Felicidad


 

48-felicidad

La felicidad que todos buscan en la vida, es algo que se parece a un perfume que no podemos verter sobre otros sin que algunas gotas caigan sobre nosotros mismos, ya que con frecuencia abarca la misma felicidad que brindamos a los demás.

Lo que de cierto suena medio extraño, es que algunas veces sospechamos de la felicidad. Es que si la tenemos o la sentimos, estamos seguros de que ella no durará mucho, y tenemos la supuesta convicción de que la desventura y la adversidad no deben andar muy lejos. Es más, de alguna manera disfrutamos del vago sentimiento de que luego seremos castigados por algún dios intrínseco si nuestra alegría perdura más allá de lo común.

Evidente que la mayoría de los humanos, inclusive yo, no actuamos con ese tipo de locura patológica en su grado extremo, aunque, para decir verdad, eso no signifique que no tengamos probablemente algunos síntomas.

Instintivamente sentimos que hay algo que no es del todo aceptable en el hecho de que las cosas nos vayan bien, y de ahí comenzamos a ver angustias a la vuelta de cada esquina y debajo de cara farol o dentro del ropero. Y tanto le damos manija al asunto, hasta que al final terminamos angustiados y luego alcanzamos el punto que nos llega a preocupar la propia preocupación.

También existen aquellos que se sienten molestos por la felicidad de los demás, y hasta pueden llegar a demostrar verdadero desprecio por la felicidad de los otros, a la que denominan ingenuidad. Esas son personas tan pesimistas que, cuando sienten un perfume a flores, luego buscan de inmediato localizar el ataúd. Sin duda es una actitud cínica que surge, usualmente, por envidia.

Cuando éramos niños, dábamos por sentado que cada día nos brindaría una felicidad mayor. Celebrábamos todo: las flores, los animales, otros niños, los adultos cariñosos, el aprendizaje, y los abrazábamos a todos con los brazos abiertos y una gran alegría.

Pero también debemos reconocer que cuando éramos niños, llorábamos bien alto para llamar la atención. Hoy, ya de grandes, lloramos bien bajito para no tener que explicar la razón.

¿Me pregunto cuáles serán las causas reales de que esta alegría se convirtiera en cinismo al crecer?

Clemente Memoria


44-memoria

Con ojos casi siempre llorosos no a causa del llanto sino por la propia vejez, puedo reparar con cierta fascinación las ajadas palmas de mis manos. Me embarga una pena verlas tan mustias, pero no alcanzo a echarles en cara el hecho de que ellas ya no conserven el recuerdo táctil de las mujeres que amé y otrora mil veces acaricié, aunque en la mente sí las siga teniendo bien presentes.

Es gracias a ellas que hoy puedo recorrer plácidamente aquellos cuerpos como quien pasa el rollo de una película de amor y detener la cámara a mi gusto para fijarme en un cuello que ya no sé bien de quien era pero que siempre me conmovió; en unos pechos que tampoco recuerdo a quien pertenecen pero que durante varios años me hicieron creer en algún dios; en una cintura delgada que reclamaba por mis brazos que en aquel entonces eran fuertes; en cierto pubis de musgo rojizo, un matorral de lujuria que tanto se aparecía en mis ensueños como en mis pesadillas; o hasta en un par de labios gruesos de un rojo oscuro como sangre de toro brioso brotando entre las venas, siempre sedientos de besos de salacidad.

Lo más curioso de todo, es que a menudo me acuerdo de algunas partículas de los cuerpos y no de los rostros o los nombres. Sin embargo, otras veces recuerdo un nombre y no tengo muy clara la idea de a qué cuerpo correspondía

Pero existe un nombre que recuerdo junto a su cuerpo. Claro que es el de mi mujer. Es que estuvimos tantas veces juntos, ya sea en el dolor pero sobre todo en el placer, que se me hace imposible borrarla de la memoria. Como no fuimos solamente cuerpos que han vivido los años, ella, mientras pudo, supo muy bien cómo hacerlo.

En aquel entonces me bastaba una miradita de sus ojos saltones para que se me pusieran los nervios de punta. Es que mi mujer parecía verle a uno hasta el hígado. Y hasta puede ser que ella imaginara que yo tenía mis cosas por ahí, sin embargo, jamás me hizo una escena de celos, esas porquerías que termina por corroer la convivencia.

Los Elfos


7- los elfos

Es suficiente con destapar un tarro para que surja de allí una leyenda. Hay muchas rodando en este mundo, pero una que proviene de la mitología nórdica contiene reseñas más tempranas preservadas de los elfos (*).

…No consta en el libro Génesis, pero dicen que pasados ya algunos años desde su compelida salida del Paraíso, cierto día Dios fue a visitar a Adán y Eva, quienes ya no le guardaban rencor ni pudor y lo recibieron calurosamente y le enseñaron la casa donde ellos ahora vivían. Luego a seguir, le mostraron a sus hijos, los cuales, de cara, a Dios le parecieron harto prometedores.

El Supremo preguntó entonces a Eva si no tenían más hijos, además de los que él había conocido, pero ella le contestó que no. Lo que no era verdad, pues resulta que a Eva no le había dado tiempo de asear a toda su prole y le daba vergüenza que Dios los viera, por lo que los escondió.

Ese extremo, no obstante, ya era conocido por Dios, a quien nada se le escapa, y, por tanto, le dijo: -“Que todo lo que se oculte a mí, también se oculte a los hombres”. Y fue así, que a partir de ese día todos los hijos escondidos y sin asear de Eva fueron invisibles a los ojos de la gente, y habitaron los montes y las lomas, las colinas y las rocas. Es de ellos que provienen los elfos, mientras que los humanos son los descendientes de aquellos que Eva presentó a Dios.

Los humanos nunca pueden ver los elfos, a menos que éstos así lo deseen. Sin embargo, ellos sí pueden ver los humanos y dejarse ver a su antojo. Por eso que quien los ha visto afirma que los elfos son humanoides de apariencia frágil y delicada, con orejas puntiagudas, piel pálida y ojos almendrados y poseedores de una personalidad traviesa.

Son seres de larga vida que viven cientos de años, o quizás sean hasta inmortales. Incluso se piensa que poseen poderes de vida. Y a pesar de ser menos corpulentos que los humanos, por término medio, tienen mayor agilidad y destreza en sus movimientos.

Así como muchos de los seres fantásticos, los elfos piensan que los humanos son una raza inferior, debido a su falta de inteligencia… Y visto lo que he visto, yo les creo.

(*) Adaptado del libro Cuentos Populares Islandeses

Fetiches en el Bunker de Hitler


Como del destino sólo Dios dispone y nunca se sabe cómo será el día de mañana, creo oportuno sugerir algunas ideas sobre qué hacer dentro de bunker o refugio, caso uno se vea obligado a utilizarlo. Sin duda estas ideas pueden caer de perilla para personas o grupos que necesiten el uso de un bunker de forma casual o inesperada y luego sobrevivir dentro de él sin que lo afecten las consecuencias.

Evidente que lo primero de todo es tener calma así que se ingresa en ese ambiente. El paso más importante, que es llegar a tiempo al refugio, ya ha sido conseguido, aunque en verdad eso por sí solo no garantiza la supervivencia de nadie. Lo sugerido es tranquilizarse y analizar la situación con la debida calma.

Con todo, se recomienda examinar primero todo el contexto previo antes de entrar en el bunker o refugio. Eso, porque no resulta igual que en el exterior exista una guerra termonuclear, un volcán en erupción, el choque de un asteroide o una horda de vándalos que desean entrar a la fuerza en ese refugio… Basta con ver lo que ocurre en las películas del tipo.

Pero una vez que ya se está adentro, se requiere realizar un horario de actividades para todo el mundo. Descansar y dormir es lo esencial -o sea, nada de lo otro-. Por tanto, esa actividad debe realizarse durante por lo menos 12 horas diarias. Eso ayuda a reducir el consumo de calorías y emite menos calor corporal, muy importante a menos que el bunker tenga aire acondicionado.

¿Sabe por qué? Porque sin una buena ventilación, cuando pasen 2 días, el olor corporal y las heces serán insoportables. Además, dormir restituirá la mente por los traumas previos -pérdidas de lo que sea, la incertidumbre del futuro, etc.- y le dará fuerzas renovadas para cuando ojalá logre salir vivo del bunker.

A más, el restante del tiempo ocioso puede ser consumido realizando juegos como cartas, teatro, crucigramas, etc., buscando con ello cohesionar el grupo y crear buen ambiente anímico. No olvidemos que el hecho de estar en un lugar cerrado puede provocar ansiedad, nauseas, mareos, “pasiones descontroladas”, desgana por el futuro, etc. Incluso en personas que nunca tuvieron claustrofobia.

Pues bien, ahora conceptúo que, posiblemente, por no tener lo antes dicho en su debida consideración, es que en ciertos casos algunos individuos llegan al extremo de lo audaz, insolente y desvergonzado -todo junto o en separado, tanto da-, mismo que una punta de esquizofrenia ya tuviese descompuesto su cerebro. Hago este alerta, porque mismo que ya hayan pasado más de 70 años de su muerte, Adolf Hitler sigue dando que hablar y, tal vez, de acuerdo como marchan las cosas para su lado, dicho asunto aun tenga mucho paño para manga.

Por ejemplo, al momento presente, ciertos investigadores han revelado un dato por demás curioso, osado y a la vez asqueroso con respecto al comportamiento sexual que el mencionado y estólido dictador alemán practicaba.

Publicadas por el periódico “Irish Mirror”, las denuncias se basan en informes de espionaje que fueron realizados a mando de agencias norteamericanas. Dicho material fue producido por Walter C Langer, jefe de espionaje norteamericano durante la época de la Segunda Guerra Mundial. De acuerdo con el contenido del informe, Hitler era adepto de una práctica conocida como “coprophilia”. Para todo imberbe que no está familiarizado con dicho termino, eso significa que el dictador tenía una “pasión” por el acto de ser “defecado por mujeres”, entre ellas, su sobrina.

Ese tal de Langer apunta en su informe, que “la práctica de dicha perversión representa la más baja profundes de la degradación humana”. Es más, según él, Geli Raubal, la sobrina de Hitler, habría participado de algunos actos sexuales de este tipo y luego contado para sus amigos después de haber huido de casa.

Otros relatos corroboran la versión sexual totalmente bizarra de Hitler. Por ejemplo, en un testimonio personal, la actriz alemana Renate Müller, afirmó que después de una noche de sexo con el dictador -que no fue gratuita-, él permaneció en el suelo, envuelto en sábanas como si fuese una pelota y la obligó a que lo pateara. Poco tiempo después de la revelación, la mujer se mató.

Recientemente, diversas revelaciones de naturaleza sexual sobre Hitler han estado siendo realizadas. Por ejemplo, un estudio reveló que el dictador tenía una “anomalía en el pene”, que, según personas próximas -que no se sabe si lo vieron desnudo-, eso lo hacía sentirse acomplejado por causa de ese defecto de fabricación… Que lo demostraba en su bigote ridículo.

Sé que lo mencionado puede parecer peregrino para los neófitos de siempre; sin embargo, habitando en un mundo absolutamente cuadrado, no puedo hurtarme de la satisfacción de poder exhibir otras formas que, por su propia y mágica sinuosidad, no se contrapongan a los cuadriláteros síntomas de la estupidez actual… ¡Terrible!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

Del Barro Surgió y de Barro Era


Aguzando los sentidos y la ilusión, da para imaginar que al inicio Él se viera delante de un estremecimiento de placer, que se sintiera como si estuviese principiando el trabajo más difícil y delicado de su reciente vida de constructor de almas, y, tal cual un alfarero, se ofrendara a la aventurada cochura de una pieza de altísimo valor estético modelada por un artista a quien no le importa rebajar su genio hasta las precarias condiciones de ese humilde lugar donde estaba, y no podría admitir, de la pieza se habla, mas también del artista, las consecuencias ruinosas que resultarían de la variación de un grado de calor, ya sea por exceso ya sea por defecto.

De lo que realmente aquí se trata en la ilusión del pensamiento de quien escribe, es de cocinar el barro de una insignificante figurilla que pronto generaría cientos y miles de copias, aunque siempre habrá quien diga que todos nacemos con el destino trazado. Con todo, sabemos que lo que quedará a la vista y en los registros bíblicos, es que sólo de estos de barro fue que vinieron al mundo otros adanes y otras evas que muy pronto se multiplicaron como los panes y los peces de otra escena posterior.

La ferviente imaginación también lleva a imaginar que Él parece dispuesto a asumir una postura de tácita condescendencia luego de probar distraídamente la solidez del barro, la muda de sitio, sin necesidad y, como si apenas el azar, y no la voluntad, le hubiese guiado los pasos, se encontró delante de la primera figurilla que había modelado, y pocos segundos después todo quedó transformado en un montón informe de barro… El barro de la mujer se amasó sobre el barro del hombre, son los dos otra vez un barro solo.

Con todo, siglos se pasaron desde entonces, hasta que de pronto surgió el profesor Steve Collins, de la “Universidad Trinity” de Nuevo México, en los Estados Unidos, y, como líder de un equipo de excavaciones que trabajó en el proyecto “Tall el-Hamman”, en el Valle de Jordán, se puso a revolver el pasado de la historia de la humanidad. Es que todo indica que él y su grupo de arqueólogos habrían descubierto la mística ciudad de Sodoma.

En materia del History Channel, fue el propio Collins quien dijo: “El equipo de arqueólogos desenterró una mina de oro de antiguas estructuras monumentales, revelando una ciudad-estado que dataría de la Edad de Bronce, y que dominó la región sur de Jordania, en el Valle de Jordán”.

Este mismo estudioso de la alfarería ajena, también afirmó que la mayoría de los mapas arqueológicos de la región se mantenían en blanco hasta el día de la expedición bajo su liderazgo iniciarse. La ciudad-estado era desconocida por los arqueólogos hasta este entonces.

Según lo ha informado, el sitio escavado posee dos camadas. Una inferior y una ciudad alta. La última está cercada por un muro de diez metros de altura, construido en ladrillos de barro, al mismo tiempo que también existen puertas, torres y una plaza central, de acuerdo con estos estudiosos del barro ajeno

Conforme la opinión de Collins, “fue una tarea enorme. La construcción exigió millones de ladrillos y, obviamente, de trabajadores”… Sin tener en cuenta que la mano de obra esclava era gratuita.

Los análisis iniciales realizados hasta el presente momento indican que la ciudad fue destruida de forma brusca. Y acreditan que por un periodo de 700 años, la región no volvió a ser habitada desde su misterioso fin.

Con todo, en el Antiguo Testamento, la ciudad de Sodoma, así como Gomorra, fueron destruidas por la ira de Dios y acabaron devastadas por una lluvia de fuego y azufre… La que bien podría volver a caer hoy día en muchos palacios gubernamentales.

Eso da que pensar, ya que probablemente que en esa supuesta Sodoma, sus ciudadanos podrían fácilmente rumiar la asnería contemporánea bajo el frescor de las estribarías, no obstante, claro, con menos caballerizos transitando en sus calles y, para euforia general, con políticos mucho más transitorios… ¡Eufórico asunto!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

Los Misterios del Árbol de la Vida


Puede ser, por qué no. No es de dudar que si aún estuviese vivo, en vista de sucesos más recientes, al famoso director de cine David Selznick se le antojaría solicitar a la premiada Margaret Mitchell y Sidney Howard, para que ellos mudasen el viejo el guion para él poder dirigir una nueva versión de su famosa y premiada película, ahora bajo otro título: “Lo que el viento no se llevó”.

Explicado de otra manera, ocurre la incuestionable razón de que hay misterios que sólo son solucionados apenas por la mano de la suerte. Pero cuando ocurre, uno hasta se asusta al no reconocer en sí ningún sentimiento. Tal vez eso es lo que llaman “el destino”, saber lo que va a ocurrir, saber que no hay nada que pueda evitarlo, y quedarnos quietos, mirando, como puros observadores del espectáculo del mundo, al tiempo que imaginamos que ésta será también nuestra última mirada, porque con el mundo acabaremos nosotros.

Como mencioné, muchos de los misterios pasan largos años sin solución alguna. Que lo diga Cristo y uno que fue solucionado recientemente en Irlanda después de haber pasado casi mil años.

Pero ahí aparece otra vez la proverbial mano de Dios -y no la de Maradona-, ya que por cuenta del desplome de un árbol de 200 años, fue posible descubrir finalmente el esqueleto de un individuo cierto y no sabido que tuvo una muerte brutal hace casi un milenio. Elemental agregar que eso sólo aconteció por cuenta de una tempestad del cielo.

Con todo, luego después del derrumbamiento del bicentenario árbol, un equipo de especialistas que trata de esas cuestiones del huerto del Señor, fue llamado para el lugar a fin de analizar el descubrimiento que estaba aparente luego abajo de la raíz. Como el reputado árbol había caído por entero, todo de una vez, los arqueólogos, entonces, se sorprendieron con lo que allí vieron… Además de las lombrices y otros vermes, obvio.

“Cuando una trata con excavaciones y trabajos arqueológicos, por veces suelen ocurrir cosas extrañas, pero ésta es una situación bastante fuera de lo común. La parte superior del esqueleto acabó por ser levantada junto con la raíz, quedando prendida en el sistema radicular del árbol. Efectivamente, cuando el árbol cayó, partió el esqueleto en dos”, afirmó el arqueólogo Marion Dowd.

De acuerdo con estos expertos que tuvieron acceso a la osamenta, se trata de un hombre de 1,78m, tamaño y altura poco común para la época. Pero lo más importante para ellos, sin embargo, son los descubrimientos que ese esqueleto puede desencadenar de ahora en más. Los arqueólogos garanten que existe la posibilidad de que se descubra una villa antigua en ese mismo lugar.

Según ellos, el cuerpo milenario fue enterrado en el lugar donde más tarde crecería el árbol, dando a entender que allí puede haber un cementerio. Si la suposición es correcta, decenas de cuerpos con millares de años pueden ser encontrados en el lugar. Aconteciendo, ese descubrimiento sería importantísimo para entender algo más sobre las sociedades más arcaicas… Mismo que aún no comprendamos las actuales.

Y tratándose de descubrimientos, esto me despierta otro asunto. Sabiendo ahora que existe hielo en Marte, sólo falta la confirmación de la existencia de wiskis para que uno se pueda mudar a ese planeta, evitando así tener que recordar seguidamente todas estas ferreterías emocionales… ¡Forestal asunto!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

Una Sublevación Paquidérmica


De ahí surgió la costumbre. Imaginemos la escena: Adán mastica lentamente, mirando a Eva que mordisquea su pedacito, inclinando la cabeza como ave curiosa. Del otro lado de la puerta, cerrada ya para siempre, le había dado ella la manzana, sin pelar. Se la ofreciera sin intención de malicia ni consejo de serpiente, porque estaba desnuda. Por eso se dice que sólo cuando mordió la manzana se dio cuenta Adán de que estaba desnudo, como Eva, sin tiempo aún de vestirse, que de momento le pareciera como los lirios del campo que ni hilan ni tejen. En el umbral de aquella puerta pasaron los dos la noche, quizás con una banana por cena. Dios, al otro lado, los oía triste, excluido de un festín que fuera dispensado de proveer, y que no había previsto…

Más tarde se inventaría el dicho: “Donde se junten hombre y mujer, allí está Dios por medio”. Por esta frase aprendemos que el paraíso, en definitiva, no estaba donde nos decían, sino aquí, adonde Dios tendrá que venir siempre si quiere reconocer el gusto o la sorpresa.

Y ya que se me ocurrió tocar el tema “sorpresa”, recapitulo que mi mente se paralizó frente a la información propiciada por la policía de Tailandia, la que avisó que un elefante del norte del país se sublevara el último miércoles, matando su tratador, antes de ponerse a correr en dirección a la floresta con tres chinos aterrorizados aun sentados sobre su lomo.

Antes de que el leyente imagine la risible escena proporcionada por el paquidermo en su irreflexiva corrida, agrego lo que el coronel Thawatchai Thepboon, comandante de la policía del distrito de “Mae Wang”, en la provincia de Chiang Mai, dijera a la agencia AFP: “El adiestrador que fue muerto, era Karen, y no estaba familiarizado con el elefante. Ellos, los turistas, están seguros ahora”, declarara el imperturbable oficial.

Nuevamente, antes que el adherido lector suponga tratarse aquí de una mujer, le aviso que está rotundamente engañado, porque en este caso Karen no es seudónimo femenino, sino que ese nombre propio corresponde a una minoría étnica muy común en el norte de Tailandia… Un equívoco muy común como el que ocurre cuando nombramos “Isis”, pero en este caso se trata de un grupo de alienados que más parecen mujeres con “TPM”.

Aclaradas todas las cuestiones peninsulares de esta mastodóntica historia, añado que la puntual policía declarara que el incidente ocurriera a las 9h30 local, justamente cuando una familia china, padre, madre y un hijo pequeño, luego de madrugar daban un paseo sentadas cómodamente -tanto como lo puede ser en este caso- sobre el espinazo de un elefante.

Con todo, parece que el cuadrúpede animal no estaba acostumbrado con su nuevo tratador y, como no le cayera nada bien la cara del menguado tailandés, se indignara súbitamente contra él, hiriéndolo hasta la muerte, según lo informó el “Channel 3”.

A su vez, la misma red de televisión divulgó imágenes de los tres turistas desesperados y de ojos agrandados por el susto -cosa que parece imposible que ocurra con un chino- siendo nuevamente llevados a una región segura aun montados en el elefante después que el furioso animal fuera aplacado por otros tratadores.

Ergo, por si el leyente tiene proyectado pasar sus próximas vacaciones en el mencionado país, sepa que paseos como éste son una prontitud turística lucrativa y popular, mismo que muchos grupos de defensa de los animales afirmen que es una actividad cruel y estresante para los elefantes, informando que el número de paquidermos domesticados en Tailandia llega a 4.000, y supera ampliamente la estimativa de los animales que permanecen en estado salvaje, que se presume lleguen a 2.500.

Rumiando un poco más sobre lo aquí exteriorizado, visando la sobrevivencia de toda especie cuadrúpede -incluso de dos patas- y exorcizando cualquier manifestación contraria, nunca está de más recordar que a finales de los años 60, con su lisérgica genialidad, la dupla “Lennon-McCartney” legó a la juventud psicodélica el éxito llamado “Happiness is a Warn gun”… ¡Mastodóntica composición!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

Anteriores Entradas antiguas

A %d blogueros les gusta esto: