¿Cuál es el Mejor Soutién?


Esto es algo así como la fábula del lobo, que ése, aceptando el riesgo de equivocarse, inmolaba a los corderos tiernos a cuenta de los carneros endurecidos en que estos acabarían por convirtiéndose un día, o de los otros que les habían dado al ser.

No podemos discordar mucho de tal parábola, porque antes, todo era mucho más sencillo, y cualquiera podría llegar a ser un dios; pero ahora ya no, ahora nos pasamos la vida interrogándonos sobre si las aguas ya vienen turbias de la fuente o si fueron enlodadas por otras travesías.

Son crueles dudas que avivan en el espíritu una pequeña llama de curiosidad, o como si a nuestro alrededor se reuniesen millares de personas para oír discursos, frases y palabras que aplaudirán, dejando la convicción en unos y otros, los que hablan y los que escuchan, que por ser mujeres de naturaleza tan poco indagadora, serán indulgentes con las expresiones de los rostros y de los gestos.

Pero en fin, no sabiendo a ciencia cierta porque he escrito tal cosa, y volviendo a lo que expresa el exordio inicial comúnmente llamado de “título”, les diré que algunos apuntan con convicción, que lo primero que debe hacerse, es conocer el talle que le corresponde a cada una. Y aunque eso parezca simple, existen estudios que aseguran que cerca del 80% de las mujeres desconocen cuál es el que le corresponde.

Por lo tanto, para revertir tal negligencia, se debe tomar en cuenta que la talla se mide con un sostén puesto -en el pecho-, y una cinta de medir. Y estos mismos escatológicos avisan que, en Latinoamérica, a diferencia de Europa, el contorno se refleja en pulgadas. E inclusive, es bueno recordar que la cinta métrica no debe apretar los pechos, sino que debe quedar justa, mientras se mide con los brazos relajados… Pero si no sabe como hacerlo, por favor, avíseme que yo le ayudo.

Luego, la cinta se pasa justo por debajo del sostén, más o menos a la altura de las axilas. Y la diferencia entre esta última medición y la anterior, es la letra de la talla que corresponde; A (13 cm), B (15 cm), C (17 cm), D (19 cm) y DD (21).

Pero para quienes no lo saben, también es fundamental que las barbas de los sostenes no queden jamás apretando el busto al extender los brazos hacia arriba como cuando están dando gracias al Cielo por algo, ni tampoco que esté muy ajustado en el tórax, ya que podría traer malestares como neuralgias intercostales, según declaran estos “bustiales” especialistas.

“Un sostén que aprieta mucho, puede hacer presión en el nervio intercostal -ubicado entre las costillas-, produciendo una inflamación y un dolor que, a veces, es bastante invalidante”, es lo que afirman los expertos, agregando que ésta sería la mayor molestia que podría tener un sujetador muy apretado, descartando otros males que a veces se cree puede provocar, como quistes… Es algo así como si los hombres usasen calzoncillos apretados… Muy, pero muy incómodo, porque le aprieta el otro nervio.

Por otro lado, otra especialista en moda, aconseja fijarse bien si se está vistiendo un talle correcto del sostén, ya que muchas veces, cuando la copa A, B, C o D, es más grande de lo que debería, se tiende a ocupar los últimos broches del sostén, subiéndolo considerablemente en la espalda, algo que, por lo demás, hace que se asome cuando se lleva una polera de pabilos, por ejemplo.

Lo ideal, -recomiendan-, es que la prenda quede al mismo nivel por delante y por detrás y que quede perfecta en el primer broche. Así, a medida que se va usando más la prenda y va cediendo con el paso de los meses, se puede ir ajustando para que quede más firme… Eso es por causa de la vieja ley de física, tanto para el busto como para el sostén.

Asimismo, no es poco común que se acorten los tirantes cuando se siente que el sostén no está sujetando como corresponde. Eso sólo indica que la talla es incorrecta o, si ya ha pasado un tiempo, que es hora de comprar unos nuevos. En ambos casos, se deben preferir aquellos que tengan los breteles acolchados o, ojalá anchos -sobre todo si se tiene mucho busto- para evitar que se entierren en los hombros.

Claro que dependiendo del tipo de pechos que madame tenga, los dueños de las tiendas le dirán que hoy existen distintas opciones, con o sin push up, con éste abajo para subir o a los costados para unir, y con distintas formas, según el escote que se vista.

Lo principal, agregan los expertos, es que el busto siempre quede dentro de la copa, -obvio-, que los lados del sostén sean amplios y, si se es de talla grande, que el centro que une las mamas sea grueso…

Sin embargo, los otros expertos, aquellos que son sabios en el arte de lo amatorio-erótico-sexual, dirán que no usar ninguno, es lo más recomendable en estos casos… Entonces, porqué hemos de dudar sobre lo que estos dicen, si al final ellos son versados peritos en este asunto… ¿Usted no está de acuerdo?

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