Hipnotizado


75-hipnotizado

Toda vez que mis ojos se cruzaban con su hipnotizadora mirada, era como si mi alma se precipitase a un abismo de confusión, al mismo tiempo que mi cuerpo parecía flotar como esas boyas marinas que se ven ancladas a lo largo de la costa, sacudidas con frenesí por la furia de la tempestad en alto mar.

Quedaba tan fijo mirándola y tan arrobado, que todo desaparecía en derredor mío, menos su esbelta figura, su rostro sonrosado como pétalo de rosa, y esas pupilas tan verdes, tan profundas como un inmenso océano de paz.

La primera vez, supuse que ella me sostenía la mirada por puro estupor, por verme tan enajenado. Sospeché que ella me consideraba su estúpido esclavo, o un inconsciente cualquiera. Pero no tardé mucho en darme cuenta de que me sonreía levemente, con una casi inapreciable mueca que se desprendía de sus labios sensuales de carmín, rojos como cerezas maduras. Entonces creí morir.

Desde ese día en más, pasé a soñar con ella cada noche. En mis divagaciones, ella me colmaba de atenciones, me rendía sus favores, sus dedos de seda me cubrían de suaves caricias, y me hablaba con una dulce voz que se asemejaba a un himno gigante y extraño que anuncia en la noche del alma una aurora y una cadencia que el aire dilata en las sombras nocturnas.

En los remates de mis delirios, como en cuna de nácar que empuja el mar y acaricia el céfiro, al dormir sentía el blando arrullo de sus labios entreabiertos. Entonces me di cuenta que existen besos que se dan con la mirada; pero también hay besos que se dan con la memoria.

¡Ah, qué deleite! Incluso despertar a la realidad de su ausencia me resultaba un raro y hermoso placer. Sentía que ella estaba ahí, aunque lejos de mí, pero habitando bajo el mismo techo.

A pesar de que sólo me parecía verla esporádicamente, muy tarde de una tarde cualquiera mismo siendo noche ya, a todo instante me llegaba su calor y su presencia.

A causa de mi hipnotizada colosal pasión, el apetito me abandonó. Siempre he sido presa fácil del mal de amores; esa dolorosa enfermedad del alma que para algunos pasa tan rápido como un catarro, mientras que a otros los deja bastante descompuesto de ánimo el resto de sus días.

Anuncios

De Piedra en Piedra Llegamos a Marte


Hace muy pocas semanas el pétreo monumento “Stonehenge”, bastante atractivo por sí y situado cerca de la ciudad de Amesbury, en el condado de Wiltshire, Inglaterra, a unos quince kilómetros al norte de Salisbury (para una mejor localización recomiendo que consulte su agente de viajes), tuvo un nuevo momento de gloria después de la descubierta de su primo hermano monolítico: el “Super-henge”.

A bien verdad, allí está, piedra sobre piedra, una de las primeras manifestaciones del ser humano con espíritu de esclavo; un lugar ceñido de historia y hasta de aspectos místicos por así decir. Se comenta que la finalidad que tuvo la construcción de este gran mausoleo es ignorada, pero se supone que se utilizaba como templo religioso, monumento funerario u observatorio astronómico que servía para predecir las estaciones. En el solsticio de verano, el Sol salía justo atravesando el eje de la construcción, lo que hace suponer que los afanosos constructores tenían conocimientos de astronomía. Estudios han mostrado que el mismo día, el Sol se ocultaba atravesando el eje del Woodhenge, donde ya se han encontrado multitud de huesos de animales y objetos que evidencian que se celebraban grandes fiestas, probablemente al anochecer… Que nada más era que para aprovechar la orgia madrugada adentro.

En todo caso es de pensar: ¿Y si ese monumento fuese “algo más”?

Esta pétrea duda surge ahora, porque en una de las tantas fotos que fueron tomadas por la Nasa del planeta Marte, abrió recientemente una discusión bastante profunda sobre el pedregoso monumento. En verdad, una serie de piedras organizadas prolijamente que fueron fotografiadas de cima en el “Planeta Rojo”, fueron suficientes para que muchos escatológicos afirmasen que se ha encontrado el “Stonehenge marciano”.

Sin embargo, la gran diferencia de las piedras del Reino Unido con las que aparecen en las fotos recientes que la Nasa ha divulgado de Marte, es la fecha en la cual ella fue obtenida. En todo caso, especialistas acreditan que se trata de una imagen antigua, obtenida aun en la década de 1970, cuando se desenvolvieron los primeros contactos con el planeta.

El propio Scott Waring, periodista del “UFO Sightings Daily” explica: “Acreditamos que descubrir esa imagen fue algo bastante relevante que lógicamente ira generar mucha discusión y gresca científica. Eso, porque el tal monumento está compuesto por dos círculos de piedras y un cuadrado en el centro, bien parecido con la disposición de Stonehenge”.

Ergo, durante los últimos meses, las imágenes de la Nasa han logrado con que muchos teóricos soltasen al viento -como si fuesen “pedos” hipotéticos- diversas afirmaciones sobre Marte. Las suposiciones van desde la presencia de espíritus a la presencia de vida en el planeta, y hasta acreditan mismo que una mujer fue ‘identificada’ en las imágenes. La agencia espacial, no en tanto, no ha divulgado opinión alguna sobre la presencia de esa ‘Stonehenge’… Mucho menos de la acólita mujer.

Esos mismos hipotéticos de siempre, acreditan que, sí confirmada la presencia de algo así en Marte, bien podría afirmarse que Stonehenge, además de un monumento, pueda ser una manera de demonstrar que vidas extraterrestres ya estuvieron de paso por aquí… No necesariamente por la madrugada.

Juzgo que estos tipos de pensamientos, sin la necesidad de acudir a inverosímiles teorías de tal calaña, sin embargo, sólo sirven para dar mucho paño a la elaboración de considerables teorías conspiratorias al mejor estilo de las desarrolladas por los “Illuminati”, ese grupo de gentes que antiguamente realizaban sus planos de infiltración en diferentes gobiernos, particularmente a partir de revoluciones, y en otras organizaciones internacionales y sociedades secretas, incluyendo la Masonería… ¡Quien dudar es chiflado!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

A %d blogueros les gusta esto: