El Cacareo ya es Cosa Antigua


¿Por acaso el cinéfilo lector recuerda la famosa saga “Jurassic Park”, o Parque Jurásico, que es compuesta por libros, filmes, dibujitos animados, vídeos y juegos?

En verdad, me refiero a esa una saga que abrió caminos aunque no haya un post específico dedicado a hablar de toda la saga de en su conjunto: (Jurassic Park 1, El Mundo Perdido, Jurassic Park 3 y Jurassic World).

Con todo y por lo que ahora se ve, parece que algunos vivieron en su propia piel esa “dinomanía” que despertó la primera película y posteriores, al ponto de crear en sus mentes expectativas de futuro no sólo para la saga en cuestión.

Para romper el hielo, comienzo diciendo que esta saga es la que ha marcado mi vida cinéfila en el más puro sentido de la palabra, y que Steven Spielberg también me marcó para siempre con esta aventura. Recuerdo como si fuera hoy, aquel día cuando fui al cine a ver Jurassic Park 1, aunque antes de esta película vi otras muchas en el cinematógrafo de mi barrio, pero poco recuerdo de ellas… No que yo sea un dinosauro.

Pues bien, la cosa va más allá y veo que hay otros peores que yo. Fíjese el especulativo lector que, liderados por un brasileño, científicos chilenos consiguieron crear un “embrión de gallina con patas de dinosauro”, una modificación genética que reafirma la ligación evolutiva entre las aves y los terópodos.

Digo más, la investigación, publicada hace pocas semanas por la revista científica “Evolution”, explica cómo fue que “con la inhibición de la maturación precoz de una pierna de embrión de gallina, ésta recupera la forma que tenían los dinosauros”, de acuerdo con lo que comentó a la agencia “AFP”, Alexander Vargas, uno de los seis especialistas del equipo de estudiosos de cacareos de la “Universidad de Chile”, que realizó la investigación.

Sin pretender hacer como el gallo, el propio Vargas es quien anuncia: “El resultado fue un embrión de gallina con piernas de dinosauro”. Aunque dicho trabajo haya sido conducido por el investigador brasileño João Botelho… Un tipo de gallo pero sin plumas.

Quedó evidenciado entonces que, para alcanzar tal descubrimiento -no necesariamente en gallineros ajenos-, estos científicos manipularon en un embrión el gene “IHH” (Indian Hedgehog Homolog) que está presente en todos los animales, incluyendo los seres humanos, tornando lenta la maturación de la pierna, que asumió la forma de tubo y atingió el pie como en los dinosauros, diferentemente de la forma de espina común en las gallinas, menciona el científico… Absteniéndose, claro, de comentar como quedó esa otra protuberancia anatómica que está colgada entre las piernas.

Con todo y como fuere, la gracia del experimento de ellos no fue la pretensión de probar que los dinosauros son los ancestrales de las aves -o que éstos orinaban de pie-, pues eso es algo que ya es manejado por la ciencia -lo de los ancestrales, obvio-, “sino más bien especificar cuáles fueron las mudanzas genéticas incluidas en esa transformación”, garantizó el hombre… Entre cacareos de científico.

“Las gallinas -además de poner huevos con mucho dolor e inmenso sacrificio-, son pequeños dinosauros transformados (…), tienen mucho de los dinosauros, esta parte experimental es prácticamente igual a los ​​dinosauros ancestrales de las aves que son los terópodos”, menciona Vargas en su arenga.

Puede ser, nunca se puede dudar de ciertas revelaciones de los intelectos, y excepto lo que se ha dicho y descubierto, lo que pretendo aquí no es hablar de bocas sino más bien revalorizar la utilización de la nariz, no por su largo y reconocido empleo sexual, como también por la maleabilidad creativa que ésta ya ha demostrado. Y así, a pesar de las célebres hogueras de vanidad de Girolamo Savonarola y de la retórica barroca de Vieira, bobo el filósofo que no tenga un buen sastre que le prepare un protector de virtudes de amianto por si un día él mismo cae en la hoguera de la desinformación… “Cést la Bétise”.

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

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Emociones Deletreadas


Nadie debe perder el resuello al intentar silabear letras sin nexo y sin sexo, pero científicos afirman que algunos representantes del género humano tienen un gene llamado “DRD4”, que en hipótesis alguna debe confundirse con el “CR7”. Esencialmente, porque el primer gene nombrado permite que la persona sea más libre, en cuanto que el segundo lo llevaría a querer patear las pelotas.

Como sea, es común encontrar el gene “DRD4” en individuos que buscan emociones fuertes, que gustan de situaciones nunca vividas, que tienen una posición política liberal y, de acuerdo con un nuevo estudio, no se dan muy bien con la monogamia.

El estudio, que fue realizado por científicos de tres universidades de los Estados Unidos, une ese tal gene a la infidelidad y al sexo sin compromiso. Para llegar a esta conclusión fueron analizadas informaciones del DNA y los históricos de la vida sexual de 181 personas… Y les aclaro que de la mía no, porque me negué a participar.

En fin, la triste conclusión a que llegaron esos letrados, es que quien tiene el “DRD4” en la sangre se siente dos veces más propenso a encarar el sexo sin compromiso como algo normal… Algo que suena confuso, pero opino que mi vecino debe tener ese gene, porque él no consigue entender como sexo casual podría ser un problema. Además, porque mitad del grupo que tiene ese gene en su cuerpo ya asumió haber engañado un día… O muchos, muchos días.

Si es así, es evidente que frente a tal encrucijada surgirán aquellas preguntas que han quedado en abierto en la mente del más fino lector, como por ejemplo:

¿Traición: perdonar o seguir la vida solo/a? – La explicación científica hace referencia a que quien tiene ese gene busca más por la recompensa rápida, y con ello surge la liberación de dopamina. Esa substancia es liberada en mayor cantidad cuando uno alía el acto a un riesgo… Algo así como comer chocolate cuando se está de dieta.

¿Usted está pronta/o para un relacionamiento abierto? – No obstante nada de ello sirva de disculpa para engañar y hallar que está todo bien en el huerto del Señor, el lado bueno es que este gene puede influenciar el interés por otras personas, incluso cuando se está en un relacionamiento. Sin embargo el pecado no es del gene, ya que es uno mismo quien decide si quiere ser una persona decente y honrar el compromiso, o si en verdad quiere arrojar todo en la lama por un poquito de emoción.

¿Cuantas personas uno puede amar al mismo tiempo? – El acto de engañar no es correcto y, aunque sepamos que ello acontece en las mejores familias, no es adecuado y no necesita acontecer. Sin embargo, si se da el caso en que uno no consigue permanecer con apenas una persona, entonces es mejor que busque un relacionamiento abierto y no monogámico.

Por supuesto, no se olvide que todos los tipos de relacionamiento exigen responsabilidad afectiva, al final de cuentas, conforme lo registrara Antoine de Saint-Exupéry un día, uno siempre debe ser responsable por todo aquello que cativa… Una cuestión de elección, nada más.

En todo caso, atormentado por lo que he escrito y sintiéndome perseguido por el clamor intestinal de la hipocresía ajena, me estimo propenso a seguir los mismos pasos que diera Gauguin y mudarme de una vez para Tahití, a donde huiré de los olores sociales con sus optimismos exagerados y sus positivismos excesivos… ¡Cosa de loco!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

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