket que había cerca de su casa. Como el dueño conocía a su hermana, le preguntó a ésta lo que había acontecido ya que hacía días Ana Paula no pedía nada.

Derrumbaron la puerta y entraron. Ella estaba muerta, en su cama, toda encogida, cubierta hasta la cabeza con un edredón, como si estuviese huyendo de algo…

De ella misma, ciertamente.

Fanáticos Islámicos son la Hidra de Lerna


En una etapa cataléptica entre el espanto y el horror, las personas civilizadas advierten impotentes las atrocidades que transmiten las noticias que llegan a diario desde medio oriente. Los baños de sangre y de terror que enlutan a miles de hombres, mujeres, niños y familias enteras, son parte de una danza macabra interminable, protagonizada por seres ebrios de odio, de intolerancia, mesianismo y venganza, con ansias de poder y dominio y peligrosa omnipotencia.

Mientras la cristiandad superó -aparentemente- hace mucho las épocas guerreras de las cruzadas, los tenebrosos tiempos de la inquisición y las sangrientas guerras de religión, el islam -una parte de él, al menos- sigue hundido en la obscuridad cruel de siglos pasados.

El viejo acuerdo “Sykes-Picot” realizado entre Inglaterra y Francia, que diseñó las fronteras al sur de Turquía tras la caída del imperio otomano y creó el mapa que dio forma de estado al Líbano, a Siria, a Irak y hasta cierto punto a la península arábiga, está siendo ferozmente vulnerado.

Al mismo tiempo, como la “Hidra de Lerna”, la serpiente de mil cabezas de venenoso aliento, el fanatismo musulmán traspasa su región geográfica y su contaminación llega a Europa en dos vertientes.

Por un lado el espeluznante fenómeno de jóvenes con ciudadanía europea y vocación de terrorista, que se toman el avión para ir a integrarse a las organizaciones fundamentalistas en busca del entrenamiento necesario para comenzar a matar, secuestrar, degollar, en nombre de una demente utopía como la del califato islámico.

El llamado “EI”, uno de los grupos más ricos, que dispone de US$ 1300 a US$ 2000 millones por el dinero de secuestros, robos, donaciones de multimillonarios islámicos, contrabando, peajes, extorsiones y el control de 7 campos petroleros y dos refinerías al norte de Irak y otro tanto en Siria, venden su producción en el mercado negro y se han apoderado de Mosul, la segunda ciudad de Irak.

El fanatismo absorbe a jóvenes de las periferias de las grandes ciudades del Reino Unido, Holanda, Bélgica, Alemania, España y hasta de las naciones más prósperas, como las escandinavas. Es gente que se siente marginada, con futuro nebuloso, sin objetivos en la vida.

La mayoría son hijos de una segunda generación de inmigrantes, pero lo increíble es que también hay europeos como esa mujer británica que se hace llamar Umm Hussain, madre de algunos hijos, que siempre vivió de la ayuda social. Nunca trabajó y para no quedarse atrás frente a sus nuevos pares, publica sus deseos de cortar cabezas de cristianos. O los perversos que oficiando de verdugos han decapitado con total sangre fría a dos inocentes periodistas norteamericanos. Siempre con una cámara delante, para difundir la escena urbi et orbi, ya que les interesa que el pánico se extienda y se tema.

Pero no solo existe el problema de estos cientos o miles que van a foguearse en el terreno, además del peligro latente de que regresen, gracias a sus pasaportes de la UE para luego cometer allí nuevas atrocidades.

Hay otros riesgos que tienen muy preocupados a los europeos, asustados por el número creciente de musulmanes en sus países, que al decir del holandés Geerte Wilders, Presidente del partido “Freedom of the Netherlands”, en una conferencia en Estados Unidos, se trata de ocupantes, porque no vienen para integrarse a la sociedad que los acoge, y menciona: “El Islam más que una religión, es una ideología política. Un sistema que imparte severas reglas para la sociedad y la vida de cada persona dictando sobre cada aspecto de ella. Islam es sumisión. No es compatible con la libertad y la democracia, su objetivo es imponer la sharia”.

La Universidad de San Diego, California, ha calculado que en 12 años, el 25% de la población europea será musulmana y, de acuerdo a Bernhard Lewis, a fin de siglo serán la mayoría. En Inglaterra, ya hay juzgados en el sistema legal británico que aplican la “sharia”. En Francia hay muchos barrios donde las mujeres no pueden entrar si llevan la cabeza descubierta mientras proliferan las mezquitas. A los profesores se les indica evitar autores que ofendan a los islámicos, tal Voltaire, Diderot, Darwin. Tampoco se puede hablar del Holocausto judío.

Por ahora, queda por ver lo que la coalición de varias decenas de países logrará hacer de aquí en adelante, además de gastar varios millones de dólares en bombas y armas, pues lo cierto hoy día, es que los “burbujeros”, o sea los fabricantes de burbujas financieras y de armas letales y los que han hecho del Estado su arma para la perpetuidad y abuso del poder prepotente, todos nadando en los peligrosos océanos de petróleo, ya están prendiendo velas negras para que todo salga mal… ¡Sería una verdadera lástima!

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

¿Sabe lo que Ella Piensa Cuando lo ve Desnudo?


De comienzo ya le advierto que estando usted en las preliminares horizontales, a ella no se le antojará compararlo con un Brad Pitt o Hugh Jackman, u otro ejemplar cualquiera. En verdad, las mujeres no piensan tanto en uno desnudo como nosotros lo imaginamos, por lo menos es lo que afirma la psicóloga Jill Weber, PhD y autora del libro “Having Sex, Wanting Intimacy”…. “Ellas se ponen menos excitadas con el cuerpo masculino sin ropas de que con representaciones de actividad sexual real”.

Empero, mismo que el cuerpo semidesnudo del hombre no cause el mismo impacto que el de ellas a nuestros ojos, de por cierto que la susodicha estará confiriendo cada detalle en usted. En verdad, ellas nos observan de la cabeza a los pies… “Estudios de rastreo del movimiento ocular en mujeres muestran que ellas ‘miden’ los hombres tanto cuanto ellos las miden a ellas”, revela la escritora Tracey Cox. Por tanto, cuando usted se desvista frente a una mujer, tenga en cuenta para donde ella va mirar:

Irá reparar en sus manos, principalmente las uñas – Generalmente sucede antes de uno desvestirse, por tanto es el momento de la verdad: sus manos están prestes a tocar todo el cuerpo de ella… “Muchas mujeres creen que las manos de un hombre son sexy. Nosotras las imaginamos por todo nuestro cuerpo y eso puede ser un plus o no, dependiendo de cómo ellas se muestren”, informa Jennifer Landa, Ph.D y médica del “BodyLogicMD”. Por eso, preste siempre atención a la higiene de las manos y corte seguido sus uñas. ¿Uñas largas? ¡Jamás! A no ser que usted sea músico y necesite tenerlas más largas que lo normal. Caso contrario, no hay disculpas.

¡Ah, y le va mirar las uñas del pie también! – “Podemos no ver sus pies con tanta frecuencia, pero pies ásperos no combinan con las sábanas”, afirma Jennifer. Por tanto, considere hacer una visita a la pedicura si necesario, y nunca no se muestre con los pies descuidados, más pareciendo una lija.

Notará si usted se raspa, depila o no hace nada – ¿Usted es de los que recortan, raspa o deja crecer? “La mayoría de las mujeres de hoy espera que usted apare o raspe la región pubiana. Puede aumentar la accesibilidad y la sensibilidad”, cuenta Jennifer.

Observa su calzoncillo – “A algunas les gusta los calzoncillos comunes, otras los boxer o hasta los más largos, pero generalmente mujeres gustan de un tipo particular”, confirma Jennifer… “Si usted quiere saber la mejor forma de impresionar a su mujer con la ropa interior, entonces pregúntele antes de cual ella gusta”.

Espera que usted huela bien – “El olor y el sexo tienen un relacionamiento muy íntimo, entonces deje que ella elija el perfume que usted debe usar para estar más sexy para ella en la cama”, aconseja Jennifer. Sólo no mascare completamente su olor natural, pues él la atraerá aún más. Nuestro olor natural carga buenas dosis de feromona, una de las más poderosas formas de atraer a alguien.

Pensará en lo que usted piensa del cuerpo de ella – Así que ella se quitar la ropa, instantáneamente observará su reacción. “En verdad, eso tiene más a ver con ella de que cualquier otra cosa”, garante Tracey. La especialista explica que lo mejor en esos casos es mirar para el cuerpo de la mujer con cara de placer. Pero eso no suficiente, ¡háblele de lo que usted siente por ella!… “La mejor cosa que un individuo puede hacer, es elogiarla para dejarla más a voluntad”, revela Jennifer.

Le gustaría que las luces no fuesen tan claras – Para ponerse más confortable, tiente luz de velas o mismo el viejo truque de un paño en vuelta de la pantalla. Nadie se siente confiado y sexy con luz fuerte. Al mismo tiempo, la oscuridad total también no ayuda a conocerse mejor. ¿Entonces, por qué no un medio termo?

Mirará se usted alcanzó la erección – A ella le gusta de saber lo que te deja excitado. “Si usted no tiene una erección, la primera cosa que irá pensar es que la culpa es de ella”, comenta Tracey. Entre tanto, no hay motivo para estrés. Apenas dígale que usted está un poco nervioso y necesita de más tiempo (o de un viagra, si es el caso).

Incluso, irá verificar el tamaño del susodicho – ¿Tamaño realmente importa? Según un estudio publicado en 2013 en la revista “Proceedings of the National Academy of Science”, ¡sí!, pero otros factores, como altura, forma del cuerpo y tamaño del nene sin erección, impactaron las respuestas de las mujeres. Entonces relaje, no es sólo el tamaño que importa… “No es verdad que las mujeres adoran hombres con pene grande. Muchas veces el sexo es desconfortable y hasta doloroso”, resalta Tracey. Si el suyo es de tamaño medio, siéntase seguro. Mismo si él es menor que la media, no entre en pánico… Ahora es tarde, mi amigo.

Se preguntará si usted será hombre suficiente para ella – Mujeres adoran un hombre gentil en su día a día, pero muchas veces quieren un hombre fuerte y dominante en el cuarto, según Wendy Walsh, PhD y especialista en sexo y relacionamiento en EUA. En el momento del vamos ver, ella también irá observar ese quesito. “Sexo a la fuerza es la fantasía sexual número uno entre diferentes culturas”, revela Wendy. Por tanto, más tarde, cuando se le dé por hacer sexo oral, agarre el cuadril de ella con firmeza para que no consiga moverse. Eso irá dejarla más excitada, recomienda Wendy.

Se preguntará si usted hablará sobre sexo – La parte del cuerpo más importante en la cama es su boca, de acuerdo con Wendy. “La mujer se preguntará si usted va mostrar interés en saber cuáles son sus fantasías sexuales, o de qué ella más gusta en la cama y cómo se siente”. Cuanto más la mujer se siente deseada, más excitada se pondrá.

Tendrá recelo de pegar una DST – Disculpe, pero siempre existe la duda y la preocupación. “Uno en cada cuatro hombres carga bacterias clamidias, lo que puede llevar al cáncer de útero en las mujeres”, informa Wendy. Por tanto, la mujer casi siempre irá querer saber si usted está abierto a tener una conversa sobre el uso de protección, o si ya sale asumiendo que ella no espera que usted use preservativo. Usar protección o tener una discusión de antemano sobre el teste de DST irá aliviar la mente de ambas partes.

Ella quiere saber cuán confiable es usted en la cama – Dé lo mejor de un James Dean: “Un hombre que actúa como si supiese su camino en torno del cuerpo de una mujer es simplemente sexy, principalmente cuando él realmente sabe lo que está haciendo”, cuenta la educadora sexual Devi Ward.

Así pues, previendo sabiamente que las relaciones dichas “humanas” ya se han tornado un prosaico juego de virtudes prestidigitadoras, en que tanto hombres como mujeres adoran perder la ropa mismo que la Naturaleza bostece aburrida, ya vendrá el tiempo en que sustituiremos los deslumbrantes artificios gozosos por meras artimañas gaseosas… ¡Aguarde!

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

¿Ya Pensó en el Mal Efecto de su Tatuaje?


Quizás muchos no lo han notado aun, pero no hay duda que algunos de los tatuajes que ciertos “varones” realizan en su piel pueden llegar a ser mal interpretados por sus amadas y el resto del sexo opuesto, o hasta por quien los ve de fuera y desconoce los pretextos y motivos que indujeron a dicho individuo a querer grabarlos en su piel. Esencial mencionar al leyente que no me gusta generalizar, como tampoco es lo que intento pasar aquí, pero entiendo que ese asunto de tatuaje es cosa seria, mi amigo.

Tanto es así, que existen algunas situaciones que merecen atención especial, ya que algunos diseños de tattoos caen dentro de una clasificación de “total mal gusto”, que en ciertos casos llegan a causar un efecto negativo en las mujeres, como por ejemplo: nombre de mujer; símbolos pequeños en hombres grandes; los dos antebrazos tatuados; mujer desnuda con pechos expuestos; y, lo que parece ser peor, el blasón del cuadro de futbol favorito.

Acá entre nosotros, mi emblemático amigo, un hombre que estampa en su brazo el nombre de una mujer, puede llegar a causar cierta extrañeza en la fémina que pretende aproximarse de él, pues ella no se sabe si él ya está comprometido y totalmente asido por el cuello por esa doña, o si en verdad ejerce un complejo de Edipo.

Cuanto al gravado de delfines, mariposas y otros pequeños símbolos en brazos, hombros o espaldas, le aviso que no quedan muy bien que digamos en los Hombres con “H” mayúsculo; al final de cuentas, ese tipo de individuo que se preocupa haciendo musculación para que su cuerpo parezca bien tallado, resulta que, en la hora crucial de mandar un tattoo de macho, él acaba optando por un “tatuajecito” que más parecerá una mancha de caca de mosca en el tórax… Piense bien antes de hacerla, ya que después, arrepentido, querer cubrirla va demandar más trabajo.

En todo caso, eso de querer cubrirse de tattoo los dos brazos tiene un nicho específico, me refiero al personal que vive un “lifestyle” rap, hip hop. La mayoría de la gente hasta concibe ese tipo de gusto, pero entienda que esa moda no estampa bien en cualquier persona. Por tanto, si usted no pertenece a la tribu do Charlie Brown Jr. u otros artistas por el estilo, olvídese; prefiera un arte más adecuada a su estilo personal.

¡Gente! Tenga en cuenta que no existe cosa de tan pésimo gusto como mandar estampar en la piel pechos y nalgas desnudas. Claro que no me refiero a “pin ups” y “guerreras”, pues existe una gran diferencia entre una mujer vestida sensualmente con lencería u otros adornos, y la de una mujer desnuda. Cualquiera no necesita mostrar lo cuanto le gusta ese tipo de fruta usando su cuerpo como si fuese pantalla de la “Playboy”… Salvo que sea un solitario marinero y las utilice para otros fines.

Además, ni se le ocurra intentar…  ¡No da! La pasión abismal que un sujeto pueda sentir por un cuadro de futbol, hasta la más recalcitrante de las mujeres lo entiende, ya que ella está acostumbrada a que el hombre de sus amores la cambie todos los domingos por un encuentro de futbol… En vivo o en la TV. Siendo así, lo recomendado es que haga uso de camisetas, sombreros, bufandas u otros accesorios que hacen parte de esa serie de ítems que los clubes ofrecen para comprar y que dejan a su agrupación del alma más rica, en lugar de querer gravar en la espalda o brazos el blasón de su cuadrito… Mismo que él sea un súper campeón.

Una deja: encuentre otros símbolos y diseños que puedan representar nombres y blasones da su eterna pasión, pues tarde o temprano los relacionamientos acaban, los clubes no mudan, y ciertamente muchas mujeres no curten ni mueren de amores por los croquis que usted tiene estampados en la piel.

En este caso, le tengo que dar razón al fanático de mi vecino, cuando me dice: “tatuaje no es una “t-shirt” que uno tira y coloca para lavar, la tiene que llevar puesta la vida entera”.

Por supuesto que me resulta difícil definir por escrito esos tipos de sujetos de mil dibujos y colores que andan por ahí, ya que de una mirada ellos pueden ser distinguidos a cien metros de distancia y uno encontrárselos en todas partes. Curioso, pero a pesar del gran esfuerzo nemotécnico que despliego para aclarar esa secuencia de raciocinios de mal gusto, lo que me viene a la cabeza son imágenes teatrales, sobre todo, las farsas… ¡Si, adoro pantomimas!

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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