Los Hombres Compiten Entre Sí


Quien lee mis líneas sabe que a veces digo las cosas con alivio, aunque más que un alivio, es una especie de conciencia, algo así como un juez que lo juzga todo, a sí mismo y a la vida. Empero, confieso que yo no tomo el cuidado con las palabras y por ello me arriesgo mucho. Pero a su vez, pienso que si no digiera todas las palabras que se me ocurren, incluso las más absurdas, entonces nunca diría las necesarias.

Sí. Como filosofía, esto me parece insignificante, pero en realidad, lo que me fastidia es ese ir y venir, ese juego entre una memoria que me arrastra hacia un lado y un olvido que me empuja hacia el otro, mismo que no haya incompatibilidad alguna con nada, a no ser con la casualidad… La amiga inseparable de la coincidencia.

En fin, apartándome de vez de toda esta perorata insalubre, quiero comunicar al venturoso leyente, que una nueva pesquisa acabó de ser elaborada nada más qué para comprobar lo que mucha gente ya sabía: “los hombres compiten entre sí”

En todo caso, esto significa que, de la misma manera que la mujer se arregla y se engalana para otra mujer, los geniales hombres quieren tener el pene mayor, no para garantir la satisfacción sexual de su pareja, y sí para parecer bonito en el vestuario… ¿No me diga que no hace sentido?

Por supuesto que esto no puede considerarse como algo cómico. En verdad, hay que detener ya la carcajada, pues es triste, mi amigo lector. Muy triste. Y tan triste es, cuanto el hecho de ver mujeres que no consiguen se amar a sí mismas porque no hacen parte del grupo que se encaja perfectamente en el patrón de belleza vigente.

En todo caso, volviendo al asunto en cuestión, la mayoría de los participantes varoniles del referido estudio, mostraron que se sentían inseguros en relación al peso, la forma física y el tamaño de su amigo del alma: “el pene”.

Algunos doctos afirman que cuando alguien se siente así, procura maneras de mudar el foco de las cosas. Por ejemplo, las mujeres saben muy bien sobre este asunto, ya que se interesan en leer todas las revistas femeninas posibles, instruyéndose en como disfrazar un poco eso o aquello de su cuerpo. Sin embargo, la artimaña masculina es un poco diferente y tal vez más peligrosa. Me refiero a la “vigorexia”…. Lo que dicho de otra manera, significa que los hombres quedan viciados en academia.

Por consiguiente, con los lagrimales a punto de derramar su acuosidad salobre, descubro que la pesquisa que fue liderada por Annabel Chan Feng Yi, de la “Universidad de Psicología de Victoria”, apunta que muchos de los hombres se ponen obcecados por el cuerpo y por musculación.

En realidad, quedó constatado que esa es una de las maneras que encontraron algunos bípedes para tirar el foco, ya que el tamaño de los bíceps –o sea cual sea el músculo escogido– es lo que ira a llamar más la atención sobre su persona de que el tamaño del fiel amigo que esconde entre las piernas… Mismo que esté despierto.

En todo caso, agrego que esta médica, la cual entrevistó nada menos que a 738 hombres entre los 18 y 76 años para hablar sobre imagen corporal, nos explica que la mayoría de ellos llegó a afirmar que se sentía seguro en la cama, pero se preocupaba y mucho con las miradas de los amigos hacia sus genitales… ¡Envidiosos!

Pero creo que eso no debería ser una preocupación para ellos, pues al contrario, del lado de ellas, se puede decir que muchas féminas no se importan con el tamaño del susodicho, ya que sus terminaciones nerviosas están en la entrada del canal vaginal y apenas una tercera parte de ellas consigue tener un orgasmo con la penetración… Lo que en realidad las fastidia por demás.

Por tanto, mi amigo, sabiendo que por lo menos una vez por día hasta los relojes dicen la verdad, y que la función de todo artista es mismo sorprender a la platea, declaro solemnemente que ya es hora de la Fantasía tornarse benéfica y acabar con cualquier beligerancia, para que el lector sea bienvenido a esta lucha contra patrones irreales preestablecidos… Mismo sin aun saber cuáles son.

(*) Si quiere continuar a entretenerse con otras lecturas amenas, mi adicto leyente, tiene varios de mis libros impresos o en versión e-book, disponibles en el sitio web: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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Como Ellas Alcanzan el Orgasmo


A veces no nos parece que sean admisibles ciertos asuntos sin parangón, pero resulta que muchas personas –muchas mismo– se preguntan y comentan cómo es posible saber si la mujer alcanzó el orgasmo. Y no crea el amigo leyente que son apenas los hombres los que tienen esa plausible duda. Mujeres también preguntan cómo ellas pueden tener la certeza de que llegaron al ápice del placer sexual… ¡Un extraordinario dilema!

Astutos estudiosos de esos asuntos peludos, afirman que la sensación se muestra diferente para cada persona, pero a su vez indican que la manera de sentir es única, ya que es el cuerpo quien da sus señales. Para ayudar a los más desavisados con ese tipo de definición aviesa, la ginecóloga y obstetra Érica Mantelli nos socorre dando algunas explicaciones físicas de lo que en verdad sucede en el cuerpo durante el momento del orgasmo.

Antes – ¡Mujer!, el orgasmo no acontece en un guiñar de ojos. Para que lo alcance, antes debe existir un proceso físico y emocional. Primero, le diré que durante la etapa de excitación, la mujer puede sentir un aumento de la lubrificación vaginal y la erección de los pezones y del clítoris. Es justamente en ese momento que su canal vaginal se alarga y se abre para recibir el pene… Un maravilloso instrumento de animación a dos.

Empero, cuando se habla en excitación, preliminares y pre orgasmo, ya se piensa luego en el clítoris, -el mejor amigo de la mujer-, pero es importante recordarle que él es extremamente sensible y sólo debe ser tocado cuando la mujer ya esté lubrificada, y usando esa misma lubrificación para jugar con él. Caso contrario, el toque pode generarle desconfort y otras molestias vaginales.

Por otro lado, está comprobado, matemáticamente hablando, que existe una media de tempo después de excitada, y hasta ella llegar al orgasmo, que son 8 minutos… interminables.

Durante – Después de todo ese frenético esfuerzo que ha realizado, el orgasmo dura entre 6 y 10 segundos. Eso mismo, casi nada, aunque mismo así, quien lo experimentó dice que vale la pena. No obstante, se sabe que algunas mujeres suertudas consiguen aprovechar la sensación por hasta 20 segundos… insaciables.

“Cuando el cuerpo alcanza el clímax, la piel y rostro se ponen más rosados, los músculos se pueden contraer, hay un aumento de la frecuencia cardíaca y del ritmo respiratorio. En esa hora, las pechos se ponen más sensibles y el cuerpo queda más relajado”, alcanza a explicar esta experimentada médica en asuntos gozosos.

Resumiendo, la mujer siente contracciones involuntarias y rítmicas en la musculatura vaginal, que hasta pueden ser fuertes o suaves, y van en aumento hasta que alcanza el punto alto de la fiesta. Su útero también se contrae y ella siente fácilmente todas esas sensaciones… sicodélicas.

Después – Así que el orgasmo acaba, la mujer siente relajar la vagina mismo que aun tenga pequeñas contracciones involuntarias. Su cuerpo también se relaja y es como si ella estuviese un poco anestesiada… O acabada.

¿No conoce esa sensación? – Muchas mujeres nunca llegaron al orgasmo, y mismo que insistan, no consiguen alcanzarlo con la penetración. Con relación a este punto importantísimo, la médica tranquiliza a quien acredita que se debe a algún problema específico o de incapacidad e inexperiencia de su pareja:

“Sexo es un sincronizado conjunto de actos y no sólo la penetración. Esto es importante también para los hombres, que pueden procurar otras maneras -manuales- de proporcionar placer a la mujer”.

De acuerdo con lo que la doctora apunta, la mujer precisa libertar la mente y no ponerse a pensar en lo que está sintiendo… Claro que no siempre.

En todo caso, si la mujer, mismo con la masturbación, relajada y respetando su cuerpo, no logra llegar al orgasmo, entonces puede que esté en la hora de procurar un médico. Doña Érica avisa: “Conocer el propio cuerpo facilita llegar al clímax, pero ni siempre esa es la causa principal. Factores físicos, algunas enfermedades y problemas psicológicos como estrese, baja autoestima, inseguridad, uso de drogas y alcohol pueden dificultar que la mujer se envuelva a fondo con la pareja y, en este caso, puede perjudicar su relacionamiento sexual”.

Sólo las mujeres lo saben – Diferente de los hombres, ni toda mujer eyacula visiblemente –algunas lo hacen con maestría -, entonces es difícil para quien es iletrado en estos asuntos tan delicados, saber si el orgasmo de ella fue verdadero o no. Existen varias mujeres que lo disfraza para poder agradar a su pareja o sentirse anímicamente mejor con sí mismas… ¡Que volubles!

Para las mujeres, el reparo que queda es para no disimular, o entonces su vida sexual nunca será buena de verdad y el placer va ser una cosa extremamente distante. Mientras que para los hombres, piensen en dar placer a todas las partes del cuerpo de la mujer, en proporcionar sensaciones y hacerla sentirse linda e deseada. Ya que ese puede ser medio camino andado para alcanzar el orgasmo. No se importen tanto con el fin, y sí con los medios y entremedios… Y verá que el mundo le será pequeño.

Sexo con Dolor no es Normal


Totalmente polimorfo, y ponderando con creces lo que resta de cultura en este matizado mundo, el bienquisto lector sabe muy bien que frecuentemente acostumbro ratificar ponderadamente que sexo es felicidad, es amor, es placer y además, tiene que ser satisfactorio… ¡Siempre!

Pero cuando veo a las mujeres diciendo que sienten dolor en la fatua hora de la relación en la horizontal, me da un calofrío en la columna. Porque en realidad, ese asunto no tiene porqué ser así.

¡Mujer! Entienda que ese dolor que usted siente, normalmente, no se da porque el pene de su pareja sea grande demás, o porque el juguetito sexual con que se divierte no esté siendo utilizado de la manera correcta. Comúnmente, esa sensación es causada por enfermedades o disturbios ginecológicos que pueden ser tratados con facilidad, y por ello, la importancia de las féminas ir siempre al médico y cuidar do su cuerpo… Antes que los bichos la consuman.

Por lo tanto, nada mejor que repetir aquí lo que dicen los médicos Mauricio Simões Abrão, presidente de la “Sociedad Brasilera de Endometriosis y Ginecología Mínimamente Invasiva” (SBE), y Carlos Alberto Petta, profesor del “Departamento de Ginecología de la Unicamp”, quienes se han tomado el trabajo de explicar cuales son las principales causantes de ese malestar que surge en un momento que debería ser de pleno placer, aunque sepamos que el sentimiento de dolor es una elección de cada uno, de acuerdo con su fetiche.

Tensión – No estoy hablando de usted estar rígida, ni de algo que vaya más allá y pueda convertirse en un problema emocional mayor, como el vaginismo. Algunas veces, la mujer está lo más relajada que puede pero mismo así continúa sintiendo dolor. Eso suele acontecer por causa de inflamaciones locales, las cuales sólo serán descubiertas con acompañamiento médico… Vale advertir que el tratamiento que su marido le da, -cuando consigue-  no solucionará el asunto.

Lubrificación – Toda mujer necesita estar lubrificada en la hora de la relación sexual… ¡Toda, sin excepción! Por lo tanto, si usted no se siente así, entonces necesita procurar un médico. Este problema es más común en las mujeres que ya están en la menopausia y la reposición hormonal puede resolver el caso con facilidad. Pero si a usted todavía no le llegó ese momento, y mismo así siente una secura vaginal, puede que ella esté relacionada al amamantamiento, al uso excesivo de absorbentes internos o a la falta de la libido… Por lo tanto, nunca se le de por usar manteca, como a Marlon Brando.

Endometriosis – Si el dolor que usted siente, aparece cuando el pene le llega hasta el fundo de la vagina, el problema más común indica que puede estar sufriendo de endometriosis. Lo que acontece en estos casos, es una inflamación provocada por la sangre menstrual que fue parar en el lugar equivocado del cuerpo, y ello ocurre más de lo que la gente puede imaginarse. Como la región está enferma, el simple toque del pene causa un dolor bastante incomodo para la mujer… ¡Pobre!, y usted que ya estaba imaginando que su pareja era un tipo de dios Efebo…

Infecciones pélvicas – Otras enfermedades e infecciones en la región vaginal, igualmente pueden ser las culpables por el dolor que usted siente. Ardor, picazón y sensación de quemadura nunca son normales. Pruebe con lavarla más a menudo y si continuar, entonces debe ser motivo para ir al médico y verificar como anda su cuerpo… Que puede estar bien, aunque a veces su pareja insista en decirle que usted está en ruinas.

Entiendo que al seguir estos consejos, y reviendo la segura maleabilidad de los hechos, las mujeres lograrán hacer con que el cacareo oficial se atenúe, mismo que los corruptos continúen a ser ovacionados y el ángulo perforo-contuso de la ignorancia se ablande en un óvalo definitivo que termine por oponerse al tedio rectilíneo que aprisiona el saber colectivo… ¿No es espectacular?

Los Trucos Sexuales que Nunca Fallan


Mismo que los literatos se hayan esmerado a lo largo de los siglos, no todo está escrito, eso es un hecho, sobretodo en la cama, donde uno puede echar a andar la imaginación hasta donde quiera. Por lo tanto, prenda el fuego en su cama con los consejos que el viviente nunca encontrará escritos en los libros eróticos, pero que seguro lo llevarán a vivir grandes momentos de placer.

No es aconsejable que el cándido lector se limite a seguir un manual con poses más que estudiadas. En verdad, el chiste es que uno tenga guardadas algunas armas secretas para cuando llegue el momento de “atacar en la horizontal”.

Recuerde que hay muchas técnicas que aunque no vienen escritas en un manual de sexo, ni son vendidas en ferreterías o farmacias, son de esos “consejos” que vienen de la voz de la experiencia. Tanto pueden venir de amigos, amigas y hasta de famosos o familiares. No importa de quién uno las escuche, la gracia consiste en tener todo un abanico de oportunidades de satisfacción a dos.

De acuerdo con “educasexo.com”, el “amor instintivo” es aquél que busca siempre nuevas formas de llegar al éxtasis, porque está claro que las poses también pasan de moda y que hasta nos podemos llegar a aburrir al practicarlas, así que hay que estar siempre en la constante búsqueda de trucos sexuales que nos garanticen gran placer.

¡Renovarse o morir, esa es la cuestión!, decía un sabio amigo. Y por ello no quiero dejar que el leyente se aburra, así que comparto con él algunos trucos que recomienda el sitio mencionado y el “cosmohispano.com”… Veamos:

Bajar la temperatura. Una de las maneras más efectivas para excitar a tu pareja es poniendo los nervios al límite. Súbele la temperatura y aplácasela un poco con hielo. Pon en el congelador un pedazo de tela sedosa con la que después rodearás el pene de tu pareja o la puedes poner sobre el clítoris de ella y la moverás de arriba hacia abajo, lentamente. Esto generará un escalofrío que provocará muchas más alegrías después. La idea es hacerlo rápido porque el calor corporal seguro calentará hasta la tela, y la “magia” del asunto se cambiará por la acción… Utilísimo, porque después puede usar el trapito para limpiarte.

Subir la temperatura. La técnica contraria sería meter el pedazo de tela unos segundos al microondas y cuando salga calientita, la colocas en la zona genital de tu pareja, haciendo movimientos ascendentes y descendentes… Esto le asegurará relaciones bien calientitas y al final te sirve al igual que el otro.

Cómetelo todo. Sí, lleva la comida a la cama. No se trata de que cubras tu cuerpo de sushi, sino más bien de introducir elementos de la comida como chocolate, frutas o dulces, o cualquier cosa que se te antoje para crear una conexión sensorial entre el placer sexual y la degustación de los manjares. Lo interesante aquí es poner pedazos de comida justo en el lugar donde quieres que te acaricien y besen… Seguro puedes iniciar el caminito hacia la excitación poniéndole dulce de leche, crema, frutillas, o lo que te guste más.

Besa. Pero no en la boca como acostumbras. Dedica un poco más de tiempo y esfuerzo para besar suavemente todo el cuerpo de tu pareja; sobretodo aquellas partes que sabes que le excitan más, hasta llegar a la zona genital donde puedes pasar largo tiempo haciendo que tu lengua llegue a los lugares más escondidos de la zona. Aguanta todo lo que puedas y haz que tu pareja aguante también… Cuando crees que ambos se lo merezcan, pasen al siguiente acto… Ese sí es formidable.

Toma Té. Busca dos sobrecitos de té de hierbabuena y prepara un té. Toma un poco y después baja a acariciar las partes más íntimas de tu pareja. El té te calentará la boca y el mentol refrescará la zona cuando retires la boca. No olvides tomar varios sorbos para asegurar el efecto… Pero si estás con prisión de vientre, prueba el té de hojas de ombú.

Collar de perlas. Sirve no sólo como accesorio, sino también como juguete sexual. Cuando llegues a casa, quítate el collar y llénalo de lubricante, luego colócalo en la base de su pene, envolviéndolo; entrelaza los dedos y coloca las palmas de tus manos en ambos lados de su pene, entonces haz girar las perlas en todo lo largo de su falo… (¿…?)

Masaje. Aviso que no sirve cualquier masaje. Tienes que calentar un poco de aceite en el microondas y ponerlo en una jeringa. Después escribe en el cuerpo de tu pareja las palabras que se te ocurran o haz los dibujos que quieras. Empieza por el cuello y baja buscando esas partes que le excitan, pues verter el aceite con movimientos precisos será más placentero que el masaje en si. Aunque no debes dejar el aceite olvidado, así que inicia un masaje erótico… ¡Ah! No olvides que no se puede escribir con faltas de ortografía.

¡Susúrrale! Quítate la pena y dile al oído cosas como: “Quiero llevarte a la mesa de la cocina y no parar hasta que explotemos juntos”… “Quiero tenerte dentro de mí”… “Estás tan duro que quiero comerte hasta que no puedas más”… Después tómese una sal frutas o un Sonrisal, eso ayuda en la digestión.

Juega con la velocidad. Cuando estés masturbando a tu pareja, comienza con movimientos largos y lentos, para después ir moviendo la mano más rápidamente. Cuando sientas que está muy excitado, baja el ritmo. Al igual con ellas, toca primero suavemente su clítoris y luego aumenta la velocidad; cuando sientas que ya no pueda, para. Háganlo una y otra vez hasta que crean que merecen el coito… O se te acalambre la mano.

Usa las dos manos. Para acariciar, ¡no te limites! Utiliza las dos manos para recorrer el cuerpo de tu compañero (a). Empieza simulando un masaje y luego pasa las manos por donde menos él se imagine; hazlo rápido, para sólo rozar y continúa con las caricias, hasta que su cuerpo te pida que lo (a) toques más en partes específicas…

Por las dudas, ruego que después no me culpe a mi si al seguir estos consejos usted no se sintió feliz, pues hay indicios malignos de que la fuerza mental de algunos sapiens no consigue llegar a todos con la potencia del original emisor… Aviso que ya hay episodios demostrativos de ese tipo de debilitamiento… ¡Pronto!

¿Ya le Llegó la Maldita Disfunción Eréctil?


Informes dan cuenta de que 150 millones de hombres en el mundo, viven hoy en día una afección llamada de disfunción eréctil, (léase fallecimiento del mejor amigo). No es un tema, por tanto, simple, y los investigadores se encargan de desentrañar cada día más los misterios de esta afección que llega a lo más íntimo de las vidas privadas: la alcoba, el catre, la cucha, o donde miércoles usted practique este deporte.

Diversas razones se asocian a la disfunción eréctil, muchas de ellas de origen científico pero muchas otras también se han convertido en mitos de la cultura y el imaginario popular que las más chismosas se encargan de desparramar por ahí.

No hay duda de que este un tema de suma importancia para la pareja ya que cuando el hombre lo sufre, la mujer lo vive también a su lado. Por tanto, la disfunción eréctil afecta a los dos al mismo tiempo de manera física, psicológico y emocional.

Algunos se desesperan y se preguntan en silencio, o a los gritos: ¿Como tratarlo entonces y que hacer cuando este tema supera a la pareja y puede desencadenar en una crisis al centro del núcleo amoroso?… Un angustiadísimo momento.

Para prevenirla, para tratarla una vez que se padece, o para afrontar el camino del tratamiento, lo ideal, señalan los investigadores, es apegarse a la realidad y dejar de lado los mitos y falsedades. Por ello, expongo aquí y ahora
una lista de los mitos y verdades de la disfunción eréctil, para ver si los afectados de los nervios se tranquilizan un poco:

¿La disfunción eréctil (DE) es una falta de deseo? No, la DE es una afección en la que el pene no se llena con la sangre suficiente como para endurecerse y agrandarse cuando el hombre está excitado sexualmente, pero no es una falta de deseo… Es una ley de la física… Todo lo que sube, un día baja.

La DE siempre tiene causas psicológicas. Falso. La mayoría de los casos (80%) de DE tiene causas orgánicas, es decir, alguna otra enfermedad asociada o alteración física, como diabetes, hipertensión o dislipidemias… o vejez.

La DE es causa de un estrés pasajero, por eso no debo acudir al médico. Mentira. La DE, cuando llega, es poco probable que se vaya de manera mágica. Lo recomendable seria acudir a un especialista para tratar el caso y recomendar el tratamiento médico adecuado. Cuanto más tarde se visite al doctor, habrá más reacciones secundarias de tipo emocional al interior de la pareja… Ahí, mi amigo, ni el viagra lo ayudará.

¿Es verdad que los medicamentos para tratar la DE tienen muchos efectos secundarios? No. La mayoría de los tratamientos ayuda a aumentar el flujo sanguíneo hacia el pene, y puede también ayudar a los hombres con DE a lograr y mantener una erección satisfactoria para la actividad sexual. Pero llevado el caso con un especialista que recomiende lo indicado para cada caso, el éxito será mayor… Pero recuerde que después que llega esa maldita, ya nada será como antes.

Los medicamentos para DE crean adicción. Falso. Estos medicamentos, por su mecanismo de acción, se pueden utilizar de forma segura a largo plazo, el médico es quien puede indicar cómo se deben utilizar… Hasta que se muera.

Al tomar un medicamento para la Disfunción Eréctil puedo tener una relación sexual inmediatamente. Falso. Hay algunos que empiezan a actuar desde los 30 minutos después de su ingesta y otros a la hora, siempre y cuando se tenga estímulo sexual… Pero si así mismo no le funciona, en ciertos casos, se recomienda vichar revistas o filmes XXX, o como último recurso, cambiar de pareja.

¿Es verdad que la diabetes puede causar DE? Si, algunas enfermedades físicas pueden tener como consecuencia DE. Entre ellas se encuentra la diabetes causada por la obesidad, y otras como enfermedades cardiovasculares, problemas hormonales, enfermedades crónicas, efectos secundarios por consumo de licores, drogas,  medicamentos, etc… Y la vejez, claro.

¿La falta de erecciones matutinas frecuentes son síntoma de DE? Si, es un síntoma importante a tomar en cuenta, pero no necesariamente indica DE. Se trata de un conjunto integral de sensaciones y causas… Falta de ganas de orinar, por ejemplo.

¿La DE puede curarse con remedios naturales o con tratamientos tópicos? Los remedios naturales no funcionan en un caso extremo de DE y los tratamientos tópicos como cirugías, bombas al vacío deben ser prescritas por un especialista luego de haber analizado el caso en particular… Pero cuidado, no se enoje y empiece a castigarla a cachetazo limpio.

¿La DE se puede combatir con terapia de pareja? Cuando influyen factores psicológicos o de problemas al interior de la vida de pareja puede ayudar, pero solo aumenta la eficacia si se combina con otras formas de tratamiento… Dicen que la manual es la más indicada por ser totalmente gratis.

Como ven, ¿existe en esa misma línea de comedia-alegórico-escatológica, algo para imaginase de más sublime ente mundo?… Es de pensar.

Cuando el Sexo Vira Venganza


Existen casos verídicos de hombres a los que sus mujeres, como un castigo Supremo, les han cortado el pene. Estos son algunos de los más sonados, pero sin embargo, existen otros casos insólitos como el que acabo de enterarme, donde una noticia de Brasil, cuenta que una mujer puso veneno en su vagina para matar a su marido durante el sexo oral… ¡Wow! Vaya episodio satánico.

¡Pronto! El lector ya estará imaginándose la escena previa: “querido, hoy se me antoja un poco de sexo oral, ¿qué te parece si te hincas y me das un poco de placer?”. Él, claro está que, ni tardo ni perezoso, atiende sediento al deseo de su mujer que, minutos antes, ha embadurnado su vagina con alguna mezcolanza extraña. Y luego, ya está, algunas contracciones de dolor para él, quien ya conjetura lo que su maquiavélica mujer acaba de hacer y se dirige al hospital para salvar su vida… Pero para completar su suposición, habría que preguntar: ¿Acaso ella habrá llegado al orgasmo?

A continuación, me enteré que su marido la denunció por intento de asesinato y entonces me preocupé también en saber: ¿cómo quedó la vagina de la presunta asesina después de eso? Al parecer todo bien. Aparentemente, ponerse veneno en la vagina no mata… O puede que el producto sea malo, o que esté vencido.

Eso me hace recordar los incidentes en los que las mujeres buscan vengarse de su hombre, ya sea por infidelidad, por violación, por malos tratos, porque las han engañado, o porque son idas… a través del sexo, o de querer amputar el miembro de su pareja, para quitarles de tajo y de una buena vez, aquel instrumento con el que las han engañado… ¿Qué mejor solución?

Claro, ¿qué mejor venganza que dejarlos solitos sin su compañero amado de toda la vida: su birgulino? No, no digo para nada que ellas sigan ese terrible ejemplo. Sólo que eso me hace pensar, ¿cómo y de qué manera una mujer puede enfurecerse a tal grado de llegar a cometer una tropelía de esa magnitud? Bueno, no se explicarlo, pero lo mejor, hombres del mundo, por las dudas cuídense…

No se puede dudar que una mujer furiosa, que ha sido sometida a maltrato, o que se encuentra presa de sus celos, puede ser capaz casi de cualquier cosa. Por lo tanto, hombres, cuidado con lo que hacen. Tengan siempre en cuenta esta mitológica fórmula peligrosa: “mujer enojada + pene + cuchillo de cocina = cero pene + hombre ligeramente desconsolado”.

¿Recuerdan aquella memorable historia protagonizada por Lorena y John Wayne Bobbit, en la que ella cortó el pene de su marido con un cuchillo de cocina? Y luego, ¿cómo la historia se transformó en una noticia que vendió muchos tabloides cuando él, tiempo después, se convirtió en actor porno y nuevamente recibió acusaciones de sus novias posteriores por violencia?

Bueno, todo indica que la mítica Lorena Bobbit tuvo muchas seguidoras: y casi todas, corrigiendo el error de Lorena, se llevaban el pene del hombre para tirarlo por allí sin posibilidades de que pudieran volverlo a implantar nuevamente. Como le ocurrió a un chico en Indonesia, cuyo pene fue amputado por su novia celosa y que sospechaba una infidelidad. La chica se llevó el pene para nunca regresar con él. Nadie jamás la volvió a ver a ella… ni al pene… Se lo guardó como reliquia.

Así que, si por allí te encuentras un pene tirado, apiádate del pobre hombre que debe estar en ese momento esperando a su tan deseado compañerito. Un penecito en las rocas no le caería nada mal a alguien que lo ha perdido.

También están los casos de los hombres que se han amputado su miembro: como un caso famoso y reciente en República Dominicana, protagonizado por un hombre que al padecer disfunción eréctil, decidió cortar por lo sano y mejor olvidarse de su amiguito para siempre. Pero si él supiera que existen tratamientos médicos maravillosos para solucionar la disfunción, el hombre en cuestión, hoy no sólo mantendría su miembro, sino que podría satisfacer con mucho a su mujer… o con poco, más satisfacción al fin.

El pene, ese amigo inseparable de todos los hombres, el juguete más popular de todas las mujeres, el sexo, y la forma de venganza de muchas parejas que desvirtúan el verdadero sentido de la cópula, puede llevar a la forma más equivocada de querer arreglar las cosas… ¿Para qué hacer la guerra si podemos hacer el amor?

Así que, en torno a la noticia que recién acabo de leer, va una recomendación incluida: “Jamás usen el sexo para vengarse de situación alguna o de alguien. Así lo desvirtúan, y lo están haciendo de la peor manera. Siempre, lo más importante es hablar y hacer las paces como gente decente… No olviden que en la horizontal todo se arregla.

Por lo tanto, hombres, por las dudas, mientras no conozcan las reacciones anímicas y temperamentales de su pareja, asegúrense de no dejar frascos de veneno por allí y de tener, eso sí, muy bien guardados los cuchillos de cocina. Y de paso, pórtense bien, para que el karma no les alcance.

Y a las féminas, les diría ¿para qué usar el sexo para una acción desagradable, cuando se trata de la actividad más placentera que existe?… ¿No es verdad?

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