Las Nuevas Drogas para el Amor


Hombres polígamos, abran sus ojos lo cuanto antes. Permanezcan alertas, pues ese su corazón impenetrable ya puede estar con os días contados. Y todo ello porque un reciente estudio publicado por el “Journal of Neuroscience”, avisa sobre el descubrimiento de una hormona con una propiedad sorprendente: la ocitocina.

Todo lleva a creer que al  inhalar esa substancia, los hombres comprometidos se apartan de inmediato de cualquier mujer atrayente que tengan conocido hace poco tiempo.

Lo que sucede, es que dicha substancia mostró ser capaz para combatir con éxito el interés masculino por diversas mujeres. Por otro lado, los monógamos que inhalaron la ocitocina se apartaron hasta cuando fueron expuestos a fotografías de mujeres interesantes… Aunque mi vecino insista en decirme que ellos no eran monógamos, y sí otra cosa.

Ese descubrimiento sugiere que la ocitocina, que inunda el cuerpo en respuesta al orgasmo, al inicio de un romance y cuando la mujer amamanta un reviento, también puede actuar más sutilmente do que se imaginaba.

Estudios recientes mostraron que “la droga del amor” desempeña un papel esencial en la formación de parejas. Según los resultados, la hormona llegó a aumentar la empatía y la confianza tanto en los hombres como en las mujeres, principalmente si ellos estaban envueltos en juegos de riesgo y poder. Estudios diversos también apuntan que la acción de la ocitocina en el cerebro, es lo que promueve los sentimientos de confianza y afectividad indiscriminadamente.

Otra curiosidad: cuando ella fue inyectada en el fluido cerebro-espinal de las ratas machos, ella provocó erecciones espontáneas.

Pienso que este último asunto no debería ser divulgado, pues es factible que una pléyade sienta esa inmediata voluntad de experimentar novedades, pues dicha substancia es fácilmente encontrada en las farmacias, aunque su venta es controlada. Y esto se debe a que todavía  no existe certeza absoluta sobre los efectos colaterales de la ocitocina en el organismo masculino… Y puede que mañana o después, el susodicho que la probó descubra que está con mucha picazón en el hoyo.

Por otro lado, ni corto ni perezoso, David Matlock pasó a ser el ginecólogo responsable por el éxito de la inyección “G-Shot”, un tratamiento médico a base de ácido hialurónico, que nada más es que una substancia existente en el organismo, del tipo colágeno que completa los espacios entre las células, y la que ahora es capaz de aumentar la sensibilidad del punto “G” y de proporcionar orgasmos más intensos en las mujeres… ¡Fantástico!

Pero mismo no siendo acepta por la ANVISA (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria) en Brasil, dicho procedimiento ya está siendo ofrecido en el “Instituto de Rejuvenecimiento Vaginal” de Los Ángeles desde 2002, y cuenta con 87% de aprobación femenina.

Cuentan que la aplicación del producto es realizada de forma simple, indolora, con anestesia local en la vagina, y en el consultorio del ginecólogo, sin que presente contra indicaciones, y rápidamente, ya que en tan sólo 8 segundos el producto es aplicado y los resultados duran de 3 a 5 meses… Aunque si usted está pensando en que se la apliquen, aviso que mucho dependerá del tamaño de su “chichula”, claro.

Pero según David, cualquier mujer puede tomarla, sin necesariamente presentar problemas sexuales, pues el objetivo es lograr potencializar las sensaciones de placer durante el sexo y no solamente ayudar a quien tiene una vida sexual inactiva… Como la de aquel que usted conoce.

En fin, el valor del procedimiento es de mil dólares, pero la pregunta del millón que me hizo el pánfilo de mi vecino, es: Si la mujer no sabe reconocer correctamente donde queda su punto “G”, ¿como una inyección podrá reconocer donde encontrar el local?… ¿Será?

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