El Engañador


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Supuestamente, un sinnúmero acredita que con el pasar de los años, el amor y el matrimonio se van convirtiendo en costumbre, en un hábito perverso, una rutina insulsa.

Incluso podría hablar de este asunto de una forma más sencilla, sin necesidad de dar al tema una imagen falsa, una especie de fotografía que ha sido retocada, o hacer igual a esos tipos de personas que forman solitarios con las barajas y se estafan a sí mismos.

Lo cierto, es que en estas cosas, a mi edad, uno anda como desconcertado, aturdido, confuso, qué sé yo; pero igual percibe que la costumbre conyugal va como lavando despacito el interés entre la pareja así como el agua lava la yerba del mate.

De a poco, marido y mujer van tomando las cosas con cierta desaprensión, como que la novedad del noviazgo ha desaparecido y perdió su magia. En suma, es como que el amor, el entusiasmo, y la pasión, se han ido encasillando cada vez más hasta convertirse tan solamente en números del almanaque, en fechas, en gestos, en horarios, en rutinas machaconas e insustanciales.

Cuando la pareja cae justamente en esos vicios, es que un tercer extraño suele dar la cara y aprovecharse de la circunstancia; puede ser hombre o mujer, dependiendo a quien le toque, aunque más adelante ese mismo individuo que de inicio nos pareció original esté condenado a caer en idéntico hábito rutinero y terco, mismo que al principio se tenga la ventaja de la novedad.

Es precisamente ahí, que el que comienza a engañar vuelve a sentirse joven, aunque no discuto que a cierta altura de la vida, de vez en cuando, es como que un hecho necesario. Es el momento crucial en que el iluso vuelve a esperar con ansia cierta hora del día, una cierta puerta que se abre, un cierto ómnibus que llega, un cierto auto que aparca, una cierta cortina que se corre sutil para espiar quien viene, un cierto encuentro clandestino en alguna esquina con poca luz, y hasta llega a poner cierta poesía en la mirada, se enamora de las canciones, de las flores y la luna y sus estrellas, miente cautelosamente, y hasta vuelve a emocionarse nuevamente en los atardeceres.

Sin embargo, cuando uno de los dos conyugues cae en ese disparate, es inevitable que la conciencia pesada de adultero surja el día menos pensado y le pase la cuenta, quizás cuando él o ella vayan a abrir la puerta de calle, o cuando se él se está afeitando o ella maquillando y de repente se mira distraídamente en el espejo.

Puede que yo no le haya dado a las frases y palabras el cariz necesario. No sé si me explico. No sé si es fácil entenderlo. Pero el que engaña, primero tiene una idea de cómo será la felicidad, para luego después ir aceptando correcciones a esa idea, y sólo cuando ha hecho todas las correcciones posibles, cuando frena a tiempo, el engañador se da cuenta de que lo único que está pretendiendo hacer es trampa. Al final de cuentas, antes de ser infiel, hay que pensar que se está traicionando la confianza de alguien que nos quiere de verdad, por alguien que tal vez nos olvide mañana.

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¿Sabe lo que Ella Piensa Cuando lo ve Desnudo?


De comienzo ya le advierto que estando usted en las preliminares horizontales, a ella no se le antojará compararlo con un Brad Pitt o Hugh Jackman, u otro ejemplar cualquiera. En verdad, las mujeres no piensan tanto en uno desnudo como nosotros lo imaginamos, por lo menos es lo que afirma la psicóloga Jill Weber, PhD y autora del libro “Having Sex, Wanting Intimacy”…. “Ellas se ponen menos excitadas con el cuerpo masculino sin ropas de que con representaciones de actividad sexual real”.

Empero, mismo que el cuerpo semidesnudo del hombre no cause el mismo impacto que el de ellas a nuestros ojos, de por cierto que la susodicha estará confiriendo cada detalle en usted. En verdad, ellas nos observan de la cabeza a los pies… “Estudios de rastreo del movimiento ocular en mujeres muestran que ellas ‘miden’ los hombres tanto cuanto ellos las miden a ellas”, revela la escritora Tracey Cox. Por tanto, cuando usted se desvista frente a una mujer, tenga en cuenta para donde ella va mirar:

Irá reparar en sus manos, principalmente las uñas – Generalmente sucede antes de uno desvestirse, por tanto es el momento de la verdad: sus manos están prestes a tocar todo el cuerpo de ella… “Muchas mujeres creen que las manos de un hombre son sexy. Nosotras las imaginamos por todo nuestro cuerpo y eso puede ser un plus o no, dependiendo de cómo ellas se muestren”, informa Jennifer Landa, Ph.D y médica del “BodyLogicMD”. Por eso, preste siempre atención a la higiene de las manos y corte seguido sus uñas. ¿Uñas largas? ¡Jamás! A no ser que usted sea músico y necesite tenerlas más largas que lo normal. Caso contrario, no hay disculpas.

¡Ah, y le va mirar las uñas del pie también! – “Podemos no ver sus pies con tanta frecuencia, pero pies ásperos no combinan con las sábanas”, afirma Jennifer. Por tanto, considere hacer una visita a la pedicura si necesario, y nunca no se muestre con los pies descuidados, más pareciendo una lija.

Notará si usted se raspa, depila o no hace nada – ¿Usted es de los que recortan, raspa o deja crecer? “La mayoría de las mujeres de hoy espera que usted apare o raspe la región pubiana. Puede aumentar la accesibilidad y la sensibilidad”, cuenta Jennifer.

Observa su calzoncillo – “A algunas les gusta los calzoncillos comunes, otras los boxer o hasta los más largos, pero generalmente mujeres gustan de un tipo particular”, confirma Jennifer… “Si usted quiere saber la mejor forma de impresionar a su mujer con la ropa interior, entonces pregúntele antes de cual ella gusta”.

Espera que usted huela bien – “El olor y el sexo tienen un relacionamiento muy íntimo, entonces deje que ella elija el perfume que usted debe usar para estar más sexy para ella en la cama”, aconseja Jennifer. Sólo no mascare completamente su olor natural, pues él la atraerá aún más. Nuestro olor natural carga buenas dosis de feromona, una de las más poderosas formas de atraer a alguien.

Pensará en lo que usted piensa del cuerpo de ella – Así que ella se quitar la ropa, instantáneamente observará su reacción. “En verdad, eso tiene más a ver con ella de que cualquier otra cosa”, garante Tracey. La especialista explica que lo mejor en esos casos es mirar para el cuerpo de la mujer con cara de placer. Pero eso no suficiente, ¡háblele de lo que usted siente por ella!… “La mejor cosa que un individuo puede hacer, es elogiarla para dejarla más a voluntad”, revela Jennifer.

Le gustaría que las luces no fuesen tan claras – Para ponerse más confortable, tiente luz de velas o mismo el viejo truque de un paño en vuelta de la pantalla. Nadie se siente confiado y sexy con luz fuerte. Al mismo tiempo, la oscuridad total también no ayuda a conocerse mejor. ¿Entonces, por qué no un medio termo?

Mirará se usted alcanzó la erección – A ella le gusta de saber lo que te deja excitado. “Si usted no tiene una erección, la primera cosa que irá pensar es que la culpa es de ella”, comenta Tracey. Entre tanto, no hay motivo para estrés. Apenas dígale que usted está un poco nervioso y necesita de más tiempo (o de un viagra, si es el caso).

Incluso, irá verificar el tamaño del susodicho – ¿Tamaño realmente importa? Según un estudio publicado en 2013 en la revista “Proceedings of the National Academy of Science”, ¡sí!, pero otros factores, como altura, forma del cuerpo y tamaño del nene sin erección, impactaron las respuestas de las mujeres. Entonces relaje, no es sólo el tamaño que importa… “No es verdad que las mujeres adoran hombres con pene grande. Muchas veces el sexo es desconfortable y hasta doloroso”, resalta Tracey. Si el suyo es de tamaño medio, siéntase seguro. Mismo si él es menor que la media, no entre en pánico… Ahora es tarde, mi amigo.

Se preguntará si usted será hombre suficiente para ella – Mujeres adoran un hombre gentil en su día a día, pero muchas veces quieren un hombre fuerte y dominante en el cuarto, según Wendy Walsh, PhD y especialista en sexo y relacionamiento en EUA. En el momento del vamos ver, ella también irá observar ese quesito. “Sexo a la fuerza es la fantasía sexual número uno entre diferentes culturas”, revela Wendy. Por tanto, más tarde, cuando se le dé por hacer sexo oral, agarre el cuadril de ella con firmeza para que no consiga moverse. Eso irá dejarla más excitada, recomienda Wendy.

Se preguntará si usted hablará sobre sexo – La parte del cuerpo más importante en la cama es su boca, de acuerdo con Wendy. “La mujer se preguntará si usted va mostrar interés en saber cuáles son sus fantasías sexuales, o de qué ella más gusta en la cama y cómo se siente”. Cuanto más la mujer se siente deseada, más excitada se pondrá.

Tendrá recelo de pegar una DST – Disculpe, pero siempre existe la duda y la preocupación. “Uno en cada cuatro hombres carga bacterias clamidias, lo que puede llevar al cáncer de útero en las mujeres”, informa Wendy. Por tanto, la mujer casi siempre irá querer saber si usted está abierto a tener una conversa sobre el uso de protección, o si ya sale asumiendo que ella no espera que usted use preservativo. Usar protección o tener una discusión de antemano sobre el teste de DST irá aliviar la mente de ambas partes.

Ella quiere saber cuán confiable es usted en la cama – Dé lo mejor de un James Dean: “Un hombre que actúa como si supiese su camino en torno del cuerpo de una mujer es simplemente sexy, principalmente cuando él realmente sabe lo que está haciendo”, cuenta la educadora sexual Devi Ward.

Así pues, previendo sabiamente que las relaciones dichas “humanas” ya se han tornado un prosaico juego de virtudes prestidigitadoras, en que tanto hombres como mujeres adoran perder la ropa mismo que la Naturaleza bostece aburrida, ya vendrá el tiempo en que sustituiremos los deslumbrantes artificios gozosos por meras artimañas gaseosas… ¡Aguarde!

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

¿Cómo Sabe si es una Profesional del Sexo?


Quizás algún sabio leyente de cerebro requintado sepa responder al dedillo este tipo de cuestionamiento con sólo echar una mirada por la ventana, pero ciertamente el dictamen puede variar de hombre para hombre, y estoy seguro que hasta mi vecino se equivoca cuando me apunta -según él- quién es y quién no. No en tanto, el “busilis” de la cuestión es saber descifrar sin equivocarse: ¿cuál es el perfil de una prostituta?… ¿Cómo se sabe que una mujer está ofreciendo servicios sexuales?

Comprendo que han de surgir miles de respuestas -algunas escatológicas, otras ni tanto-, pues le diré que para mí… ¿sabe aquella escena de filme en que una mujer es presa apenas por usar el tipo de ropa equivocada en el lugar errado y estar siendo simpática demás con los hombres? Por tanto, es exactamente esa imagen la que a mí me vino a la cabeza cuando me enteré cómo es de fácil elucidar ese juicio.

En todo caso, así que ni un Sherlock Holmes de los Pampas -pero sin aquel sombrero ridículo-, le daré ya la pista para que usted se fíjese hasta qué punto puede llegar la esquizofrenia de algunos omnipotentes de la gran nación del Norte. Es que me entero que en Nueva York, en pleno 2014, como la prostitución por esos aledaños es considerada crimen, parece que han encontrado una manera de probar legalmente que la mujer estaba ofreciendo sexo pago, tan sólo con revisar en plena calle sus pertenencias -físicas y materiales- para ver si ella lleva consigo preservativos.

Por tanto, independiente de todo el avanzo de la libertad femenina y sin querer entrar en el mérito de la legalización de una de las profesiones más antiguas de la humanidad -que ha sacado del apuro a muchos, pero que igualmente explora mujeres desde entonces-, parece que el caso por allí es un problema de salud pública. Las mujeres no pueden ejercer su trabajo si no se protege y evitan correr riesgos, independiente del tipo de sexo que hagan… Y juzgo que debido a la existencia de varios modelos de sexo, ha de llamar la atención de muchos el tipo de protección que se utilice.

Así pues, en la ciudad de la gran manzana, la oferta de sexo mediante pagamento puede generar una multa de US$ 500 y hasta tres meses de prisión. Para la mujer, claro. El hombre que utiliza esos sicalípticos servicios no sufre ninguna represalia… Aunque después se arrepienta cuando le pique la blenorragia.

Circunstancialmente, la policía y el Estado de Nueva York señalan que el foco de esos abordajes es el combate a las grandes redes de prostitución y al tráfico de mujeres. Y hasta el propio prefecto de Nueva York, Bill de Blasio, asegura que esos chequeos irán reducir drásticamente esas aprensiones como prueba de venda de sexo. Por tanto, todo lleva a creer que los abordajes a mujeres no serán extintos tan temprano, ya que esta práctica continuará siendo usada como una manera de producir pruebas en casos considerados graves, según apunta el periódico “Folha de São Paulo”.

Por supuesto que en una sociedad en que las mujeres son culpadas por abusos sexuales, en que usar ropas cortas, ser bonita o sexy demás es visto como una manera de provocar a los incautos hombres, y en que asedios fantaseados de elogios son totalmente aceptos -todas esas cosas acontecen en el mundo entero, y no solamente en el quintal de casa-, opino que esa práctica nuevayorkina dice mucho más sobre el papel de la mujer en la sociedad de que a penas de la prostitución en sí.

Por consiguiente, también noto que no es necesario uno tener que dislocarse hasta los pueblos de Oriente, para ver que la libertad sexual de la mujer es totalmente limitada y su patrón de comportamiento aun es dado por hombres y no por ellas mismas.

Luego, hablar sobre sexo y discutir los estereotipos y los atrasos legislativos parece ser algo mucho más importante para lograr crear una sociedad más justa… En todo el mundo, obvio.

(*) Si le parece, dese una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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