De Tacos, la Mujer es más Atractiva


Si los segundos y los minutos fueran todos iguales, así como los vemos trazados en los relojes, no siempre tendríamos tiempo para explicar lo que dentro de ellos ocurre, el meollo que contienen. Me explico mejor: lo que pasa es que, por suerte, los episodios de mayor significación transcurren en los segundos amplios y en los minutos largos, y por eso es posible debatir con demora el pormenor de ciertos casos sin infracción escandalosa de la más sutil de las tres unidades dramáticas, que es, precisamente, el tiempo.

Siendo así, aprovecho la ocasión para decirles que por más que los tacos altos sean la causa de dolores de espalda o esguinces de tobillo, -entre otros males-, no hay duda que las mujeres se empeñan al máximo en seguir usándolos.

Pues bien, ahora, investigadores de la “Universidad de Portsmouth” descubrieron el por qué, tras realizar un experimento en el que 12 mujeres caminaron durante cuatro minutos sobre una cinta, calzando zapatos en versión plana y con un taco de seis centímetros… Aunque les costó mucho para que ellas se mantuviesen calladas durante la realización del estudio… ¡Prosaico!

Como sea, cabe mencionar que para evitar que el aspecto físico de las participantes tuviera alguna influencia en los resultados del estudio, los investigadores utilizaron un método denominado “point-light display”, en el que la cara y el torso son oscurecidos, de manera que sólo pueden verse zonas específicas del cuerpo destacadas con puntos luminosos… ¡No! aquellas no, mi amigo.

En todo caso, los investigadores filmaron las caminatas y luego se las mostraron en clips de 30 segundos para un grupo de hombres y mujeres, todos los cuales coincidieron en que las participantes del estudio se lucían más atractivas y femeninas cuando calzaban tacones… ¡Fantástico!

Asimismo, se les pidió que ellos identificaran si quienes caminaban en las grabaciones eran de sexo masculino o femenino. El resultado fue que, cuando una mujer calzaba zapatos planos, tenía casi el doble de probabilidades de ser confundida con un hombre… ¡Que apócrifos!

Por supuesto, la fabulosa conclusión a la que llegó el estudio, fue que las mujeres se ven más femeninas en tacos altos, ya que éstos las hacen rotar e inclinar más sus caderas. Además, los movimientos de la pelvis, las piernas, las rodillas e incluso los hombros, también se ven modificados por el hecho de caminar en altura… Y sin soberbia.

Sin embargo, el experimento también ayudó a echar por tierra la creencia de que las mujeres que utilizan tacos altos caminan más lento. Al analizar la forma en que las mujeres caminaban con tacones, ellos descubrieron que lo hacen más rápido (106 pasos con zapatos planos vs. 110 pasos con tacos altos), pero con zancadas más cortas (1.24 metros vs. 1.20).

“Nosotros llegamos a la conclusión de que los tacos altos exageran aspectos sexuales específicos del caminar femenino, y que provocan excitación en los hombres y hacen que las mujeres estén más atentas a potenciales competidoras”, afirmaron los investigadores en la revista “Evolution and Human Behavior”, donde dieron a conocer su infuso estudio.

Y ésta es, a su juicio, la principal razón de por qué los tacones continúan teniendo éxito entre el público femenino. “Las modas por naturaleza son efímeras, pero aquellas que perduran, como los tacos altos, hacen hincapié en aspectos sexuales específicos del cuerpo humano”, sostuvieron ellos.

Espero que no sea porque lo aquí dicho, que haya desagradado en algo al provisional lector, ya que estas modestas y profesionales palabras llevan en sí el peligro de suscitar un equívoco, por la acerva ironía que fácilmente podríamos hallar en ellas… En todo caso, ha quedado dicho por lo dicho mismo.

(x) Para adquirir las obras de este autor en ediciones impresas o e-book, solicítelas en el sitio www.clubedeautores.com.br/

Anuncios

Orientaciones Eyaculatorias para la Mujer Moderna


No puede admirarnos saber que el mundo, por ser tan grande, vive de lances más dramáticos. Pero concibo que para él tiene poca importancia estas quejas que con la boca pequeña vamos haciendo por ahí al igual que un par de viejas chismosas. En todo caso, al abrir la ventana, noto que ha mejorado el tiempo, y el mundo es lo que va peor.

Pero en esas horas lúgubres, hay quienes me afirmen que la muerte debería ser como un gesto simple de retirada, algo así como cuando un figurante que sale del escenario mismo que no haya llegado a decir su palabra final. Tal vez no era cosa suya, sólo salió, dejó de ser necesario y pronto.

Pero yo refuto tan estrafalaria idea, pues pienso que para la mayoría de los mortales todo no debería pasar de una mera ofuscación. Algo así como si el sujeto que besó a una dama a quien hoy le parece que no la ha visto jamás, pues la memoria que aún conserva de aquel dulce beso, se va apagando tras la espesura de los días. Ahora no me venga usted con que en las librerías existen tratados capaces de refrescar esa memoria. Los tratados sólo son útiles para lesiones cardíacas y pulmonares, mismo que suela decirse que no hay enfermedades sino enfermos.

En todo caso, tan sutil pragmatismo filosófico no pasa de un “delirium tremens” de los hombres, pues la crónica enseña que a la hora de caminar, de ir al supermercado, de dormir o mirarse al espejo, de acostarse en la cama con el amor -o el odio- de su vida, la mayoría de las mujeres cometen errores comunes que son peligrosos para la salud.

Según una nota publicada por Yahoo!, llevar tacones altos ocupa el primer lugar. Usarlos a diarios, dice la crónica, afecta a la postura, aumenta la presión sobre la espalda y las articulaciones de las piernas… Y obvio que por la noche le quita la voluntad.

Otro error común, pero peligroso, es cargar bolsas pesadas. Esto también afecta la postura por caminar torcida y deriva en dolores de espalda o el cuello. Por eso es importante no llevar en la cartera más que lo necesario… Aquello otro que vibra, mejor guardarlo en la cómoda para su uso nocturno.

En tercer lugar, es irse a dormir sin sacarse el maquillaje, lo que implica un atentado contra la salud de la piel. Además, los cosméticos pueden provocar irritaciones e incluso una infección… Y la antipatía de su pareja, pues si usted le ensucia la camisa, ¿que va decir él cuando llegue en casa?

Beber como un hombre está en el cuarto lugar. No es por machismo, aclara la nota, sino por una cuestión de relación peso/tamaño entre un hombre y una mujer… Y como se sabe, los miembros pectorales de ella, muchas veces no se comparan en peso/tamaño con los miembros inferiores de él, ¿no es verdad?

Sin embargo, la mitad del ranking es ocupada por equivocarse en la talla del corpiño. El 80% de las mujeres no lleva su talla, y esto no solo deja marcas, sino también dolor de espalda, cuello y pecho, problemas circulatorios e, incluso, llegar a padecer el síndrome del intestino… Además de que en un cimbronazo descuidado, se le puede caer la silicona.

El sexto puesto es preocuparse por todo, lo cual dicen, genera stress. Luego está el obsesionarse por el aspecto, aunque se reconoce que es difícil no hacerlo debido a la presión social a la que son sometidas las mujeres… Para ello, lo mejor es aceptar el disimulado tamaño que a su pareja Dios le dio…, o recurrir a las prodigiosas prótesis.

El octavo puesto es comer por impulsos, es decir, utilizar la comida para sentirse satisfecho, lo cual es común en ambos sexos. Las mujeres, según investigaciones, generalmente se consuelan comiendo cuando están tristes… Aunque se sabe que otras féminas aprovechan ese impulso para salir del atraso.

Dormir poco ocupa el noveno lugar. Esto tiene repercusiones negativas en varios niveles: presión arterial, salud cardiovascular, humor y también engorda… Además de desaprovechar el delirante momento del “vamos ver” que, como todos saben, en cierto momento de la vida, la genética es cruel.

Finalmente, se habla de que las mujeres se ponen siempre en último lugar, -o por abajo-. Es importante, según la nota, aprender a decir que no a las peticiones y compromisos menos importantes… Y decir sí, caso la invitación sea para compartir la horizontal haciendo ejercicios eyaculatorios… ¡Fantástico!

En fin, entiendo que llegado a este punto, el carismático lector dirá que dichos apuntamientos sólo sirven para demostrar que los abstemios obstinados y las vírgenes reconocidamente prudentes, también poseen el sacrosanto derecho de deambular por el planeta pronunciando asnerías y francas apologías sobre la Realidad insidiosa… ¡Espectacular!

A %d blogueros les gusta esto: