Se Viene el Nitrógeno y Oxígeno en Frasquitos


Mi amigo, siempre que note que alguien está llorando por el motivo que sea, lo recomendable es que usted esté pronto para vender pañuelos. Eso, porque el pensamiento extremamente volcado hacia el dinero es la fórmula que algunos especialistas en la materia presentan para quien quiere darse bien con su espíritu empresarial.

No es necesario ser una lumbrera para saber que ese espíritu de emprendedurismo es el acto de ser emprendedor, o “entrepreneur”, por si le gusta en francés, que en términos generales refiere a “aquella persona que identifica una oportunidad y organiza los recursos necesarios para ponerla en marcha”… Incluso en el amor, obvio.

Innegable que cuanto a lo material, ese trance puede dar como resultado la creación de nuevas organizaciones, empresas, o hasta puede ser parte de la revitalización de organizaciones maduras en respuesta a potenciales oportunidades… Mismo que estas duren al igual que un lirio.

Como sea y fuere, la forma más conocida del emprendedurismo, es aquella por la que se crean nuevos negocios; no obstante, últimamente, ese término se ha extendido para incluir actividades del ámbito social y político.

Claro que las actividades emprendedoras son bastante diferentes, dependiendo siempre del tipo de organización que se pretenda crear. Por tanto, el espíritu empresarial abarca desde proyectos individuales a iniciativas mayores que crean múltiples oportunidades de empleo.[

Hasta aquí, lo dicho no parece nada del otro mundo, pero resulta que al tener en cuenta tales designios del Santísimo, el joven británico Leo de Watts, de 27 años, llevó esa historia muy a serio. Fue tan a serio, que cierto día resolvió ponerse a “vender aire puro en China” por cuenta de la polución extrema que cubre casi que permanentemente los cielos del referido país asiático.

Sin embargo, cuando él le contó a sus amigos cuál sería su nuevo emprendimiento, de pronto fue albo, obviamente, de chistes y bromas de todo tipo. Pocos meses después, sin embargo, Leo pudo rebatir las bromas con la pequeña fortuna que había conseguido -literalmente- con su nuevo negocio de China.

El caso se resume a que Watts recogió varios frascos de aire fresco en suelo de Inglaterra y luego se marchó al país de gente con ojos sesgados. Una vez allí, vendió cada uno de ellos por un valor aproximado a los U$ 105… Una verdadera pichincha. Entusiasmado con su rotundo éxito, pronto volvió a su país para pegar más materia prima. O sea, para colocar más aire en los frasquitos.

Acontece que el negocio dio tanto resultado, que hoy día Leo pasa más tiempo en China que en Inglaterra. Al no enfrentar otros concurrentes, él ha facturado más de U$ 250000 hasta el presente momento vendiendo aire embotellado. A más, Leo garante que sus compradores son básicamente familias locales con bastante dinero… Y muy poco cerebro entre oreja y oreja.

Con su negocio marchando de maravilla, él ya creó hasta un catálogo para la “Aethaer”, el nombre que dio a su empresa. Actualmente, chinos que estén interesados en aire puro pueden comprar los oriundos de cuatro ciudades británicas: Somerset, Yorkshire, Wiltshire e Dorset.

Instruyo que luego de rebanarse los sesos pensando en su emprendimiento y sin desmerecer su reputación de operario madrugador ganada a lo largo de una vida de mucho trabajo y pocas vacaciones, hoy Leo se ha de levantar -haya sol o no-, se lavará y se afeitará con más lentitud de la necesaria para una cara rasurada y un cuerpo habituado a la limpieza y, mientras desayuna pausadamente, comenzará a cavilar sin añadidura visible al escaso ánimo con que salió de la cama, como hará para continuar a engañar cada vez más a los crédulos chinos incautos… ¡Formidable!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

Anuncios

La Reencarnación del Amor


Por veces personas suelen echar mano de conductas asombrosas. Por ejemplo, cierto día mi vecino le dijo a su media naranja: “Mi amor, dime algo con amor”… Ella, más que alígera, le respondió: “Amortiguador”, y ahí todo comenzó… Una lástima, ya que ellos se amaban tanto.

Otros apelan para diferentes recursos, y eso lleva a una pregunta que no puede callar: ¿Cuál es el precio a ser pago para tener de vuelta la persona amada? Pues bien, ese vecino mío respondería que pagaría cualquier cuantía, por lo que deduzco que él podría hacer parte del “selecto club” del británico Niall Rice, de 33 años, ya que éste gastó una verdadera fortuna con esa intención.

El caso es que con la disculpa de hacer con que una ex novia reencarnase y volviese a sus brazos, Rice gastó el equivalente, en dinero vivo -pues para muerto llegaba con ella-, U$ 1 millón. Ese montón de dinero fue parar en las manos de dos médiums que le garantizaron al apasionado Rice, que esos ahorros serían bien investidos… Pienso que en ropas, alhajas, fiestas y otras cositas por el estilo.

Todo comenzó, claro, con la muerte de la novia, sino no habría historia para contar. Disgustado y solo, Rice recurrió a las actividades paranormales para, en principio, tener nuevamente contacto con su amada. Como primera condición, comenzó por dar un anillo evaluado en U$ 50 mil para una médium.

En ese primer trabajo, Rice afirma que tuvo algunos “encuentros” etéreos con su ex. En todos, no obstante, afirma que no consiguió que su relación reatase como en los viejos tiempos. No satisfecho en sus deseos contenidos -e incontenidos también-, resolvió visitar otra persona que daba garantía de sus poderes paranormales y con ella intentar una vez más el contacto, no obstante con una diferencia que resultó primordial.

Al investigar un poco más las causas de la muerte de su ex, Rice descubrió que ella muriera de “overdosis”. Fue cuando decidió, entonces, que omitiría ese dato de la nueva médium. Para trabajar, no obstante -si es que se puede llamar de trabajo a esa labor-, Christina, el nombre de la nueva médium en cuestión, de cara le pidió U$ 135 mil, que serían destinados para la “construcción de un puente que lo llevaría hasta otra dimensión para encontrarse con la ex”.

Niall hesitó por pensar que el puente no necesitaba ser de oro ya que de madera serviría igual, pero al fin acabó cediendo. Tanto cedió que en pocos meses él acabó envolviéndose sexualmente con la médium, lo que sólo hizo aumentar sus problemas amorosos mal resueltos.

Al percibir que estaba siendo engañado, Niall rompió relaciones con Christina -que no era la Kirchner- y entró con un pedido en la Justicia para rever su rico dinero. El abogado de Christina, sin embargo, usa la excusa de las relaciones sexuales para decir que todo el dinero gasto fue “regalos” de un corazón apasionado.

Luego de abandonar la idea de reencarnar a su ex novia y resolver problemas del pasado, Niall mudó su foco y quiere ahora es algo por lo menos más mundano y plausible: “Todo lo que solamente quiero ahora es justicia”, afirmó este descornado de corazón vacío y bolsillo también.

En tiempo, pienso que habrá existido un diálogo previo con la médium en el presente caso: “Nosotros iremos observando la acogida de esa alma perdida, las reacciones de nuestras intenciones, los comentarios explícitos e implícitos, incluso nos daría tiempo a promover algunos sondeos, orientados según dos vertientes, en primer lugar, la situación previa a la muerte, es decir, el interés, la apetencia, la voluntad espontánea o motivada del muerto; en segundo lugar, la situación resultante del uso, es decir, el placer obtenido, la utilidad reconocida, la satisfacción del amor propio, tanto desde un punto de vista personal como desde un punto de vista grupal, sea familiar, profesional, o cualquier otro, pues la cuestión, para nosotros esencialísima, consiste en averiguar si el deseo, elemento fluctuante, inestable, subjetivo por excelencia, se sitúa demasiado por debajo o demasiado por encima del valor de cambio… ¿Alguien lo duda?

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

Una Fortuna en Tiritas


No perderé tiempo con cualquier banalidad insípida, pues ya nadie duda que todos los días nuevos amores nacen y viejos amores mueren. Sin embargo, alerto al más escrupuloso de los leyentes, que continúa siendo decisión de cada uno ir al festejo o quedarte en el funeral. Simples, así

Con todo, desde que el mundo es mundo, estamos al tanto que la avaricia es considerada como algo, digamos, muy feo y pecaminoso. No por menos es considerada uno de los pecados capitales -mismo que por veces ella ocurra en el campo-. No obstante ni por eso las personas dejan de ser avarientas y machetas al extremo, al punto de no comer banana para no tirar la cáscara a la basura.

Muchos no acreditan que hechos así existan hoy día -incluso con los que no comen huevos-, pero que lo diga una añosa señora de 85 años que vive en Viena, Austria, bella tierra que ya engendró grandes personalidades y hasta un demente llamado de Hitler.

En todo caso, debo esclarecer que por causa de su avanzada edad, recientemente ella se tornó moradora de una casa de reposo, no sin antes haber encontrado un método bastante inusitado e infalible para que su dinero no fuese utilizado por sus amados herederos cuando ella se muriese. Entonces, sin más, ella cortara todos los billetes que tenía guardado… Que, como todo viejo, probablemente los tenía bajo el colchón.

Y así, sin más, esta señora que no tuvo el nombre revelado, tijereteó nada menos que la suma de US$ 1,1 millón antes de ser transferida para la casa de salud. Su acto artero ocurrió porque ella juzgaba que su transferencia no debía ocurrir, y, contrariada en su propia voluntad, luego pensó que sus hijos no eran merecedores del dinero.

A pesar del trabajo que se diera de cortar ese montón de billetes verdes de la tierra del Tío Sam, esta octogenaria señora austriaca fue mal sucedida en su plan maquiavélico. Pues resulta que la entidad bancaria que administra la fortuna entró finalmente en la historia y garantizó que no se opondrá a que los favorecidos usufructuarios puedan gozar de lo que les es de derecho… Aunque no de su propiedad.

“Si el plan era que ninguno de los beneficiarios tuviesen acceso al dinero, entonces el plan falló. Si los herederos encontraron apenas “pedazos” de dinero y el origen de la cuantía puede ser probada, entonces queda claro que no habrá dificultad alguna en el proceso de cambio de esos billetes”, informó el gerente Friedrich Hammerschmidt… Ya de ojo en los dividendos futuros que su banco obtendrá administrando las cuentas crediticias de los nuevos beneficiarios.

Así pues, una vez que se enteraron de la novedad, los herederos no habrán de demorar a tener acceso nuevamente al dinero. Eso sí, ya con la añeja señora dueña de la fortuna internada en la casa de reposo y lejos de las tijeras, por lo que ellos podrán inclusive acelerar el proceso burocrático para que luego puedan administrar la fortuna desde ya, alegando, entre otras cosas, la falta de sanidad mental de la octogenaria para continuar siendo administradora de los billetitos verdes.

No sé, pienso que eso todavía no lo habíamos visto pese al tiempo que ya dura esta historia, pues a esta distancia nadie diría que tiene ella el mal carácter que se le atribuye y del que dieron pruebas suficientes sus herederos, mismo que el acto de ellos sea el peligro de las apariencias, sabiendo uno que cuando nos engañan, siempre será para peor… ¡Interesante!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

A %d blogueros les gusta esto: