Con el Placer de la Vida Dañado


Mismo que no tenga obligación alguna de que el detallista lector se mantenga al corriente de que todavía hoy se considere como algo desnecesario el hecho de tener que dar justificativas aparentemente diligentes y circunspectas; ello no ocurre igual con los encantos imponderables de algunos bípedes que insisten en indicar todo lo contrario.

Sé que esto parece ser un enunciado un poco confuso. Pero explico nuevamente: si uno trasmite la sensación de ya haberlo visto antes, en realidad, reconocemos que nadie ve un palmo más allá de su nariz, o en todo caso, que nadie logra hacer una tortilla sin romper los huevos.

Y pese a que la antropología ya nos avisara antes de que el hombre nada más es, que exactamente todo lo contrario de aquello que siempre fingió ser, es que el practicante de luchas en la categoría de peso pena Waylon Lowe, quien ya participó del loco circuito de luchas en la UFC entre 2010 y 2011, terminó por obtener sus dolorosas cicatrices. Pero estas no le ocurrieron durante el transcurso en cualquier de esas luchas de brutos… Más bien, fue durante la práctica de otras fecundas pugnas nocturnas.

Por causa de ello, al dicho luchador se le ha dado por procesar a una empresa de productos para tiendas de sex shop de los Estados Unidos, después de haber sufrido heridas en sus partes pudendas, luego de pasar a usar un gel que había comprado en una de esas tiendas de juguetes de animación para ánimos desmejorados.

Pues ahora, este iracundo atleta pide cerca de US$ 50 mil de indemnización, y acusa a los reos de negligencia, por ellos no ofrecer instrucciones para el uso del producto y no avisar sobre sus posibles riesgos… Pienso que el valor reclamado, debe ser el precio justo que vale aquel pedacito de su cuerpo.

En todo caso, como sé que el adicto lector ya está curioso por saber lo que le ocurrió, agrego lo que el propio Lowe contó, al mencionar que sufrió “daños catastróficos y permanentes” en su querido birgulino, y que el referido gel le ha dejado cicatrices en el pene, perdida de sensibilidad, daños en los tejidos y en los nervios -no craneanos-, además de sufrir humillación, y perdida de los “placeres de la vida”.

Según indicó el oportuno abogado del luchador, Thomas Kline, en el sitio “philly.com”: “Esa es una perdida muy particular, pero muy significativa para cualquier hombre… Lowe es un individuo que, literalmente, ha pasado toda su vida evitando lesiones, y sabe cómo protegerse. No en tanto, a él no le entregaron cualquier instrucción que fuese, y las que serían básicas para protegerse de dicho producto… Si eso aconteció con él, también puede acontecer con cualquier persona”.

Por su vez, la empresa de productos para sex shop, ya anunció que ha retirado el producto de los escaparates de las tiendas. Y según cuenta la presidente del “Kama Sutra Co. and Kamsut Inc.”, Marla Lee, y la (i)responsable por comercializar el provocador producto, “esta es la primera vez que oigo hablar de tal incidente con este gel especial, que la compañía vende por más de 40 años”.

Por lo tanto, mi escrupuloso amigo, después del dramático malabarismo ilusionista que utilicé para exhibir aquí con pruebas cabales sobre la estupidez humana y su incontrolable obsesión por querer reproducirse, le reitero la confirmación de que el hombre no es más que una cebra listeada… ¡Sublime!

(*) Si quiere continuar a entretenerse con otras lecturas amenas, mi adicto leyente, tiene varios de mis libros impresos o en versión e-book, disponibles en el sitio web: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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