Sorprendentes Métodos Educativos


Múltiplos hechos nos muestran que se ha logrado un gran avanzo en los métodos de enseñanza aplicados en el gran país del Norte; por lo menos en Oklahoma, Estados Unidos.

Puede que cualquier pío se sobresalte con la metodología aplicada, pero por causa de un absoluto descontrol emocional y talvez inducida por apelaciones publicitarias, Jennifer Caswell, una profesora de 29 años, acabó siendo condenada a 15 años de prisión por mantener relaciones sexuales con un estudiante de 15, no obstante su cometido haya generado polémica después de una entrevista que ella diera en la propia Oklahoma luego de ser cuestionada sobre el motivo de transar con el alumno.

Jennifer Caswell afirmara que la culpa había sido del chico: “Ese joven me sedujo. No paraba de darme cantadas. Al final acabé cediendo. Él vivía atrás da mí en la escuela. Un día me agarró por atrás en los corredores de la escuela y forjó un beso”, dijera Caswell, que ahora sólo podrá completar la pena en libertad condicional después de 8 años reclusa.

En la época del juicio ella admitiera haber mantenido relaciones con el alumno en la sala de aula, en moteles y en su coche. Como consecuencia, Jennifer fue demitida, abandonada por su marido, que se quedó con la guarda de su hijo, mientas ella fue presa.

“Resistí mucho, porque sabía que estaba equivocada si transase con él”, dijera ella en la entrevista, añadiendo: “Fue la persistencia de él lo que me llevó a estar aquí en la prisión. En todo caso, después que hice sexo con él, quedé con miedo y aterrorizada. No podía acreditar que había hecho aquello”, declaró, alegando que estaba fragilizada, pues atravesaba un proceso de separación con su marido.

Como sea, Jeniffer fuera flagrada en un motel con el alumno por el portero del local, que decidió avisar a la policía. Durante la audiencia, la psicodélica profesora llegó a decir que no había pruebas contra ella, pero después de meses de juicio, decidió admitir haber mantenido sexo con el joven.

Evidente que varios se sorprendieron con la declaración de la profesora. Pero otros no tanto, y quizás colegas de profesión hayan visto en ella una inventiva técnica para mejorar la performance de alumnos con dificultad en estudiar.

Digo esto, porque la ciudadana americana Kalyn Thompson, profesora de inglés en la “Kellyville High School”, en Oklahoma, y que trabajaba en dicha escuela hacía menos de un año, también acabó siendo presa por hacer sexo con uno de sus alumnos, de 17 años, aparentemente en troca de mejores notas en su boletín.

De acuerdo con el periódico inglés “Mirror”, el alumno habría sido reprobado durante el semestre anterior, pero luego que pasara a estudiar con Kalyn, su nota saltara de “F” para 98, lo que llamó la atención de sus padres.

El caso solamente fue descubierto cuando la madre del estudiante encontró mensajes intercambiadas entre su hijo y la profesora en su celular. A más, los dos también fueron vistos por un funcionario de la escuela, haciendo justamente aquello en el auto del joven.

Chrissie Underwood, la autoridad responsable por el llevar el caso en el tribunal, comentó: “Eso la perseguirá por el resto da su carrera. Pero es muy probable que ella no continúe siendo profesora después de lo ocurrido”, agregando que en los Estados Unidos, la edad mínima para consentimiento sexual es de 16 años, pero como la profesora Thompson ocupaba una posición de autoridad, ésta fue juzgada y punida con un año de detención.

Enterado de estos avatares de la vida, ya no hay dudas que, de manera involuntaria y misteriosa, ciertos educadores son llevados al encuentro de lo insólito que hostiga plateas enteras con el frenesí de sus gestos, puesto que la inventiva humana llega a ser conmovedora, llevando a todos a las lágrimas, mismo que ellas sean de cocodrilo… ¡Un tema muy educativo!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

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En el Quintal Tenemos Muchos Gallinas


Quizás un sinnúmero de pueblerinos no se hayan dado cuenta de la problemática, pero lo más preocupante para Latinoamérica de las recientes pruebas PISA no es que los resultados de los países de la región hayan sido pésimos, sino que algunos países ni siquiera admiten que tienen un problema serio.

Desde que se dieron a conocer los resultados, se ha escrito mucho sobre el hecho de que los países latinoamericanos que participaron en la prueba -Chile, México, Uruguay, Costa Rica, Brasil, Argentina, Colombia y Perú- salieron en los últimos puestos de la lista de los 65 países participantes. Pero muy poco se ha hablado sobre los países que se retiraron de la prueba a último minuto, como es el caso de Panamá, o los que directamente no participaron -quizás por temer sus resultados- como lo hizo Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Honduras y República Dominicana.

A título de información, el test PISA es tomado cada 3 años, y busca medir el conocimiento de los jóvenes en matemáticas, ciencia y comprensión de la lectura. Se trata sin duda de la prueba estudiantil más respetada, dicen los expertos en educación. Este año, como en años anteriores, los estudiantes de China y otros países asiáticos sacaron el mejor puntaje. Por ejemplo, en matemáticas, la ciudad china de Shangai salió en primer lugar, seguida por Singapur, Hong Kong, Taipei, Corea del Sur y Japón.

Más abajo en la lista de puntajes están Suiza (9), Finlandia (12), Alemania (16), Francia (25), España (33), Rusia (34), Estados Unidos (36), Suecia (38), Chile (51), México (53), Uruguay (55), Costa Rica (56), Brasil (58), Argentina (59), Colombia (62) y Perú (65). Los resultados en ciencias y comprensión de lectura fueron similares.

En casi todos los países europeos y en Estados Unidos, los gobiernos asumieron la responsabilidad por sus puntajes relativamente malos, y los interpretaron como un llamado de atención para mejorar la calidad educativa. Afortunadamente, algunos gobiernos latinoamericanos, como los de México, Brasil, Colombia y Perú, hicieron lo mismo. Pero como un pez que nada en sentido inverso a la corriente, otros gobiernos latinoamericanos siguieron la política del avestruz, y trataron de minimizar el problema, o negarlo por completo.

Por ejemplo, el ministro de educación de Argentina, Alberto Sileoni, quien en años anteriores culpó a la metodología del PISA por los malos resultados de su país, esta vez admitió que los resultados fueron malos, y que hay que tratar de mejorarlos. Sin embargo, en lugar de utilizar el test PISA para movilizar el país y tratar de revertir la debacle educativa de Argentina, Sileoni relativizó los resultados de la prueba. Dijo que a todos los países latinoamericanos les fue mal, y acto seguido pasó a ponderar las políticas educativas de la Presidente Cristina Fernández de Kirchner.

La reacción más payasa, sin embargo, fue la de Bolivia, cuyo ministro de educación Roberto Aguilar fue citado en los medios diciendo que su país no participó en la prueba PISA porque se trata de una “imposición neoliberal”. Según un artículo anterior publicado en el portal del Ministerio de Educación de Bolivia, Aguilar dijo que “el gobierno de Bolivia no permitirá el test PISA como condicionamiento del desarrollo educativo”, y que el país construirá “sus propios modelos” de evaluación educativa.

Cuba, que afirma tener un sistema educativo de alto nivel, no explicó por qué no participó en la prueba. Tampoco lo hizo Venezuela. Los críticos señalan que ambos países no participan por temor a que los resultados contradigan la imagen de éxito que proyectan sus propagandas oficiales. En todo caso, otros países que se autoproclaman socialistas, como China y Vietnam, no solo participan en la prueba PISA sino que la usan como un medidor clave de sus programas educativos.

Además de las pruebas, el PISA también incluyó este año una encuesta a los estudiantes sobre cuán felices están con sus escuelas. Curiosamente, o no tanto, los estudiantes peruanos -que salieron últimos en las pruebas académicas- salieron terceros en el mundo en el ranking de felicidad con sus escuelas, seguidos de cerca por los colombianos (5), mexicanos (7), costarricenses (8) y uruguayos (13).

En mi opinión, aunque los países latinoamericanos que participaron en la prueba PISA están siendo criticados en los medios por sus malos resultados, son los más valientes… O menos gallinas, pues están haciendo lo debido, ya que cuando uno tiene un problema, lo mejor que puede hacer es identificarlo, cuantificarlo, asumirlo, y hacer algo al respecto.

Por suerte, algunos países que no participaron, como Ecuador, Guatemala y Panamá, están reconsiderando su posición, y podrían participar en el 2015. Pero aquellos que se niegan a participar en la prueba, como Bolivia, Cuba y Venezuela, están escondiéndose detrás de eslóganes ideológicos y otras excusas banales para negar su deterioro educacional… Creo que sSon los que merecen las mayores críticas.

(*) Siguiendo la misma línea y estilo del presente Blog, surge ahora “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, que contiene apena instantáneas del cotidiano, disfrútelo en: http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ Además, continúa a su disposición mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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