El Dilema Moral del Cambio Climático


He leído sin que me causara grande extrañeza, que el señor Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, ha subrayado recientemente que en todo el mundo es evidente que se está desarrollando el cambio del clima global y que las actividades humanas son su principal causa. Ese cambio, menciona, tiene efectos perjudiciales, desde los polos y las islas, hasta en los continentes, y desde las regiones más pobres a las más ricas, sin excepción.

Pero según él, si todos se uniesen en pro de la causa, además de contener el incremento de las emisiones de gases de invernadero a la atmósfera, las medidas para enfrentar el cambio del clima global también contribuirían a reducir la contaminación del entorno, mejorar la salud pública, reducir el número de desastres naturales, conseguir fuentes de energía más eficientes y económicas y mejorar la calidad de vida en las ciudades. Sin embargo, advierte Ban Ki-moon, hasta el presente no se han logrado concretar los acuerdos necesarios para reducir las emisiones de gases de invernadero.

La magnitud del desafío es revelada por los recientes informes de los grupos de trabajo del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC por su sigla en inglés) que han llevado al Secretario General a convocar a una reunión cumbre sobre el clima que tendrá lugar en septiembre, en Nueva York. Será un momento clave: el IPCC dará a conocer su “Quinto Informe de Evaluación” en octubre y un año después los países se reunirán para considerar un acuerdo mundial sobre el clima, dentro del marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

El IPCC fue establecido en 1988, por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Su creación fue aprobada ese mismo año por la Asamblea General de las Naciones Unidas. El IPCC recibió el Premio Nobel para la Paz en 1997.

Hasta ahora el IPCC ha publicado cuatro Informes de Evaluación sobre el cambio climático, en 1990, 1995, 2001 y 2007. Ahora se encuentra en la etapa final de la elaboración de su Quinto Informe de Evaluación. Ya se han dado a conocer los estudios científicos elaborados por los tres Grupos de Trabajo del IPCC: el Grupo sobre los aspectos científicos del cambio climático, el Grupo sobre vulnerabilidad al cambio climático de los sistemas socio-económicos y naturales, y el Grupo sobre mitigación y adaptación al cambio climático.

El informe de este último Grupo de Trabajo, titulado, “Mitigación del cambio climático”, fue aprobado en abril, en Berlín. Uno de los presidentes del Grupo explicó que “La ciencia nos transmite un mensaje claro: para evitar interferencias peligrosas en el sistema climático, no podemos seguir con el statu quo”. Los recientes estudios sobre el deshielo en la Antártida respaldan esa afirmación.

La conclusión fundamental es que la actividad humana está interfiriendo cada vez más con la dinámica del sistema del clima global, desencadenando procesos peligrosos para los sistemas naturales y, en consecuencia para todos nosotros. La mayor parte del incremento de los gases de invernadero se ha producido en las últimas décadas, a pesar de las medidas que se han tomado para intentar reducirlo. El principal contribuyente a ese aumento son las emisiones de anhídrido carbónico proveniente de la combustión de combustibles fósiles y procesos industriales. Por tanto, si no se toman medidas eficaces para contener esas emisiones, solamente cabe esperar que aumenten en las próximas décadas, como resultado del aumento de la población mundial y del desarrollo económico… Las consecuencias serán devastadoras.

Según el Secretario General de las Naciones Unidas, teniendo en cuenta los resultados de los estudios e investigaciones recopilados por el IPCC, parece que hemos llegado a un punto donde la pregunta clave es: ¿que nos impide actuar para enfrentar tan inminente desafío y por qué no actuamos para hacerlo?

Pues bien, esa interrogación es el núcleo del problema. La evidencia científica se acumula y aumenta la confiabilidad de los estudios que realiza el IPCC. Se cristalizan consensos sobre las causas y la magnitud del cambio climático. Empero, lo que se nota, es que la humanidad no avanza hacia la próxima etapa: “la formulación de acuerdos internacionales eficaces para contener aquel proceso y proteger las generaciones venideras”.

Digiriendo mejor la cuestión, lo que tenemos, es que el cambio climático ha pasado de ser un controversial asunto científico a convertirse en un angustiante dilema moral… Inclusive el mío.

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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