Besos Etéreos


95-besos-toxicos

Esa noche me quedé con ella y la miré dormir. No quise despertarla. Me di cuenta que estaba soñando conmigo.

Lenta y paulatinamente la fui desvistiendo con los ojos, mientras observaba sus lunares y cada una de sus pecas, y recordé a mí mismo por qué ella me gustaba tanto.

En cierto momento consideré que su imagen de diosa dormida me intimidaba y salí a fumar, pero le dejé una nota. Tuve la precaución de registrar en la misma lo cuanto la quería, y, por si despertaba, dejé dicho que volvería.

Volví. Como aún no había despertado, le susurré al oído que no había tiempo a perder. Nos aguardaba la vida, nos esperaba el amor, y decidimos abolir las preliminares.

Perdido entre sus brazos me dejé estar, porque ella era una mujer que no escatimaba ternura, porque su modo de acariciarme me mareaba de felicidad, y, debo reconocerlo, de deseo también.

Me otorgué un tiempo para adorar sus labios, o, mejor dicho, el gusto de sus besos, la manera suave y violenta como ellos se hundían en los míos, como se entreabrían, como se escapaban y se confundían y me confundían.

No demoré en darme cuenta que se trataba de una mujer veneno, veneno de pasión y antídoto a la vez.

Estimo que con sus caricias y sus besos al que quiere curar lo cura, pero al que quiere matar lo mata… O quizás él se deje morir entre sus brazos.

Me enamoré de la forma en que sonreía en la mitad de cada beso, de la manera que sus labios besaban mi cuello, mi cuerpo. Me enamoré de la forma en que me hizo volver a vivir mientras ella no decía nada. Le gustaba que yo le dijese cosas al oído, pero callaba.

Callaba, pero sus ojos, sus labios y sus manos hablaban por ella, y eso me bastaba para ser feliz.

Ya no puedo dejar de ser suyo. Ya no puede dejar de ser mía. De hoy en más la he de amar con todos mis anhelos, en todos mis sueños, y sé que me bastará la fugacidad de su presencia para hacerla mía, parte de mi carne, propiedad de mi alma, habitante de mi dolor y mi esperanza.

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Nuevas Revelaciones Fantasmagóricas


De antemano, le recomiendo que el presente post sea leído de día, porque si lo lee de noche, le puede causar malestares al dormir, sueños fantasmagóricos, sensaciones extrañas y demás fastidios por el estilo; aunque se sabe que en ciertos casos también puede resultar delicioso por lo que le pueda ocurrir.

Estas efemérides ya han sido registradas en fotos o en videos miles de veces, por lo que uno no puedo ponerlo en tela de juicio. Por ejemplo, la foto de fantasmas favorita llega a ser muy atmosférica y a la vez espeluznante. El reverendo Ralph Hardy, un clérigo de la Columbia Británica, tomó la imagen en 1966. Él estaba fotografiando la escalera espiral “Tulip” en la sección de la Reina en la “Casa del Museo Nacional Marítimo” de Greenwich, Inglaterra. Dicha fotografía muestra una figura cubierta subiendo las escaleras y agarrando la barandilla con ambas manos. Algo maravilloso, ya que los expertos no han podido encontrar ninguna evidencia de manipulación o fraude.

Una otra imagen fue tomada 40 años atrás en un hospital alemán, donde cuentan que hubo una matanza. Muchos años después, unos periodistas fueron a tomar fotos de lo que fue ese hospital para heridos de Guerra. Empero, al revelar las fotos tomadas, estos dieron con esta gran sorpresa… Una niña vestida de negro, suspendida en el aire y con una muñeca en las manos tomada en el fondo de un pasillo.

Tal vez hay otra más fuerte que todas las fotos de fantasmas, tal vez sea una simple creación humana. Pero todos afirman que es muy fuerte y nadie quisiera que le suceda. Es el caso de “La Virgen de Bachelor’s Grove”. Esta fotografía fantástica fue tomada durante una investigación en el cementerio de “Licenciatura Grove”, cerca de Chicago por la “Ghost Research Society” el 10 de agosto de 1991, cuando varios miembros de la GRS se encontraban en un pequeño cementerio abandonado en el borde de la “Selva Rubio Woods Preserve”, cerca del suburbio de Midlothian, Illinois. Esta foto salió con una imagen de una señora fantasma, con ropas fuera de su tiempo. En el banco donde ella se encontraba no había nadie más.

Sin embargo, todos estos registros ya hacen parte de un pasado pisado, porque de acuerdo con lo mencionado por el periódico “Mirror”, ahora surgen nuevas revelaciones fantasmagóricas de carácter libidinoso, donde se incluyen fantasmas tarados y abusadores, sátiros lémures aprovechadores de las pobres mujeres incautas que sólo pretenden dormir en paz y de espaldas a su marido.

Es el caso de doña Deborah Rawson, una británica de 48 años que divide la cama con un marido flácido y decadente que ya no se interesaba mucho por esas cosas comunes que las parejas suelen hacer durante la madrugada. En todo caso, según ella explica, por diversas veces ha estado siendo abusada sexualmente… Sí, mi amigo… Nada menos que por un fantasma.

Uno hasta se extraña con esas cosas, principalmente un ser normal, que no tiene esa capacidad de ver materializada esa visión quimérica que nos brinda la fantasmagoría, pero en todo caso, Deborah garante que el espectro se aproximaba de ella por las noches y la penetraba; al punto que tal inusitado hecho llegó a generar diversas peleas entre ella y su enervado marido… Quien ahora carga con el famoso síndrome bovino de dos puntas en la cabeza.

Claro que éste caso no es igual a lo que sucede en la película “Little ghost” (Mi fantasma favorito) de 1997; pero el presente caso comenzó después de Deborah realizar una limpieza profunda en su casa, cuando afirma haber visto a tres fantasmas en su residencia. Un hombre y una mujer, ambos aparentando tener 30 años, y un niño pequeño. Pero al avistar el trio, ellos rápidamente desaparecieron.

Esa vez no ocurrió nada, pero según indicó Deborah, la relación sexual comenzó luego después, estando ella en la cama, y afirmando haber sentido una fuerte respiración en su pescuezo y un cuerpo masculino tocándola… “Mark te está tocando, yo soy Claire”, le decía una voz femenina.

Deborah alega que Mark, el fantasma, también la procuraba en diversos momentos del día para hacer sexo; por lo que el insaciable ya la tenía cansada. Sin embargo, en una de las apariciones, ella garante haber fotografiado el órgano del espectro… Porque le pareció impresionante.

Por consiguiente, ella y su marido llamaron exorcistas a su residencia, pero nada ayudó a sacarse a Mark de encima. Así que ahora ellos -más bien por insistencia del rumiante marido- se mudaron de casa y afirman haberse librado del espectro… “Me mudé y estoy feliz de haberme librado de mi fantasma viciado en sexo”, contó ella al periódico “Mirror”, del Reino Unido… Pero se guardó en la conciencia los delirantes y orgiásticos momentos que su fantasma favorito le proporcionó, y la maldita manía que le quedó de dormir sin bombacha… ¡Espeluznante!

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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