No Use Más el Ábaco Para ver Cómo le Fue


¡Actualícese, mi amigo! Ya es hora en que uno necesita vivir los tiempos actuales, puesto que gracias al avance de la tecnología, las noches de los vivientes pueden resultar extremadamente mejor. Pero vamos por parte, primero es necesario que el ansioso lector entienda que el término investigación y desarrollo, abreviado I+D, puede hacer referencia, según el contexto donde se articule o se utilice, a la investigación en “ciencias aplicadas” o bien ciencia básica utilizada en el desarrollo de ingeniería, que persigue con la unión de ambas áreas, un incremento de la innovación que conlleve un aumento en las ventas de las empresas. En otras palabras, ese fuerte vínculo entre la investigación y desarrollo para la investigación de ciencias aplicadas es, por un lado, una nueva fuente de ingresos para los institutos de las universidades gracias a la cooperación con las empresas, y, por otro, las empresas ven un futuro más prometedor si se implican en la investigación de forma continua… Y, evidentemente, más ganancias futuras.

En segundo lugar, hay que tener en cuenta lo que algunos doctos afirman: “La innovación es social porque impacta a la sociedad, genéricamente hablando, es decir, satisface necesidades de grupos humanos, soluciona con su participación, problemas que inciden en el mejoramiento de su situación, condición y calidad de vida, o al menos crea las condiciones favorables para el logro de estos propósitos”.

Por ende, otros tantos insisten en querer demostrar que la innovación, antes que tecnológica, es social y por lo tanto cultural. Además de que la dimensión I+D valora más allá de los aspectos productivos, tangibles y cuantificables, los valores intangibles implícitos en el desarrollo tecnocientífico. Así pues, se exige un cambio de mentalidad basado en la conciencia crítica, sobre el significado socio cultural del desarrollo tecnológico moderno. Este significado incluye acciones, intenciones, creencias y valores, en un momento en que la innovación representa un tema importante de investigación en las ciencias sociales.

Considerando la complejidad de todo lo mencionado, ya que el asunto es buscar satisfacer las necesidades de grupos humanos, es posible comprender que después de la popularización de los Smartphone y de los tablets, el próximo paso que está siendo dado en el desenvolvimiento tecnológico personal, haya pasado a ser el de dispositivos llamados de “vestibles”, tales como son los relojes, gafas y ropas inteligentes. O en otros términos, tal vez el lector ya conozca el famoso “Google Glass”, los anteojos que están siendo desenvueltos por Google, y los relojes inteligentes de la “LG G Watch”, “Samsung Gear”, “Moto 360” y otros más.

Pues bien, resulta que la reciente novedad del desarrollo tecnocientífico se debe al surgimiento de un nuevo dispositivo considerado “vestíble” -aunque su mejor mote debería ser desvestible- que está en pleno desenvolvimiento que lo torna de por sí, aparentemente, inusitado en las placenteras noches a dos… ¿Cuál es?… ¡Ah! ¿Está con prisa por saber?

Pues bien, su nombre es “SexFit”, un accesorio que ha logrado desenvolver la empresa inglesa “Bondara”. Pero lo extraordinario del dispositivo, mi anhelante lector, es que él le permitirá medir su desempeño sexual a dos y, como si no bastase, compartir el resultado en las redes sexuales… ¡Ops! Quiero decir, sociales.

En realidad, expertos dicen que hasta el momento, los dispositivos llamados de vestibles se preocupaban en auxiliar al bípede caminante en la práctica de deportes y ejercicios, midiendo cuantas calorías fueron gastas, la distancia recorrida, el número de pasos dados y otras informaciones por su estilo. Pero éste aquí va mucho más lejos ya que es el primero que visa cuantificar, en números, sus ejercicios en la cama… Lo que para muchos puede significar que se acabó esa manía de mentir como el más taimado de los pescadores.

En todo caso, el SexFit es un anillo peneano vibratorio que, además de ayudarlo a uno a dar placer a su pareja, posee una conexión Bluetooth y una serie de LEDs. Además, puede establecer varios estándares de vibración diferentes -que la dejarán a ella como electrocutada-, y que permite tornar su desempeño en la cama, por supuesto, mucho mejor que antes. Es que a través de la conectividad Bluetooth, el anillito gozador se comunica con un “app” exclusivo, instalado en su Smartphone. Así pues, por medio de este app, usted podrá ver algunos datos de su desempeño en la horizontal y, a través de ellos, mejorar mañana sus noches junto a su pareja… El próximo paso, según indican algunos estudiosos de las ciencias aplicadas, es ver como usted se sale en un campeonato mundial de solución manual… ¡Si es que me entiende!

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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