Mike, el Primo de “Quique”, el Gavilán


Por supuesto que Mike no era un ave rapaz como su primo, pero igual tenía plumas y no cacareaba, a más de darse ínfulas de ser un gran cazador de gallinas… Bueno, sólo hasta el día que le deceparon la cabeza de un cuchillazo.

En todo caso, ésta tampoco es una “historieta de comics” que haga parte del show de los “Looney Tunes” ni se trate de un personaje de la misma serie animada o de cualquier otra por el estilo. A bien verdad, puede que este cuento resulte conocido de muchos vejestorios como yo; pero si no lo es, no se espante, porque esto aconteció hace 70 años.

En todo caso, por tratarse de algo sumamente curioso, es imprescindible que todo azor leyente logre comprender como esta osada historia pudo suceder un día.

Resulta que Mike, que no era más que un pollo común y corriente, logró vivir durante largos 18 meses sin la cabeza, en el estado de Colorado, Estados Unidos. En efecto, un día Lloyd Olsen estaba matando pollos en su chacra, en 1945, cuando percibió, al fin del día, que uno de los animales aún continuaba vivo y paseando campante para todos lados, mismo sin cabeza.

Ergo, a partir de ahí todo mudó pare él y el descabezado pollo. Por un motivo desconocido, don Olsen no terminó el trabajo que comenzara y colocó el pollo en una caja. Al otro día, lo más sorprendente él, fue constatar que el animal permanecía vivo.

Fue Troy Waters, un bisnieto de Lloyd, quien contó a la “BBC”: “Ese expediente viró parte de la historia excelsa de nuestra familia”.

Como cuenta también que a su bisabuelo se le ocurrió llevar el pollo decapitado y vivo cuando iba vender las demás aves muertas, y pronto pasó a usar la historia para ganar dinero en apuestas. En la ciudad donde su perspicaz ascendiente comercializaba el producto, la historia del “milagroso pollo sin cabeza” luego se desparramó por los alrededores y atravesó el horizonte.

Algún tempo después apareció el productor de un espectáculo circense que se interesó por el animal y su condición, y convidó Lloyd para exhibirlo en su show, en Salt Lake City. Fue justamente ahí que Mike fue llevado a la “Universidad de Utah”, no para cursar cualquier cátedra, y sí para ser sometido a una batería de exámenes, con la intención de descubrir cómo era posible que un bicho sin cabeza sobreviviese.

Como el mundo se compone de curiosos, el misterio ganó espacio periodístico y hasta páginas en la revista “Life”, una de las principales de Norteamérica en aquella época. Tratado como si fuese una estrella de la farándula, Mike también viajó por diversos estados norteamericanos, hasta que finalmente murió al atorarse durante una madrugada.

Sí, claro… Los escépticos de siempre ya querrán preguntar: ¿Cómo el pollo sobrevivió durante tanto tiempo?

Pues bien, no seré yo quien intente hacer entrar en razón a los irreligiosos de siempre, y sí un especialista en asuntos avícolas del “Centro de Estudios sobre Comportamiento y Evolución”. Tom Smulders, el versado hombre en estas cosas de corral y cacareo, es quien cuenta que el hecho del animal permanecer vivo mismo decapitado, sólo aconteció por simple suerte pollera, pues apenas la parte frontal de la cabeza de Mike fue arrancada. De acuerdo con él, gallinas y pollos concentran el 80% de la información de sus cerebros en la mitad trasera de la cabeza… Diferente de todo hombre que se dedica a la política.

En todo caso, a lo dicho habría que sumar, además de Mike haber continuado con la mayor parte del cerebro siendo así capaz de controlar órganos, respiración y movimientos, que él también recibía un tratamiento especial de sus dueños, ya que de un artista del escenario se trataba, cuando ellos lo alimentaban y le daban agua directamente por el esófago, al mismo tiempo de cuidar para que él no se atorase.

Y así, para el asombro de tolos y lánguidos decaídos, sobra la perplejidad de los burgueses domésticos que tanto buscan descubrir el Arte de cacarear en nido ajeno. Pero como se vio, aquí sólo sobró la coherente suavidad de la Nada… ¡Emocionante!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

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Una Virginal Voracidad Por Dinero


No existe cualquier recelo que desde antiguamente la codicia ha sido mal considerada en sociedad. El propio Virgilio la descalificó a través de las palabras: “auri sacra fames”, o, “la maldita voracidad por el dinero”. No obstante sepamos que en algún momento pudo tener su lógica evolutiva cuando la sociedad de antaño pensaba que la riqueza estaba dada, y lo que ganaba uno lo perdía otro; por tanto el acaparamiento individual era una estrategia peligrosa para la supervivencia del resto del grupo.

Hoy, sin embargo, la producción y el comercio, organizados en torno a la división del trabajo, del capital y del conocimiento, permiten que la riqueza ya no sea una tarta dada sino en continua expansión, por lo que todas las partes pueden salir beneficiadas de su cooperación y de sus intercambios.

Con todo, nuestros instintos prevalecen sobre la más elemental racionalidad, y en la actualidad la riqueza ya no procede de disfrutar de un entorno natural abundante del que obtener directamente los bienes de consumo que necesitamos, sino de organizar los recursos para fabricar los bienes que más urgentemente necesitamos en cada momento. Lo que resulta mucho más valioso que disponer de recursos físicos.

Como sea y fuere, puede que la obsesión de ciertos individuos por ganar dinero nos parezca de una vaciedad espiritual insufrible, y la idea de querer ganar dinero a cualquier costo -excepto para los hombres políticos y sus secuaces corruptores- ni siempre resulta en una buena salida para los problemas que ciertas veces tenemos que enfrentar. Vender el cuerpo, literalmente, entonces puede resultar en una situación que al final de cuentas puede convertirse en un escenario bastante peligroso. Que lo diga una joven azerbaiyana de 20 años, que vive en la congelada estepa rusa.

Siendo así, le diré que esta pícara mujer en cuestión, que por motivos obvios se mantuvo su identidad preservada, llegó a vivir momentos de supremo desespero al intentar vender su “virginidad”, cuando tuvo que pasar por la embarazosa situación de requerir escabullirse del apartamento de su cliente por la ventana, única forma de garantir su integridad física.

Del picar al rascar, todo comenzó cuando la joven se vio sin dinero en los bolsillos o en cualquier recoveco que el ingenioso leyente pueda imaginar. Así pues, aprovechando la repercusión alcanzada por la brasilera Catarina Migliorini, en 2013, con la venta de su virginidad, ella no dudó dos veces en apostar en su propia “chichula” para ganar dinero.

En todo caso, lo que ella no sabía, es que esa idea la llevaría a encontrarse con un hombre de índole totalmente dudosa… Los comúnmente conocidos como: “malaleche”.

Resulta que el comprador de la prometida y garantida virginidad, que fue identificado como Mikhail Dnistrian, de 28 años, concordara en pagar 20 mil dólares para la susodicha si la mercancía era de buena calidad. Así que, una vez cerrado el acuerdo comercial, cuando ella ya estaba en su apartamento para entregar en manos la sudorosa mercadería, él dio para atrás. Y lo que es peor aún, mudó completamente el tono de la negociación, obligando a la virginal mujer a tirar fotos desnudas, lo que, según ella, ante cualquier negativa, era punida con agresiones.

Según llegó a relatar la víctima, luego de tirar las fotos, ella habría sido estuprada y aprisionada en el cuarto del agresor. La desvirgada joven, entonces, tuvo que pasar por horas de desesperación hasta que el criminoso cayera en un descuido y la dejase sola. Fue cuando ella decidió fugarse por la ventana usando diversas sábanas atadas como cuerda, al mejor estilo de los escaladores ladrones de joyas.

Con todo, a pesar de haber conseguido realizar la proeza, por no tener la experiencia de un Reinhold Messner y otros tantos alpinistas como él,  no todo corrió bien y la mujer tuvo que arcar con lesiones graves. Eso, porque durante su fuga, se cayó y fracturó la cadera. Por suerte, los curiosos -que siempre existen, y más cuando se trata de ver mujer desnuda- cercaban el lugar la socorrieron a tiempo, a más de llamar a la policía para resolver el caso, cuando Mikhail fue preso, mientras la joven ahora se recupera de la fractura y, claro, del trauma psicológico originado con la perdida gratuita de su tan preciosa joya… ¡Lamentable!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

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