Consulte el Horóscopo Antes de Besar


¡Impresionante! Pues noto que únicamente después de haber escrito “Los dioses tienen sed”, fue que Anatole France se convirtió en un alcohólico invertebrado y acabó por descubrir lo obvio, al afirmar no ser más posible volver a ser feliz, si no es a costa de alguna ignorancia…

Pero así como el augurio del oráculo siempre termina por afectar el modo de cómo cada persona se comporta, nuevos estudiosos cósmicos avisan que estos mismos signos del horóscopo también pueden influenciar sobre la forma en cómo cada ser viviente besa. Por lo tanto, valiéndome de mi indiscutible sensibilidad benemérita, creo que vale la pena conferir y ver si hace sentido para usted:

ARIES – Estos adoran imponer su beso y son bastante entusiasmados: no besan sólo con la boca, besan con el cuerpo todo. No es nada fácil hacer que un ariano interrumpa un beso, a él le gusta la intensidad y, cuanto más tiempo besando, mejor.

TORO – Son gente con bastante sensibilidad, y por ello les gusta dar besos más demorados, para lograr disfrutar bien los cinco sentidos. Sus besos son llenos de cariño, lo que puede ser una trampa, ya que usted siempre va a quedarse queriendo que le de más.

GÉMINIS – Son fanáticos de los jueguitos de seducción, por eso les gusta innovar y juguetear con los labios y con la lengua. Para ellos, alternar un beso y un piquito, -qué mimo-, es la mejor cosa que existe. Pero como ellos son un poco tímidos, tenga actitud y tome la delantera antes que otra se lo robe.

CANCER – Siempre románticos, estos hacen del beso una declaración de amor. Empero, dan besos poco atrevidos, con pocas mordiditas o secuencias de quitar la respiración, pero la sensación de protección que trasmiten les garante que su beso saldrá mejor de que la encomienda.

LEÓN – Considera que besar es un arte y, para que vire una obra prima, besa con mucho deseo. No en tanto, no le gusta besar escondido, y quiere más y más, y que todos vean y sientan la intensidad y el calor que su beso puede tener.

VIRGEN – Los virginianos adoran besar. Pero resulta que a ellos no les gusta dar besos cinematográficos cuando están en público. Para estos tipos, un simple y sincero besito puede valer mucho más que mil besos mojados.

LIBRA – El libriano besa, y besa y se las pasa haciendo caricias y declaraciones de amor al mismo tiempo y con mucha delicadeza. Preocupados con la apariencia del beso y con el local donde lo dan, los librianos se sienten más a voluntad entre cuatro paredes y adoran cuando el escenario estimula el beso.

ESCORPIÓN – Súper sensual, ardiente y muy caliente. Primero, conquista y envuelve. Después larga el manotazo. Intensos, mojados, devastadores, los besos de ese signo causan un desbarajuste en los sentidos de cualquier persona.

SAGITÁRIO – Gustan de se sentirse amados durante el beso y tienen la mano boba -como Napoleón. Pueden parecer un poco torpe a la vez, pero es porque él se queda tan entusiasmado con el beso, que acaba yendo con mucha sed al pote.

CAPRICÓRNIO – Comienza despacito y de a poco va aumentando la intensidad. Cada segundo de su beso es calculado para que él no pierda la chance de dejar a su pareja completamente envuelta.

ACUÁRIO – Les gusta abrazar durante el beso y necesitan estar envueltos en el clima para curtir totalmente el momento… Además, tocan todo.

PISIS – Leve, gustoso y delicado, no hay quien resista a ese beso encantador. Hasta porque, lo que el pisciano desea siempre, es satisfacer a su pareja. Sus besos tienen un sabor más dulce que aquel caramelo de su preferencia

¡Óptimo! Pues sólo así conseguiremos -el digno lector y yo- extirpar dudas y no confundir nunca más Leviatán con liviandades, o ignavo con el nabo… ¡Vaticinante!

Cuando los Padres o Suegros son Pelmas


Distinguiendo apenas las palabras, sólo me cabe pedirle a los dioses que me concedan el no pedirles nada, y habiendo escrito esto ya no sé que más decir, mis amigos, pues a veces es así, creemos en la importancia de lo que dijimos o escribimos hasta cierto punto, sólo porque no fue posible acallar los sonidos o apagar los rasgos, pero nos entra en el cuerpo la tentación de la mudez, la fascinación de la movilidad, estar como están los dioses, callados y quietos, sólo asistiendo.

No en tanto, temas para escribir hay por demás. Inclusive este, que fue escrito basado en la observación de varios comportamientos y, principalmente, en el relato de personas angustiadas al mencionar que sus familiares interfieren directamente en su relacionamiento, causando con ello grandes problemas y eventuales separaciones.

Antes de continuar con la lectura, le sugiero al estimado leyente una pequeña reflexión: ¿Cuáles son los principales puntos para un relacionamiento dar cierto?

Obviamente que la mayoría ya debe haber pensado en las palabras amor, compañerismo, pasión, diversión, complicidad, comunicación, sexo, entre otras varias. ¡Perfecto! Sin embargo, lo que infelizmente percibo, es que a las parejas también les está faltando colocar algunos límites fundamentales en sus propios padres, para que no ocurra una interferencia destructiva en las relaciones, desestructurando cada vez más la “unidad” que debe existir entre de la pareja.

Muchas personas se preguntan: ¿por qué los padres tienden a interferir en los relacionamientos de sus hijos? En todo caso, lo primero que hay que apuntar, es que cuando los padres generan un hijo, educándolo con mucho amor, dando lo máximo de sí para suplir todas las expectativas que se han generado, consecuentemente también acaban idealizando lo que les gustaría obtener como resultado de ese esfuerzo.

Piensan en la profesión que gustarían para sus hijos, en los mejores caminos a ser trillados y, obviamente, cual patrón de relacionamiento esperan, llegando a dibujar en su mente como debería ser la pareja ideal para ellos. Siendo así, debo dejar claro para todos los lectores, que ¡nadie vino al mundo para suplir las expectativas de los otros!

¿Qué quiero decir con esto? Que todas las personas que circundan su vida generan alguna expectativa sobre usted: su amigo, su jefe, su pareja, sus padres. Empero, si usted procura satisfacer a todos, ciertamente perderá su individualidad y su identidad.

Y al hablar sobre padres y suegros, es importante que la pareja entienda que un relacionamiento afectivo -por lo menos en lo que toca en nuestra cultura-, es formado por dos personas. Siendo así, este núcleo debe ser muy bien estructurado y respetado para que haya la menor interferencia posible de otras personas, y que cuente con una comunicación clara y honesta entre los dos.

Obviamente, hay que subrayar que un relacionamiento siempre debe ser apoyado en concesiones, por consiguiente, es importante que usemos siempre el buen censo y limitemos la interferencia de la familia dentro de este núcleo. Empero, para los hijos que tienen miedo de “cortar el cordón umbilical”, he de señalar lo cuanto es imprescindible pensar que su pareja no tiene por qué ser responsabilizado por sus dificultades.

Entonces, si usted siempre fue pasivo frente a sus padres, ya es hora de se asuma como un ser individual, y enfrentar la situación para el bien de los dos y para la continuidad de un relacionamiento saludable. Por eso que lo aconsejable, sería colocar ciertos límites en aquellos padres “pronosticadores”, mismo que para eso se tenga, en un primer momento, que pasar por una turbulencia familiar.

¡No existen milagros! Los padres sólo entenderán los límites, cuando estos fueren colocados de forma clara, firme y puntual. No en tanto, tenga en cuenta que no son necesarios modos hostiles para mostrar que sus actitudes están equivocadas. Considere este reparo como imprescindible para que no ocurra la falencia de su relacionamiento, lo que torna fundamental que haya ese posicionamiento por parte de usted. Ningún relacionamiento tendrá éxito si el núcleo no está bien cohesivo. Puede hasta que él dure por años, aunque no necesariamente años de felicidad.

Algunas personas se dicen culpadas y este sentimiento hace con que tengan dificultad de posicionarse en relación a sus padres. Para estos, digo que probablemente la intención de los padres puede ser la mejor, pero no necesariamente lo que es mejor para los otros, puede que sea lo mejor para usted y, como ya dije anteriormente, preocuparse en satisfacer a todos, ciertamente le llevará a una sensación de fracaso, angustia y tristeza.

Para las personas en que sus suegros interfieren en el relacionamiento, les sugiero que se posicionen para su pareja. Vale recordar que cuando escogemos un compañero/a, sabemos que tendremos un vínculo con la familia, desde que esta familia no sea invasiva al punto de desestructurar la pareja y promover peleas. Si usted se posicionó, expresó su malestar, sus angustias y mismo así su compañero no mudó su actitud de permisibilidad, es hora de repensar la relación y dar un ultimato para el bien de los dos.

Para finalizar, dejo claro que uno de los adjetivos más importantes para mantener una relación saludable, es la admiración que se debe sentir por la pareja. Y para que haya admiración, es fundamental que tengamos la sensación de que escogimos para permanecer a nuestro lado un hombre, una mujer y no el hijo de la familia… ¿Correcto?

El Sobrepeso Inhibe el Beso y el Sexo


Aunque muchos no lo quieran ver expuesto de esta manera, es indiscutible que la agitación de los hombres es siempre vana, pues los dioses son sabios e indiferentes, ya que viven y se extinguen en el mismo orden que crearon, lo que hace que todo lo demás pase a ser paño de la misma pieza.

Sin embargo, escucho que otros locuaces se agitan diciendo que por encima de los dioses está el destino, y el destino es el orden supremo, orden a que los mismos dioses aspiran. No en tanto, debe ser reconocido por todos que el papel de los hombres es perturbar el orden, corregir el destino para mejorarlo o empeorarlo, ya que nos da igual pues pensamos que lo que hay que hacer mismo, es impedir que el destino sea destino y pronto.

Sin duda, y a pesar de la grande corriente filosófica por la que ahora me dejo llevar mansamente, pese a todo, ya estaba suscripto en las crónicas de la Historia que Michael Giannulis, de 28 años, siempre fue gordo, razón que lo hacía sentirse inseguro y apenas si se atrevía a entablar una conversación con una mujer, y mucho menos darle un beso y soñar con aquello. Pero resulta que el año pasado, su hermano Mark, muy preocupado porque más allá de parecerle que este sujeto era un “pirulo” perdido, -Michael ya pesaba 223kg, y seguía con la autoestima muy baja-, lo llevó inducirlo a que se hiciese una intervención quiropráctica en la mente.

Por tal motivo, a los fantoches televidentes de siempre, Giannulis llegó a comentarles su desasosiego hace unos meses frente a una cadena de televisión estadounidense, alegando: “No tengo ningún espejo de cuerpo entero en la casa. Si puedo, evito verme… Fuera de vista, fuera de la mente (…) ¿A quién le gustaría ver algo así? Creo que ninguna mujer se merece ver esto”.

Ya en estado anímico desesperador, Michael pidió ayuda al programa de la cadena ABC “Extreme Makeover: Weight Loss Edition”, donde el entrenador Chris Powell le recomendaría, -más allá de la abstinencia de carne cruda-, un seguimiento durante un año apoyado en un régimen de alimentación sana y ejercicio físico, donde el objetivo era eliminar de su cuerpo la mitad de su peso, 111 kilos. Paralelamente, y a modo de apoyo, su familia también se puso a dieta… No se sabe si carnal.

La zanahoria que le pusieron en frente -y no atrás, como pensarán mal de mil lectores-, es que si lograba bajar 50 kilos en tres meses, Powell lo pondría en contacto con un buscador de parejas profesional, que ayudaría a Giannulis a trabajar en su confianza y en cómo sociabilizar con mujeres. Pero las ganas del hombre en querer mojar el biscocho fueron tantas, que para la fecha indicada ya había bajado 60 kilos… ¡Impresionante!

Resulta que el domingo pasado, fecha en que se cumplió un año desde que Giannulis había comenzado su batalla contra el peso, y a través de la imagen proyectada pantalla chica de la televisión, se pudo ver a un nuevo hombre -de ahora 29 años-, pesando 107 kilos y presentando a nada menos que su primera novia… ¡Al fin, Michael, al fin!

“De los 29 años que he vivido, éste ha sido el mejor de mi vida”, terminó declarando un Giannulis más flaco, y hasta deportista… y lo que todo indica, ya un ex pirulo.

“Sé lo duro que Michael ha trabajado para esta triatlón. Ya no se encuentra mucha gente como él por estos días. Lo quiero mucho y estoy muy orgullosa de todo lo que ha logrado”, declaró su nueva novia, Meghan, (mientras pensaba en aquello).

Por su parte, Giannulis bromeaba: “No quiero sonar arrogante, pero con mi nuevo cuerpo podría darle una oportunidad al modelaje”. Aunque al rato se puso más serio y reflexionó: “Mi peso era sólo un síntoma de mi adicción a la comida. Tenemos una tendencia tan fuerte a centrarnos en el peso, que olvidamos el problema de fondo real”.

“Tienen que darse cuenta que ningún hombre es una isla”, comentó el entrenador Powell, en el programa… “Bajar de peso no lo puedes hacer solo. Mientras vamos avanzando por el proceso, te enfrentas a la vida real y cotidiana, y tienes que hablar con alguien al respecto. Necesitamos compartir para poder sanar”, agregó el entrenador.

Asimismo, Powell otorgó algunos consejos gratuitos a todos aquellos que se encuentran en la batalla contra el sobrepeso, aconsejando como crear “metas inteligentes”, que se refieren a fijarse objetivos específicos, realistas y medibles, y que a su vez les servirán como motivación.

Es así que en este instante, ya tempestuoso con tanta alusión endémica de quien no logra distinguir el sacro del iliaco, frunzo mi seño y, usando fórceps emocionales como desobstructor mental, termino esta natimorta nota, lo que no deja de ser un buen motivo para no me ver obligado a tener que hablar en abstinencias acerca de los nostálgicos prodigios de la asnería y sus exuberantes relámpagos de estupidez… ¡Impresionante!

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