¿Sabe lo que es la Patafísica Aplicada?


Ya que estamos atravesando el periodo en que habitualmente se nombran los ganadores de los “Premios Nobel”, nada mejor para nominar también los otros deslucidos que participan de una competición paralela que otorga una segunda chance y premios a los excluidos.

Vale recordar que hace pocos días se llevó a cabo en el Teatro Sanders de la prestigiosa universidad estadounidense de Harvard, Cambridge, noreste de Estados Unidos, la ceremonia de la 24ª edición de los Premios “Ig Nobel” ante más de mil personas y con la presencia de varios de los galardonados que sólo reciben una mención y no un premio en efectivo.

En verdad, los premios Nobel alternativos distingue descubrimientos que “hacen primero que la gente ría y después piense”… si tiene con qué, según indica el sitio internet de los organizadores.

Uno de los galardones más curiosos, entre otros, corresponde a los japoneses que descubrieron el “coeficiente de fricción de la cáscara de banana” al ser pisada, junto con españolas que proponen “fabricar salchichas nutritivas con excrementos de bebés”, innovaciones que terminaron indicando algunos de los científicos galardonados el jueves pasado con los premios Nobel alternativos en Harvard.

En Física, por ejemplo, el galardón fue para los japoneses Kiyoshi Mabuchi, Kensei Tanaka, Daichi Uchijima y Rina Sakai, por medir la cantidad de fricción entre el zapato y la cáscara de banana y entre ésta y el suelo cuando una persona la pisa.

En Nutrición, el premio se lo llevaron las españolas Raquel Rubio, Anna Jofré, Belén Martín, Teresa Aymerich y Margarita Garriga por su estudio titulado “Caracterización de la bacteria del ácido láctico aislado de excrementos de bebés como cultivo de potencial alimento probiótico para salchichas fermentadas”.

Una de las curiosidades de la ceremonia se basa en que los premios son otorgados por verdaderos laureados con el Nobel de verdad. En esta edición estuvieron presentes Martin Chalfie (Premio Nobel de Química en 1998), Eric Maskin (Economía, 2007) y Carol Greider (Medicina, 2009), entre otros que no fueron nombrados por economía de tinta y papel.

En todo caso, la ceremonia es organizada por la revista de humor científico “Anales de la Investigación Improbable”, la cual destacó trabajos en diez categorías, algunos de ellos sin que sus autores lo hayan presentado al concurso. Los “Ig Nobel” no solo premian a personas, sino también a compañías y gobiernos.

Así, en Economía el premio fue para el “Instituto Nacional de Estadística” italiano por “asumir el liderazgo y cumplir con el mandato de la Unión Europea para que cada país incremente el tamaño oficial de la economía nacional incluyendo las ganancias de la prostitución, la venta de drogas ilegales, el contrabando y otras transacciones financieras ilícitas”… Lo que me parece bárbaro, pues esto ha dejado cada vez más evidente que los recovecos de la mente humana y animal son uno de los terrenos más fértiles de investigación de los ganadores de los Ig Nobel.

En Neurociencia, los galardonados fueron investigadores de Canadá y China por intentar descubrir la razón de una visión muy carismática, al “tratar de entender qué pasa en el cerebro de la gente que ve el rostro de Jesús en un trozo de tostada”.

El premio de Ciencia Ártica lo obtuvieron Eigil Reimers y Sindre Eftestol, de Noruega y Alemania respectivamente, por “probar cómo reacciona un reno al ver humanos disfrazados de osos polares”… Lo que parece animalesco, claro

En Psicología, Peter Jonason (Australia), Amy Jones (Reino Unido) y Minna Lyons (EEUU) fueron reconocidos por “amasar evidencia de que la gente que habitualmente se queda despierta hasta tarde es, en promedio, más narcisista, manipuladora y psicopática que la gente que habitualmente se levanta temprano a la mañana”.

En Salud Pública, investigadores de República Checa, Japón, Estados Unidos e India se destacaron por estudiar “si tener un gato es peligroso para la mente de un ser humano”… Mismo que muchos digan que eso ocurre sólo cuando “maúlla”

En la ceremonia, en la que se presentó una miniópera, cada ganador contó con un máximo de 60 segundos para su discurso de aceptación del premio…

¿Vio? Cada vez se torna más axiomático lo cuanto compensa gastar una ponchada de dólares para que nuestros hijos desenvuelvan su capacidad erudita en una universidad… Mismo que al final sus conclusiones sean mentecatas.

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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No Use Más el Ábaco Para ver Cómo le Fue


¡Actualícese, mi amigo! Ya es hora en que uno necesita vivir los tiempos actuales, puesto que gracias al avance de la tecnología, las noches de los vivientes pueden resultar extremadamente mejor. Pero vamos por parte, primero es necesario que el ansioso lector entienda que el término investigación y desarrollo, abreviado I+D, puede hacer referencia, según el contexto donde se articule o se utilice, a la investigación en “ciencias aplicadas” o bien ciencia básica utilizada en el desarrollo de ingeniería, que persigue con la unión de ambas áreas, un incremento de la innovación que conlleve un aumento en las ventas de las empresas. En otras palabras, ese fuerte vínculo entre la investigación y desarrollo para la investigación de ciencias aplicadas es, por un lado, una nueva fuente de ingresos para los institutos de las universidades gracias a la cooperación con las empresas, y, por otro, las empresas ven un futuro más prometedor si se implican en la investigación de forma continua… Y, evidentemente, más ganancias futuras.

En segundo lugar, hay que tener en cuenta lo que algunos doctos afirman: “La innovación es social porque impacta a la sociedad, genéricamente hablando, es decir, satisface necesidades de grupos humanos, soluciona con su participación, problemas que inciden en el mejoramiento de su situación, condición y calidad de vida, o al menos crea las condiciones favorables para el logro de estos propósitos”.

Por ende, otros tantos insisten en querer demostrar que la innovación, antes que tecnológica, es social y por lo tanto cultural. Además de que la dimensión I+D valora más allá de los aspectos productivos, tangibles y cuantificables, los valores intangibles implícitos en el desarrollo tecnocientífico. Así pues, se exige un cambio de mentalidad basado en la conciencia crítica, sobre el significado socio cultural del desarrollo tecnológico moderno. Este significado incluye acciones, intenciones, creencias y valores, en un momento en que la innovación representa un tema importante de investigación en las ciencias sociales.

Considerando la complejidad de todo lo mencionado, ya que el asunto es buscar satisfacer las necesidades de grupos humanos, es posible comprender que después de la popularización de los Smartphone y de los tablets, el próximo paso que está siendo dado en el desenvolvimiento tecnológico personal, haya pasado a ser el de dispositivos llamados de “vestibles”, tales como son los relojes, gafas y ropas inteligentes. O en otros términos, tal vez el lector ya conozca el famoso “Google Glass”, los anteojos que están siendo desenvueltos por Google, y los relojes inteligentes de la “LG G Watch”, “Samsung Gear”, “Moto 360” y otros más.

Pues bien, resulta que la reciente novedad del desarrollo tecnocientífico se debe al surgimiento de un nuevo dispositivo considerado “vestíble” -aunque su mejor mote debería ser desvestible- que está en pleno desenvolvimiento que lo torna de por sí, aparentemente, inusitado en las placenteras noches a dos… ¿Cuál es?… ¡Ah! ¿Está con prisa por saber?

Pues bien, su nombre es “SexFit”, un accesorio que ha logrado desenvolver la empresa inglesa “Bondara”. Pero lo extraordinario del dispositivo, mi anhelante lector, es que él le permitirá medir su desempeño sexual a dos y, como si no bastase, compartir el resultado en las redes sexuales… ¡Ops! Quiero decir, sociales.

En realidad, expertos dicen que hasta el momento, los dispositivos llamados de vestibles se preocupaban en auxiliar al bípede caminante en la práctica de deportes y ejercicios, midiendo cuantas calorías fueron gastas, la distancia recorrida, el número de pasos dados y otras informaciones por su estilo. Pero éste aquí va mucho más lejos ya que es el primero que visa cuantificar, en números, sus ejercicios en la cama… Lo que para muchos puede significar que se acabó esa manía de mentir como el más taimado de los pescadores.

En todo caso, el SexFit es un anillo peneano vibratorio que, además de ayudarlo a uno a dar placer a su pareja, posee una conexión Bluetooth y una serie de LEDs. Además, puede establecer varios estándares de vibración diferentes -que la dejarán a ella como electrocutada-, y que permite tornar su desempeño en la cama, por supuesto, mucho mejor que antes. Es que a través de la conectividad Bluetooth, el anillito gozador se comunica con un “app” exclusivo, instalado en su Smartphone. Así pues, por medio de este app, usted podrá ver algunos datos de su desempeño en la horizontal y, a través de ellos, mejorar mañana sus noches junto a su pareja… El próximo paso, según indican algunos estudiosos de las ciencias aplicadas, es ver como usted se sale en un campeonato mundial de solución manual… ¡Si es que me entiende!

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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