Los Sobrinos de Matusalén


-¿Cómo le va, doctor? ¡Qué día espléndido tenemos hoy!

-¡Es verdad! Por eso dicen que siempre que llovió, paró…

-Ya sale usted con esas quisicosas de siempre. ¿Será que no tiene nada mejor a decir?

-Claro que sí, que luego, luego, me convertiré en un nuevo Matusalén, mi amigo.

-¿Vio? ¿Vio?… Después usted sale con eso de que soy yo el lelo, el mentecato, el menguado que anda repitiendo cosas sin nexo… ¿Se puede saber de dónde sacó esa ridiculez que anda diciendo, doctor?

-Sepa que no son inventos, hombre, pues, según lo indican, el tan soñado elixir de la juventud está muy próximo de dejar la ficción para tornarse realidad.

-¿Y por acaso usted piensa que yo me lo voy a creer, doctor?

-No pongo en tela de juicio su ignorancia, mi amigo. Yo me baso en un estudio que ha sido realizado por científicos españoles, quienes han dado con una fórmula que, ya experimentada en animales, aumentó en 65% las expectativas de vida.

-Eso quiere decir que usted tiene un chisme nuevo… ¿Por qué no me lo cuenta?

-Usted, ¿siempre curioso, no?… Bueno, no importa. Le cuento que unos especialistas de la “Universidad de Oviedo” llegaron a la tan soñada fórmula “sin querer”; pues ellos estudiaban nuevos medicamentos para enfermedades raras relacionadas al envejecimiento, y parece que durante el proceso introdujeron dos moléculas especiales en ratas.

-No crea que es pura curiosidad de mi parte, doctor, pero me interesan esas hablillas que usted siempre descubre.

-Si usted leyese más, las descubriría al igual que yo.

-¿Me lo va a contar, o va a empezar a filosofar al igual que siempre?

-Al diablo con su impertinencia, mi amigo. Pero si está curioso, le indico que esas moléculas que servían para bloquear la acción de una proteína capaz de inhibir la formación de células tronco, dio un resultado sorprendente. Rejuvenecieron las células del organismo. Por tanto, como resultado, la expectativa de vida de las ratas creció así que las moléculas actuaron en su organismo.

-¿Y usted atina que yo me voy a comer ese cuento, doctor?

-Mi amigo, usted crea o reviente, que a mí me da lo mismo. Pero, para que sepa, esos científicos publicaron los datos en la revista “Nature Cell Biology”, por lo que ahora buscan mejorar los ensayos para que ellos puedan ser realizados en humanos.

-¿No se da cuenta que son sólo ensayos? Qué cándido es usted, doctor.

-Ingenuo, no. Yo le doy la mano palmatoria a la investigación científica.

-Para mí, ¿qué quiere que le diga?… Me parece que usted es muy confiado y a la vez necio con esa gente de delantal blanco.

-En la vida hay que creer o reventar, pues si ellos obtén el éxito que se proponen con los sondeos que están realizando, la expectativa es que las personas puedan pasar a vivir hasta los 135 años sin mayores problemas, aunque algunos, claro, hasta podrían superar esa edad.

-Mire, doctor, me voy antes que me cague de risa aquí en la silla… ¿Por acaso usted sueña que un individuo logrará vivir tantos años con esa jubilación de morondanga que el gobierno paga?

-Esa es otra cuestión que…

-No me importa. Por hoy, basta, chau, ¡fui!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

Converse con su “YO” en 2034


Entiendo que la pregunta que haré será difícil de responder por una multitud que – al igual que yo- al llegar ese tiempo ya se encontrará en la tumba. Sin embargo, mismo así he de registrarla, pues debo consideración a todo el resto del gentío que será obligado a continuar zanganeando claudicante en este valle de lágrimas hasta que le toque el turno… ¿Ya se ha preguntado cómo usted se verá en unos 20 años?

Sí, entiendo que tal cuestión es difícil de responder si uno no tiene un poco de imaginación o el espejo mágico de la princesa Airjul. Pero nada del lector preocuparse de antemano con ello, pues la tecnología moderna le ayudará y le mostrará cómo hacer para charlar con su futuro “yo”.

Resulta que el gigante europeo de telecomunicaciones “Orange” lanzó una interesante aplicación con motivo de sus 20 años. La campaña se denomina “#FutureSelf” (Yo Futuro), una experiencia en línea que permite a los usuarios conocer cómo ellos serán dentro de 20 años.

La encargada de desarrollar la novedad fue la tienda digital “Jam3”, la cual utilizó un software de captura de movimiento, rendering en 3D, tecnologías de simulación de envejecimiento y de habla como la API de Google para conseguir un modelo casi preciso.

El resultado de la suma de todo ese know-how es un “sitio web” que permite a sus visitantes encender la WebCam y con solo brindar detalles de edad, sexo -si es que ya lo tiene definido-, color de piel y ojos, para poder crear su versión del futuro y sostener una conversación con su avatar dos décadas mayor… Mismo teniendo que soportar que éste le eche en cara muchas de sus esquizofrenias anteriores.

Independiente de ello, la directora creativa de Jam3, Adrian Belina, declaró que este fue uno de los proyectos más complicados que han realizado hasta la fecha… “El mayor reto creativo fue pasar del típico “cara de hoyo” donde el resultado es una foto plana como “South Park”, a un aspecto más realista donde se modela la cara fiel a la humana, con cabeza y hombros que funcionarán en el WebGL.”, declaró Belina poniendo cara de cárcava.

En todo caso, ella indicó que fue utilizado un software de captura de movimiento facial, usado por estudios desarrolladores de videojuegos para registrar las respuestas, escanear y analizar la cara de otro con una webcam. A las imágenes captadas se le agrega después luz dinámica y textura.

El paso siguiente fue la incorporación de la herramienta de habla de Google, para que los usuarios pudieran conversar más íntimamente con su “yo”. Pero esto último fue lo más complicado del sistema, ya que la experiencia debía ser la mejor posible y adecuarse a diversos idiomas así como a plataformas móviles.

Como fácilmente puede deducirse, parece que uno está lidiando con un grupo de alfareros cibernéticos para quienes el penoso trabajo de transformar el barro en un ídolo aun no les ha enseñado que dentro del horno de un software todas las cosas pueden suceder, tanto el desastre como la gloria, tanto la perfección como la miseria, tanto lo sublime como lo grotesco… ¡Abracadabra!

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Algunos de la Tercera Edad no son Seniles


Antes de abordar el contenido de la trama final, necesito comentar que estudioso en estos asuntos tan tiernos, apuntan que las demencias (Enfermedad de Alzheimer, Enfermedad de Parkinson con demencia y otros trastornos relacionados), son probablemente los trastornos clínicos más importantes de nuestro tiempo en términos de sobrecarga para los individuos afectados y sus familias y, desde luego, de coste para la sociedad. Por ejemplo, la Enfermedad de Alzheimer supone entre el 60% y el 80 % de los casos de demencia.

Todos deben tener en cuenta que tanto en el envejecimiento normal como en el patológico, la disfunción “mnésica” es la alteración cognoscitiva más común con detrimento de la calidad de vida y de la capacidad de nuevos aprendizajes y en la evocación de información valiosa.

Por tanto, el deterioro de la memoria asociado con la edad describe una declinación en la memoria sin otra causa que lo explique; por lo que se ha sugerido que es un fenómeno normal en los ancianos más que una etapa inicial de una demencia u otra enfermedad.

Sin embargo, a pesar de las diversas causas capaces de producir estos deterioros cognoscitivos, eso no suele ocurrir con todos los longevos. Por lo menos así lo apunta el siguiente relato:

De repente, un hombre ya entrado en años, ingresa un viernes por la tardecita a una joyería acompañado a su lado de una despampanante rubia.

Al ser atendido, el hombre le dice al dependiente que desea regalar algo especial para su amiga.

El joyero busca en los escaparates y le muestra un anillo valorado en $ 5,000.00 dólares. El hombre mira la joya y responde:

-¡No! ¡No!… Yo quiero algo realmente especial.

Entonces el joyero se dirige a una bodeguita privativa, y de allí regresa con un anillo increíble.

-¡Esta es una joya valorada en $ 40,000.00 dólares! -le dice el joyero.

Al ver la joya, los ojos de la dama parpadean con brillo excesivo y su cuerpo tiembla de excitación.

El hombre, al darse cuenta de su reacción, expresa: -¡Lo compro!

El joyero, entendiendo que nadie lleva tal cantidad en los bolsillos, le pregunta por la forma de pago.

-Con cheque -le responde el anciano comprador-. Obviamente usted necesitará verificar que mi cheque es bueno. Así que… acá lo tiene.

-Por favor… -agrego, mientras el joyero observaba el cheque-, el lunes llame al banco para verificarlo, y cuando esté todo en orden, llámeme… Yo pasaré el lunes por la tarde para retirar el anillo.

El lunes por la mañana el joyero lo llama terriblemente enojado.

-¡¡¡No hay ningún dinero en esa cuenta!!!

-Ya lo sé, -le informa el anciano-. Pero usted ni se imagina el fabuloso fin de semana que he pasado.

 

Moraleja: ¡No todos los de la tercera edad son seniles!

 

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Llegó el Espejito Cibernético


No imagino si lo que dicen por ahí es verdad, pues como el amigo lector ya lo sabe, sólo abastezco mi yesquero con “Fantasías”. Una loable decisión que permite defenderme de viejas utopías de perpetuación histórica, de la insensatez xerográfica, de la estupidez catequizante de políticos que rumian y hasta de monjes que mugen… ¡Rimbombante!

Sin embargo, me enteré que Lizzie Velásquez, 20 años, ya ha sido víctima de todo tipo de burlas crueles durante su vida, pero sin duda, la más dura que ha debido enfrentar, es la de ser catalogada como “la mujer más fea del mundo”, un título que obtuvo como producto de su poca agraciada imagen física que se debe básicamente a la condición que la aqueja: “progeria”, un mal genético que no le permite engordar y que hasta le provoca el envejecimiento prematuro.

Ha sido tal el morbo humano por ver la triste imagen de esta joven, que más de cinco millones de personas ya han visto el video en “Youtube” en donde esta jovencita aparece hablando en un programa de TV acerca de su enfermedad y de lo mucho que le gusta la vida. Pero ella se aburrió de ese calificativo cruel, y es por eso que hoy han salido algunas voces que la defienden y que incluso han subido algunos videos de ella, como una forma de demostrarle al mundo que esta no merece ser calificada de tal manera.

Lizzie ha comentado públicamente: “Mi objetivo en la vida es inspirar al resto contando mi historia, para que nadie se dé por vencido. Vivir con esta condición ha sido difícil, pero me ha ayudado a aprender lo importante que es mantener mi cabeza en alto y pelear el día a día”.

En tanto, Cynthia Lee, uno de los rostros bonitos de las noticias de la cadena “Fox”, al conocer a la joven ha comentado: “Lizzie es una persona hermosa. Apenas la conocí supe que había algo especial en ella. Se me parte el corazón el pensar cuánto le ha dolido pasar por todo esto, pero es increíble como ella, aun así, ha sido capaz de defenderse”.

Tal vez por ello es que unos pestidigitatorios científicos han creado una aplicación de “iPhone” que mide la fealdad de los rostros, un afanoso ingenio que ya está causando furor y polémica en los días de hoy.

Pese a que sus propios creadores aclaran que se trata sólo de “un juego que no debe tomarse en serio”, la aplicación “Ugly Meter”, ha divertido a algunos y enfadado a otros.

Desarrollada por la firma Dapper Gentleman, afincada en Arizona, la aplicación analiza una foto del usuario y luego le adjudica un pontaje, que a su vez viene acompañado de un veredicto. Las “sentencias” suelen ser más bien chuscas, como “eres tan feo que podrías hacer llorar a un ojo de vidrio”, o “eres más feo que gordo en portaligas”…

Simple y “sincera” la aplicación no tardó en situarse entre las más populares en Europa, Estados Unidos y Asia, con más de cinco millones de descargas. Y así, debido a este repentino éxito, sus desarrolladores admiten haber obtenido ingresos de hasta 80.000 dólares en un solo día… Y todo por cuenta de explorar la estupidez ajena.

Pese al éxito de ventas y a los comentarios favorables que ha despertado, no todos parecen estar conformes con la herramienta. Es el caso de Samantha Miller, madre de dos hijos y residente en la misma localidad que los creadores de la aplicación. Sus chicos fueron de los primeros en testear el “Ugly Meter”, y la madre declara: “Ya es suficientemente duro ser niño, como para que ahora un teléfono juzgue si eres o no lindo”.

Eugene Overline, uno de los creadores del artilugio, dijo en declaraciones recogidas por los reporteros del “Daily Mail” que su producto “es sólo un juego, y definitivamente no debe ser tomado en serio”.

Para ejemplificar sus palabras, Overline citó el resultado casos con fotos de hermosas celebridades, que puntuaron muy mal. Tal es el caso de Brad Pitt, que logró 8.0 puntos, calificando como una de las personas más feas del planeta.

Esta inventiva del “Ugly Meter” me recuerda un chisme en donde se encontraban Blancanieves, Hércules y Cuasimodo hablando de vanidades, cuando Blancanieves les dice muy convencida: “Yo soy la mujer más hermosa del mundo”.

Hércules luego responde: “Y yo soy el hombre más fuerte del mundo”.

Enseguida Cuasimodo alega: “Pues yo soy el tío más feo del mundo”.

Blancanieves se queda pensando y les pregunta: ¿Y si en realidad nosotros no somos lo que pensamos?

Entonces, a Hércules se le ocurre sugerir: “Vamos a ver a Dios y Él nos responderá”.

Allá van los tres y cuando terminan de hablar con Dios, muy orgullosa, Blancanieves les cuenta: “¡Qué bien! Dios me ha dicho que sí, que soy la mujer más hermosa del mundo”.

Seguidamente Hércules les comenta: “Pues bien, a mí me ha dicho que yo soy el hombre más fuerte del mundo”.

Fue entonces cuando Cuasimodo, muy decepcionado, les pregunta a sus dos compañeros: ¿Alguno de ustedes sabe quién demonios es la Duquesa de Alba?

Dicho esto, imagino que ahora sea necesario estudiar ciertas obras enciclopédicas para comprender la mediocridad absoluta que lleva a la humanidad a corromperse con tamaña erudición informatizada… ¡Una belleza!

“Las Arrugas” – Otro Escándalo Médico


Antiguamente los más viejos decían: “éramos pocos y mi abuela parió”, lo que no deja de ser un axioma muy en boga en tiempos actuales, pues tras el escándalo internacional de implantes mamarios de la empresa francesa PIP, ahora es la vez de las inyecciones para eliminar las arrugas las que empiezan a provocar inquietud, sobre todo porque ellas están sometidas en Europa a un sistema de vigilancia muy poco estricto.

El problema, según los expertos de seguridad sanitaria franceses, se debe a la debilidad de los estudios realizados antes de poner en el mercado productos que luego se aplican para hacer desaparecer las arrugas. La denuncia es fácil de explicar en cifras: mientras en Estados Unidos solo están habilitados seis productos inyectables contra las arrugas, en Gran Bretaña hay 160. Este descontrol se suma al flamante escándalo por implantes mamarios en Francia que supuestamente causarían cáncer y que allí mantienen en vilo a 30.000 mujeres.

En concomitancia, fue el diario británico “The Times” el que lanzó la semana pasada un llamado de alerta respecto a los rellenos para las arrugas, indicando que hay “160 productos inyectables contra las arrugas autorizados a la venta en Gran Bretaña” contra solamente “seis autorizados a la venta” en Estados Unidos.

De igual modo, conforme lo señaló la agencia francesa de seguridad sanitaria Afssaps, en Francia existen unas 110 inyecciones contra las arrugas que están autorizadas para la venta. En su mayoría, esas inyecciones -que no deben de ser confundidas con el Botox, producto que eliminan las arrugas paralizando temporalmente el músculo-, contienen gelatinas a base de ácido “hialurónico”, reabsorbibles por el organismo en un lapso de entre 3 a 24 meses.

Traducido para la jerga vulgar de los vivientes, eso quiere decir que cualquier persona que aspira a luchar contra el envejecimiento y conservar la tan anhelada juventud eliminando las arrugas y patas de gallo, puede comprar esos productos sin ninguna restricción médica, pese a que su composición puede presentar riesgos para su salud.

El periódico “The Times” afirma que estas inyecciones contra las arrugas, en corto espacio de tiempo podrían convertirse en “el próximo desastre” sanitario en toda Europa.

En cambio, la autoridad de regulación en Estados Unidos, la Food and Drug Administration, (FDA), exige que un producto inyectado debe estar sometido a las mismas exigencias que cualquier medicamento, motivo por el cual solo ha concedido seis autorizaciones hasta la presente fecha.

Tras el escándalo de los implantes de mama producidos por la empresa francesa PIP, que afecta a decenas de miles de mujeres en el mundo entero, ahora las autoridades de salud francesas reconocen que la supervisión de la llamada “industria de la cirugía estética”, ha sido demasiado poco estricta, y que se precisan de nuevas reglas para el control de ese sector.

Al igual que los implantes de mama, estas inyecciones que se estiman en nada menos que unas 600.000 anuales en Francia, son consideradas como si fuesen “dispositivos médicos” y no medicamentos, porque se trata de una “masa gelatinosa que rellena las arrugas sin acción de fármacos”, explicó Nicolas Thévenet, funcionario de la Afssaps. Al considerarlas bajo esa clasificación, significa que no están sometidos “a una autorización estricta”, reconoció el responsable de la “supervisión del mercado de dispositivos médicos” de este organismo.

Sin embargo, Thévenet agregó que estas gelatinas son objeto de una vigilancia particular: “estamos atentos al tema, sabiendo que las normas no están totalmente definidas” y que el sector en cuestión es “particular, y difícil de evaluar”, aseverando que la Afssaps está trabajando para imponer nuevas regulaciones para los fabricantes del sector de la cirugía, sobre todo con respecto a las pruebas clínicas, tras reconocer que éstas “no han sido suficientes para garantizar la seguridad”…

De una forma o de otra, creo que lo que aquí importa es la caga de ilusión a la que estamos dispuestos a aceptar, pues enterados de tales vicisitudes, constatamos de una vez por todas que ese elenco de pistas dejado por la prehistoria, a resultado ser absolutamente estéril a cualquier tentativa de adoptar darwinismos draconianos… Especialmente al utilizarla para consolarnos sobre nuestro extraordinario y obtuso poder morfológico… ¿No es formidable?

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