El Derecho Legítimo del Ciudadano


A veces parece difícil entender que no todas las personas son iguales y, por tanto, no debe pretender el Estado querer igualarlas. En realidad, el Estado debe propender a proveer de los servicios necesarios para una vida digna a todos los habitantes de su pueblo. Sin embargo, habrá algunos que, por no haber tenido oportunidades o no tener los talentos suficientes e incluso por no haber hecho el esfuerzo suficiente cuando debían, precisarán de mayor apoyo estatal.

La cuestión preponderante, es que todos los habitantes tienen derecho legítimo al trabajo, dependiente o independiente, con o sin inversión propia, con capitales nacionales o extranjeros y tener la posibilidad de desarrollarse como persona, sin que nadie intervenga en su actividad, mientras ésta sea lícita.

Evidente que no todos logran, por distintas razones, obtener para sí y sus familias, la satisfacción de sus necesidades mínimas. Y siendo así, a ellos el Estado deberá dedicarle planes especiales para proveerles de bienes y servicios en forma directa, tales como vivienda y servicios de salud y de educación. No para que estos sean iguales a nadie, sino para que cada uno de ellos alcance una vida digna.

Eso de desmitificar el culto a la igualdad coadyuva a evitar las frustraciones sociales. No se trata de ser iguales, sino de lograr que los más desprotegidos tengan un nivel de vida aceptable con acceso a los servicios públicos necesarios y a distintas oportunidades de trabajo.

No en tanto, la preocupación de que haya personas que tienen mayores recursos económicos que otros, no debería ser preocupación de nadie, no sólo eso, sino que sería interesante tomar conciencia que esos mayores recursos, en general se destinan a la generación de nuevos empleos, tanto domésticos como empresariales.

Entiendo que tampoco es justo que aquel que trabaja con esmero y dedicación, y que por esa razón obtiene una contraprestación adecuada, deba ser desposeído de sus ingresos o de parte de su capital, que con el tiempo ha logrado formar, sólo por el hecho de tener una situación económica dada.

En virtud de ello, el Estado debe obtener los recursos necesarios para cubrir los costos de un presupuesto racional justo, que no ahogue la actividad privada, sino que la promueva, que permita su crecimiento, generando nuevos puestos de trabajo. El interés por el lucro no debe ser demonizado sino controlado y equilibrado con el interés de la sociedad.

Por consiguiente, parece ser natural que los impuestos provendrán de quienes obtengan mayores ingresos o tengan bienes de los cuales se pueda obtener mayor renta, pero no por la envidia subyacente de quitarle al que tiene, sino por la necesidad de una solidaridad bien entendida de obtener recursos para los cometidos del Estado.

Pero algunos necesitan entender que el criterio de extraer mediante tributos todo lo que se pueda, administrarlo desde el Estado y redistribuirlo mediante contrataciones o subsidios directos, dirigidos a obtener la igualdad en el ingreso de los trabajadores, no conduce a una sociedad sana, sino que por el contrario, es un concepto de solidaridad mal entendida pues resulta incongruente que unos y otros obtengan igual retribución sin importar la responsabilidad que asumen, el esmero y la dedicación que le profesan al trabajo o el riesgo que asumen al invertir capital en un emprendimiento.

Ante lo expuesto, el ciudadano debe trabajar por un país sano y solidario en el cual las políticas sociales realmente estén dirigidas a los más desposeídos, los ancianos, los discapacitados, los niños y los adictos, y que todos aquellos que estén en condiciones físicas y mentales de trabajar, lo hagan y contribuyan con su esfuerzo al desarrollo nacional… ¿Eso no suena más coherente para todos?

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Descubren una Godiva en Alemania


Tal vez no sea cosa de su tiempo -como tampoco lo es del mío-, por lo que encuentro oportuno recordarle que a principios del siglo XI, Lady Godiva fue una dama sajona famosa por su belleza y su bondad, casada con don Leofric, el conde de Chester y de Mercia y señor de Coventry. Su nombre anglosajón era Godgifu o Godgyfu, que quiere decir “gift of God”, (regalo de Dios). En todo caso, “Godiva” es la versión latina del nombre… Y el regalo sea la despojada visión que ella nos brindó.

Es que esta bella dama -para los flojos estándares de aquella época-, compadecida de los sufrimientos y apuros de sus vasallos, a los que su marido esquilmaba con tributos abusivos, al fin se solidariza con ellos. Cuenta la historia que Godiva construyó junto a su esposo el monasterio de Coventry, así como es destacable la buena administración de su marido. Pero cuando la ambición se apoderó de su esposo, ella le pidió que rebajara sus impuestos. El conde accedió, pero con la condición de que Lady Godiva recorriese Coventry a caballo, sin más vestidura que su largos cabellos. La dama así lo hizo, no sin antes acordar con sus vecinos que estos se encerrarían en sus casas para no perturbarla en su desnudez. Por tanto, el día elegido Lady Godiva se paseó completamente desnuda por el pueblo, montada en su brioso caballo, mientras todos los vecinos de Coventry permanecían en sus casas, recluidos y con las ventanas cerradas… Algunos hasta sintiendo celos del voluntarioso rocín.

Otra curiosidad, es que una de las más famosas marcas belgas de chocolates de lujo más populares del orbe, se llama justamente “Godiva Chocolatier” en homenaje a esta figura histórica. Con los años, sus cajas doradas de bombones con el dibujo de la condesa desnuda se han convertido en un suvenir típico de Bélgica… Y mencionan que hay ciertos memos que las coleccionan… vacías.

Pues bien, el leyente notará que hasta aquí no hay ninguna rareza en lo que menciono, pero resulta que el otro día vi en el sitio “Neatorama”, la alusión de que Regina Mayer, una adolescente alemana que vive con su familia en una hacienda de la región de Laufen, al sur de Alemania, siempre quiso tener un caballo, pero sus padres no se lo permitieron… Aunque cuando ella insistía mucho, ellos le regalaban un caballito mecedor de madera.

Empero, con el pasar de los años, y quizás por sentirse el histrión actual de la vieja Godiva, fue que Regina buscó descubrir una manera de resolver el problema y satisfacer sus ganas de montar y saltar en un palafrén de verdad. Por tanto, como ella sabía que para quien no tiene pan lo bueno son tortas, pasó a entrenar a su vaca Luna para correr, saltar y responder a sus comandos de la misma forma que un caballo cualquier lo haría…. No obstante se sepa que lo único que ella no ha logrado hasta el presente, es que la vaca relinche, pero igual.

Cuentan que Regina comenzó a entrenar su vaca lechera -que como el lector verá no es una vaca cualquiera- para que ésta diese saltitos, luego después del nacimiento del animal, en 2011. Posteriormente pasó a amaestrarla para que la cuadrúpede lechera obedeciera los comandos de voz, y más tarde ella le colocó un arnés sobre el lomo y comenzó a montarla.

Órdenes como “arre”, “pare” y “galope” ya no son un problema para Luna, la rumiante saltadora… “Basta con que la vaca esté de buen humor”, explicó Regina Mayer durante una entrevista en video que fue dada al canal de noticias ruso “Ria Novosti”… No obstante no todos los vivientes sepan realmente cual es el verdadero genio de la vaca, evidente.

Sin embargo, con el pasar del tiempo, esta muchacha se cansó de montar simplemente a su vaca y comenzó a colocar algunos obstáculos en el campo… “Al comienzo, yo necesitaba mostrarle a ella como hacerlo y le ofrecía incentivos tales como zanahorias o terrones de azúcar”, explicó Regina al ya mencionado canal ruso.

“Hoy día, Luna ya consigue saltar obstáculos de hasta un metro de altura”, agregó la chica, y manifestó que ella -terca como una mula- continúa queriendo un caballo de verdad, si bien nos confiesa que Luna siempre será su preferida… Y nos oculte si está dejando crecer su cabello para un día poder cabalgar a voluntad por las calles de Laufen… Mejor, aguardemos por el final de esta novela.

(*) Si le parece, dese una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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