Somos Efecto de la Mera Exposición


Unos dirán que es inaudito o extravagante, pero el caso es que todos tenemos esa manía de nunca salir de casa sin antes dar una última mirada en el espejo para verificar la apariencia, o el maquillaje caso se trate de una fémina coqueta. Por tanto, una vez que comprobamos que el visual está perfecto, salimos contentos porque nuestra imagen es digna de ser inmortalizada en nuestra ya extensa galería de selfies. Enajenado al extremo, uno da un toque leve en la tela del Smartphone, escucha el leve “clic” familiar y… ¡misión cumplida!

Como la vida es dura y no dura, uno no tiene tiempo de verificar si la selfie que tiramos realmente refleja la diosa o el adonis que vimos en el espejo, pues ya es tarde y es necesario correr para no llegar tarde al trabajo o donde sea.

Más tarde, cuando alguien nos pide para ver nuevas fotos nuestras, uno se pone a recorrer la galería de imágenes para encontrar esa selfie que hizo antes de salir de casa y luego le da un patatús: la imagen de la foto no corresponde a aquella que uno vio reflejada en el espejo.

Entonces es inevitable que uno se pregunte: ¿Será que soy así? La imagen que uno pensó que estaba perfecta resultó ser un completo desastre. O se cuestiona: ¿Cómo no fui capaz de percibir esto? ¿Por qué detesto ver mis propias fotos?

El problema, mi querido selfista leyente, es que la mayoría de nosotros tiene por costumbre ver nuestra propia imagen reflejada en espejos e, infelizmente, los espejos mienten más que nosotros mismos. Cuando nos miramos en el espejo, pensamos que estamos viendo nuestra imagen real, pero en verdad lo que vemos es una imagen invertida de nosotros mismos.

El rostro humano no es totalmente simétrico, y si bien no hay nada de malo en ello, solamente algunas personas perciben naturalmente que su ojo izquierdo es ligeramente mayor que el derecho o que sus labios tienden a curvarse para abajo cuando sonríe. Después de años viendo nuestra imagen en espejos (los pre adolescentes pasan mitad del tiempo haciendo eso mismo), nos acostumbramos con el rostro familiar que mira para nosotros del otro lado del vidrio. Eso se llama “efecto de la mera exposición”.

El efecto de la “mera exposición” fue creado por el psicólogo Robert Zajonc, y por su intermedio él muestra que las personas reaccionan mejor a cosas que ven con más frecuencia. De hecho, Zajonc descubrió que la mera exposición incide en todo, desde las expresiones faciales hasta en palabras sin sentido.

A nosotros nos gusta todo aquello que estamos acostumbrados a ver, y eso hace sentido que prefiramos una imagen familiar de nosotros, mismo que sea una imagen que exhibe nuestras imperfecciones faciales totalmente invertidas.

De acuerdo con el “efecto de la mera exposición”, cuando vemos una representación fotográfica de nuestro rostro, y ese rostro no fue invertido por un espejo, la imagen de la fotografía nos parecerá extraña, ya que no corresponderá a la imagen cotidiana que tenemos de nosotros mismos… O sea, seríamos como la sombra del otro yo.

En todo caso, el bonito lector no necesita jurar que nunca más irá tirar selfies en su vida. Por tanto, ¿qué tal tirar sus selfies usando el aplicativo Snapchat? Es que como el “Snapchat” no invierte nuevamente la imagen, sus fotos exhibirán el rostro que Dios le dio y que usted conoce tan bien y tanto ama… ¡Sonría!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

Métodos Para Disfrutar del Muerto


Sin duda que el figurín de la pauta prohijada muchas veces puede estar lejos del que termina siendo adoptado por las personas como fórmula exacta para la módica resolución de sus problemas… Desde un punto de vista resignado, lógicamente.

Tal pronunciamiento filosófico no lleva en cuenta algunos entendimientos que dicen que la “pauta” es una norma o modelo que se tiene en cuenta para realizar algo, como por ejemplo puede ser: el comportamiento de sus mayores a uno le sirvió de pauta en la vida.

Con todo, sé que otros tantos del gentío, aquellos que siempre les gusta llevar las cosas al extremo, dirán que la “pauta” es tan sólo un instrumento para trazar rayas paralelas y equidistantes en un papel, o un simple papel en el que hay rayas paralelas y equidistantes y que se pone debajo de otro para no torcerse al escribir, lo que también llaman de “falsilla”, ya que nada más es que un conjunto de rayas paralelas de un papel, como el que se traza para no torcerse al escribir o el que se utiliza para la notación musical… No importando que la música termine siendo un bodrio.

Pues bien, independiente del criterio que el musiquero leyente adopte en este caso, al hablar de hábitos y estándar, es mejor nos lo explique entonces los familiares de un criminoso puertorriqueño de nombre Jomar Collazo.

Todo principió durante el transcurso del último domingo 18 del corriente mes, cuando este joven transgresor de las leyes universales creadas por los humanos, fue asesinado por causa de su relacionamiento -para nada amoroso- con el tráfico de drogas. Sin embargo, para consternación -no de sus asesinos, claro está-, el crimen aconteciera pocos días antes de cumplir su aniversario de 23 años, lo que causó gran consternación en la familia de este insulano bandolero.

Inconformados por no poder conmemorar los festejos de los 23 años de Jomar, los compinches familiares resolvieron postergar un poquito más su entierro para celebrar con el cadavérico susodicho cumpleañero, mismo que él estuviese muerto… Entonces, comenzó una fiesta macabra.

Como si nada, toda la familia se reunió normalmente en la casa de la madre de Jomar, y las festividades acontecieron como usualmente suceden en el figurín histórico de todos. Lo diferente, sin embargo, era la presencia del muerto, que permaneció en la fiesta sentado bien en medio de los demás asistentes de la pachanga.

Empero, antes de eso ocurrir fue necesario realizar algunos retoques en Jomar, por lo que su familia tuvo que pagar para que el cadáver apareciese en buen estado y con excelente aspecto, utilizando maquillaje. Luego después lo vistió con una de sus ropas preferidas en vida -un conjunto de abrigo deportivo muy mono- y lo dejó allí, sentadito en una mesa como si nada.

A más, durante el festejo Jomar estuvo siempre “interactuando” con la familia -aunque bailar no pudo-. Su madre lo besaba a todo o momento, y otros familiares se sentaron en torno de él para “jugar dominó”. Por supuesto que el cumpleañero hizo sus lances y hasta ganó algunos partidos, ya que las piezas eran manoseadas por un primo.

Para el corresponsal de la agencia Reuters que concurrió para reportar los hechos, los familiares contaron que a pesar de parecer extraño, lo sucedido estaba siendo encarado normalmente. Para ellos, fue la oportunidad de despedirse de Jomar de manera menos melancólica, pues él era una persona muy querida que ellos nunca más irían ver.

Qué decir, si todo esto se parece más a cuando uno se mira en el espejo, superficie dos veces engañadora porque reproduce un espacio profundo y lo niega mostrándolo como una mera proyección, donde verdaderamente nada acontece, sólo el fantasma exterior de las personas y las cosas, árbol que hacia el lago se inclina, rostro que en él se busca, sin que las imágenes de árbol y rostro lo perturben, lo alteren, le toquen siquiera… ¡Fantasmagórico!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

Lo Qué Ellos Miran en las Mujeres


Sé que para algunos singulares este asunto puede llegar a sonarles fenomenal, aunque para otros pueda parecerle insólito. Con todo, de acuerdo con una investigación que fue realizada por la empresa detallista inglesa de lencería, “Bluebella”, cualesquier mujer de este mundo lleva más tiempo preparándose y arreglándose para un encuentro de lo que para una entrevista de empleo, principalmente cuando ese encuentro tendrá un carácter sexual y será -como ella especula- el primero de muchos que aun estarán por surgir. En realidad, mi emotivo amigo, es que ellas gastan, en media, seis horas para emperifollarse antes de dormir con un individuo por la primera vez.

Mismo que a usted le parezca un poco excesivo, tiene que reconocer la intrigante realidad, pues no hay duda de que las mujeres piensan en todo mismo antes de quitarse la ropa en la frente de alguien: manicure, pedicura, depilación, cabello, maquillaje, sobreceja, ropa, y por ahí va. Empero, a pesar de gastar horas y horas arreglándose sólo para después tirar todo frente a alguien, parece que todo eso no es lo más importante.

Por tanto, para colocar las mujeres a prueba, a los de la revista “Men’s Health” se les ocurrió preguntar a sus lectores sobre lo qué es que ellos realmente observan la primera vez que hacen sexo con ellas. Pues bien, mate su curiosidad y confiera a seguir cuales fueron las respuestas y, por qué no, sorpréndase, pues desde ya le adelanto que estas no incluyen pechos, celulitis, nalgas o partes pudendas.

Confianza – A bien verdad, la confianza de ella en la cama es una de las cosas que definitivamente un sujeto querrá poner el ojo así que las ropas de ambos se caigan al suelo… ¡Mujer! Entienda que él no estará analizando aquel pelo enclavado escondido en las profundidades de su ser, y mucho menos observando milimétricamente su cuerpo a procura de algún defecto. Raciocine: si ustedes dos están desnudos en la cama, es por qué, como mínimo, él debe estar con mucho tesón. Por tanto, lo que él irá reparar mismo es lo cuan confortable usted está allí con él y lo cuan segura de sí usted es.

Movimientos – Sí, muy importante. ¿Y sabe por qué? Porque los hombres adoran cuando las mujeres toman las riendas en la cama. Eso es algo que simplemente captura su atención mucho más de que cualquier imperfección. Todo es perdonable a partir del momento que usted también participa del acto sexual, y no parece una de esas “María Mole” acostada de espaldas sólo esperando el show terminar. Entonces, si usted quiere dejar aquella “buena impresión” en la hora del vamos ver, intente realizar movimientos diferentes, desde que, claro, usted esté habituada a ejecutarlos, e incluso, pruebe con posiciones donde usted tenga mayor control de la situación que su pareja. Sabios garanten que él no irá reclamar, y mucho menos desaprobar.

Ojos – De acuerdo con la revista “Men’s Health”, los ojos fueron la parte del cuerpo más mencionada entre los mirones lectores. Entonces, ya que usted irá gastar algunas horitas embelesándose para el encuentro, no se olvide de dar aquella atención extra -en este caso, llamado de maquillaje- para realzar sus ojos aún más.

En todo caso, mi vacilante señora, si usted no hace parte de ese selecto grupo de mujeres que gasta muchísimo tiempo emperifollándose -aunque eso probablemente la ayudará a sentirse más confiada en la hora del “vamos ver”- entonces ni entre en neurastenia, porque puede ser que el maquillaje pase desapercibido. Al fin de cuentas, de cualquier modo él mirará para sus ojos, estén acicalados o no.

De todos modos, mi tristona amiga, se recomienda que apenas recuerde en la hora de la fiesta picaresca, que para seducir al hombre debajo de las sábanas existe toda una combinación de movimientos y actitudes que irán envolverlo, y no apenas una única opción. Tenga en cuenta que probablemente el individuo ya estará tan excitado al ver su cuerpo desnudo, que mal irá observar que usted no pasó por el salón de belleza antes del encuentro para dar aquel retoque extra en su visual.

Pensando mejor, claro que la innovación mudará el concepto ético de ciertos funámbulos regionales, aún más si el laconismo intelectual persistir y la apatía oficial perdurar, bien como pretender utilizarse de beneficios futuros para distinguir la “Verdad Ilusoria de la Mentira Civilizada”… O lo que es mejor, estar aptos a caer de rodillas, agradecer a los cielos y, al final, haciendo crujir la dentadura que ni castañuelas, contando con la inmortalidad, sentado en una silla austriaca, finalmente uno poder contar historias interesantes a nuestros letárgicos nietos… ¿No es fantástico?

(*) Si desea, dese una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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