Borrarte no Puedo


76-borrarte

Turbado en la noche en mi firme empeño, me alcanzaba su visión tenaz mientras la pensaba en silencio, entre letras sobre versos, uno por uno, coma a coma, en suspenso.

Ella no percibía que yo la recordaba en los estertores de la noche, a lo lejos, como lejos están las mañanas cuando nos desvelamos, o como una lágrima cayendo igual a golpe de remo que hace saltar la espuma del mar. Mis suspiros se volvían aire que al aire van, y las lágrimas en agua que van al mar.

Pero a ella se le ocurrió borrar las páginas de ese amor que entre los dos habíamos escrito con una pluma de fuego y pasión. Intentó borrarlas con lágrimas, con licores, con vino. Empezó a borrarlas de a una, pero sus lindos ojos negros siguieron siendo líneas que bordan un horizonte a lo lejos. Seguían siendo su norte.

Le habían recomendado olvidar nuestro pasado, y todas las noches ella lo olvidaba. Y cuanto más intentaba borrar los restos de nuestro amor, irónicamente, no lograba apagar la imagen de aquel hombre milagroso, de cabello enredado y revoltoso, cariñoso y dueño de esa sonrisa tan particular que siempre le arrancaba deseos de besarlo, y amo de esos ademanes únicos que tanto la enloquecían.

Empezó a borrarme, y al hacerlo, se le iban borrando las líneas que yo había trazado sobre su piel con mis sabias manos. De a poco apagó también todas las figuras y trazos que yo le diseñé en aquellas noches llenas de estrellas, que iban dando formas reales a un fantasma de bufa invención.

Empezó a borrar todavía el sabor de mi boca. La misma boca que había recorrido las líneas y los dibujos que mis manos habían trazado, delicadas como estelas de mar, en todo su cuerpo de mujer madura.

A cada noche intentaba borrarme, y cada vez ocupaba más vino para olvidar el sabor de mis labios en su boca, pero perdida entre esas aspiraciones se quedaba dormida. A lo mejor mañana logrará olvidarme nuevamente.

Yo, mientras tanto, continuaré a pensar en ella mientras dibujo la sábana arrugada con la yema de mis dedos para sentir su cuerpo.

¡Ay, amor! Hoy como ayer, mañana como hoy, siempre igual, un cielo gris, un horizonte pétreo. Si tú supieras que cuando te escribo yo también tiemblo.

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El Día que Jesús Dio la Cara


Lo que muchas religiones cristianas tienen por costumbre pregonar por los cimbrados caminos del orbe, es que Jesús Cristo un día volverá. Mismo que la fecha exacta y el modo cómo esa vuelta se daría discrepen en cada una de ellas, no obstante el final de la historia siempre es el mismo. Con todo, según lo afirma un ciudadano colombiano de nombre Juan -que no es Valdez ni trata con cosecha de café-, esa vuelta ya aconteció en su tierra.

O por lo menos en parte, según lo explica el mismo Juan David Montano, ya que todo habría comenzado cuando él estaba en Cali, una gran ciudad local por donde andaba de paseo, y justamente donde se le ocurrió tirar una foto recordatoria junto con su familia.

Como clicar el botón aparatito ya se ha tornado tarea fácil para cualquier ignoto, sólo faltaba algo para llevar de recuerdo inolvidable: el paisaje a ser escogido para la selfie… Por supuesto que luego de un ligero intercambio de pareceres, quedara definido nada sería mejor que tirarla con la estatua de Cristo Rey apareciendo al fondo.

Una vez definida cuál era la mejor escena, todo estaba marchando muy bien como previamente combinado. Uno ensayó una sonrisa, otro se arregló el pelo, otra pasó lápiz labial, Juan se alisó la camisa y luego la familia se reunió feliz para salir lo mejor posible en la nostálgica fotografía y…

Bien, es ahí entonces que empieza la historia de Juan que, como dije, no es Valdez. Resulta que este colombiano alega que efectivamente en esa selfie que tiró con sus familiares, sin necesidad de cualquiera aguzar la vista y aclarar los ojos, es posible notar la presencia de Jesús Cristo junto a ellos.

El propio Juan es quien explica: “Yo quedé completamente paralizado, fue una conmoción para mí. Tiramos la foto y allí estaba, el fantasma vestido con ropas blancas… La primera vez que vi la foto no reparé en su figura, pero en todas las otras él estaba allí, semejante a Jesús”.

La “presencia” de Jesús en la foto, claro, no demoró en causar polémica mismo que Juan gaste saliva jurando de pies juntos que no había nadie en el lugar, hecho que pasó a ser confirmado por todos los familiares que aparecen en la selfie. O sea que todos afirman de común acuerdo, que nadie pasó por la frente justamente en la hora de la foto, lo que podría crear con ello un borrón.

Sin embargo, por ser sumamente religiosos, a los vecinos de Juan no les ha gustado mucho lo que él anda diciendo a los cuatro vientos, y pasaron a exigir más respeto a la vez que solicitaban para que el caso sea olvidado. No obstante a ello, Juan se negó a darles oídos y afirmó que él nunca irá dejar de acreditar: “Jesús apareció para él y su familia”.

No sirviendo la aparición como garantía de la salvación eterna de Juan y su familia, el gentío afirma que de ilusión vive el hombre aunque éste peque por la palabra, muchas veces inútiles, y eso es lo mejor que podemos decir de ellas, casi todas, realmente, hipócritas. Razón tenía el francés que no recuerdo su nombre, cuando dijo que la palabra le ha sido dada al hombre para disfrazar el pensamiento, no obstante, en fin, estas sean cuestiones sobre las cuales no debemos hacer juicios perentorios, ya que lo más seguro es que la palabra es lo mejor que se puede encontrar, la tentativa siempre frustrada para expresar eso a lo que, por medio de la palabra, llamamos pensamiento… ¡Devoto asunto!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

Nuevas Revelaciones Fantasmagóricas


De antemano, le recomiendo que el presente post sea leído de día, porque si lo lee de noche, le puede causar malestares al dormir, sueños fantasmagóricos, sensaciones extrañas y demás fastidios por el estilo; aunque se sabe que en ciertos casos también puede resultar delicioso por lo que le pueda ocurrir.

Estas efemérides ya han sido registradas en fotos o en videos miles de veces, por lo que uno no puedo ponerlo en tela de juicio. Por ejemplo, la foto de fantasmas favorita llega a ser muy atmosférica y a la vez espeluznante. El reverendo Ralph Hardy, un clérigo de la Columbia Británica, tomó la imagen en 1966. Él estaba fotografiando la escalera espiral “Tulip” en la sección de la Reina en la “Casa del Museo Nacional Marítimo” de Greenwich, Inglaterra. Dicha fotografía muestra una figura cubierta subiendo las escaleras y agarrando la barandilla con ambas manos. Algo maravilloso, ya que los expertos no han podido encontrar ninguna evidencia de manipulación o fraude.

Una otra imagen fue tomada 40 años atrás en un hospital alemán, donde cuentan que hubo una matanza. Muchos años después, unos periodistas fueron a tomar fotos de lo que fue ese hospital para heridos de Guerra. Empero, al revelar las fotos tomadas, estos dieron con esta gran sorpresa… Una niña vestida de negro, suspendida en el aire y con una muñeca en las manos tomada en el fondo de un pasillo.

Tal vez hay otra más fuerte que todas las fotos de fantasmas, tal vez sea una simple creación humana. Pero todos afirman que es muy fuerte y nadie quisiera que le suceda. Es el caso de “La Virgen de Bachelor’s Grove”. Esta fotografía fantástica fue tomada durante una investigación en el cementerio de “Licenciatura Grove”, cerca de Chicago por la “Ghost Research Society” el 10 de agosto de 1991, cuando varios miembros de la GRS se encontraban en un pequeño cementerio abandonado en el borde de la “Selva Rubio Woods Preserve”, cerca del suburbio de Midlothian, Illinois. Esta foto salió con una imagen de una señora fantasma, con ropas fuera de su tiempo. En el banco donde ella se encontraba no había nadie más.

Sin embargo, todos estos registros ya hacen parte de un pasado pisado, porque de acuerdo con lo mencionado por el periódico “Mirror”, ahora surgen nuevas revelaciones fantasmagóricas de carácter libidinoso, donde se incluyen fantasmas tarados y abusadores, sátiros lémures aprovechadores de las pobres mujeres incautas que sólo pretenden dormir en paz y de espaldas a su marido.

Es el caso de doña Deborah Rawson, una británica de 48 años que divide la cama con un marido flácido y decadente que ya no se interesaba mucho por esas cosas comunes que las parejas suelen hacer durante la madrugada. En todo caso, según ella explica, por diversas veces ha estado siendo abusada sexualmente… Sí, mi amigo… Nada menos que por un fantasma.

Uno hasta se extraña con esas cosas, principalmente un ser normal, que no tiene esa capacidad de ver materializada esa visión quimérica que nos brinda la fantasmagoría, pero en todo caso, Deborah garante que el espectro se aproximaba de ella por las noches y la penetraba; al punto que tal inusitado hecho llegó a generar diversas peleas entre ella y su enervado marido… Quien ahora carga con el famoso síndrome bovino de dos puntas en la cabeza.

Claro que éste caso no es igual a lo que sucede en la película “Little ghost” (Mi fantasma favorito) de 1997; pero el presente caso comenzó después de Deborah realizar una limpieza profunda en su casa, cuando afirma haber visto a tres fantasmas en su residencia. Un hombre y una mujer, ambos aparentando tener 30 años, y un niño pequeño. Pero al avistar el trio, ellos rápidamente desaparecieron.

Esa vez no ocurrió nada, pero según indicó Deborah, la relación sexual comenzó luego después, estando ella en la cama, y afirmando haber sentido una fuerte respiración en su pescuezo y un cuerpo masculino tocándola… “Mark te está tocando, yo soy Claire”, le decía una voz femenina.

Deborah alega que Mark, el fantasma, también la procuraba en diversos momentos del día para hacer sexo; por lo que el insaciable ya la tenía cansada. Sin embargo, en una de las apariciones, ella garante haber fotografiado el órgano del espectro… Porque le pareció impresionante.

Por consiguiente, ella y su marido llamaron exorcistas a su residencia, pero nada ayudó a sacarse a Mark de encima. Así que ahora ellos -más bien por insistencia del rumiante marido- se mudaron de casa y afirman haberse librado del espectro… “Me mudé y estoy feliz de haberme librado de mi fantasma viciado en sexo”, contó ella al periódico “Mirror”, del Reino Unido… Pero se guardó en la conciencia los delirantes y orgiásticos momentos que su fantasma favorito le proporcionó, y la maldita manía que le quedó de dormir sin bombacha… ¡Espeluznante!

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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