Fanáticos Islámicos son la Hidra de Lerna


En una etapa cataléptica entre el espanto y el horror, las personas civilizadas advierten impotentes las atrocidades que transmiten las noticias que llegan a diario desde medio oriente. Los baños de sangre y de terror que enlutan a miles de hombres, mujeres, niños y familias enteras, son parte de una danza macabra interminable, protagonizada por seres ebrios de odio, de intolerancia, mesianismo y venganza, con ansias de poder y dominio y peligrosa omnipotencia.

Mientras la cristiandad superó -aparentemente- hace mucho las épocas guerreras de las cruzadas, los tenebrosos tiempos de la inquisición y las sangrientas guerras de religión, el islam -una parte de él, al menos- sigue hundido en la obscuridad cruel de siglos pasados.

El viejo acuerdo “Sykes-Picot” realizado entre Inglaterra y Francia, que diseñó las fronteras al sur de Turquía tras la caída del imperio otomano y creó el mapa que dio forma de estado al Líbano, a Siria, a Irak y hasta cierto punto a la península arábiga, está siendo ferozmente vulnerado.

Al mismo tiempo, como la “Hidra de Lerna”, la serpiente de mil cabezas de venenoso aliento, el fanatismo musulmán traspasa su región geográfica y su contaminación llega a Europa en dos vertientes.

Por un lado el espeluznante fenómeno de jóvenes con ciudadanía europea y vocación de terrorista, que se toman el avión para ir a integrarse a las organizaciones fundamentalistas en busca del entrenamiento necesario para comenzar a matar, secuestrar, degollar, en nombre de una demente utopía como la del califato islámico.

El llamado “EI”, uno de los grupos más ricos, que dispone de US$ 1300 a US$ 2000 millones por el dinero de secuestros, robos, donaciones de multimillonarios islámicos, contrabando, peajes, extorsiones y el control de 7 campos petroleros y dos refinerías al norte de Irak y otro tanto en Siria, venden su producción en el mercado negro y se han apoderado de Mosul, la segunda ciudad de Irak.

El fanatismo absorbe a jóvenes de las periferias de las grandes ciudades del Reino Unido, Holanda, Bélgica, Alemania, España y hasta de las naciones más prósperas, como las escandinavas. Es gente que se siente marginada, con futuro nebuloso, sin objetivos en la vida.

La mayoría son hijos de una segunda generación de inmigrantes, pero lo increíble es que también hay europeos como esa mujer británica que se hace llamar Umm Hussain, madre de algunos hijos, que siempre vivió de la ayuda social. Nunca trabajó y para no quedarse atrás frente a sus nuevos pares, publica sus deseos de cortar cabezas de cristianos. O los perversos que oficiando de verdugos han decapitado con total sangre fría a dos inocentes periodistas norteamericanos. Siempre con una cámara delante, para difundir la escena urbi et orbi, ya que les interesa que el pánico se extienda y se tema.

Pero no solo existe el problema de estos cientos o miles que van a foguearse en el terreno, además del peligro latente de que regresen, gracias a sus pasaportes de la UE para luego cometer allí nuevas atrocidades.

Hay otros riesgos que tienen muy preocupados a los europeos, asustados por el número creciente de musulmanes en sus países, que al decir del holandés Geerte Wilders, Presidente del partido “Freedom of the Netherlands”, en una conferencia en Estados Unidos, se trata de ocupantes, porque no vienen para integrarse a la sociedad que los acoge, y menciona: “El Islam más que una religión, es una ideología política. Un sistema que imparte severas reglas para la sociedad y la vida de cada persona dictando sobre cada aspecto de ella. Islam es sumisión. No es compatible con la libertad y la democracia, su objetivo es imponer la sharia”.

La Universidad de San Diego, California, ha calculado que en 12 años, el 25% de la población europea será musulmana y, de acuerdo a Bernhard Lewis, a fin de siglo serán la mayoría. En Inglaterra, ya hay juzgados en el sistema legal británico que aplican la “sharia”. En Francia hay muchos barrios donde las mujeres no pueden entrar si llevan la cabeza descubierta mientras proliferan las mezquitas. A los profesores se les indica evitar autores que ofendan a los islámicos, tal Voltaire, Diderot, Darwin. Tampoco se puede hablar del Holocausto judío.

Por ahora, queda por ver lo que la coalición de varias decenas de países logrará hacer de aquí en adelante, además de gastar varios millones de dólares en bombas y armas, pues lo cierto hoy día, es que los “burbujeros”, o sea los fabricantes de burbujas financieras y de armas letales y los que han hecho del Estado su arma para la perpetuidad y abuso del poder prepotente, todos nadando en los peligrosos océanos de petróleo, ya están prendiendo velas negras para que todo salga mal… ¡Sería una verdadera lástima!

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Se les Escapa Como por un Colador


Me llamó la atención lo que mencionó el periodista y analista político israelí, Marcelo Kisilevski, sobre el momento de tensión que se vive en Medio Oriente, cuando concluyó que “Abbas ya comprendió que no puede controlar a Hamas”. Así pues, transcribo algunos puntos que Kisilevski abordó en su entrevista:

¿Qué tan firmes son las evidencias contra Hamas? – Hamas no se adjudicó la autoría del atentado, y hasta se preocupó con inusual vehemencia por negarla. Queda en claro así que ni Israel ni Hamas estaban interesados hoy por hoy en una escalada, y que lo que está ocurriendo en Gaza se les está yendo de las manos: una cosa son los intereses de estado, y otra la realidad en el terreno. De todos modos, el gobierno de Israel no dice manejar evidencias de la autoría de Hamas, sino de su responsabilidad. Es decir, Hamas no es una organización jerárquica con jefes que dan órdenes y soldados que las ejecutan linealmente. Al menos no en todas sus capas. En el nivel de la militancia violenta, basta con que Khaled Mashal, líder del brazo político de la organización, diga -como lo dijo- que “solo los secuestros (como el del soldado Gilad Shalit) podrán lograr la liberación de presos palestinos”, para que células o subgrupos en el terreno entiendan la indirecta. De hecho, en el último año los servicios de Inteligencia israelíes, en cooperación con sus equivalentes palestinos, frustraron nada menos que 50 intentos de secuestro por parte de células dispersas, no necesariamente en comunicación con la cúpula. Uno de los secuestros logró ser ejecutado, pero les falló en la fase operativa, y los investigadores revisan por qué terminó en el rápido asesinato de los tres adolescentes en lugar de llevarlos vivos a guarida segura. Una de las teorías es que se trató de novatos, que se habrían asustado al ver que uno de los chicos había logrado llamar a la policía llegando a murmurar: “Nos secuestraron”, antes de serle arrebatado el celular. Y si de evidencia de responsabilidad se trata, los dos autores del secuestro, que todavía no fueron apresados, son miembros locales de Hamas en la zona de Hebrón.

¿Qué “beneficios” puede rendirles a los terroristas un atentado de esta naturaleza? – La expectativa con estos secuestros es de dos tipos: en el nivel puntual, lograr la liberación de sus compañeros presos en cárceles israelíes como rescate por los secuestrados. En el nivel macro, mantener viva la lucha violenta contra “la ocupación sionista de toda Palestina”, diferenciándose de paso del partido Fatah, que mantiene la tesitura de dos estados, uno judío y otro palestino, y el apoyo a la dinámica de negociación diplomática y confrontación no violenta. Sin embargo, la negación de responsabilidad por parte de la cúpula de Hamas muestra que no todos allí se sintieron cómodos con este atentado, en momentos en que se intentaba consolidar la alianza con Fatah. Ahora están en un callejón sin salida: deben enfrentar las represalias israelíes a los misiles y al secuestro, y para ello acusan a Israel de culpar al Hamas con el fin de “preparar el terreno para una nueva agresión”. Y también deberán enfrentar la tensión con Mahmud Abbas, ya que éste comprendió que no puede controlar al Hamas, cambiar su agenda, y además bien puede buscar ahora una escalera para bajarse del incómodo árbol de la unidad nacional.

¿Qué posibilidades reales hay de volver al diálogo? – Quizás estamos a las puertas de un nuevo operativo israelí a gran escala en Gaza, si es que Hamas no atina a frenar los lanzamientos de cohetes, tanto propios como de otros grupos y organizaciones en Gaza, lanzamientos que llegan a varias decenas por día. El portavoz militar dejó en claro que los bombardeos que ya tienen lugar en Gaza no son castigo por el secuestro, sino reacción por los misiles. De continuar a este ritmo, y de haber más víctimas israelíes, la opinión pública israelí no lo podrá seguir digiriendo, y el gobierno se verá arrastrado a una acción más contundente que, de momento, ni el ejército ni el premier Netanyahu desean… Por lo menos, como se ve, parece ser una opinión más esclarecedora.

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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