La Virginidad es una Obsesión


Con todos los pelos y señales, algunos lenguaraces dicen que esto es como querer ser igual al avestruz, que además de ser un ave corredora, cuando la cosa aprieta mete la cabeza en un agujero. Y todo esto emerge a la luz de los hechos como si fuese un odorífero objeto sólido descartable, pues resulta que el otro día salió en los periódicos una noticia que hablaba sobre el futuro casamiento de la actriz Ángela Bismarchi.

Óptimo, que mejor que casarse, pensé al principio, si ello es lo que deja a los bípedes felices. Empero, la referencia periodística no era sobre su matrimonio. Más bien, el texto hablaba, entre otras cosas, sobre el acto ecuménico y contaba más sobre el motivo de ser del vestido blanco.

Fue justo en ese punto de la crónica que me vino a la mente todo aquel asunto de que Ángela se había hecho la reconstrucción del himen. Nada que me importase, a no ser lo que afirmaban sus propias palabras, ya que éste era para dar “de regalo” a su nuevo marido. En todo caso, de acuerdo con la prensa, todo indica que ella todavía no estrenó la novedad y ello sólo sucederá después del casamiento… ¡El recato antes de todo!

Puede que este también sea el exacto momento en que el conspicuo leyente de esta historia entre en un mundo encantado que no hace sentido alguno. Imagino pues que en su cabeza ahora merodean preguntas como: ¿por qué rayos un hombre siente tesón en desvirgar una mujer? Y aun más: ¿por qué una mujer quiere ser virgen más de una vez en la vida?

Claro que esas son solamente algunas de las preguntas que bailan en la cabeza del gentío, pues mismo sabiendo que lo más asustador de todo esto, es que la pérdida de la virginidad está mancomunada con el dolor, al sufrimiento y, claro, al encuentro del verdadero amor. Por lo tanto, cabe preguntarse: ¿encontrar el verdadero amor necesita tener esa connotación sexual?

La sociedad en que vivimos, mi excelso amigo, está cada vez más chiflada, sin sentido y apegada a cosas un tanto cuanto extrañas. Tanto es así, que en la cabeza de muchas féminas, el hecho de ser virgen no posibilita que la mujer se sienta más apasionada, como no le garante un relacionamiento feliz o un sexo delicioso.

No obstante, vale destacar que la espera por el sexo después del casamiento igualmente puede y suele acontecer, así como diversas parejas no-vírgenes apuestan en una pausa para salpimentar las cosas. Entonces, ¿para que querer burlar las efemérides?

Además, el multitudinario lector y yo, piensa que la búsqueda por un himen, o el querer tener una apariencia cada vez más joven, o esculpir en el quirófano curvas como las de una chiquilla para convertirse en el fetiche “chica sexy”, es lo que convierte a nuestro mundo en un ente cada vez más extraño y asustador.

En todo caso, hace ya algún tiempo, una de mis amigas ganó un himen artificial en un sex shop. Parece que cuando se rompe, libera una tinta roja. Confieso que no lo conozco y ella me afirma que todavía no tuvo coraje de usarlo… Creo que más bien por causa de su edad, pues convengamos que, a los ochenta, sería puro engaño.

Que hacer, si sumergidos en ese mar de dudas, certezas, dilemas y opciones en el que se va convirtiendo nuestra realidad cotidiana, pasamos a percibir bisojos como los habitantes del atribulado planeta Tierra hacen naufragar diariamente los valores que creíamos eternos y definitivos… ¡Impresionante!

Los Agentes de la Ley Parecen Tontos


Tal vez por el propio estilo de mi temperamento, es que no me llegan a inquietar las noticias que rebasan la estratosfera de este trastornado orbe en que nos ha tocado vivir, pero cuando algunas veces veo que la falta del sentido común se obstina en dogmatizar ciertas informaciones, es cuando más temo que las desgracias en algún momento acontezcan.

¡Sí! Me asusta no poder reconocer ningún sentimiento en eso que todos llaman de destino, de saber lo que va a ocurrir, saber que no hay nada que pueda evitarlo, y de quedarnos quietos, mirando como si fuéramos meros observadores del espectáculo que nos proporciona el mundo, al tiempo que imaginamos que ésta será también nuestra última mirada, porque con el mundo acabaremos nosotros también.

Filosofar en la bañera es fácil, pero cuando uno se entera de un informe que ha sido realizado en el Reino Unido, donde se revela que la policía de ese país es víctima con preocupante frecuencia de “robos oportunistas”, no hay caso, eso me hace temblar las carnes.

Tanto es así, que el informe destaca que en los últimos cinco años, a esos agentes del orden les robaron efectos tan diversos como: bicicletas, heladeras, papel higiénico, formularios de fianza y hasta un patrullero… ¡Sorprendente y prodigioso! diría yo.

En declaraciones a la cadena británica BBC, Emma Boon, la directora de la Alianza de Contribuyentes Británica, aseveró: “La lista es asombrosa y los contribuyentes se preocupan de que la policía, quien es la responsable directa por dar consejos sobre prevención de delitos, no pueda evitar que les roben a ellos mismos”.

La información acerca de los robos padecidos por la Policía en los últimos cinco años salió a la luz, gracias a un pedido de información solicitada por la “Press Association” británica, basada en la Ley de Libertad de la Información mediante la que particulares y grupos pueden solicitar información oficial de la que dispongan las autoridades.

Según dicho informe, los robos más importantes -tanto por su valor como espectacularidad- sucedieron en Manchester. En esa ciudad, los ladrones se llevaron un coche patrulla evaluado en US$15.000, y un vehículo particular valorado en US$47.000.

La jefa adjunta de la Policía de Manchester, Lynne Potts, aseguró que se han tomado estos datos con la mayor seriedad y que se tomarán medidas para resguardad la propiedad, el equipamiento y los vehículos… ¿Ya era tiempo, no?

Pero para el asombro general, en todo el país, los agentes de la policía británica han sido víctimas de robo de diversa cuantía y especie. En la larga lista mencionada se incluyen algunos de los artículos de lo más exóticos como: perros entrenados (un terrier, un lurcher, y varios pitbulls), escudos antidisturbios y bolsas de té. Además, los ladrones también se llevaron identificaciones, bicicletas, escudos y alcoholímetros, y entre los objetos más raros destacan un pequeño refrigerador, filmaciones de circuito cerrado, un paquete de pasteles, y una maceta de plástico… ¡Impresionante!

Todavía más llamativa resulta la sustracción de un maniquí, un paquete de 20 rollos de papel higiénico y saquitos de té por valor de US$70. También desaparecieron un recibo de apuestas, formularios de fianzas y boletas de estacionamiento.

Asimismo, se reveló que desde el interior de las dependencias policiales, los agentes tuvieron que sufrir el robo delante de sus propias narices de diversos insumos y efectos, como café, varios litros de leche semidescremada, un bol de cereales y un recipiente para comida.

Boon concluye su declaración diciendo: “Los robos a las fuerzas le cuestan dinero a los contribuyente y todo este equipamiento se suma a una gran cuenta que podría ser reducida”.

De tal manera, para finalizar y reviendo la segura maleabilidad de los hechos aquí expuestos, pienso que ciertamente conseguiremos forjar que el cacareo oficial se atenúe, que los corruptos sean ovacionados, mientras aguardamos plácidamente que los ángulos perforocontusos de la ignorancia, sean ablandados… al final de cuentas, los artistas no tendrían ningún deleite si les faltase el aplauso del vulgo… ¿No es verdad?

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